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59 Notas del Clásico Tardío y Posclásico Temprano en Tenam Puente, Chiapas, México – Gabriel Laló Jacinto y Omar Alor Jacobo – Simposio 11, Año 1997

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Laló Jacinto, Gabriel y Omar Alor Jacobo

1998        Notas del Clásico Tardío y Posclásico Temprano en Tenam Puente, Chiapas, México. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.827-836. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

59

NOTAS DEL CLÁSICO TARDÍO Y POSTCLÁSICO TEMPRANO

EN TENAM PUENTE, CHIAPAS, MÉXICO

Gabriel Laló Jacinto

Omar Alor Jacobo

En el presente escrito describiremos algunas de las características principales que definen a los periodos que dan título a nuestra ponencia, haciendo la aclaración que por ahora no contamos con una secuencia cerámica completa y mucho menos con fechas de C14, las observaciones que presentamos fueron realizadas a partir de piezas completas y consideradas como diagnósticas. Estas proceden de ofrendas funerarias y constructivas, también incluimos anotaciones sobre la arquitectura que consideramos idóneas para tal fin.

Tenam Puente se encuentra ubicado en la región fisiográfica conocida como la Altiplanicie de Chiapas (Müllerried 1982), sin embargo, a la porción oriental de ésta región ha sido llamada por Navarrete (1975:11) como los Altos Orientales de Chiapas, que abarca desde las llanuras de Comitán, incluyendo el valle del mismo nombre, Las Margaritas y que se extiende hasta llegar al área de los lagos de Montebello.

Nuestro sitio en particular, catalogado como un centro cívico-ceremonial, se localiza a 13 km al suroeste de la ciudad de Comitán (Figura 1), sobre una serie de colinas que se elevan moderadamente a una altitud que oscila entre los 1600 y 1700 m SNM y que sirven de límite sur al valle de Comitán, esta cadena funciona además como barrera natural que divide a la tierra caliente (Depresión Central) de la tierra fría (los Altos Orientales).

El nombre de Tenam Puente, según Marcos Becerra, se forma de las siguientes voces: Tenam proviene de la voz nahua Tenamitl que significa “fortificación” o también le da la acepción de muro o defensa (Becerra 1985:305-306). Blom también menciona que el nombre de Tenam se le da a un grupo de ruinas de la región de Comitán, aunque para él significa “lugar fortificado” (Blom y Duby 1957, 2:245), mientras que su segundo nombre lo toma de la antigua finca localizada en el que la actualidad es la colonia de Francisco Sarabia.

Franz Blom y Oliver La Farge fueron quienes visitaron por primera ocasión el sitio en 1925, los datos, acompañados de fotografías y un croquis del asentamiento fueron publicados un año después en su obra titulada “Tribus y templos”.

Con base a los reconocimientos de superficie, hemos calculado la extensión del asentamiento prehispánico en dos km², sobre esta área se configuraron los diferentes conjuntos arquitectónicos aprovechando en algunas ocasiones la topografía natural del terreno y en otras modificándola. En la cima de las colinas y en las pequeñas planicies fueron edificados los conjuntos principales, mientras que sobre las laderas se encuentran prácticamente los cimientos de unidades habitacionales y evidencias de terrazas.

La zona nuclear del sitio se compone de un poco más de 80 estructuras, la mayor parte de estos edificios y los más importantes se localizan en lo que hemos denominado como Acrópolis (Figura 2).

Para la construcción de esta Acrópolis fue necesario nivelar las colinas por medio de largas y altas terrazas construidas a diferentes niveles, que conforme se asciende se reducen en cuanto a extensión y altura. Sobre estas diferentes plataformas fueron construidos plazas abiertas, plazuelas y patios, mismos que fueron delimitados por diversas construcciones.

Tres juegos de pelota fueron construidos en este gran conjunto arquitectónico, dos de ellos contiguo y dentro de la Acrópolis, uno más ubicado en una plaza abierta frente a la gran plataforma del primer nivel.

La sección noroeste constituye uno de los puntos más altos y desde donde se obtiene un gran dominio del valle de Comitán, en este punto la plataforma se conforma por un gran muro de contención con diferentes cuerpos escalonados, aparentemente sin ninguna evidencia de acceso, ya que todos se encuentran hacia el lado oeste de la Acrópolis. Esta situación da al conjunto una característica verdaderamente defendible y estratégica.

Hacia el sur y oeste de la Acrópolis existen otra serie de construcciones organizadas en plazas y patios aprovechando la suave topografía natural, las colinas adyacentes presentan también otra serie de edificios que conservan la misma traza y orientación que la zona central.

Aunque las primeras ocupaciones humanas en el sitio aún no están claramente definidas, es posible remontar a sus primeros ocupantes al periodo del Clásico Temprano. Así lo parece demostrar el entierro cuyas ofrendas cerámicas coinciden en cuanto a forma, al estilo teotihuacano del Centro de México, remitiéndonos alrededor del 500 DC.

Es factible que en el transcurso de estas primeras ocupaciones la traza de la Acrópolis haya sido delineada en estas fechas, por ahora no se ha explorado subestructura alguna correspondiente a dicho periodo.

La mayor parte de los edificios hasta ahora intervenidos (10 en total), muestran una evidente ocupación del Clásico Tardío y Postclásico Temprano, describiremos brevemente algunas de esas características.

Debemos recordar que nuestra región se localiza en la periferia de la zona central de las Tierras Bajas Mayas, por lo que su arquitectura difiere mucho de esa zona, aunque participan en tradiciones comunes como la cerámica y monumentos esculpidos.

Existe un conjunto de ofrendas constituidos por cajetes trípodes de paredes rectas divergentes con fondo y base plana, el engobe es de color naranja tanto al interior como al exterior; los diseños fueron realizados con pintura negra y roja con motivos geométricos, zoo y antropomorfos. Vasijas similares han sido reportadas para el sitio de Laguna Francesa (Con Uribe 1981:78, figura 19a) y colocadas durante la fase Chiapas X en el Clásico Tardío.

Es durante el Clásico Tardío cuando ocurre la mayor ocupación dentro de la región e incluso en la vecina Depresión Central, en el caso de Tenam coincide también con un gran desarrollo arquitectónico y monumentos esculpidos.

A este periodo parece corresponder la práctica tardía de erigir estelas en la región, situándose en la fecha 9.17.0.0.0 / 780 DC) y continuará hasta el 10.4.0.0.0 (909 DC), última fecha registrada en Tonina (Yadeum 1992:15) como resultado de influencias procedentes del Usumacinta y Pasión (Ball 1980:95), influencia que también registra Agrinier (1983:245) para los marcadores del Juego de Pelota de Tenam Rosario.

Al respecto, Franz Blom y La Farge mencionan que el Monumento 1 por ellos reportados en la antigua finca El Puente, procede de Tenam y le asignan la fecha 9.18.0.0.0 / 790 DC). Aunque los glifos se encuentran erosionados, es por su estilo muy similar a la región del Usumacinta que deciden asignarle tal periodo.

El tipo cerámico conocido como Tasajo Rojo funciona también como marcador del Clásico Tardío (Álvarez 1994: 148). El tipo Pabellón Modelado Tallado representa igualmente una cerámica diagnóstica de este periodo; en Ceibal es un indicador del Clásico Tardío-Terminal (Sabloff 1975). Para Tenam solamente contamos con una pieza completa y varios fragmentos.

Por otra parte, durante este periodo existe un sistema de enterramiento común, consistente en la elaboración de cámaras y cistas circulares construidas con mampostería, donde se depositaron grandes urnas funerarias y al interior individuos en posición sedente, algunos de ellos acompañados con ofrendas de conchas marinas, colmillos de jaguar, cuentas de jade y espejo de pirita.

Este sistema de enterramiento coincide con los reportados en Laguna Francesa en el periodo Chiapas X (Con 1981:74-75, lam.42 c) o el Entierro 2 de San Antonio (Agrinier 1969:45-47) que puede ubicarse en el Clásico Tardío. En Chinkultic también se reporta un entierro en cista circular ubicado en el Edificio 1 de la Acrópolis (Navarrete 1976:45).

La construcción de cistas rectangulares con paredes de lajas y techo plano también de lajas, se realiza durante este periodo. Al interior se depositó al individuo extendido y acompañado de vasijas cerámicas, cuentas de piedra verde, objetos ornamentales de concha, astas de venado.

En cuanto a la arquitectura se refiere, los edificios y plataformas fueron construidos en un inicio con piedras que presentan un corte que definimos como semicareado, ya que se observa una talla irregular en todas sus caras y predominará en todas las construcciones. Con esta técnica se construyeron paramentos en suave talud coronados con una gruesa cornisa, las escalinatas de acceso delimitadas por alfardas cuyo remate debió estar coronado con esta especie de moldura, también se utilizan piedras porosas y muy ligeras, conocidas localmente como pocton, sin embargo, su uso es muy excepcional.

El mismo tipo de corte es utilizado para la edificación de basamentos piramidales con cuerpos escalonados y en la parte superior con templos múltiples. Se construye además el primer Juego de Pelota, ubicado frente a la primera gran terraza, con planta en forma de doble T, cerrado y hundido con estructuras laterales y una estructura anexa.

Comienza la utilización de pilastras en algunos edificios para sostener los techos de patios y pórticos, en las escalinatas comienza el uso de bloques rectangulares colocados al centro y sobre los últimos peldaños, rasgo que recuerda a los reportados por Ichon (1997:19) en los Cerritos Chijoj.

Las técnicas constructivas continúan su evolución, se intercala en algunos edificios los cortes semicareados con la utilización de los primeros sillares, así mismo, el uso de estuco como revestimiento tanto de pisos como de los paramentos.

Es en este momento, cuando la mayoría de los grandes sitios de la zona central de la zona Maya son abandonados, sin embargo tanto en Tenam como en Chinkultic nuevos patrones culturales comienzan a ser introducidos. Ball (1980:87) propone la fecha 900 DC como culminación del Clásico en la fase Yocnajab para Chinkultic.

Estas fechas coinciden con la introducción de nuevos tipos cerámicos como el Anaranjado Fino y el Plomizo. En el sitio tenemos registrados varios entierros en cuyas ofrendas coexisten ambos tipos, otros entierros presentan cuando menos un solo tipo.

Con la llegada del Plomizo y del Anaranjado Fino Silho, los sistemas de enterramiento cambian, ahora se realizan en cistas de forma cuadrada, el individuo, en la mayoría de los casos se colocó en forma sedente y al pie depositaron las ofrendas.

Las cistas rectangulares del periodo anterior fueron profanadas, las ofrendas se removieron o destruyeron y las tumbas se reutilizaron. Un ejemplo de ésto se registró frente al Edificio 17, donde las ofrendas cerámicas se encontraron rotas y los objetos menores (cuentas de caracol y piedra verde) dispersos al interior. La tumba fue aprovechada para introducir una escultura con la representación de un cautivo, es un personaje arrodillado con las manos amarradas a la espalda y decapitado.

En otra cista, también violada, fueron colocadas de nueva cuenta las lajas del techo después de retirar la ofrenda y los restos del personaje. Como parte del techo se incluyó un fragmento de estela, las partes faltantes del monumento se recuperaron tiradas en otra parte de la Acrópolis.

En Chinkultic ocurre lo mismo, Navarrete (1990:449-50) piensa que la gente del Plomizo destruye y saquea las tumbas del periodo anterior para edificar nuevas construcciones. En Tonina, Yadeum (1992) observa también que las estructuras fueron destrozadas y dispersas en la Acrópolis.

Según Alain Ichon, el saqueo de tumbas y su reutilización, así como la asociación de cerámica Anaranjado Fino y Plomizo, son rasgos que caracterizan al periodo Epiclásico en las Tierras Altas de Guatemala.

También han sido recuperados algunos fragmentos de incensarios del tipo Mixteco, muy similares a los reportados por Ball (1980:79-81) en Chinkultic y en Zaculeu en fase Qanyak (Woodbury y Trik 1953:153). Tanto en Zaculeu como en Chinkultic, se encuentran en estrecha relación con el Anaranjado Fino y el Plomizo.

Así mismo, en algunos de los entierros se encuentran asociados a la cerámica Plomiza, las primeras manifestaciones de ollas monocromas conteniendo huesos humanos cremados. En ocasiones son colocadas como ofrendas constructivas, otras veces, son intrusivas, es decir, rompen pisos y muros de las subestructuras, aunque también algunas ofrendas fueron selladas por pisos.

Las ollas son monocromas o policromas, los diseños pueden ser geométricos (grecas escalonadas), o bien, representación de aves e incluso, una con efigie zoomorfa. La pérdida de asas o cuellos fue realizada de manera intencional, la tapa por lo regular consistía en un fragmento de tiesto circular, probablemente de fondo de ollas.

Este entierro predominará en otros sitios para el Postclásico Tardío en los Altos de Chiapas y en las Tierras Altas de Guatemala.

Al final del Clásico tardío, la utilización de sillares perfectamente logrados se generaliza en los edificios, la mayor parte de las construcciones fueron revestidas total o parcialmente con este nuevo sistema. Los sillares son piedras talladas perfectamente en una de sus caras, la parte posterior toscamente desbastada, formando una espiga que se encaja en el relleno, sin permitir el uso de argamasa.

Tres edificios presentes en Tenam Puente muestran adosamientos posteriores en forma de rampa que funcionan como contramuros, similar al Edificio 1 de la Acrópolis de Chinkultic.

Las alfardas fueron rematadas con una cornisa en posición vertical que representan dados, se continúa además la utilización de cubos en el centro de la escalinata, dividiéndola en dos secciones, siguiendo el uso de estuco para cubrir las huellas de los escalones y algunas veces una fina capa aplicada a los paramentos.

Se construyen los dos Juegos de Pelota restantes, el segundo es abierto en uno de sus extremos pero de la misma forma de doble T, el tercero con idénticas características que el no.1, aunque aquí se construyó en su totalidad de sillares.

En el Edificio 11, que por sus características arquitectónicas merece atención especial (Figura 3), durante la última etapa de construcción se introdujo un nuevo elemento arquitectónico en el sitio, lo que hemos denominado talud y tablero, éste consiste en un paramento en talud rematado con una cornisa, posteriormente se le agregó un tablero constituido por tres paneles, este elemento decorativo rodeaba al edificio y en un segmento de la fechada, por las ofrendas recuperadas se puede situar dentro del Postclásico Temprano.

La construcción de muros con lajas delgadas y en pocas ocasiones combinadas con sillares, se realizó en los últimos momentos de ocupación. Con ella se edificaron los adoratorios que fueron adosados al pie de las escalinatas. Igualmente, se construyeron muros angostos de lajas que delimitan pequeños cuartos y adosados a los edificios.

Estas modificaciones constituyen por ahora la última evidencia de ocupación dentro de la Acrópolis, cuyo periodo de abandono podría extenderse hacia el año 1000 DC.

Evidentemente el mayor auge registrado corresponde al Clásico Tardío, donde Tenam representa uno de los centros rectores del valle de Comitán o como Navarrete lo llama, la “cabecera política”. Otros sitios como Chinkultic, Santa Elena Poco Uinic y Tenam Rosario, estuvieron en la misma situación compartiendo elementos comunes como la arquitectura, monumentos esculpidos y cerámica.

Los rasgos previamente enunciados, como la introducción de cerámica Plomiza y el Anaranjado Fino, han sido identificados como marcadores del inicio del Postclásico Temprano, sin embargo, la ocupación continúa con el nuevo grupo de población que ingresa en ésta región, modificando algunos patrones culturales, es el momento de la destrucción y dispersión de los monumentos escultóricos y estelas, situación que se reporta incluso para Tonina, culminando así la cultura Maya Clásica; no obstante, la construcción de nuevos edificios se realiza siguiendo los mismos estilos y patrones de orientación que sus antecesores.

La profanación de las tumbas y su reutilización, aunado a los estilos cerámicos ya mencionados, son características que Ichon (1987:175-205) había ya registrado en las investigaciones llevadas en las Tierras Altas de Guatemala. Para él, este periodo lo denomina Epiclásico, decide adoptar este término en lugar del Clásico Tardío Terminal, ya que “… no implica una ruptura, sino la persistencia de las tradiciones clásicas, sin negar por eso la aparición de nuevos rasgos culturales, por ejemplo en la arquitectura y sobre todo las costumbres funerarias. La verdadera ruptura con el Clásico ocurrirá más tarde, cerca de 1150 DC”.

Término que nos parecería más correcto utilizar ante tales evidencias para los Altos Orientales. Navarrete (1990:448) plantea para estas fechas una problemática a nivel mesoamericano, por lo que los sucesos ocurridos en los Altos Orientales deben de tomarse en cuenta con base al desarrollo ocurrido en el Centro de México. La fecha propuesta a este periodo de cambios se situaría entre el 800 al 1000 DC prefiriendo manejar el término de Epiclásico (1994:48).

Por otra parte, la introducción de un nuevo sistema funerario como lo es el de cremaciones en ollas, se asocia a modificaciones o nuevas construcciones. Esto parece ocurrir primero en esta región (Chinkultic, Tenam Puente y que se extiende hacia la tierra caliente en Guajilar y Laguna Francesa); la población que introdujo esta nueva costumbre vive y construye en el sitio, a diferencia de lo reportado para Tonina, donde la Acrópolis fue ocupada primordialmente como necrópolis (Yadeum 1992). Esta costumbre se mantendrá y tendrá mayor auge en el valle de Las Margaritas y sobre todo en los Altos de Guatemala.

Es indudable que dichos grupos marcaron gran influencia en ésta sección de los Altos Orientales, hay que recordar que elementos arquitectónicos como el uso de cubos en los peldaños que dividen en dos secciones a las escalinatas (la escalinata doble del Juego de Pelota en Chinkultic), los remates de las alfardas que rematan en dado ocurren primero en esta región y que tendrán un gran desarrollo durante el Postclásico Tardío en los Altos de Guatemala.

Los estudios efectuados por Álvarez (1994:149) en el valle de Las Margaritas y Navarrete (1994:58) en Chinkultic, proponen que durante el Epiclásico los Tojolabales debieron haber penetrado desde Guatemala hacia esta porción de los Altos Orientales, ocupación que se mantiene hasta la fecha.

REFERENCIAS

Agrinier, Pierre

1969        Excavations at San Antonio, Chiapas, México. Papers of the New World Archaeological Foundation, No.24. Brigham Young University, Provo.

1983        Tenam Rosario: una posible relocalización del Clásico Terminal desde el Usumacinta. En Antropología e Historia de los Mixe-Zoques y Mayas: Homenaje a Franz Blom. UNAM – Brigham Young University, México.

Alvarez, Carlos

1994        La ocupación del Clásico en los Altos Orientales de Chiapas. En Cuatro Foro de Arqueología de Chiapas, pp.145-149. Instituto Chiapaneco de Cultura, Gobierno del Estado de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.

Ball, Joseph W.

1980        The Archaeological Ceramics of Chinkultic, Chiapas, Mexico, Papers of the New World Archaeological Foundation, No.43. Brigham Young University, Provo.

Becerra, Marcos

1985        Nombres indígenas del Estado de Chiapas. Instituto Nacional Indigenista, México.

Blom, Frans y G. Duby

1957        La Selva Lacandona: Andanzas Arqueológicas. 2 Vols. Editorial Cultura, México.

Con Uribe, María José

1981        Laguna Francesa. Colección Científica, No.100. INAH. México.

Ichon, Alain

1987        Contribution a la definition de l’epiclassique dans les Hautes Terres Mayas. En Memorias del Primer Coloquio Internacional de Mayistas, pp.175-205. UNAM, México.

1997        Los Cerritos-Chijoj. Estructura habitacional de un sitio Clásico de Tierras Altas. En San Andres Sajcabajá (coordinado por A. Breton):11-28. CEMCA, Universidad de San Carlos, Guatemala.

Mullerried, Federico

1982        Geología de Chiapas. Colección Libros de Chiapas. Gobierno del Estado de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.

Navarrete, Carlos

1975        Chinkultic (Chiapas); trabajos realizados en 1975. Boletín , segunda época, No.15. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

1990        Chinkultic, un sitio-puerta intermedio entre los altos de Guatemala y el occidente de Chiapas. En La época Clásica: Nuevos Hallazgos, Nuevas Ideas (editado por A. Cardós):447-453. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

 

1994        Arqueología de los Altos Orientales: Chinkultic. Comitán, una puerta al Sur. pp. 41-59. Gobierno del Estado de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.

Sabloff, Jeremy A.

1975        Excavations at Seibal, Department of Peten, Guatemala: Ceramics. Memoirs of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Vol.13 (2). Harvard University, Cambridge.

Woodbury, Richard B. y Aubrey S. Trik

1953        The Ruins of Zaculeu. 2 Vols. William Byrd Press – United Fruit Company, Richmond.

Yadeun, Juan

1992        Toniná: El Laberinto del Inframundo. Gobierno del Estado de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.

Figura 1 Mapa con la localización de Teman Puente, Chiapas

Figura 2 Acrópolis de Tenam Puente

Figura 3 Perspectiva del Edificio 11

 

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