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15 Un límite político territorial en el sureste de Petén – Héctor E. Mejía Amaya, Heidy Quezada y Jorge E. Chocón – Simposio 11, Año 1997

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Mejía, Héctor E., Heidy Quezada y Jorge E. Chocón

1998        Un límite político territorial en el sureste de Petén. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.188-208. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

15

UN LÍMITE POLÍTICO TERRITORIAL

EN EL SURESTE DE PETÉN

Héctor E. Mejía

Heidy Quezada

Jorge E. Chocón

El proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala realizó en 1996 una prospección arqueológica, en el área norte del municipio de Dolores y sur del municipio de Santa Ana del departamento de Petén, la cual dio como resultado el reconocimiento de los sitios El Chilonche, La Amapola, El Aguacate y Los Lagartos, de los cuales los dos primeros, ya se tenía conocimiento desde 1989, por informe del inspector regional del Departamento de Monumentos Prehispánicos.

Estos sitios reflejaron ciertas variantes dentro de su organización política territorial, como es la ausencia de sitios menores dentro de su área de influencia, ubicación espacial del asentamiento y la posición del Conjunto de tipo Grupo E dentro del sitio, los que aunados nos permiten establecer la existencia de un límite entre el sistema político territorial del sureste de Petén, es decir, el de entidades de carácter segmentario y el sistema imperante en el centro y norte de Petén, el de entidades de tipo unitario. Estos datos se ven reforzados por la presencia de dos sitios mayores que el proyecto trabajó con anterioridad, El Chal (hacia el oeste) y El Muxanal (en la sección noroeste), lo cual nos permitiría establecer los posibles linderos de las entidades segmentarias del sureste de Petén.

MARCO GEOGRÁFICO

La zona en donde se localizan El Chal y El Muxanal comparte las mismas condiciones de la Región Arqueológica del Sureste de Petén, que se enmarca dentro de las vertientes de las cuencas de los ríos San Juan y Mopan (Figura 1).

La cuenca alta del río San Juan corresponde íntegramente a la zona fisiográfica de sabana húmeda y forma parte de la vertiente de los ríos Pasión y Usumacinta. Esta cuenca inicia con algunos arroyos que descienden del parte aguas que separa a ésta, de la cuenca del río Salsipuedes, sistema del río Mopan. Actualmente, esta sección está cubierta por un sistema florístico mixto que incluye áreas de bosque tropical, sabana húmeda y sabana seca. El paisaje incluye áreas planas que se encuentran a una elevación que promedia poco más de 250 m SNM, pequeñas elevaciones y cerros aislados sobrepasan altitudes de 50 m. Las zonas más bajas son inundables durante la época de lluvia y a la vez son aptas para el cultivo y por lo mismo elegidas por las comunidades prehispánicas para la agricultura. Como consecuencia, la mayor parte de asentamientos se encuentran en las cimas y laderas de los cerros (Roldán 1995a:181).

Este amplio territorio puede ser dividido en varios sectores relacionados asimismo con la presencia de las entidades políticas que poblaron esta zona: como El Muxanal al norte y El área de El Chal al oeste (Laporte 1996b:34).

El río Mopan nace en la zona montañosa del municipio de Dolores y fluye de sur a norte. La estrategia de investigación permitió separar la cuenca a manera de contar con cuatro sub-cuencas relativamente coincidentes con la formación de entidades políticas específicas: la sub-cuenca del río Xilinte (entidad política de El Rosario), la sub-cuenca del río Santo Domingo y la sub-cuenca central del río Mopan (entidades políticas de Calzada Mopan y de El Calabazal) y la sub-cuenca del río Salsipuedes (entidad política de El Camalote) (Laporte 1996b).

Por otro lado, en lo que respecta al área límite entre el norte del municipio de Dolores y sur del de Santa Ana, se puede enfatizar el hecho que es un área geográfica que es peculiar, en cuanto a la ausencia de corrientes de aguas superficiales, ya que no corresponde a las cuencas definidas para el río San Juan al suroeste y el río Mopan al sureste, ni tampoco a la zona lacustre del norte, sino que es el parte aguas de las vertientes norte y sur del centro de Petén. En el área resalta una cadena de colinas, las cuales se encuentran cubiertas por guamil muy tupido, que hace difícil el acceso y el movimiento dentro del área. Aunque tiene sectores de vegetación primaria de bosque tropical, aún pertenece a la zona ecológica de sabana húmeda (Laporte 1996b).

Actualmente, el agua es extraída a través de pozos, ya que el nivel freático se encuentra, en algunas zonas muy cercanas a la superficie; sin embargo, en la prospección no se detectaron pozos que pudieran ser de origen prehispánico. Sólo una fuerte presencia de chultunes en el sitio de El Chilonche que pudieron ser utilizados para la captación de agua (Mejía 1996b:433).

COEXISTENCIA DE LAS ENTIDADES POLÍTICAS DE CARACTER SEGMENTARIO Y UNITARIO

El reconocimiento en la región del sureste de Petén, ha dado como resultado el registro de numerosos centros arqueológicos, tanto áreas centrales como grupos habitacionales, los cuales refieren un largo y complejo proceso de desarrollo. La explicación más cercana a la situación observada en el sureste de Petén, se encuentra en el modelo de formación de Entidades Políticas Segmentarias (Laporte 1996b; Figura 2).

Montmollin (1989:19) y Joseph Ball (1993:7) (citado por Laporte 1996b: 7) han propuesto emplear el concepto de “variantes múltiples continuas” para el análisis del fenómeno social y político, entre entidades de carácter segmentario, en un extremo y de carácter unitario en el otro. La diferencia entre éstas recae en el grado en que las unidades territoriales constituyentes, es decir, las comunidades, centros y sus habitantes estén relacionadas con un núcleo importante.

EJEMPLO DE SITIO DE FORMACIÓN SEGMENTARIA

El proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala ha establecido un total de 19 entidades políticas segmentarias, las cuales engloban a unos 85 sitios arqueológicos de diferentes rangos. Para el caso específico de esta plática, hemos seleccionado el sitio de El Camalote, debido a que es un vecino cercano al área propuesta para el límite de formaciones políticas y su conformación es claramente de carácter segmentario.

EL CAMALOTE

El centro arqueológico El Camalote es un asentamiento mayor (Figura 3), propuesto como un sitio rector por la monumentalidad de su arquitectura. Se localiza a 1 km al este del caserío del mismo nombre y al sureste de la intersección entre el zanjón El Camalote y el río Salsipuedes. Son pocos los grupos periféricos asociados a este sitio. El área central se encuentra en una montaña aún cubierta con vegetación primaria. El centro del sitio ha sido dividido en dos plazas mayores, una acrópolis con tres patios y nueve grupos de menor tamaño, posiblemente residenciales, la mayoría de ellos sobre plataformas basales (Laporte 1996b).

A su vez, dentro de su área de influencia, se encuentran los sitios de La Esperanza (rango 2), La Gloria 2 y Canija (rango 3), de dimensiones menores y que debieron surgir como proceso de segmentación de El Camalote (Laporte 1996b; Figura 4).

En cuanto a los sitios englobados dentro de esta entidad política, la actividad de sondeo indicó que todos coexistieron en el Clásico Tardío (Corzo 1995b, 1996b; Samayoa 1996). No obstante, existe evidencia de que, tanto La Esperanza como El Camalote, fueron ocupados inicialmente en el Preclásico Tardío. Es importante señalar que Canija tuvo una marcada ocupación durante el Clásico Temprano. Materiales del Clásico Terminal, solamente fueron determinados en El Camalote, así como lo fue también alguna evidencia de la presencia de población durante el Postclásico.

SITIOS DE FORMACIÓN UNITARIA

Cinco entidades políticas fueron determinadas hacia el norte del sureste de Petén: El Muxanal, El Chilonche, La Amapola, El Aguacate y Los Lagartos (Figura 2).

Es notable que las cinco entidades políticas presentes sean de formación unitaria, ya que no incluyen sitios dependientes (secundarios) formados por el proceso de segmentación referido a la región montañosa del sureste de Petén. Una sexta entidad política se localiza al suroeste de las Montañas Mayas, siendo esta El Chal. Aunque posee tres sitios de menor rango, su organización política y el asentamiento son claramente de carácter unitario y fue debido a su gran extensión que logró incorporar a estos centros, sin que ello afectara su organización unitaria.

EL CHAL

El sector central de El Chal lo define un grupo de montículos de distinta altura que forman una acrópolis con basamento casi cuadrangular de 140 m por lado y tres plazas de carácter ceremonial, en las cuales se encuentra la mayoría de los monumentos esculpidos, que en total suman diez estelas y siete altares tallados en piedra caliza. De ellos, cinco estelas y tres altares presentan inscripciones y escultura, aunque ahora bastante erosionados, corresponden al Clásico Tardío. Existe además, una calzada y un patio para el juego de pelota. Dentro de su asentamiento resalta el hecho de no poseer Conjunto de tipo Grupo E, el cual existió en todos los sitios reconocidos en la meseta Dolores-Poptun y en el área de sabana húmeda (Figura 5; Morales y Laporte 1995).

EL MUXANAL

El sitio de El Muxanal por su posición geográfica se asocia directamente con la zona de sabana húmeda del centro de Petén. En su sector central, se compone de tres acrópolis (norte, sur y oeste), un patio para juego de pelota, cinco grupos (noroeste, noreste, este, sureste y sur) y cinco plazas (A, B, C, D y E). Este sector está definido por la presencia de muros de contención que corresponden a amplias nivelaciones. En las plazas son notables las edificaciones de grandes dimensiones y las terrazas escalonadas. Dentro de esta área se ha localizado siete estelas y un altar, ninguno presentó rasgos de escultura. Fue evidente también, la ausencia del Conjunto de tipo Grupo E (Figura 6). Los grupos de carácter habitacional se encontraron lejanos del sector central y en su mayoría se sitúan en nivelaciones sobre el terreno natural (Morales 1995b). Los sondeos realizados muestran una leve ocupación en el periodo Preclásico Tardío inicial, hasta alcanzar una fuerte ocupación en el Clásico Terminal (Morales 1996b).

EL CHILONCHE

El Chilonche es un sitio de dimensión mayor, con estructuras altas y amplias plazas (Quezada, Chocón y Mejía 1996; Figura 7). Fue clara la división entre el área central del sitio, compuesto por dos sectores, el principal consta de una acrópolis y varias plazas anexas y al oeste el Conjunto de tipo Grupo E, localizándose los grupos habitacionales en el área periférica.

Entre su punto focal, que es la acrópolis y el Conjunto de tipo Grupo E hay una distancia de casi 2 km (Figura 8). Existen pocos grupos habitacionales entre ambos conjuntos, así como al sur de la Acrópolis. La zona de habitación se encuentra principalmente hacia el norte y noroeste. Sondeos realizados muestran una ocupación desde el Preclásico Tardío al Postclásico, teniendo su máxima ocupación en el Clásico Tardío (Quezada s.f.).

LA AMAPOLA

El sitio La Amapola, situado cerca de 6 km al este de El Chilonche, presenta cinco plazas principales que se encuentran sobre plataformas basales, que oscilan entre 10 y 7 m de altura. Sobre ellas se levantan las estructuras que generalmente son tipo palacio, en las que algunas de las cámaras están expuestas, debido a la alta depredación que ha sufrido el sitio. La plaza principal se ubicada sobre una gran plataforma de cerca de 100 m por lado y una altura de 10 m sobre la que se levantan nueve estructuras, la principal hacia el lado norte y con una altura de 13 m, a un costado de esta estructura se localiza un pequeño patio formado por cuatro estructuras de baja altura (Figura 9). La parte periférica del sitio la forman 13 grupos, localizados la mayor parte en el sector sur y suroeste del centro principal (Figura 10). A 800 m al suroeste del sector principal, se localiza el Grupo 11, el cual corresponde a un Conjunto de tipo Grupo E de reducidas dimensiones. El patrón de asentamiento es disperso y entre las principales áreas arqueológicas se encuentran depresiones topográficas (cañadas), lo que debió fomentar dicha dispersión (Mejía 1996b).

Los sondeos han mostrado una ocupación desde el Preclásico Tardío inicial hasta el Clásico Terminal, lo cual muestra que este sitio es el de mayor antigüedad del área.

EL AGUACATE

El sitio arqueológico El Aguacate se localizó a unos 6.5 km al norte de El Chilonche. Se encuentra sobre la parte alta de un cerro en donde se determinaron una serie de 12 plazas asociadas dispuestas de forma lineal, a manera de aprovechar el terreno, con lo cual es evidente que se trata de un asentamiento de alta jerarquía (Figura 11). Resulta interesante que la mayoría de estas plazas poseen estructuras de tipo palacio, se realizó un conteo de los cuartos con bóvedas expuestas, debido al alto grado de depredación, dando como resultado un promedio de seis cuartos por plaza principal, además, el sitio cuenta con una pirámide de 15 m de altura la cual posee un total de siete pisos constructivos, lográndose establecer esto, por la existencia de una gran depredación. El sector central del sitio se conecta con otro grupo principal, posiblemente de carácter residencial, ubicado sobre otro cerro de menor altura, a través de una calzada (340 m de largo), la cual corre en dirección sureste (Mejía 1996b).

Se realizó el reconocimiento del área periférica detectándose la presencia de seis grupos de carácter habitacional. Fue evidente la ausencia de complejos arquitectónicos correspondientes al Conjunto de tipo Grupo E y de Juegos de Pelota (Mejía 1996b).

LOS LAGARTOS

El sitio arqueológico Los Lagartos se localiza a 7 km al norte de La Amapola, el patrón de asentamiento es disperso y generalmente las plazas se encuentran en las cimas de cerros o bien en las laderas, el sitio cuenta con cinco plazas principales. El centro principal lo forma una plaza, la cual se asienta sobre una gran plataforma de nivelación sobre la que se erigieron estructuras de grandes dimensiones. Asociado a éste se encuentra un juego de pelota (Figura 12). Sobre la ladera del cerro se distribuyen varias plazas sobresaliendo la presencia de otro juego de pelota de dimensiones reducidas. Aproximadamente 1 km al oeste se detectó una acrópolis. Al noroeste, a unos 4 km se encuentra un pequeño núcleo formado por cuatro grupos, en donde sobresale un Conjunto de tipo Grupo E (Figura 13). Los 16 grupos habitacionales se concentran en las laderas de los cerros aledaños al sector principal (Mejía 1996b).

INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS

Teniendo ya un esquema de la formación y distribución de estos sitios y con la base de datos que el proyecto posee, podemos plantear algunas características que reflejan las diferencias entre las entidades de tipo segmentario y las de tipo unitario (Figura 14).

Las entidades segmentarias son un débil agregado de sitios, los cuales son réplicas unos de otros, en su estructura política y aún física, los principios de autoridad que gobiernan las relaciones políticas en éstas, está basada idealmente en una estructura cónica o en un sistema de linaje, además de ser más absoluta cerca del centro y más restringida hacia la periferia y frecuentemente desarrollada en forma ritual. Las entidades segmentarias son consideradas relativamente inestables, con tendencia a la separación de sus componentes. Entre más periférico es un sub-centro, hay más posibilidad de que cambie su afiliación, aminorando el poder o autoridad, por ello se consideran flexibles y fluctuantes (Southall 1965; Figuras 3 y 15).

De acuerdo a lo anterior, podemos decir que el sitio El Camalote estaba basado en una formación de tipo segmentario, ya que dentro de su área de influencia se localizan los sitios de La Esperanza (rango 2), Canija y La Gloria 2 (rango 3). Esto nos muestra que la entidad estaba formada por un agregado de sitios los cuales son réplica del centro principal, lo cual podemos observar en el patrón de asentamiento. Y son justamente estos sitios subsidiarios los que hacen que las entidades segmentarias sean inestables.

En las entidades de tipo unitario ocurre lo contrario, puesto que éstas son relativamente estables, ya que los centros están fuertemente integrados y diferenciados en cuanto a su estructura política. Los principios que gobiernan las relaciones son de naturaleza más contractual y flexible, por lo que las bases de parentesco son controladas desde el centro y la autoridad final es retenida por los gobernantes centrales, como sugerimos en los sitios de El Muxanal, El Chilonche, El Aguacate, La Amapola y Los Lagartos, en donde observamos que el territorio está controlado desde la única entidad existente y porciones de ésta, son transmitidas hacia los delegados en los otros sitios, como lo fue el caso de El Chal, que debido a su área de influencia absorbe a sitios secundarios como El Quetzal, Santa Rosita 1 y Colpetén.

Cabe mencionar otra particularidad en el asentamiento, que es la disposición jerárquica de los complejos arquitectónicos, como es el caso del Conjunto de tipo Grupo E, puesto que El Chilonche, La Amapola y Los Lagartos incluyen dicho complejo, dentro del asentamiento, aunque no precisamente en una plaza principal, mientras que en El Aguacate, El Muxanal y El Chal no existe. Los sondeos realizados en El Chilonche y La Amapola, permiten sugerir que los Conjuntos de tipo Grupo E pudieron tener su función predominante durante el Preclásico Tardío; trasladando posteriormente el epicentro hacia las acrópolis, en donde se concentró el asentamiento durante el Clásico Tardío y Clásico Terminal e incluso Postclásico, como es el caso de El Chilonche. Y durante los mismos periodos (Clásico Tardío y Terminal), los sitios de El Aguacate, El Muxanal y El Chal tienen su epicentro en las acrópolis. Con ello no consideramos que la simple existencia del Conjunto de tipo Grupo E, corresponda únicamente a las entidades segmentarias, sino que esta “tradición” formaba parte importante y determinante dentro de la organización de los pueblos del sureste y no así en esta área, debido a que en algunos sitios desapareció y en el mejor de los casos éste se encuentra en una posición alejada del epicentro.

Por lo tanto, hemos logrado identificar que el límite cultural entre la “tradición” de las Montañas Mayas y el centro de Petén, se encuentra determinado por un cambio en la estructura política territorial de las entidades. Es notorio que la organización característica de las entidades del sureste de Petén, se encuentra determinada por la presencia de sitios que son productos de la segmentación de la entidad política. En cambio, las seis entidades políticas definidas en la parte norte y noreste de la región del sureste de Petén, claramente muestra una organización de tipo unitario que se refleja en la concentración del asentamiento en torno a la acrópolis y el cambio en las prácticas rituales reflejadas en la lejanía del Conjunto de tipo Grupo E en relación al epicentro.

REFERENCIAS

Ball, Joseph W.

1993        Cahal Pech, the Ancient Maya, and Modern Belize: The Story of an Archaeological Park. San Diego State University Press, San Diego.

Corzo, Lilian A.

1995b        Nuevos reconocimientos en la sub-cuenca central del medio río Mopan. Reporte No.9, Atlas Arqueológico de Guatemala, pp.363-384. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

1996b        Sondeo arqueológico en el área de los ríos Salsipuedes y Mopan. Reporte No.10: Reconocimientos y excavaciones arqueológicas en los municipios de Dolores, Santa Ana, Poptún y San Luis, Petén, pp.73-98. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

Laporte, Juan Pedro

1996b        Organización territorial y política prehispánica en el sureste de Petén. Atlas Arqueológico de Guatemala. Revista 4. Instituto de Antropología e Historia-USAC-KFW.

Mejía Amaya, Héctor E.

1996b        El área de El Aguacate y La Amapola en el municipio de Santa Ana. Reporte No.10: Reconocimientos y excavaciones arqueológicas en los municipios de Dolores, Santa Ana, Poptún y San Luis, Petén, pp.433-452. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

Montmollin, Olivier de

1989        The Archaeology of Political Structure: Settlement Analysis in a Classic Maya Polity. Cambridge University Press, Cambridge.

Morales, Paulino

1995b        El Muxanal: una zona arqueológica en la sabana húmeda de Dolores. Reporte No.8, Atlas Arqueológico de Guatemala, pp.253-266. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

1996b        Sondeo arqueológico en El Muxanal. Reporte No.10: Reconocimientos y excavaciones arqueológicas en los municipios de Dolores, Santa Ana, Poptún y San Luis, Petén, pp.19-38. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

Morales, Paulino I. y Juan Pedro Laporte

1995        El Chal: un sitio en la sabana de Dolores, Petén. Mexicon 17-3:44-49.

Quezada, Heidy

s.f.        Informe sobre el análisis de lotes cerámicos procedentes de El Chilonche, Municipio de Santa Ana. Informe, Atlas Arqueológico de Guatemala, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Quezada, Heidy, Jorge E. Chocón y Héctor Mejía

1996        El área de El Chilonche en el límite Dolores – Santa Ana. Reporte No.10: Reconocimientos y excavaciones arqueológicas en los municipios de Dolores, Santa Ana, Poptun y San Luis, Petén, pp.409-432. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

Roldán, Julio A.

1995a        El área arqueológica de Santa Cruz y la cuenca del alto río San Juan. Reporte No.9, Atlas Arqueológico de Guatemala, pp.179-216. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

Samayoa, Jorge Mario

1996        Sondeo arqueológico en el área de Santo Toribio y El Camalote. Reporte No.10: Reconocimientos y excavaciones arqueológicas en los municipios de Dolores, Santa Ana, Poptún y San Luis, Petén, pp.99-122. Instituto de Antropología e Historia-USAC, Guatemala.

Southall, Adian W.

1965        A Critique of the Typology of States and Political Systems. Political Systems and the Distribution of Power (editado por M. Banton):115-140. Tavistock, London.

Figura 1: Ubicación de sitios respecto a las cuencas hidrológicas

Figura 2: Entidades políticas del sureste de Petén

 

 

Figura 3: Sitio arqueológico El Camalote

 

Figura 4: Entidad de El Camalote y sitios secundarios

Figura 5: Sitio arqueológico El Chal

 

Figura 6: Sitio arqueológico El Muxanal

Figura 7: Sitio arqueológico El Chilonche

Figura 8: Distribución de grupos arqueológicos de El Chilonche

Figura 10: Distribución de grupos arqueológicos de La Amapola

Figura 10: Distribución de grupos arqueológicos de La Amapola

Figura 11: Sitio arqueológico El Aguacate

Figura 12: Sitio arqueológico Los Lagartos

Figura 13: Distribución de grupos arqueológicos de Los Lagartos

Figura 14: El límite entre la unidades segmentarias y unitarias del sureste de Petén

Figura 15: Área central de los sitios La Esperanza, Gloria 2 y Canija

 

 

 

 

 

 

 

 

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