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14 Excavaciones en zonas residenciales de El Ujuxte, Retalhuleu – Michael Love y Donaldo Castillo – Simposio 10, Año 1996

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Love, Michael y Donaldo Castillo

1997        Excavaciones en zonas residenciales de El Ujuxte, Retalhuleu. En X Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1996 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.146-157. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

14

EXCAVACIONES EN ZONAS RESIDENCIALES DE

EL UJUXTE, RETALHULEU

Michael Love

Donaldo Castillo

Desde 1993, el Proyecto El Ujuxte ha sido un proyecto de exploración arqueológica en la Costa Sur Occidental de Guatemala. El proyecto ha estudiado la transición del Preclásico Medio al Preclásico Tardío en la Costa Sur y el desarrollo de la sociedad compleja en esta área (Figura 1). El proyecto ha dedicado la mayoría de sus labores al estudio del sitio El Ujuxte, ubicado en Retalhuleu, unos 10 km de distancia del Océano Pacífico. El proyecto también ha explorado los alrededores de El Ujuxte para determinar la naturaleza del sistema regional asociado con el sitio.

El sitio arqueológico El Ujuxte es una de las ciudades prehispánicas más grandes de la Costa Sur. En las temporadas anteriores hemos realizado tanto el mapeo del sitio como el análisis de materiales de la superficie (Love 1993, 1994a, 1994b). Basado en el análisis de los materiales de la superficie, incluyendo la cerámica, la obsidiana y la piedra de moler, se ha formulado un modelo preliminar del desarrollo del sitio y su papel en la evolución de la sociedad compleja en la Costa Sur.

La temporada de 1995-96 tuvo la meta general de evaluar una serie de hipótesis derivadas de dos fuentes: 1) Un marco teórico que reconoce la sociedad compleja como una composición frágil; 2) Un modelo del desarrollo y organización interna del sitio basado en el análisis de colección de la superficie recogidas en las temporadas anteriores.

Las hipótesis y su evaluación preliminar serán discutidas después de presentar el marco teórico del proyecto.

CACICAZGOS Y ESTADOS EN LA COSTA

Las primeras sociedades complejas, frecuentemente llamadas cacicazgos, ya son reconocidas como frágiles y sujetas a ciclos de integración y descomposición. Timothy Earle opina que “… la centralización del cacicazgo debe ser visto siempre como una institución frágil y negociada manteniéndolo integrado por una interdependencia económica, una ideología que la justifica y una concentración de la fuerza” (Earle 1991:14).

La fragilidad del cacicazgo resulta frecuentemente en su desintegración política. Pero también es común que un nuevo sistema centralizado emerge subsecuentemente. Aunque tales ciclos ya son reconocidos, hay pocos estudios que pasan más allá de reconocer el fenómeno, para considerar en detalle los mecanismos y principios del cambio. Aunque ya sabemos que las políticas regionales frecuentemente se desintegran y subsecuentemente son reintegradas, no tenemos estudios de cómo la economía, la dinámica social y la ideología del nuevo sistema político están relacionadas a lo anterior. Las relaciones entre las nuevas instituciones y las anteriores son cuestiones básicas para desarrollar una teoría de ciclos políticos. También es importante distinguir los casos de ciclos laterales, en los cuales la nueva organización es del mismo nivel social que el anterior, de los casos de ciclos evolutivos, en el cual la nueva organización es de un nivel aún más complejo que el anterior. Si es el caso que algunas formas de integración social son más conducentes a la evolución de la complejidad social, debemos identificarlas y estudiarlas en más detalle.

LA EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD COMPLEJA EN LA COSTA SUR

Proyectos recientes en la Costa Sur de Guatemala y Chiapas, México, han mostrado tanto la presencia temprana de complejidad social como su desarrollo subsecuentemente. Las primeras sociedades complejas, o cacicazgos simples, aparecieron alrededor de 1600 AC (en la fase Locona) y las primeras sociedades a nivel de estado aparecieron en el Preclásico Tardío, o sea entre 300-200 AC (Figura 2). Los acontecimientos Preclásicos en la Costa Sur son de una escala comparable con los de cualquier otra parte de Mesoamérica y han establecido que la zona costeña Guatemalteca y Chiapaneca es una región clave para modelos del desarrollo de la sociedad compleja en Mesoamérica (Blake 1991; Clark 1991; Pye y Demarest 1991; Love 1989, 1991).

Aunque la trayectoria de cambio social mostró un desarrollo rápido de la complejidad, el desarrollo no fue completamente inexorable. Por toda la época Preclásica había paroxismos de cambios sociales y culturales, manifestados por el traslado del centro regional, transformaciones económicas y alteraciones en la cultura material. En muchos casos, la sociedad que surgió después del cambio fue más grande y más integrada que la anterior. Sin embargo, nos queda determinar precisamente cómo fueron manejados los cambios sociales: si habían tiempos de inestabilidad entre los tiempos de integración, si había competencia entre el nuevo centro y el viejo, o si el cambio fue más suave. También nos hace falta determinar si son más notables los cambios o las continuidades en la transición.

EL PROYECTO EL UJUXTE

La fragilidad de cacicazgo nos llama a examinar los tiempos transicionales como la clave del proceso de la evolución social. En la Costa Sur, ya tenemos la oportunidad de examinar en detalle tales transiciones y comparar las varias formas de organización social. Las cuestiones mayores son: 1) ¿Qué factores permiten la reconstrucción de la sociedad después de una desintegración y cuáles permiten su crecimiento subsecuentemente? y 2) ¿Cuáles son las diferencias entre el viejo sistema y el nuevo?

El Proyecto El Ujuxte está investigando una transición de este tipo en la Costa Sur Occidental de Guatemala, en el contexto de la transición del Preclásico Medio al Preclásico Tardío. Durante la primera parte del Preclásico Medio, o sea 900-600 AC, el primer gobierno regional de la Costa Sur, con su centro en el sitio de La Blanca, desarrolló y cayó. Inmediatamente después de la caída de La Blanca un nuevo centro regional desarrolló a una poca distancia al este. El nuevo centro, El Ujuxte, aparentemente fue más grande y más poderoso que La Blanca y también duró más tiempo que su predecesor.

Las investigaciones preliminares en El Ujuxte indican que fue fundado en la parte final del Preclásico Medio, aproximadamente en 600 AC y creció subsecuentemente a un tamaño de 4 km² en el Preclásico Tardío. Un reconocimiento de los alrededores de El Ujuxte indica que el sitio controló un sistema regional muy complejo y bien desarrollado, con centros secundarios y terciarios.

Los trabajos realizados en las temporadas anteriores indican dos cosas importantes. Primero, El Ujuxte fue el sucesor de La Blanca como el centro regional de la Costa Sur Occidental.

Segundo, en términos evolutivos, El Ujuxte fue más exitoso que La Blanca en que dominó un sistema más grande, que creció durante el tiempo y que su dominación duró por más tiempo.

Es probable que el sistema de El Ujuxte creciera a tal tamaño que podría ser llamado un estado, siendo uno de los primeros en Mesoamérica.

Sin embargo, asumimos que al principio, en la fase Caramelo (600-400 AC), El Ujuxte fue constituido como un cacicazgo complejo, como La Blanca. Para entender cómo y por qué El Ujuxte era más exitoso que La Blanca, tenemos que examinar las fuentes principales del poder en un cacicazgo: la ideología y la economía. Estas dos fuentes de poder son importantes y no se pueden entender una sin considerar la otra.

Un cacique exitoso mantiene y aumenta su poder por impulsar la integración. El cacique pretende aumentar su poder y su prestigio por impulsar estructuras sociales que reducen la autonomía de otros agentes sociales. Con respecto al sector económico, Marshall Sahlins (1972) ha mostrado cómo la formación de una economía pública reduce la autonomía de la unidad doméstica. Se puede proponer también la idea de una ideología pública. Es decir que un cacique puede promover estructuras ideológicas que reducen la autonomía de otros actores sociales, para hacerlos más dependientes en él mismo. Tantos factores ideológicos son importantes como base para las exigencias económicas hechas por el cacique y otros miembros de la élite.

Para investigar arqueológicamente éstas observaciones teóricas, utilizamos la unidad doméstica como la base de análisis para comparar El Ujuxte con La Blanca. Los datos para La Blanca vienen del estudio realizado allí en 1983-85. Los datos preliminares para El Ujuxte vienen del estudio de las colecciones de la superficie, que han dado un modelo provisional del desarrollo del sitio. Este modelo forma la base para una serie de hipótesis y proposiciones, las cuales fueron probadas por un programa de sondeo realizado durante la temporada pasada.

Las hipótesis preguntan si la unidad doméstica en la fase Caramelo en El Ujuxte fue menos autónoma que su similar en La Blanca durante la fase Conchas. Se postula que la autonomía fue reducida en El Ujuxte y que la reducción de la autonomía ocurrió de una manera que puede ser vinculada con el poder aumentado del cacique. Hipótesis más detalladas son presentadas abajo. En una manera heurística, las hipótesis son divididas en grupos económicos e ideológicos.

PROPUESTAS ECONÓMICAS

1.        En El Ujuxte se debe encontrar evidencia de control sobre la producción de subsistencia del cacique o miembros de la élite. Análisis de colecciones de la superficie en El Ujuxte indican que durante la fase Caramelo la élite ganó control sobre dos aspectos de la producción de la subsistencia: la tecnología de almacenar provisiones y la producción de la piedra de moler. En el primer caso, la cerámica de fase Caramelo incluye vasijas muy grandes para guardar provisiones, probablemente incluyendo maíz. La distribución de los tiestos de esta vasijas indican que están asociadas más frecuentemente con las residencia de status alto. Sin embargo, la muestra es pequeña y estas hipótesis deben ser probadas con mejores datos del sondeo. Segundo, la distribución de varias formas de piedras de moler indica que la élite controló la producción e intercambio de los tipos con una mayor inversión de labor. Los tipos más elaborados representan una proporción alta de las piedras de moler en las residencias que son las más grandes y que tienen una proporción alta de la cerámica fina. Basado en estas observaciones, se espera que: 1) las residencias de la fase Caramelo deben tener frecuencias de vasijas para almacenar provisiones que son más altas que las de fase Conchas y 2) residencias de la élite en El Ujuxte deben tener frecuencias de esta vasijas que son más altas que otras residencias contemporáneas.

2.        Se deben encontrar evidencias de un aumento en la especialización económica especialmente en las artes y otras habilidades patrocinadas por la élite. Ha sido notado por muchos investigadores que los caciques frecuentemente patrocinan especialistas para controlar la producción y distribución de bienes con una importancia ideológica o política. Se puede ver que la especialización presenta oportunidades para el control de la economía por el cacique, especialmente en casos que él controle los mecanismos de intercambio.

Durante la fase Conchas, La Blanca mostró muy poca diferencia económica. Todas las residencias tienen evidencia de las mismas actividades, aunque es posible que existiera alguna especialización en la cerámica fina. Las residencias elitistas en La Blanca se distinguen por porcentajes más altos de navajas prismáticas de obsidiana, cerámica fina y por la presencia de joyería de materiales importados, como mica y jade.

En El Ujuxte esperamos encontrar evidencia de más diferenciación residencial y evidencia de especialización en producción. Enfocamos especialmente en la producción de navajas prismáticas de obsidiana. Este material es el único que nos ha dado hipótesis derivadas de las colecciones de la superficie. La colección de la superficie en El Ujuxte incluye núcleos prismáticos de obsidiana y otros materiales que indican la fabricación de navajas en el sitio. Anteriormente, en la fase Conchas, las navajas prismáticas fueron importadas ya hechas. Los núcleos en El Ujuxte son escasos en las colecciones de la superficie y no podemos determinar quién controló la producción de navajas, pero esperamos encontrar tal evidencia. Las proporciones de navajas a otras formas de obsidiana en las colecciones de la superficie indican que la élite tuvo más acceso a navajas que otros grupos sociales.

3.        Debemos encontrar en El Ujuxte más evidencia de control del intercambio realizado por la élite. Durante la fase Conchas tenemos evidencia de intercambio de obsidiana, jade, mica y piedra de moler. La obsidiana ofrece los mejores datos para determinar el nivel de control del intercambio por una autoridad central. En este caso, no se pregunta si la élite controló la producción de navajas, sino si había cambios en las redes de comercio en la materia prima.

Durante la fase Conchas, había intercambio de dos formas de la obsidiana: 1) Navajas y 2) Nódulos para fabricar lascas. Jackson y Love (1991) opinaron que había sectores distintos de intercambio correspondiendo a cada forma. Las navajas pasaron por una red de interacción élite, mientras que los nódulos pasaron por redes más informales, incluyendo el sector no élite o popular. Tomando en cuenta éstas proposiciones, hay tres hipótesis para El Ujuxte, si era un cacicazgo más centralizado y más poderoso que La Blanca: 1) Las densidades de la obsidiana generalmente serán más altas en El Ujuxte que en La Blanca, 2) Debemos ver una reducción en la proporción de herramientas de obsidiana hechas al nivel doméstico. Correspondiendo al cambio, la proporción de navajas a lascas en El Ujuxte debe ser más alta que en La Blanca.

4.        Debe existir menos variabilidad entre residencias en el uso de obsidiana de las varias fuentes geológicas.

PROPUESTAS IDEOLÓGICAS

1.        Debemos ver un énfasis aumentado en rituales públicos en la fase Caramelo, con una disminución correspondiente en el ritual doméstico. La naturaleza de ideología, ritual y ceremonia aparentemente cambió dramáticamente durante la fase Caramelo. Parece que la fase Conchas era un tiempo de transición entre prácticas religiosas realizadas en la residencia privada y prácticas llevadas a cabo en lugares públicos por oficiales comunales. La Blanca tuvo un sólo montículo monumental, que pudiera ser el sitio de ritos religiosos. Sin embargo, en La Blanca tuvo un sólo montículo monumental, que pudiera ser el sitio de ritos religiosos. Sin embargo, en La Blanca las figurillas de barro son omnipresentes y se encuentran en todas las residencias, indicando alguna forma de ritual doméstico. Aparentemente, los residentes de El Ujuxte, en la fase Caramelo y después, pusieron más énfasis en rituales y ceremonias públicas, controlados por la élite. La importancia de rituales públicos en El Ujuxte se manifiesta en el plan formal de la zona central, incluyendo un Juego de Pelota. También notable es que el plan del grupo central de El Ujuxte es duplicado en los centros secundarios de la región, indicando que los rituales fueron estandarizados. Finalmente, se nota la frecuencia reducida de figurillas en las colecciones de la superficie en El Ujuxte, indicando cambios en los rituales domésticos. En general, parece que las prácticas religiosas y las ceremonias “oficiales” fueron usurpadas por la élite durante la fase Caramelo.

Derivado del análisis anterior es la hipótesis que los sondeos en las zonas domésticas de El Ujuxte deben obtener evidencia de una reducción de ritual doméstico relativo a sus niveles en La Blanca. Arqueológicamente, se debe ver una reducción en el número de figurillas y otros iconos usados en rituales domésticos, confirmado lo indicado en las colecciones de la superficie.

También se espera ver una reducción en el uso de banquetes rituales al nivel doméstico. El banquete ritual se usa frecuentemente en el cacicazgo como una forma de competencia social y un mecanismo para exhibición social. La presencia de platos y escudillas grandes en la fase Conchas, frecuentemente bien decorados, es una indicación de su importancia en la Costa Sur en el Preclásico Medio. En El Ujuxte debemos ver una reducción en el número de vasijas grandes para servir comidas.

2.        Interacción entre las élites y los grupos sociales debe ser más restringido en El Ujuxte que en La Blanca. La ideología no es solamente una colección de ideas, sino también un sistema de prácticas sociales vinculadas a conceptos de inclusión y exclusión. Estas prácticas son evidentes en la organización del espacio y las rutas usadas por la gente en el curso de sus actividades cotidianas. La Blanca muestra muy poca evidencia de la organización espacial que controle movimiento. Pero en El Ujuxte, hay un área ceremonial bien marcada y un plan cuadricular, indicando esfuerzos para organizar el espacio y dirigir las rutas de la gente por caminos regularizados. Con respecto a la organización doméstica, hay dos hipótesis: 1) Se espera que El Ujuxte muestre una formación zonas distintas entre áreas élites y no-élites; 2) Las zonas residenciales élites deben ser cerca a la zona ceremonial, indicando su control sobre el acceso al área sagrada.

3.        Se espera que la naturaleza del simbolismo en El Ujuxte será distinto de lo usado en La Blanca. Recientemente, Joyce Marcus (1989) ha realizado el simbolismo del Preclásico Temprano y Preclásico Medio, la simbología Olmeca, como la representación de fuerzas naturales, como temblores y el relámpago. Parece que los caciques de aquel tiempo derivaron su poder y su identidad social por la asociación con las fuerzas naturales. La simbología de La Blanca usa tantas ideas, con la adición de simbolismo cosmológico, en particular, iconos asociados con el planeta Venus. La evolución de una ideología vinculando los caciques con fuerzas cosmológicas podría ser más eficaz en separar la élite del resto de la población. Si este fuera el caso, debemos ver más uso de tal simbología en las residencias élite en El Ujuxte y una reducción en el uso del viejo simbolismo Olmeca.

EL PROGRAMA DE EXCAVACIÓN

En la fase corriente del proyecto pretendemos evaluar las hipótesis ya presentadas con evidencia obtenida por sondeo en las zonas residenciales de El Ujuxte.

Aunque El Ujuxte tiene una secuencia larga de ocupación, nuestro enfoque principal es la fase Caramelo, o sea la segunda fase del Preclásico Medio. El análisis de las colecciones de la superficie nos indicó cuáles montículos tienen la mejor representación de materiales del Preclásico Medio.

La Figura 3 muestra los montículos residenciales en los cuales la cerámica de la fase Caramelo representa el 20% o más de su cerámica total. Hay un total de 35 montículos que alcanzan este nivel. Durante la temporada de 1995-96 realizamos sondeos en 10 de estos montículos (Figura 4).

La preservación de los materiales en las áreas domésticas del sitio es excelente. Recogimos buenas muestras cerámicas, obsidiana, hueso, carbón y otros materiales. También encontramos muchos rasgos culturales que demuestran la vida doméstica cotidiana en El Ujuxte. Los rasgos incluyen pisos, fogones, basureros de cerámica y basureros de comida. También encontramos una buena muestra de entierros.

Aunque la secuencia estratigráfica en cada montículo es distinta, muchos muestran dos etapas de construcción. La primera fase pertenece a los fines del Preclásico Medio, o sea la fase Caramelo. La segunda fase pertenece al Preclásico Tardío, que todavía no tiene nombre en El Ujuxte. En uno de los montículos excavados encontramos una secuencia que incluye restos del Preclásico Terminal o Clásico Temprano.

En la mayoría de nuestras hipótesis es necesario comparar muestras de residencias élites con muestras de otros sectores sociales. Obviamente fue necesario identificar y excavar una o más residencias élites. Las colecciones de la superficie sugieren la presencia de una zona residencial élite cerca del recinto ceremonial (Figura 3).

Los montículos en esta área son notables por tres factores: 1) El Montículo 36 (indicado por la Operación 12; Figura 4) es la estructura residencial más grande del sitio; 2) Los montículos de esta zona tienen una alta densidad de obsidiana; 3) Los montículos de esta área tienen una alta proporción de cerámica fina.

Las excavaciones confirmaron que esta zona fue elitista. Las Operación 11, 12 y 13 realizaron sondeos en tres montículos que forman parte de la zona elitista. Las excavaciones indican que estos montículos se diferencian de los otros por varios factores: 1) Son los únicos en que encontramos jade ornamental; 2) Tienen una alta densidad de obsidiana; 3) Tienen una alta densidad de hueso de animal, especialmente el pescado y mamíferos grandes como venado y perro.

EVALUACIÓN DE LAS HIPÓTESIS

Debido que el análisis de los materiales excavados todavía está en una etapa preliminar, es difícil evaluar concretamente las hipótesis propuestas. Es especialmente difícil evaluar las hipótesis económicas, que requieren datos bien detallados. Sin embargo, se puede ofrecer algunas opiniones preliminares.

1.        Por el momento no podemos confirmar ni negar la idea del almacenamiento de provisiones en las residencias elitistas. No podemos determinar la función de muchas de las vasijas grandes. Es posible que algunas fueran usadas para almacenar provisiones, pero otras fueron utilizadas para ofrendas asociadas con entierros. Será posible evaluar las hipótesis sólo cuando tengamos una tipología más refinada.

2.        Aunque las residencias elitistas tenían más acceso a la piedra trabajada, no tenemos evidencia que controlaron el proceso de elaboración. Es interesante notar que las residencias elitistas tienen más fragmentos de piedra quebrada, pero se necesita más análisis para determinar si estos fragmentos son restos de la fabricación de piedra de moler.

3.        Con respecto a la obsidiana, se nota que las residencias elitistas tienen una densidad de obsidiana más alta que el resto del sitio. Este hecho sugiere que controlaron el intercambio de obsidiana. Sin embargo, este no representaría un cambio de la situación durante la fase Conchas. El análisis de fuentes de obsidiana realizado por Hector Neff y Michael Glascock indica que las proporciones de obsidianas de distintas fuentes de fase Caramelo es aproximadamente el mismo que durante la fase Conchas. Por lo menos, esto indica una continuidad de las estructuras económicas.

Tampoco tenemos evidencia que había producción especializada de herramientas de obsidiana. Todas las residencias, tanto élites como no-élites, tienen restos de la fabricación de herramientas por uso de técnicas sencillas, como uso de percusión directa y percusión bipolar. No encontramos núcleos prismáticos ni otra evidencia obvia de fabricación de navajas de obsidiana en ningún contexto excavado. Pero hay que notar que hemos llevado a cabo un estudio detallado de los desechos de la producción lítica.

En general, los datos sugieren que las estructuras económicas no cambiaron al grado previsto en nuestro modelo preliminar. Pero es importante notar que hemos considerado solamente unos aspectos limitados de la economía y las conclusiones podrían cambiar cuando estudiemos otras actividades, como la producción e intercambio de la cerámica.

IDEOLOGÍA

Las excavaciones confirman la proposición de que había cambios importantes en la naturaleza del ritual dentro de la residencia.

Primero, se nota la ausencia de figurillas en contextos de la fase Caramelo y después. En La Blanca, el uso de figurillas fue universal y se encontraron en grandes cantidades. En El Ujuxte, tenemos sólo dos figurillas del estilo Conchas que ocurrieron en contextos de la fase Caramelo.

También es notable la ausencia de cerámica decorada. En La Blanca, cerámica elaborada con iconos fue parte importante del ritual doméstico, probablemente para uso en banquetes ceremoniales. Se nota alguna continuidad en el uso de cuencos con borde divergente, una forma común durante la fase Conchas, principalmente en la vajilla Meléndez Negro. Esta misma forma ocurre también en la fase Caramelo, en varias vajillas rojas. Pero las vajillas son más pequeñas que en la fase Conchas y su frecuencia disminuyen por tiempo en contextos domésticos.

Las otras vajillas y formas importantes para el ritual doméstico durante la fase desaparecen al inicio de la fase Caramelo. La vajilla importante Cuca Roja Sobre Ante, cuyos cuencos decorados estuvieron presentes en todas las casas, no tiene una vajilla correspondiente en la fase Caramelo. La vajilla Ramírez de la fase Conchas, que frecuentemente llevaba iconografía Olmeca, también desaparece completamente. Sin embargo, la simbología olmeca no desaparece completamente.

La ausencia de materiales vinculados a banquetes rituales sugiere que hubo una disminución en el ritual doméstico o por lo menos un cambio drástico en su naturaleza. Esta disminución ocurre al mismo tiempo en que había un aumento en la labor invertido en estructuras públicas, lo que sugiere que rituales públicos llegaron a ser más importantes que las ceremonias domésticas.

Un elemento importante no previsto en nuestro modelo preliminar fue un énfasis en los ritos asociados con la muerte y el entierro dentro del recinto doméstico. Durante la fase Conchas no hay evidencia de tales ritos. No sabemos en donde se enterraban los muertos, pero es cierto que no fueron colocados dentro de zonas habitacionales. Pero durante la fase Caramelo y después, los entierros se ubicaron dentro de la zona residencial, frecuentemente bajo del piso de la casa. El nuevo énfasis en la muerte y el cuidado de los muertos significa un cambio importante en la naturaleza de la identidad social y podría significar un aumento en la importancia del linaje familiar y el status heredado.

CONCLUSIONES

Las investigaciones llevadas a cabo en El Ujuxte hasta el momento nos han proporcionado nueva información importante sobre el desarrollo de la sociedad compleja en la Costa Sur durante el Preclásico.

Está comprobado que El Ujuxte fue el sucesor de La Blanca como el centro regional más fuerte en la Costa Sur Occidental al fin del Preclásico Tardío. También ha sido confirmado que El Ujuxte mantuvo este papel por casi 500 años, durante el cual creció y aumento el poder.

Es cierto que será necesario modificar el modelo preliminar de la organización interna del sitio y las estructuras del poder. Sin embargo, la temporada ya terminada no ha indicado que será posible obtener los datos que necesitamos para desarrollar y refinar nuestros modelos.

Figura 1 Sitios arqueológicos de la Costa Sur Occidental

Figura 2 Cronología para el Preclásico

Figura 3 Montículos con una frecuencia alta de cerámica de la fase Caramelo (en negro)

Figura 4 Localización de operaciones en 1995 y 1996

REFERENCIAS

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