Asociación Tikal

39 La población rural de Santa Elisa Pacacó, Retalhuleu – Sonia Medrano – Simposio 9, Año 1995

Descargar este artículo en formato PDF

Medrano, Sonia

1996        La población rural de Santa Elisa Pacacó, Retalhuleu. En IX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1995 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.540-553. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

39

LA POBLACIÓN RURAL DE SANTA ELISA PACACÓ, RETALHULEU

Sonia Medrano

El interés mostrado por la Junta Directiva del Instituto de Recreación de los Trabajadores -IRTRA- en conocer la naturaleza de la ocupación prehispánica en la Finca Santa Elisa Pacacó permitió el diseño de un proyecto de salvamento que incluyera el reconocimiento arqueológico general del lado este de la finca, buscando identificar vestigios prehispánicos y excavaciones en áreas que serían afectadas por trabajos futuros.

Previo a la realización de los trabajos se solicitó autorización al Instituto de Antropología e Historia y se firmó una carta de entendimiento que estipula las obligaciones de la arqueóloga encargada y las características del trabajo a realizar. Es importante destacar que la realización de este proyecto fue gracias al interés de la Junta Directiva del IRTRA y especialmente de su presidente Ricardo Castillo. Debido a ellos se ha podido conocer más sobre la vida doméstica de los habitantes prehispánicos de Retalhuleu y se ha rescatado información que de otra forma nunca hubiera sido conocida. Si más instituciones y personas tuvieran esta conciencia de nuestra historia, la identidad de los guatemaltecos fuera más clara y el orgullo por nuestra diversidad étnica y arqueológica ayudarían a desarrollarnos como una nación.

Al inicio de los trabajos se descubrió que la ocupación prehispánica fue corta, por lo que se decidió realizar al menos una operación en cada uno de los lugares que presentaran evidencias de ocupación prehispánica. En total se excavaron 31 operaciones en diferentes sectores de la finca, éstas se describen en detalle adelante. Los materiales fueron analizados preliminarmente en la finca, tratando de identificar las actividades de los habitantes antiguos y la función de los locales escavados. Las interpretaciones son preliminares debido que aún falta realizar un estudio más profundo de los artefactos, clasificándolos y comparándolos con otras regiones.

GEOGRAFÍA Y ECOLOGÍA DE SANTA ELISA PACACO

La finca pertenece al municipio de Santa Cruz Mulua, en el departamento de Retalhuleu. Está entre 440 y 460 m SNM, se encuentra en el pie de monte que forma la planicie costera y la cadena montañosa. La precipitación es muy alta debido a que es la zona donde se encuentran los vientos cálidos provenientes del océano Pacífico y el aire frío del Altiplano. Los suelos están muy bien drenados por zanjones y pequeños ríos que cruzan la finca del noreste al sur. La parte sureste de la finca se denomina La Ciénaga precisamente porque hay varios nacimientos de agua en el área.

Esta zona tiene suelos muy fértiles y han sido objeto de cultivos agrícolas desde la época prehispánica. En la Historia Quiché de Don Juan de Torres se menciona que cuando Quicab emprendió la conquista de los pueblos de la costa llegó al poblado de Xetulul, bajo los zapotes, que fue traducido al náhuatl por los indígenas tlaxcaltecas durante la conquista a Zapotitlán. Luego de lograr la conquista de Xetulul, durante el siglo XV, los K’iche’ recibieron tributo que incluía: pescado, camarón, cacao y pataxte. Además menciona que recibieron el dominio de los ríos de Samalá, Ocós, Nil y Xab (Recinos 1957). Con esta información se deduce que la región tenía dentro de sus recursos el cultivo del cacao, pataxte y la explotación de los productos acuáticos de los ríos, así como que el área conquistada incluyó la región del presente estudio.

Actualmente en la zona se encuentran plantaciones de café, plátano, naranjas y caña de azúcar. Los bosques son todavía visibles y se encuentra variedad de helechos, orquídeas, palmas, árboles frondosos y de gran altura como el guayabo, del cual provienen los postes del Volador.

El volcán Santiaguito presenta un constante peligro, no sólo por las erupciones, sino por la gran cantidad de piedras y arena que arroja hacia la corriente del río Samalá, el cual se encuentra muy azolvado, presentando riesgo de inundaciones. El clima de la región es entre cálido y fresco; con un elevado índice de humedad.

La finca Santa Elisa se encuentra divida por la carretera que conduce al Altiplano. Este paso natural fue usado desde épocas prehispánicas ya que los K’iche’, luego de dominar la región, fundaron un pueblo en Zunil para controlarlo.

LAS EXCAVACIONES

Antes de iniciar las excavaciones se realizó un reconocimiento general para determinar las áreas más susceptibles de tener ocupación prehispánica. Se conocía que la región al norte de la casa patronal tenía restos arqueológicos porque al ser arrancadas la plantas de café se encontraron tiestos y fragmentos de piedras de moler y otros artefactos de piedra; en esta área se buscó localizar piedras que sobresalieran de la superficie o lugares donde se recordaba que habían encontrados tiestos. El lado este se encuentra limitado por el río Mulua y luego hay otra loma, al extremo norte se localizaron cuatro áreas con probable ocupación prehispánica. Luego se localizaron otros sitios en el cafetal al este del río Mulua.

La mayoría de los sitios localizados son áreas domésticas sin evidencia de construcciones. Unicamente se excavaron dos sitios con arquitectura: uno fue la base de la pirámide que se encuentra en el terreno vecino al sur de la finca y el otro fue una plataforma doméstica de dos terrazas al norte de la finca y al lado de la carretera.

Todas las áreas que fueron identificadas como sitios (locales con evidencia prehispánica) fueron objeto de excavaciones. Cada operación fue nombrada con tres letras y un número correlativo, SEP para las realizadas al norte de la casa patronal, CAL para el área al norte del campo de fútbol, CIE para el sureste de la finca y CAS para las realizadas dentro del perímetro de la casa patronal. Las suboperaciones se denominaron por letras y números lo que permitía extender la investigación en cualquier dirección.

OPERACIONES EN EL SECTOR AL NORTE DE LA CASA PATRONAL

Se describirán las operaciones según su ubicación espacial y la relación entre ellas sin importar el orden numérico que únicamente representa el orden en que fueron excavadas.

SEP4 (Figura 1)

Esta operación es la más grande realizada en toda la finca. Se realizaron 36 suboperaciones lo que representa un área excavada de 144 m². Se localiza en el extremo norte y junto al cerco de la carretera. La estructura se observaba en la superficie como una pequeña elevación del terreno y en el lado sur se observaban tres piedras grandes expuestas en la superficie. La carretera cortó parte del montículo y en el perfil quedaron las piedras que definían irregularmente el perfil de la estructura.

Se excavó inicialmente un nivel, desde la superficie hasta encontrar la estructura prehispánica de piedra, cuando ya se tenía expuesta toda la estructura se determinaron las suboperaciones sensibles de poseer escondites rituales y se removieron las piedras, excavando hasta llegar a suelo estéril en materiales culturales, que se encontró entre 60 y 70 cm de la superficie.

La estructura localizada es una pequeña plataforma piramidal formada por dos terrazas construidas por cantos rodados y piedras grandes canteadas rectangulares, cada terraza mide alrededor de 20 cm de altura. La plataforma mide 16 m en el lado este, el lado oeste fue mutilado por la construcción de la carretera razón por la que no se puede tener la certeza de sus medidas. Sin embargo se puede calcular en base a la localización de la rampa de acceso en el lado sur, que habitualmente se encuentra ubicada al centro y al hallazgo de dos depósitos rituales formando un eje con la rampa de norte a sur. Esta evidencia, unida a las medidas del área expuesta, dan base para proponer que la medida del lado sur y norte es de 10.40 m. La rampa de acceso tiene un ancho de 2.40 m. No se localizaron huellas de poste pero sin duda sobre la plataforma se encontraba construida una vivienda de materiales perecederos como los ranchos de hoy en día, las paredes fueron hechas de barro apelmazado sobre una estructura de cañas y luego quemado. Se encontraron muchos terrones de las paredes con las huellas de la caña durante las excavaciones.

El área donde fue construida la vivienda tiene un área utilizable de 12.8 x 8.8 m o sea 112.6 m². Comparada esta extensión la de las demás unidades domésticas encontradas en la finca resulta mucho más grande por lo que sin duda representa la vivienda de una familia con acceso a mayores recursos que las demás. El material cerámico recuperado era doméstico y no muestra diferencias drásticas con el encontrado en otras viviendas. Este fue único sitio donde se encontró una orejera de cerámica y un pequeño tubo en cerámica. Otro elemento interesante lo constituyen los dos depósitos rituales encontrados en el eje central norte-sur. Ambos contenían vasijas quebradas, que fueron colocadas antes de finalizar la construcción de la estructura. La que se encontraba en mejor estado fue la del centro; consta de un cuenco con asas verticales, un comal y probablemente otros dos cuencos incompletos. Se encontraron abajo de una capa de arena y barro muy bien compactado colocado bajo el piso de piedras. En la base se encontró otro depósito que probablemente conste de un cántaro y un cuenco, ambos incompletos y fragmentados.

SEP6, SEP11, SEP9

Estas tres operaciones se encontraban muy cerca entre si, a la orilla de la bajada hacia el río donde se encuentra una represa. En la superficie se observaban varias piedras grandes y tiestos prehispánicos por lo que se decidió hacer excavaciones.

SEP6 fue la primera operación que se excavó. Se localizó un semi- círculo de piedras grandes con algunas piedras faltantes. Estas se localizaron apiladas en un hoyo a unos 2 m de la excavación. Dentro de los materiales recuperados se encontraron varios tiestos vidriados y materiales con superficie naranja de cuerpos delgados.

SEP9 se excavó porque en la superficie se observó una vasija semi-enterrada casi completa. Al recuperarla se observó que era de loza vidriada. Continuando las excavaciones se localizó mucho material vidriado, limas, pedazos de hierro, un aislador para cable de alta tensión de vidrio y varios frascos pequeños. Uno de estos frascos tenía escrito en relieve Dead Shot. Al comentar la traducción con los trabajadores como tiro de muerte dijeron los más viejos que en la década de 1940 les daban un desparasitante que se llamaba Tiro Seguro, ninguno se recordaba específicamente del frasco. Comentando con otras personas de San Felipe dijeron que efectivamente era muy popular el uso de ese medicamento y que su nombre se debía a que si la dosis era mayor de lo necesario causaba la muerte. Por esta información y la evidencia encontrada se propone que este era un basurero doméstico depositado entre 1940 y 1950. Don Guillermo (un trabajador muy antiguo de la finca), me informó que alrededor de 30 m al norte de SEP9 se localizaba una casa que fue mandada a botar por el licenciado al inicio de la década de 1960. Esta información corrobora la evidencia encontrada en la excavación de SEP9.

SEP11 se excavó para exponer un grupo de piedras que podía observarse en la superficie. Se realizaron cinco suboperaciones lo que cubrió 20 m². Dentro del material cerámico se encuentran muchos fragmentos vidriados grises, comales muy delgados y tiestos con engobe naranja. Además se encontró un disco de cerámica perforado en el centro y fragmentos de otros de diferentes tamaños, una dona de piedra pequeña sin perforar completamente, dos malacates, un fragmento de hacha de piedra verde, fragmentos de piedras de moler y obsidianas. En la superficie se localizaros tres limas de metal. Tentativamente propongo que SEP11 represente parte de una vivienda ocupada durante el período de contacto o sea durante los 100 años siguientes a la Conquista Española. Los materiales prehispánicos encontrados están en el mismo contexto que los tiestos vidriados, junto con herramientas de obsidiana. Esto sugiere que las personas tenían acceso a nuevos implementos domésticos, pero no a herramientas de metal que eran importadas y por consiguiente de uso restringido para los españoles o indígenas con grandes recursos.

La tres operaciones descritas representan el uso de un local durante diferentes épocas, el siglo XVI y mediados del siglo XX. Ninguna de las dos ocupaciones dejó rastros de construcciones arquitectónicas sino únicamente pequeños basamentos de una hilera de piedras o basureros.

SEP8

La localización de esta operación se debe a que uno de los trabajadores reportó que una noche, cuando cazaba tacuazines con otros tres amigos, pudieron observar un rayo vertical de luz que salía de una pequeña piedra. Se detuvieron a observar y se acercaron y únicamente vieron la luz fuerte que salía hasta más allá que los árboles. Este tipo de historia es muy frecuente en el campo cuando la gente habla de sitios arqueológicos. Por ello decidí excavar 4 m² y ver si había algún hallazgo importante. Se excavó hasta suelo estéril en materiales culturales, el cual se encontró a alrededor de 80 cm de la superficie. Se encontraron muchos tiestos prehispánicos, un fragmento de figurita con engobe perteneciente al grupo Tiquisate y un malacate plano.

SEP1

Se excavaron seis suboperaciones cubriendo 24 m². Se localizó una construcción de piedras en forma de U cuadrada que medía 2.60 m de norte a sur y 2.20 m de este a oeste. En medio tenía un angosto corredor de 60 cm sin piedras. Los lados de la construcción estaban formados por piedras grandes y luego era rellenado con piedras más pequeñas. La altura de las piedras variaba entre 50 y 30 cm.

El material cerámico constó de tiestos vidriados y con engobe naranja, comales delgados, comales micáceos y obsidianas. Se encontró un núcleo agotado de obsidiana. Por los artefactos encontrados se infiere que esta operación tuvo una ocupación durante el periodo de contacto (100 años después de la conquista).

SEP2, SEP5, SEP13, SEP14 Y VE1 (Figuras 2 y 3)

Estas cinco operaciones se describirán conjuntamente porque se encuentran muy cerca y al parecer representan una unidad doméstica. Se iniciaron excavaciones en SEP2 porque durante el descombramiento de la zona se habían recuperado varios tiestos allí y en la superficie quedaron expuestas unas piedras grandes. En SEP5 se había localizado una figurita y muchas piedras juntas.

En SEP2 se excavaron cinco suboperaciones cubriendo 20 m². Se localizó un amontonamiento de piedras muy grandes y relacionado a ellas se encontró un machacador de piedra, un malacate, fragmentos de piedra de moler, tiestos con engobe naranja, un tiesto Tohil Plomizo, obsidianas y muchos fragmentos de barro cocido (bajareque).

SEP5 y VE1 se excavaron para conocer mejor los materiales que estaban erosionando de la parte alta de la jaula de los venados. No se encontró evidencia de construcciones pero había mucho material doméstico que incluyó: fragmentos de cántaro, un núcleo agotado de obsidiana y fragmentos de metate. Los materiales parecían provenir de deshecho doméstico pero no se localizó ninguna construcción en este momento. Se chapeó el área cercana, pudiéndose observar varias piedras semi-enterradas.

Se realizaron entonces dos operaciones diferentes, SEP13 del lado de afuera de la jaula de los venados y SEP14, 20 m al este.

SEP13 cubrió un área de 37 m². Se localizó una línea de piedras de 5 m de longitud, al lado oeste de ella se localizó un fogón circular hecho de piedras pequeñas, al lado del mismo se encontraron piedras muy grandes a una altura un poco menor, parece ser el lugar donde se colocaba la piedra de moler o los utensilios para cocinar. La línea de piedras debe representar un lado del rancho aunque no se pudo localizar una esquina u otro basamento de pared. Considero que la construcción de la pared de block que circunda la casa patronal destruyó parte de ella por lo que ahora está incompleto. Al lado este de la fila de piedras de encontró otra concentración de piedras de forma irregular y algunas piedras sin ningún patrón. En la suboperación más al norte se encontró el final de la fila de piedras y un fragmento de piedra-hongo. En todas las operaciones se localizaron fragmentos muy grandes de bajareque quemado, lo que evidencia una construcción con paredes de barro y techo de palma probablemente.

La mayor concentración de materiales se encontró sobre el fogón. Había una gran cantidad de tiestos con engobe naranja, muchas obsidianas, varias piedras pulidas lisas y un martillo de piedra verde.

SEP14 se excavó 17.80 m al este de SEP13. Se descubrió la mitad norte del basamento de una vivienda. Al sur las piedras se encontraron removidas porque se cayó un árbol. El área ocupada por el basamento de piedra de 2.80 x 2.00 m o sea 5.60 m². Se encontró evidencia de ocupación doméstica ya que se recuperó un fragmento de mano de moler, tres fragmentos de malacate, varios cuellos de cántaro y un núcleo de obsidiana. Dentro de los tiestos se encontró material doméstico muy abundante.

Relacionando las operaciones anteriormente descritas, me parece que representan un área de actividad y vivienda doméstica donde pudimos localizar el basamento de piedras de la casa (SEP14), la cocina (SEP13) que tuvo dos etapas de ocupación y áreas de actividad especializadas en SEP5 y SEP2.

SEP7

Al parecer en esta área no hubo alguna construcción prehispánica sino solamente representa un lugar de tiradero de tiestos. No se localizó ninguna construcción sino únicamente una concentración alta de tiestos en los primeros centímetros de la excavación.

SEP10

Se hizo esta operación porque al botar los árboles en mayo de 1994 se localizaron muchas piedras en los alrededores. No se localizó construcción alguna, sino únicamente material doméstico prehispánico descartado. Se encontró una mano de moler completa en centro del pozo a 20 cm de la superficie. Se excavó hasta llegar al suelo estéril en material cultural a 45 cm de la superficie.

SEP12

Esta operación se excavó hasta llegar a estéril a 90 cm de la superficie. En la pendiente que va hacia el río se localizó en la superficie muchos tiestos y se empezó la excavación. El material que se recuperó es moderno. Se encontró vidrio, porcelana y china moderna.

EXCAVACIONES DENTRO DEL PERÍMETRO DE LA CASA PATRONAL

CAS1 (Figura 4)

Esta operación se localiza en el extremo sur del terreno de la casa patronal, en lo que fue usado como jaula para perro. Se determinó que allí se encontraba la base de la pirámide que se encuentra en el terreno de la vecindad. Habiendo observado los artefactos que casualmente se han recuperado de la pirámide -dos yugos de piedra lisos, un hacha tallada y varios metates- se decidió que sería interesante conocer algo sobre la construcción de la misma y el fechamiento o épocas de ocupación.

Se excavaron 5 suboperaciones lo que representa un área de 20 m². En los primeros centímetros de excavación se empezaron a localizar piedras de basalto grandes. Se dejaron in situ todas las piedras encontradas para determinar la forma de la construcción. Al terminar se constató que habíamos localizado la primera terraza de la pirámide construida de piedras grandes más o menos rectangulares en la fachada con una orientación de 110°. Frente esta terraza se localizó el piso de plaza que era un empedrado hecho con cantos rodados de más o menos 20 cm de diámetro. Sobre este piso se localizó una gran cantidad de piedras que provenían de la erosión y derrumbe de la parte alta de la pirámide. Atrás de la hilera de piedras de la fachada de la primera terraza se localizó otra fila de piedras grandes no paralelas. Es seguro que estas fueron usadas como parte de la estructura que sostenía el relleno de tierra de la pirámide que era amarrado por piedras grandes que le daban solidez a la construcción.

Dentro del material derrumbado se localizó una cara zoomorfa que probablemente represente un lagarto, un fragmento de dona y piedra con desgaste selectivo. Se encontró material cerámico muy fragmentado por provenir del relleno de construcción del montículo. Se puede identificar material que pertenece al Clásico Terminal y Postclásico.

En la cima de la pirámide el joven de la vecindad localizó una ofrenda que tenía un yugo de piedra completo, uno fragmentado y un hacha con perfil de jaguar. Estos materiales pertenecen al período Clásico Tardío por lo que es probable que la pirámide haya sido ocupada desde alrededor entre 700 y 1000 DC. Sin embargo es necesario estudiar y comparar los materiales cerámicos con mayor detenimiento para poder asegurarlo.

CAS2

Esta es una operación de 2×2 m sobre el montículo que se encuentra al norte de la piscina. Se comprobó que era una construcción prehispánica de una pequeña vivienda. Se localizó una densidad muy alta de material cerámico, fragmentos de piedras de moler, un malacate y una escultura fragmentada que es un cilindro con una parte más gruesa en la punta (pareciera como la pata y casco de un caballo). Se encontraron dos depósitos especiales: uno es un cántaro incompleto fragmentado y el otro es un cuenco incompleto fragmentado.

EXCAVACIONES EN EL LADO NORTE DEL CAMPO DE FÚTBOL

Esta área se encuentra entre dos riachuelos, es una loma más o menos plana, al sur tiene cafetal y al norte, donde se realizaron las investigaciones, pasto. Las operaciones se denominaron con las cifras CAL, en total se excavaron ocho unidades.

CAL1

En la superficie se observaron varias piedras grandes y tres fragmentos de una piedra de moler prehispánica. Se excavaron cinco suboperaciones 2×2 m cada una. En general se recuperó una regular densidad de tiestos y varios fragmentos de piedras de moler. No se localizó evidencia de construcciones o estructuras. Alrededor de 40 cm de la superficie comenzó a aparecer el barro estéril en restos culturales.

CAL2 y CAL5

Se excavaron cuatro unidades de 2×2 m para recuperar material cerámico ya que en la superficie había tiestos. Se llegó hasta 50 cm de la superficie, los tiestos recuperados fueron pocos y dentro de ellos varios vidriados de Totonicapán. Es muy probable que aquí se encuentre representada una ocupación reciente.

CAL3 (Figura 5)

Se localizaron las piedras del basamento de una vivienda. Para exponer toda la construcción se realizaron 15 suboperaciones de 2×2 m, exponiendo un área de 60 m². Se recuperaron muchos tiestos postclásicos, un canto rodado esculpido crudamente para representar una cara humana y fragmentos de piedra y mano de moler. Se localizó una concentración de tiestos al sur, afuera de la casa y el asa de un incensario en forma de sartén con una figura antropomorfa en el extremo. En el lado oeste, afuera de la casa se encontró un plato con soportes y una navaja de obsidiana completa.

El basamento mide 2.80 m de este a oeste y 6 m de norte a sur. Está formado por piedras de río grandes formando un rectángulo casi completo. En el lado oeste únicamente se encontraron piedras en el sector norte con una longitud de 1.80 m. Es probable que las demás hayan sido removidas. Sin embargo, dado el alto grado de conservación de los otros tres lados me inclino a pensar que así era la construcción. La esquina noroeste tiene piedras colocadas en el interior de la vivienda, lo que representaría un área de actividad.

CAL4

Esta operación se encuentra 6 m al norte de CAL3, se excavó con la intención de conocer si había más estructuras relacionadas con la de CAL3. No se localizó ninguna construcción, aunque si se recuperaron materiales domésticos semejantes a los encontrados en CAL3. Lo que corrobora que esta área era parte del área de ocupación de la familia que habitó CAL3.

CAL6, CAL7 y CAL8

Estas operaciones se realizaron al norte y oeste de CAL3 para determinar si la ocupación prehispánica se extendía en esta dirección. Se comprobó que efectivamente los materiales culturales estaban diseminados en bajas concentraciones pero no se localizó ninguna construcción.

EXCAVACIONES EN LA CIÉNAGA

El reconocimiento de esta área fue bastante problemático debido a que se encuentra cultivada de café y caña de azúcar. Se realizó con trabajadores que conocían bien la finca y que habían trabajado en este sector con anterioridad. Se localizaron lugares que presentaban características de ocupación prehispánica dentro del cañal y en el cafetal cerca del puente techado.

CIE1

Esta operación se excavó en lo que resultó ser un botadero de piedras. Se encontraron algunos tiestos prehispánicos, una mano de moler y un pulidor.

CIE2

Esta operación se localizó 20 m al sur de CIE1. En la superficie se observaban algunas piedras alineadas en lo parecía ser un muro de contención para nivelar el terreno. Se excavaron 4 suboperaciones de 2×2 m. Se expuso la orilla del muro de contención, formado por piedras grandes. En el lado que daba para la pendiente no se encontró mucho material, pero el lado que tenía el relleno para nivelar tenía variados artefactos. Se encontraron muchos fragmentos de cerámica vidriada moderna, porcelana, china, cubiertos quebrados, dos guarizamas y un azadón desgastado, una piedra de afilar, clavos muy largos, fragmentos de piedras de moler, fragmento de mano de moler, vidrios, fragmentos de espejo y dos obsidianas. Este lugar, sin duda, representa el asiento de una vivienda doméstica de este siglo.

CIE3 (Figura 6)

Se localiza más o menos 30 m al sur de CIE2, dentro del cafetal. Se respetaron todas las plantas de café, colocando las suboperaciones en los surcos. Se localizó el basamento casi cuadrado de una vivienda formado por piedras de río grandes. Mide 4.80 m de este a oeste y 3.70 m de norte a sur. Unicamente dos lados estaban completos, aunque se encontraron algunas piedras desubicadas que probablemente fueron removidas al sembrar el cafetal.

Los materiales recuperados no son muy abundantes, hay algunos tiestos vidriados y cerámica con engobe naranja, en el lado este se localizó debajo de una piedra, un cántaro naranja fragmentado. Se encontraron varias obsidianas y fragmentos de barro cocido de bajareque. Esta vivienda probablemente fue ocupada durante los primeros años de la conquista ya que se localizaron herramientas de obsidiana, cerámica con influencia española (vidriada) y cerámica prehispánica.

CIE4, CIE5, CIE6 y CIE7

Estas operaciones se localizan en el cañal al sureste de la finca. Se excavaron porque en la superficie se observaron muchos tiestos y algunas piedras. Los artefactos recuperados son prehispánicos pero por estar sembrado de caña, el terreno ha sido objeto de arado lo que no permitió localizar ningún local intacto.

INTERPRETACIONES SOBRE LA OCUPACIÓN ANTIGUA DE LA FINCA

El fechamiento de la ocupación prehispánica de las áreas excavadas en Santa Elisa Pacacó es tentativo, principalmente porque el análisis de los materiales no ha sido completado sino que únicamente fue revisado en el campo, falta estudiarlo detenidamente comparándolo con materiales encontrados en otras regiones. Sin embargo se puede asegurar que la región fue ocupada durante el final de la época prehispánica, durante el periodo de contacto, o sea los primeros años de la Conquista y durante la década de 1940 y 1950.

La ocupación más antigua, la prehispánica, probablemente lo sea durante dos periodos, el Clásico Tardío, entre 700 y 1000 DC y el Postclásico Tardío, entre 1250 y 1500 DC. La ocupación del Clásico está representada en los montículos que se encuentran al sur de la casa patronal. Las excavaciones en la base de la pirámide dieron evidencia de materiales de esta época, además del yugo y el hacha que encontraron los vecinos. Durante este momento se puede asegurar que el sitio es una aldea periférica que cuenta con un pequeño templo, una vivienda para personas importantes (estos montículos están en la vecindad) y sin duda algunas viviendas esparcidas, como sería el caso de SEP7, SEP3 y parte de SEP5 y SEP2.

La ocupación del Postclásico Tardío es más evidente. La región sigue siendo una aldea, pero ahora tenemos otra vivienda de personas con un mayor rango al norte de la finca SEP4. Es una pequeña plataforma de dos terrazas sobre la cual fue construida una casa de paredes de bajareque cocido y techada con materiales perecederos. Es probable que el pequeño sitio con la pirámide continúe ocupado ya que dentro de los materiales excavados se encontraron algunos de este periodo. Se localizaron ocupaciones domésticas de momento en CAS2, SEP4, SEP13 y 14, CAL1, CAL3, CAL4, CAL6, CAL7, CAL8, CIE4, CIE5 y CIE6. Al parecer la densidad demográfica aumentó ya que más locales están ocupados. Estas personas probablemente se dedicaban a la agricultura ya que las crónicas indígenas mencionan específicamente que esta región tributaba cacao, pataxte y productos de los ríos a los K’iche’. Sin duda hilaban localmente sus hilos ya que se encontraron malacates en casi todas las unidades ocupadas durante este periodo. También fabricaban sus herramientas de obsidiana porque encontramos algunos núcleos desgastados.

Durante el periodo de contacto (siglo XVI) disminuyó la población de Santa Elisa, únicamente se localizaron tres áreas ocupadas SEP1, el grupo formado por SEP11 y SEP6 y CIE3. El hallazgo de esta ocupación es muy importante ya que este es un momento de grandes cambios debidos a la conquista. Los materiales de estas unidades deben ser analizados muy cautelosamente para reconocer los tipos cerámicos introducidos por los españoles y los que permanecieron en uso desde el periodo anterior. Es interesante destacar que se continúa con el uso de obsidiana y no se encontraron instrumentos de metal.

Dos operaciones tenían materiales modernos, de este siglo. Lo que representa el desarrollo que tuvo la región alrededor de la década de 1940.

La investigación realizada en Santa Elisa Pacacó fue muy fructífera en cuanto al conocimiento del desarrollo de Retalhuleu. Es especialmente importante en lo relacionado a los hallazgos del periodo Postclásico, ya que éste es bastante desconocido en la Costa Sur. El estudio de los artefactos no ha terminado por lo que queda pendiente para una futura ocasión.

Por último deseo felicitar a la junta directiva del IRTRA por haber tenido la iniciativa de realizar este proyecto de investigación arqueológica, ya que la información recuperada es de gran valor y ayudará a comprender mejor la historia de la Costa Sur.

REFERENCIAS

Recinos, Adrián

1957        Crónicas Indígenas de Guatemala. Editorial Universitaria, Vol.20. Imprenta Universitaria, Guatemala.

Figura 1 Planta de SEP4

Figura 2 Planta de SEP13

Figura 3 Planta de SEP14

Figura 4 Planta de CAS1, base de la pirámide

Figura 5 Planta de CAL3

Figura 6 Planta de CIE3

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *