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30 El Montículo La Culebra, Kaminaljuyu: Proyectos de rescate arqueológico – Edgar René Ortega, José Suasnávar Bolaños, Juan Luis Velásquez y Julio A. Roldán – Simposio 9, Año 1995

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Ortega, Edgar René, José Samuel Suasnávar, Juan Luis Velásquez y Julio A. Roldán

1996        El Montículo La Culebra, Kaminaljuyu: Proyectos de rescate arqueológico. En IX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1995 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.413-426. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

30

El MONTÍCULO LA CULEBRA, KAMINALJUYU:

PROYECTOS DE RESCATE ARQUEOLÓGICO

Edgar René Ortega

José Samuel Suasnávar

Juan Luis Velásquez

Julio A. Roldán

Al montículo La Culebra, hasta antes de 1960, no se le consideraba de origen prehispánico, el cual se pensaba formaba parte de la construcción del Acueducto Pinula, por lo que pasó desapercibido por los arqueólogos que habían efectuado estudios en el valle, incluyendo los de la Institución Carnegie, lo mismo ocurrió con el Proyecto Kaminaljuyu de 1969-73, de la Universidad del Estado de Pennsylvania, aunque ya había sido declarado como monumento histórico en 1966 (Navarrete y Luján 1986:17), siendo por este motivo que no se incluyó en los planos que mostraban la evidencia prehispánica en el valle de Guatemala, a pesar de que se encuentra ubicado a 3.5 km al sureste de la Acrópolis Central de Kaminaljuyu (La Palangana; Figura 1).

Navarrete y Luján (1986:18) hicieron el primer reconocimiento arqueológico de aproximadamente 5 km de extensión que tiene el montículo, recopilando todos los datos concernientes al mismo, esclareciendo su origen prehispánico, para lo cual toman en cuenta información de cronistas, en la que destaca un plano de 1606 realizado por Jácome López Corzo, en donde se plasma el Montículo La Culebra como una edificación hecha a mano, formando una serie de montículos alineados (Figura 2), aspecto que fue aprovechado 100 años después para colocar la ataujía y los arcos del Acueducto de Pinula.

El trazo urbano de la ciudad y el continuo crecimiento de la población fue inicialmente una de las causas principales de destrucción de ambos monumentos. De acuerdo con Navarrete y Luján, desde 1861 y 1870, los terrenos adyacentes al montículo fueron vendidos en lotes con lo cual se inició la construcción de viviendas en este sector, posteriormente fueron construidos el Zoológico, el Aeropuerto, el Monumento a los Próceres y otros más que destruyeron gran parte del trayecto de ambos monumentos, de lo cual se tiene muy pocas referencias arqueológicas. Otro factor que afectó recientemente estos monumentos fue un acelerado desarrollo comercial en la zona, por lo que el Ministerio de Cultura emitió en 1986 el Acuerdo Ministerial 30-86, que se refiere a las normas de protección y uso de las áreas adyacentes afectas al montículo y Acueducto Pinula, con lo cual se ha frenado su paulatina destrucción, aun así se han tenido que realizar rescates de emergencia, con lo cual se ha recuperado información arqueológica que no representa ni siquiera el 1% del área que cubre el montículo.

En esta oportunidad se presenta una recopilación de algunos datos arqueológicos obtenidos a partir de 1987, de varios rescates realizados en el montículo La Culebra, por miembros del Departamento de Monumentos Prehispánicos del IDAEH (Figura 3).

El análisis de los datos permitió recuperar información que puede ayudarnos a entender de forma general la evolución constructiva del montículo, información que por las condiciones en que se realizaron estos proyectos es difícil su interpretación global. Tampoco ha sido publicada en su totalidad a excepción de una síntesis presentada por Ericastilla y Shibata en 1991.

Un problema teórico ha sido determinar la secuencia cronológica de las evidencias reportadas en algunos de estos proyectos, de los materiales arqueológicos únicamente se ha realizado un análisis preliminar de la cerámica, que ha permitido fechar algunos sectores del montículo, hasta el momento se ha logrado identificar un proceso constructivo en por lo menos tres estadios prehispánicos de construcción. Navarrete y Luján (1986:52,61) identificaron en un corte, tres momentos constructivos diferentes, los cuales consideramos corresponden a los estadios que aquí se proponen.

Un rasgo constructivo de importancia sobre el lado sur del montículo es una subestructura escalonada (Estadio 2), construida de un relleno de tierra café obscura con arena fina y partículas de pómez, la cual fue posible identificarla en varios sectores. En el lado norte, en una área conocida como La Ladrillera, Navarrete y Luján detectaron una serie de gradas, las cuales consideramos corresponden al mismo estadio constructivo.

En abril de 1987, se realizó un rescate en el lado norte (Proyecto DADA; Figura 3), se había mutilado dejando un corte de 16 m de largo x 4.50 m de alto. Aunque la evidencia es muy limitada, los datos infieren dos estadios de construcción. Se observa una nivelación de rellenos de forma escalonada y sobre ésta, los rellenos no guardan un orden definido, debido al estado de destrucción que presenta el montículo actualmente.

En octubre de 1987, Ericastilla conduce el Proyecto APROVI (Figura 3), en una parte del montículo que había sido cortada, se encontró un piso de color rojo con apariencia de oxidación, sobre el cual estaba una estructura escalonada, que fue mutilada al momento de construir uno de los arcos del acueducto; Ericastilla y Shibata en 1991, mencionan que a dos kilómetros se detectó otro piso similar, aunque no pueda ser el mismo, se plantea que solo existe en áreas donde se construyó edificios con escalinatas y cuerpos escalonados. Debajo del piso en el área cortada se realizaron 11 pozos, se recuperó material cerámico el cual de acuerdo con el análisis efectuado por Velásquez, da un fechamiento para el Preclásico Medio (Las Charcas 1000-500 AC); Solo un pozo presenta una fecha para el Preclásico Tardío (Providencia 500-200 AC), el montículo que se encuentra sobre el piso en este sector corresponde para el Preclásico Terminal (Verbena – Arenal 200 AC – 200 DC).

En 1989, en un terreno que colinda con APROVI, se hicieron varios rescates aislados (Fig.3), en uno de estos se encontró un piso a 50 cm abajo del área cortada, éste tiene un color rojizo con apariencia de oxidación, semejante al encontrado en APROVI. En el siguiente terreno, se localizó un piso de barro quemado a una profundidad de 1.14 m, no se localizó el piso superior, por lo que se plantean dos alternativas (Figura 4):

1.        Cambio de nivel formado por un talud que baja hasta 1.14 m.

2.        Puede ser que correspondan a diferentes estadios, aunque el piso inferior no se localizó en APROVI.

De octubre/1989 a enero/1990, se llevó a cabo el proyecto SHADAI (Figura 3), bajo la dirección de Jacinto Cifuentes, en esta parte del montículo se había mutilado 48.30 m de largo y 5.70 m de alto, se realizaron seis sondeos sobre el montículo y cuatro en el área plana (Figura 5), con lo cual se logró identificar arquitectónicamente una secuencia de tres estadios.

El primer estadio es una remodelación del talpetate natural (Figura 6), presenta una especie de muro (talud) con tres escalones salientes, no se pudo determinar su función pero se considera que bajan a un nivel posiblemente de la plaza, la parte superior presenta una nivelación que se interna debajo del segundo estadio. Las remodelaciones al terreno natural han sido documentadas en otras áreas de Kaminaljuyu (Suasnávar y Flores 1992), en el Grupo A-IV-1, detectaron una ocupación con rasgos arquitectónicos desde el Preclásico Medio, fase Las Charcas (800-600 AC), que consiste en modificaciones a la topografía original del terreno, tallando plataformas en estratos naturales, de las cuales se distinguen tres tipos:

TIPO 1:                Modificaciones al terreno natural

TIPO 2:                Modificaciones más aditamentos o rellenos

 

TIPO 3:                Las puramente constructivas

Martínez (1994:37) ha denominado a este tipo de construcciones como “Arquitectura de Suelos”, la cual se manifiesta en dos aspectos:

1.        Arquitectura que utiliza los suelos del valle directamente como construcción

2.        La utilización de una tecnología constructiva usando los materiales de los mismos suelos, para formar mezclas constructivas que combinan los suelos naturales en la integración arquitectónica

El segundo estadio (Figura 7), corresponde a una estructura con una orientación de 41° 30′ noroeste-sureste, formada por cuerpos escalonados y escalinata remetida con 21 escalones bien conservados, estos tenían una capa fina de revestimiento, posiblemente una mezcla de talpetate, arena y pómez, cuatro escalones presentaron pequeños cortes, los cuales se considera estuvieron asociados a algún tipo de ritual, o pueda ser que marquen el centro de la escalinata, la estructura descansa sobre un basamento con talud, de 1 m de alto, el acceso hacia el edificio debió ser por medio de escalones salientes, para compensar la altura del talud del basamento (Figura 8), en la base el piso tiene 20 cm de grosor, no es de barro quemado como el reportado en el área de APROVI.

Hacia el este las gradas no descansan en el mismo basamento y se plantea que se deba a un cambio de nivel formado por un talud con desnivel hacia el oeste que compensa el declive del terreno, que en general es el declive del terreno en este sector.

El tercer estadio (Figura 7), corresponde a los materiales de relleno que están sobrepuestos al Estadio 2, aunque actualmente a lo largo de todo el montículo éste está bastante destruido, se considera que su forma estuvo compuesta con cuerpos o taludes más altos.

De acuerdo con un análisis preliminar de la cerámica, el Estadio 2 fecha para la fase Providencia, los materiales recuperados sobre la escalinata, dentro del relleno del tercer estadio corresponden a la fase Verbena-Arenal, del Preclásico Terminal. En la base o área plana se identificó material cerámico correspondiente al periodo Clásico y prolongándose hasta la construcción del montículo, lo cual nos demuestra una continuidad en la su utilización.

En 1990, Jacinto Cifuentes realizó otro rescate (Figura 3), cerca de donde Navarrete y Luján (1986) asumen que está el inicio del montículo, en este sector se encontró una serie de lajas alineadas, las cuales indican que se trata de un canal prehispánico, el cual hasta la fecha no ha sido documentado en otros sectores, los datos infieren que el canal es intrusivo dentro de un relleno similar al reportado para el segundo estadio de SHADAI. Se hicieron unos pozos en la parte baja del montículo, identificándose en los estratos inferiores, material cerámico de las clases Xuc, Sumpango, Usulután, Miraflores Café Negro e Inciso Grueso, del Preclásico Medio al Terminal, así como la identificación del grupo Streaky Brown, del Protoclásico-Clásico Temprano, fase Santa Clara.

Los materiales cerámicos que estaban en el interior del canal estaban mezclados con materiales tempranos, Clásicos, Postclásicos y contemporáneos, por lo que el fechamiento de su construcción es incierto.

Un hallazgo de suma relevancia lo constituye un botellón de forma troncocónica (Figura 9), encontrado como a 150 m al sur del montículo (Figura 3). Roldán efectuó una operación de rescate, encontrando una muestra de 1853 materiales arqueológicos, que consiste en lascas de piedra basáltica, fragmentos de incensario, figurillas zoomorfas, una piedra fragmentada la cual podría ser parte de una estela lisa, obsidiana y cerámica de la cual también se hizo un análisis preliminar, lográndose identificar materiales pertenecientes a los grupos Lolotique, Pilar, Usulután, Xuc Pasta Blanca Sin Engobe, Cementerio, Villalobos, Sumpango, Arenal Mate, Arenal Pulido, lo cual indica una utilización del botellón desde la fase Las Charcas-Providencia hasta Arenal.

Referencias de depósitos similares en el área únicamente se tienen el rescate realizado en 1992, cerca del monumento a Tecun Uman, por el proyecto del Museo Tabaco y Sal de Japón (Ito 1994:387), al cual se le denominó depósito subterráneo, en el interior se encontró lajas, un fragmento de cráneo humano, fragmentos de piedra de moler, lascas de obsidiana y una concentración de tiestos; su fechamiento lo enmarcan dentro de la fase Providencia (500-200 AC).

El último rescate documentado, Proyecto Solís (Figura 10) corresponde a los trabajos realizados en el área conocida por Navarrete y Luján (1986) como Los Castellanos, el cual se ubica en el cruce camino viejo a Santa Catarina Pinula (Figura 3). En el año de 1965, las casas habían terraceado el montículo utilizando su material para hacer adobes, quedando solo un mogote – testigo del montículo. Actualmente esta porción aún existe en propiedad colindante y ha sido revestida de cemento.

Se realizaron 16 pozos de sondeo, recuperándose una muestra de 1063 tiestos; debido a que el lugar había sido alterado por construcciones modernas, únicamente se detectó una nivelación de estratos culturales que se pueden fechar en dos momentos, en el primero destaca una vasija fragmentada que es un cuenco de base plana y paredes recto divergentes, con engobe rojo en el exterior y en el interior sobre el borde, así como acanaladura bajo el borde y otra en la unión con la base, correspondiente a la clase Chan Rojo, grupo Lolotique, la cual inicia en la transición Majadas-Providencia sustituyendo a la clase Canchón Rojo Pálido de la fase Las Charcas (Hermes y Velásquez 1992), por lo que su cronología se enmarca dentro de la fase Providencia (500-200 AC). La siguiente nivelación presenta material cerámico de los complejos Providencia, Verbena y Arenal del Preclásico Medio y Tardío, pero la asociación de una vasija fragmentada de engobe rojo-naranja con decoración negativa y otra negativa y pintura rojo en el borde, da un fechamiento para la parte temprana del complejo Arenal (200 AC – 200 DC), Preclásico Terminal.

Los rellenos superiores, dieron fechamientos para los periodos Preclásico, Clásico, Postclásico y contemporáneo, dentro de un relleno propiamente contaminado, por lo que no es posible asignarlos a una temporalidad con certeza. Con respecto a los tiestos Postclásicos, se encontró comales micáceos, ollas de cuerpo globular, así también resalta un tiesto de cántaro con pintura negra, sobre engobe blanco, muestra de este periodo también fue localizada por Navarrete y Luján (1986), quienes indican que se encontró un entierro Postclásico cerca de un sector al cual se le conoce como Proyecto 20-20, lugar donde se recuperó material cerámico, identificando tiestos de la clase Canchón Rojo Pálido diagnósticos del Preclásico Medio.

CONSIDERACIONES FINALES

Con respecto a la función del montículo, se presentan varias alternativas de las cuales Navarrete y Luján (1986) descartan que pudo funcionar como muralla defensiva, o como límite de tierras; pareciera que con el hallazgo del canal pudo haber tenido una función hidráulica, por lo menos en el sector donde se encontró, para lo cual consideramos que en un momento sirvió para desviar el cauce del río como sistema de irrigación para cultivo intensivo en el área. Otro aspecto que debe considerarse es que la estructura escalonada fue construida en ambos lados, lo cual le puede asignar un carácter ceremonial, donde pudieron haberse efectuado eventos de carácter público.

Por último queremos indicar que las investigaciones arqueológicas que se han realizado en el montículo La Culebra, no se han efectuado con una planificación previa, la mayoría han tenido un carácter de rescate de emergencia, lo cual unido a un empirismo en que se realizaron éstos, dificulta la interpretación de los datos obtenidos. Con respecto a los materiales arqueológicos, aunque en algunos rescates se llevó un control de los mismos, únicamente se ha efectuado un análisis preliminar de la cerámica, pero en el futuro permitirá aportar con más detalle algunos aspectos sobre la población que construyó el montículo.

REFERENCIAS

Ericastilla Godoy, Sergio y Shione Shibata

1991        Historia de las investigaciones arqueológicas en Kaminaljuyu y el montículo La Culebra. En Informe de Excavaciones Arqueológicas. Proyecto de Investigación Interdisciplinaria del Centro y Sur de Guatemala, Museo Tabaco y Sal. Tokio.

Hermes Cifuentes, Bernard y Juan Luis Velásquez

1992        Esquema tipológico y descripción del complejo cerámico transicional Las Charcas – Providencia. En Informe arqueológico del trabajo de campo y gabinete del Grupo A-IV-1 de Kaminaljuyu, Guatemala: Informe final, Vol.1 (editado por J.L. Velásquez), pp.100-113. Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Ito, Nobuyuki

1994        Depósito subterráneo encontrado cerca de la estatua de Tecun Uman en la ciudad de Guatemala. En Kaminaljuyu, 1991-1994 (editado por K. Ohi), Vol.2, pp.379-391. Museo de Tabaco y Sal, Tokio.

Martínez Hidalgo, Gustavo

1994        Kaminaljuyu: Algunas características arquitectónicas del Preclásico Medio. Apuntes Arqueológicos 4-1:37-42. Área de Arqueología, Escuela de Historia, USAC, Guatemala.

Navarrete, Carlos y Luis Luján

1986        El gran montículo de La Culebra en el valle de Guatemala. Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM, México, y Academia de Geografía e Historia, Guatemala.

Suasnávar, José Samuel y Rosa María Flores

1992        Plataformas Preclásicas y rasgos asociados en el Grupo AIV1 de Kaminaljuyu. En V Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1991 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady), pp.13-24. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Figura 1 Área de investigación

Figura 2 Plano de los valles de Mixco y Pinula (Navarrete y Luján 1986)

Figura 3 Plano del montículo La Culebra

Figura 4 Perfil estratigráfico

Figura 5 Planta de excavación

Figura 6 Corte estratigráfico

Figura 7 Detalles de excavación

Figura 8 Reconstrucción hipotética, montículo La Culebra

Figura 9 Botellón, Pozo 1

Figura 10 Planta de excavación

 

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