Asociación Tikal

45 Edificio C de Topoxte, un ejemplo de arquitectura Postclásica en las Tierras Bajas Mayas: Su rescate y nuevos descubrimientos – Alba Estela Pinto y Raúl Eduardo Noriega – Simposio 8, Año 1994

Descargar este artículo en formato PDF

Pinto, Alba Estela

1995        Edificio C de Topoxte, un ejemplo de arquitectura Postclásica en las Tierras Bajas Mayas: Su rescate y nuevos descubrimientos. En VIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1994 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.571-588. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

45

EDIFICIO C DE TOPOXTE, UN EJEMPLO DE ARQUITECTURA POSTCLÁSICA EN LAS TIERRAS BAJAS MAYAS:

SU RESCATE Y NUEVOS DESCUBRIMIENTOS

Alba Estela Pinto

Raúl Eduardo Noriega

Desde que el Proyecto Nacional Tikal (PRONAT) fue concebido en el marco de las políticas de desarrollo turístico del Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección General de Caminos en el departamento de Petén, tuvo la finalidad de realizar actividades de investigación arqueológica, conservación y restauración en el Parque Nacional Tikal.

Han pasado los años y el proyecto ha sufrido una serie de cambios que han obedecido a diversos factores, posteriormente a la entrega de los trabajos en Mundo Perdido y Uaxactun, el campo de acción del PRONAT se extiende a otra zona ubicada al sureste del Parque. Este cambio se debió a que siendo el IDAEH la entidad encargada entre otros aspectos, de la preservación y conservación del recurso cultural arqueológico en Guatemala, ve la necesidad de atención a otros sitios mayores que presentan serios problemas en materia de conservación, con edificios en peligro de colapso y que son potencialmente estratégicos para desarrollar parques arqueológicos que contribuyan, entre otros factores, a la difusión del patrimonio cultural en Guatemala, al desarrollo sustentable de las comunidades locales y a la desviación de la fuerte carga turística que el Parque Nacional Tikal actualmente recibe.

Después de realizar el diagnóstico en varios sitios de la región noreste de la Reserva de Biósfera Maya al Norte de Petén, el PRONAT trasladó en 1989 parte de su personal operativo y profesional al área denominada a partir de entonces Triángulo, la cual abarca tres sitios mayores del Clásico Tardío: Yaxha, Nakum, Naranjo y el asentamiento Postclásico en las islas de Topoxte, Cante y Paxte en la laguna de Yaxha, bajo el concepto de desarrollar un proyecto interdisciplinario de Manejo de Patrimonios Integrados y Ecodesarrollo.

Para poder cumplir con los objetivos y metas planteadas por el proyecto, se tuvo que solicitar ayuda a otros países interesados en la conservación del patrimonio cultural y natural en Guatemala, para obtener apoyo técnico y financiero que viniera a reforzar los trabajos a realizarse en los diversos sitios que abarca el Triángulo, ya que con los fondos que el gobierno central destina al IDAEH, no es posible cumplir con esta tarea.

El Instituto Arqueológico Alemán, a través de su Comisión de Arqueología General y Comparada (KAVA), con sede en Bonn, Alemania, destinó algunos fondos y apoyo técnico en calidad de donación a los trabajos planteados para la isla de Topoxte, en tanto que se consolidaba la ayuda del Ministerio Federal de Cooperación Económica del gobierno de Alemania, que apoyaría al resto de las metas del proyecto a través de un préstamo para Guatemala.

ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA DEL POSTCLÁSICO EN LA REGIÓN

La investigación arqueológica de sitios del Postclásico en Petén ha estado centrada principalmente en los asentamientos localizados en medios lacustres, principalmente la franja que constituye los lagos de Petén Central en donde se encuentran los lagos de Petén Itza, Sacpuy, Sacpeten, Macanche, Yaxha, Sacnab, Quexil, Petenxil y río Ixlu, así como sitios arqueológicos con evidencia Postclásica hasta hoy confirmada como Tayasal, Cenote, Paxcaman, Topoxte, Sacnab, Zacpeten, Macanche, Muralla de León, Ixlu, Itzpone y El Fango. Es una región en donde se ha confirmado científicamente una continuidad cultural en poblaciones y en las demás expresiones materiales que los pueblos generan, los resultados han reflejado una historia de regionalización y cambio en la zona (Rice et al. 1993).

Estos estudios están siendo apoyados por confirmación etnohistórica del asentamiento Postclásico en medios lacustres, el cual quizá es preferido por ser un medio apto para comercio, intercambio, o por simple proximidad al recurso agua. Datos importantes se han recobrado de los relatos de Cortés, cuando menciona que al atravesar el territorio de Petén durante su viaje desde Acalan a Naco, vio a muchos pueblos en guerra con sus vecinos en donde la quema de las villas era el resultado del conflicto, además a menudo observó rasgos defensivos en forma de palizadas o murallas que resguardaban a los pueblos, reflejo quizá de una estrategia de defensa debido a la penetración de grupos foráneos con fines bélicos (Rice et al. 1993).

Pocos son los vestigios arquitectónicos monumentales de los centros ceremoniales del Postclásico comparados con los grandes centros del Clásico, se tienen datos confirmados de que estos centros Clásicos fueron reocupados y ciertos edificios reutilizados por gente del Postclásico, como por ejemplo en Tikal y Yaxha. Recientemente se han hecho investigaciones en la isla de Flores en donde se han encontrado evidencias de arquitectura monumental debajo de los cimientos de los edificios modernos, pero ya no se encuentra nada en superficie. En el sitio Zacpeten, localizado en la península de la laguna de Salpeten, se han encontrado una serie de montículos que podrían compararse con los edificios principales de Topoxte, o los encontrados en tierra firme en la cuenca de Macanche en el sitio Muralla de León (Rice y Rice 1984). En el sitio Ixlu varias estructuras pertenecen al periodo Postclásico.

Los edificios de los asentamientos Postclásicos se caracterizan por ser plataformas cuadrangulares o rectangulares, que soportan paredes no muy altas hechas de mampostería o materiales perecederos, presentan generalmente un solo cuarto y una banca en forma de L o C a todo lo largo de los muros de los llamados salones abiertos, otros presentan al frente una serie de columnas a los que se les califica como salones con columnas, así como templos y conjuntos de templos. En general hay combinación de elementos arquitectónicos como bancas, pilares o columnas, techos horizontales construidos con piedra y cal. Estas formas se pueden comparar con construcciones no-Mayas de Ceibal, el altiplano de Guatemala (Arnauld 1993), Cozumel, Mayapan, El Rey y San Miguel, éstos últimos de la tradición del estilo arquitectónico de la Costa Oriental de Quintana Roo en que se combinan rasgos comunes como el uso de talud y cornisa o muro recto y cornisa, escalinata con alfardas rematadas en dado (Vargas 1978).

En las Tierras Bajas Mayas de Guatemala los trabajos realizados en general han estado dirigidos principalmente a la investigación científica sin haber tomado en cuenta la actividad de conservación y/o restauración, por lo que ha sido necesario programar el rescate de una de las evidencias de este periodo, que en Topoxte tenemos la suerte de contar con elementos arquitectónicos expuestos bien documentados a lo largo de muchos años por varios investigadores desde el siglo pasado y principios del presente (Maler 1908; Morley 1914; Lundell 1934; Bullard 1960).

La isla de Topoxte, situada en el extremo oeste de la laguna de Yaxha, la cual se localiza entre el lago Petén Itza y la frontera con Belice, tiene una elevación de 168 m SNM, presenta en su superficie un asentamiento Postclásico conocido con el mismo nombre, compartiendo el mismo con las islas Cante y Paxte.

Topoxte presenta un asentamiento compacto (Figura 1), en el cual durante sus diversas etapas de ocupación, se realizaron rellenos y plataformas para asentar edificios de carácter religioso, civil y residencial, tanto para la clase elitista como de la población en general. El conocimiento urbano del sitio se limita solamente a lo expuesto en superficie, ya que lamentablemente la investigación arqueológica para definir esta situación no se ha realizado, enfocándose ésta solamente a apoyar los trabajos de conservación que se realizan en los edificios de la última época, criterio que ha estado altamente influenciado por la falta de fondos destinados a la investigación arqueológica.

EL EDIFICIO C

El Edificio C es el mayor exponente de arquitectura en pie del Postclásico en la región, se encuentra ubicado en la plaza principal que es una de las más altas de la isla, interesante es hacer notar que se obtuvo esta altura a base de relleno artificial a más de 9 m.  La plaza tiene forma más o menos rectangular con un área aproximada de 1410 m sin barreras visuales al oeste, mientras que por el norte delimita el Edificio G, una construcción pequeña casi cuadrada orientada al sur. El Edificio B, construcción alargada en forma de palacio orientada al norte, limita la plaza por el lado sur. El límite este de la plaza principal está formado por tres edificios: en el extremo norte los Edificios D y E sobre una misma plataforma y al sur el Edificio C.  En ella se concentran la mayoría de los monumentos tallados del sitio tales como estelas y altares los que se ubican en la esquina suroeste al frente del Edificio D.

Está conformado por una plataforma escalonada de tres cuerpos con alturas de 2.45, 2.20 y 2.50 m respectivamente. El tercer cuerpo posee una saliente que le rodea en forma de cornisa o moldura de 0.10 por 1.25 m. En la fachada oeste se adosa a la plataforma escalonada una escalinata de 5.40 m de largo, con alfardas de 0.85 m de ancho las cuales rematan en un dado vertical de 1 por 1.25 m de alto, el que sirve de límite al tercer cuerpo. En la parte este existe una adición que cubre parcialmente el segundo cuerpo de la plataforma escalonada. La escalinata tiene una pendiente de aproximadamente 49, con escalones de contrahuella de tamaño variable: 0.15 a 0.20 m y sus huellas que varían de 0.10 a 0.20m (Figura 2).

Sobre la plataforma escalonada se encuentra un cuarto cuerpo o plataforma con muros verticales y molduras que le rodean de 0.10 m por 1.40 m, así como su propia escalinata de acceso con alfardas de 0.85 m las que rematan en un dado de 1.40 m de alto y sirven de límites a la moldura del cuerpo.

Sobre la cuarta plataforma se encuentra el templo que originalmente estuvo rodeado por un muro de una altura de aproximadamente 4.80 m con un grosor de 0.80 m. El interior del templo está formado por dos espacios que abarcan una superficie de 10.9 por 6.8 m separados por muros, dos columnas y una grada de 0.10 m.

La fachada hacia el oeste posee un portal con dos columnas y tres vanos de 1 m de ancho cada una. En el segundo espacio hay una banca que corre a todo lo largo de la pared este con altura de 0.35 m y 1.10 m de ancho.

Los muros presentan orificios o pasadores de aire a diferentes alturas. Las fachadas este, norte y oeste, tienen en su base molduras tipo entrecalle y en la parte de la cubierta, molduras con tres bandas. Juan Galindo, en 1831, describió vagamente la presencia de vigas de madera correspondiente posiblemente a la cubierta, sistema constructivo característico de los edificios del Postclásico en la región. Bullard (1970) sugirió este sistema para el edificio, al decir que la exposición más acertada es algo similar a vigas y mortero, como los reportados para Tulum por Lothrop.

Entre los escombros del Edificio C, no se han encontrado evidencias de estuco que recubrieran las vigas de madera, como se ha reportado en edificios de losa plana en Cahal Pichik y Hatzcap Ceel en Belice. E. Willys Andrews registra en 1943, edificios con losas planas en la isla de Cilvituk al suroeste de Campeche, documenta fotográficamente una losa plana colapsada con todos sus detalles constructivos.

Teóricamente el Edificio C se podría comparar con la arquitectura descrita para el templo del rey Canek en Tayasal, el cual se describe como una pirámide con contrafuertes (plataforma escalonada), techo de piedra (losa plana), con paredes y estuco pulido. Adicionalmente, a pesar de tantas transformaciones, la planta alta de la actual ciudad de Flores tiene la misma organización espacial de Topoxte, con los edificios delimitando al sur, este y norte de la plaza y el oeste libre para comunicarse con el agua y el sol poniente.

ESTADO DEL EDIFICIO ANTES DE SU INTERVENCIÓN

Al igual que el resto de los edificios prehispánicos en el área de Petén, el Edificio C está construido de piedra caliza y una mezcla cementante a base de cal y material de relleno consistente en piedra y tierra. La superficie del edificio estuvo recubierta de una capa de repello o estuco.

Al ser abandonado el sitio, su capa protectora se fue perdiendo progresivamente, dejando expuesta la piedra de muro a la acción del medio, lo cual provocó un deterioro progresivo. Pese a que el edificio es relativamente pequeño, sus espacios horizontales o plataformas son lo suficientemente amplias para servir de base a la acumulación de humus y crecimiento de vegetación, la cual provoca daños irreversibles, destruyendo y deformando el edificio hasta convertirlo en un montículo con escombros y vegetación.

El Edificio C se encontró en su mayor parte cubierto de escombros (tierra y piedra) hasta 4 m de espesor con siete árboles de hasta 0.40 m de diámetro, los que afectaron su estabilidad.

Dentro de los escombros y la vegetación resaltó la arquitectura visible en pésimo estado de conservación, con muros desplomados, grietas y saqueos clandestinos, representando todo ésto en un inminente peligro de colapso. La parte sur se deslizó en la década de los 70, por lo que la mayoría de la arquitectura expuesta corresponde a las fachadas norte, oeste y este.

Entre los diferentes agentes de alteración que causaron daño al edificio, posiblemente el crecimiento de la vegetación fue el que mayormente afectó la estabilidad estructural, puesto que las raíces penetraron por entre las uniones de cada piedra deformándolas y dejándolas sin ninguna adherencia. Las raíces de los árboles penetraron en los muros y al crecer éstas fueron desplazando los mismos. Las fuerzas internas provocaron grietas las cuales en muchos casos contribuyeron al colapso. Generalmente las áreas más afectadas son las esquinas.

El clima también influyó en que la acción del sol y la lluvia en un edificio sin cubierta, favoreciera el crecimiento de la vegetación. La lluvia, al penetrar en las grietas generadas por las raíces aumentó el daño, además saturó de humedad el núcleo del edificio.

Otros agentes alteradores lo constituyeron animales e insectos, siendo el sompopo el principal agente. Este formó nidos extrayendo tierra del interior del edificio, creando grandes vacíos en el núcleo que provocan hundimientos internos.

El hombre también ha participado lamentablemente en el colapso de este edificio, ya que fue saqueado en la década de los años 70 y principios de los 80. En las excavaciones arqueológicas fueron descubiertos dos saqueos, uno en la base de la plataforma escalonada, con su acceso sellado de nuevo en la esquina de la fachada oeste y el muro de la escalinata principal, el cual a pocos metros se desvía al sur para buscar el eje central este-oeste del edificio. Un segundo saqueo se ubicaba en la plataforma del templo, el que destruyó parte de la escalinata superior. Adicionalmente se determinaron indicios de alteraciones recientes en la base de la plataforma escalonada en las fachadas este y sur.

POLÍTICAS Y CRITERIOS DE CONSERVACIÓN

El eminente peligro de colapso condujo a tomar las primeras medidas de conservación, consistentes en apuntalamiento, control y manejo de vegetación y realización de una cubierta protectora. Todo ello junto a la información documental recabada in situ y en archivos del proyecto, permitió hacer un diagnóstico del estado del edificio para determinar el criterio a seguir.

El criterio de intervención de un edificio prehispánico con arquitectura visible en peligro, se basó en los siguientes principios:

1.        Se harán intervenciones preventivas en una fase inicial         (apuntalamiento y cubiertas provisionales y documentación) e         intervenciones permanentes.

2.        Las intervenciones permanentes requieren una secuencia combinada de trabajo arqueológico y acciones que corrijan las deformaciones y daños, y/o que complementen los sistemas constructivos.

3.        La unidad de arqueología inicia el proceso de retiro de escombros con pequeños sondeos para asegurar la información requerida por la unidad de restauración.

4.        En otros sectores se realizan primero trabajos de consolidación antes de los de investigación arqueológica, para posteriormente profundizar en el conocimiento del         edificio, con pozos de sondeo para la obtención de material arqueológico y fechamiento de fases constructivas.

La intervención del edificio se basa en eliminar los agentes alteradores y reducir los efectos desintegradores. Sin embargo, por el medio que le rodea y el uso que se le puede dar, es conveniente tener controlado ciertos aspectos que con el tiempo puedan nuevamente provocar daños.

Uno de los objetivos es el de resaltar al visitante las características particulares de la arquitectura de la época Postclásica Maya en Petén y su función social o religiosa en el contexto de la ciudadela; su arquitectura típica de fachada con columnas, plataformas escalonadas verticales con molduras, muros y escalinatas con balaustradas es único en Petén. Por lo tanto todavía está en discusión, si se permitirá en alguna forma el acceso al mismo, a pesar de los trabajos de estabilización realizados. La cubierta permanente y los trabajos de canalización de agua de lluvia y manejo de vegetación, no garantizan del todo su estabilidad. Sobre todo porque los sondeos arqueológicos han comprobado el mal sistema constructivo del núcleo del edificio.

En 1989 el PRONAT realizó una serie de acciones tendientes a evitar el inminente peligro de colapso de los restos de arquitectura expuesta en Topoxte. Las medidas realizadas para evitar el colapso, en tanto se contara con el financiamiento adecuado consistieron en:

—        apuntalamiento y andamios

—        control de vegetación

—        construcción de cubiertas protectoras

APUNTALAMIENTO Y ANDAMIOS

Actividad que se concentró casi en su totalidad a sostener muros que se encontraban completamente desplomados y que cualquier movimiento brusco, o bien la propia erosión los hubiera hecho derrumbarse.

La totalidad del apuntalamiento se hizo con madera rolliza unida entre si con liana (bejucos), extraídos de la selva que rodea la laguna de Yaxha. El periodo de vida de este material es relativamente corto (1 o 2 años), expuesto a la lluvia, sol, aire y animales, por lo que requería mantenimiento periódico.

Principalmente se apuntaló la fachada norte y los restos de la base piramidal en la fachada oeste.

CONTROL DE VEGETACIÓN

En 1989 la superficie del Edificio C estaba completamente cubierta de vegetación (árboles y maleza), inicialmente se eliminó toda la vegetación sobre escombros y paredes e inmediatamente se construyó una cubierta protectora; también se inició un control de raíces sobre los muros.

CONSTRUCCIÓN DE CUBIERTAS PROTECTORAS

Al quedar el edificio sin una cubierta vegetal que lo protegiera del contacto directo de la lluvia y sol, fue necesario buscar alternativas para proteger la superficie dañada. La alternativa más accesible y disponible en recursos fue la construcción de un rancho cuya estructura consistió en troncos de madera rolliza amarrada entre sí con bejuco y cubierta de palma de guano.

La cubierta fue elaborada desde el suelo firme de la plaza y en forma aislada al sistema de apuntalamiento y andamios, que fueron construidos para el levantamiento de dibujos del edificio, cubriendo un espacio de casi 100 m y librando alturas de 15 m. Esto se hizo para evitar el esfuerzo producido por el viento en la parte superior de los muros debilitados del edificio.

La cubierta fue transformada poco a poco debido al deterioro natural del material y a la secuencia de los trabajos de intervención.

DOCUMENTACIÓN

Previo a cualquier intervención se procedió a la toma de fotografías y diapositivas, así como a la elaboración de dibujos detallados del edificio con plantas, cortes y elevaciones a escala 1:50 y detalles a 1:20 y 1:1, para registrar y documentar detalladamente el estado actual del mismo, referidos a tres bases fundidas en concreto orientadas al norte hechas en 1990 cuando se realizó el levantamiento topográfico de la isla. A partir de estas bases y por medio de hilos, niveles y plomadas, se fueron triangulando puntos para así localizar esquinas y otros detalles. El sistema se auxilió con aparatos de topografía como teodolito, niveles de hilo y de burbuja, flexómetros, cintas métricas, etc. Dependiendo del grado de precisión de los detalles arquitectónicos se eligió la escala del dibujo adecuada.

El dibujo se hace tomando las medidas directamente del objeto e inmediatamente se trasladan al papel, al finalizar el mismo se revisa y corrige en el sitio.

Sobre los planes básicos se registran todos los procesos de intervención tanto de investigación arqueológica como de restauración.  Al mismo tiempo se lleva un constante registro fotográfico de todo el proceso.

INTERVENCIÓN DEL EDIFICIO

Las intervenciones arqueológicas iniciales por el proyecto en la isla estuvieron enfocadas u obtener una secuencia ocupacional completa para lo cual se programó como parte del trabajo de campo una fase de muestreo general (Hermes 1993). La evidencia cerámica recuperada produjo una muestra representativa de la secuencia ocupacional y estratigráfica del sitio, la cual según Hermes presenta gran semejanza con el material analizado por Rice (1979) y difiere del reportado por Bullard (1970), teniendo fechas de ocupación ininterrumpida desde el Preclásico Medio hasta el Postclásico Tardío (800 AC -1500 DC).

Paralelamente se realizaba el trabajo del levantamiento topográfico detallado con nivelación de curvas de nivel, de todo rasgo arquitectónico expuesto y enmonticulado diseminado sobre el terreno, produciendo un plano general representado en escala 1:500 y uno detallado de todas las construcciones de la isla en escala 1:200.

Finalizada esta etapa se procedió a la fase de intervención en edificios y áreas adyacentes.

En 1991 las primeras acciones arqueológicas estuvieron enfocadas a la recuperación de material arqueológico en el área de plaza al frente del Edificio C y a la parte posterior, en el eje central este-oeste, con la finalidad de conocer cronología, secuencia de pisos de plaza, sistemas de relleno y nivelación.

Se inició la liberación de escombros (Figura 3) en el lado noroeste del edificio por medio de trincheras que dejaron a luz la escalinata de acceso y el primer cuerpo, el muro de éste presentaba un notorio desplome hacia el oeste, igual que los cuerpos superiores, en el lado norte se encontraron piedras de fachada teniendo en algunos lados una altura de 2 m.

De la escalinata de la base piramidal se localizaron los primeros escalones con un promedio de 20 cm de huella por 15 cm de contrahuella y la base de la alfarda.

Presentaba al oeste dos saqueos que tuvieron que ser intervenidos con túneles para lograr su relleno y consolidación, ya que representaban un grave peligro en la estructura interna.

Uno de ellos se localizaba en el empalme del muro oeste del primer cuerpo y lado norte de la escalinata. Consistía en un túnel (Op.V-6) en dirección oeste-este girando hacia el sur para tomar el eje central este-oeste hacia el segundo cuerpo. Este túnel se derrumbó a los 2 m de su inicio por la mala calidad de relleno del edificio hecho de piedra grande y pequeña unidas con tierra de color gris, posteriormente el saqueo fue sellado con piedra de fachada.  Para terminar el relleno del saqueo se hizo un túnel de excavación a nivel del segundo cuerpo al sur de la alfarda norte de la escalinata, posteriormente con un pozo se excavó hasta encontrar el derrumbe, fue una labor que se trabajó con mucho cuidado por la mala calidad del relleno (Figura 4).

El material cerámico recuperado en los lotes de superficie estuvo mezclado desde el Preclásico Superior hasta el Postclásico; los siguientes lotes, después de encontrar un muro que corresponde posiblemente a una subestructura anterior, indicó a los períodos Preclásico Superior, Clásico Temprano y Clásico Tardío. En uno de los lotes se localizó material Protoclásico (0-300 DC), especialmente en el área de derrumbe del túnel de depredación.

El segundo saqueo (Figura 5), localizado al centro de la escalinata de acceso al templo, fue investigado con un pozo (Op.V-10) al centro del mismo, tenía una longitud de 5.70 m, ancho promedio de 0.87 m y altura de entre 0.26 m a 1.26 m.

El pozo de excavación no profundizó entre el relleno por la mala calidad de éste, en él se localizó el Entierro 21 (Figura 6, Op.V-10-4), fechado para el Postclásico, intrusivo, primario en posición decúbito dorsal flexionado izquierdo, orientado este-oeste, depositando el cadáver en una cista la que cubrieron con pequeñas piedras de tipo laja, rompiendo el piso de la subestructura anterior. Poco material cerámico fue recuperado, presentaba como única ofrenda una vasija monocroma con tapadera, de pasta color café que en su interior contenía tres piezas pequeñas de jade, un fragmento de cristal de cuarzo, una cuenta de caracol y láminas de turquesa.

El sector noreste del segundo cuerpo se liberó por medio de una trinchera localizando el muro, descubriendo que en ese sector del edificio se encontraron las bases en buen estado de conservación, presentando aún piedras de fachada de forma rectangular las que no tienen evidencia de estuco. Los muros tienen un desplome de 11, presenta dos remetimientos en la esquina este a nivel del segundo cuerpo y una banqueta adosada al tercer cuerpo.

Entre los Edificios C y D se liberó una escalinata compuesta de 7 a 8 escalones que comunica el acceso de la plaza con el patio en donde se encuentra el Edificio F; durante una época anterior (Op.V-7-6/7), la escalinata no se encontraba adosada al muro del primer cuerpo del Edificio C, condición que sí se dio posteriormente para el Postclásico, presentó restos de estuco en color blanco.

El sector sur del edificio donde se deslizaron parte de los muros superiores del templo y el cuarto cuerpo, las excavaciones se iniciaron con una trinchera liberando el sector este, en donde se localizó la base del muro del primer cuerpo en buen estado de conservación, el que presenta un adosado hacia el sur. Otras dos trincheras se hicieron cada 2 m en dirección al oeste para verificar el estado del muro y con ello definir el grado de consolidación a aplicar en los restos de muros caídos.

Por el lado oeste se encontraron solamente las tres filas inferiores de la base sobre piso de plaza, el resto del muro estaba colapsado.

La liberación del tercer cuerpo en el lado este sacó a luz el Entierro 23 (Figura 7) localizado a 7.65 m de la esquina noreste, es un entierro primario directo en posición flexionado decúbito lateral izquierdo, orientado norte-sur, sin cráneo, no se localizó ofrenda asociada, para depositar el cadáver rompieron el piso de la plataforma e hicieron una cista de piedra, cubriendo el cadáver con lajas pequeñas de piedras, las cuales por el alto grado de derrumbe se encontraron fragmentadas.

El trabajo de liberación de escombros se realizó en dos lotes debido a que en esta área el sistema de apuntalamiento/andamios de madera se fue eliminando conforme la trinchera avanzaba, paralelamente se cambiaron por un sistema de andamio de metal. El muro conservaba en su sector norte evidencia de la cornisa y algunos restos de estuco en color blanco. Al centro presentó derrumbe de la cornisa y parte de la fachada, así como el sector sur se encontró totalmente destruido debido a la acción de las raíces de un árbol de caoba.

En la liberación de la escalinata de acceso al templo y la plataforma del tercer cuerpo en el lado oeste, se descubrió al frente de ella el fragmento de una estela lisa (Figura 3) que mide 69 cm de alto 50 cm de ancho, 23 cm de grosor, conserva solamente algunas pequeñas muestras de estuco de color blanco; al excavar la espiga se encontró como única ofrenda asociada unos cuantos huesos largos posiblemente pertenecientes a un infante (Entierro 22), es un entierro directo, secundario, sin relación anatómica y sin cabeza.

La escalinata presentaba un saqueo en el eje central, el que tenía evidencia de que fue sellado. Algunos escalones y alfarda tenían las piedras originales con desplome hacia los lados y al frente.

La etapa de vaciado de cámaras (Op.V, subop.11 y 12) se realizó conforme se fueron consolidando las paredes, se extrajo material de escombro en un área de 1.20 m de altura y 9-10 m de largo, hasta llegar al piso de cámara el cual conserva aún restos de estuco de color blanco, por lo que se le dejó una capa de tierra para protegerlo; el material cerámico presente fue más abundante en el lado norte de la primera cámara que en la parte central y la posterior, debido posiblemente a la investigación realizada por Bullard en los años 60. El material cerámico recuperado corresponde al Postclásico, consiste en incensarios sin efigie y con efigie en menor cantidad, algunos restos de copal se recuperaron concentrados en el eje central de la cámara frontal. En las columnas se encontraron restos de estuco blanco, así como en la banca que se encuentra adosada a todo lo largo del muro este de la segunda cámara. Aquí no se ha realizado aún los pozos en cámara debido a que la actividad prioritaria fue la estabilización de las paredes del templo que presentaban un alto grado de destrucción.

El Edificio C tuvo por lo menos una construcción anterior correspondiente al Protoclásico o finales del Preclásico Tardío. En su última etapa de construcción se distinguen adiciones Postclásicas que consisten en:

1.        Ampliación en los primeros tres cuerpos escalonados, haciendo que la plataforma escalonada que sustenta al templo creciera al norte 0.60 m aproximadamente más que en el lado         sur, por un muro adosado a todo lo largo de la plataforma en sentido este-oeste, concebido posiblemente como muro de contención, reforzando la primera construcción, que en algún momento les empieza a fallar.

2.        Modificación de las columnas del templo originalmente construidas en forma circular con tambores superpuestos de 0.50 m de diámetro y 0.50 m de alto. La modificación consistió en encerrar las piedras circulares con piedra tallada, dándole a la columna forma rectangular, posiblemente también por algún problema en la sustentación de los dinteles de las puertas y la cubierta.

CONSERVACIÓN

Los objetivos principales consisten en:

1.        Consolidar los muros originales y reconstruir el volumen de la esquina noroeste. Este volumen fue elaborado con piedra sin tallar (embono o núcleo), tal y como lo es el material de relleno de las plataformas escalonadas.

2.        Consolidación de plataforma escalonada en la fachada norte, corrección de deformaciones de muros (causadas por sobrepeso, árboles y humedad). Reconstrucción de esquinas noroeste y noreste.

3.        Consolidación de la plataforma escalonada y reconstrucción de esquinas norte-sur en la fachada este. La fachada sur fue reconstruida totalmente para recuperar el volumen que soporta el edificio superior. Según los sondeos arqueológicos realizados, esta esquina parece ser la primera que colapsó.

  1. En la fachada sur (la cual a la fecha se encuentra en proceso de trabajo), se emplea el criterio de la utilización de las trincheras de investigación arqueológica como contrafuertes para sostener el núcleo del edificio. Todos los elementos de pared tallada colapsaron en la década de los 70. Parte de ellos deslizados, han sido consolidados en el sitio que se encontraron derrumbados.

Los muros superiores se deslizaron sobre las primeras plataformas destruyéndolas casi completamente, mientras que los muros deslizados quedaron parcialmente destruidos sobre los escombros de los muros interiores.

El deslizamiento pudo deberse a saqueos hechos en el edificio en los años 70, ya que pobladores del lugar aseguran haber visto saqueos en los lados este, oeste y sur. El saqueo debilitó la base que no soportó el peso de los muros y de árboles que se encontraban sobre las plataformas, provocando el deslizamiento y dejando expuestos al desgaste natural provocado por lluvia, aire y crecimiento de vegetación.

5.        El resto de la fachada oeste y esquina suroeste se trabaja con reconstrucciones parciales para asegurar la estabilidad de la plataforma escalonada que sostiene el templo superior.

El mal sistema constructivo empleado por los Mayas de le época en el relleno, obligó a tomar medidas de conservación tendientes a evitar el progresivo deterioro sobre la fachada sur y salvar así restos de muros originales sobre el templo.

La intervención consistió en la construcción de muros de contención con piedra y mezcla a base de cal y arena para dar soporte a los muros deslizados. También el primer cuerpo de la base piramidal y así sobre una base firme inicial colocar el embono en forma de muro de contención que cubra el núcleo.

Al embono se le dará un tratamiento especial de tal manera, que el edificio recupere parte de su volumen marcando alturas de cuerpos en las esquinas. Los muros deslizados se consolidarán como se encontraron.

En la fachada este lo que quedó del muro del templo, a pesar de que mantuvo su verticalidad, fue dañado por el engrosamiento de una raíz que forma una grieta vertical que prácticamente lo dividió en dos. La grieta se interrumpió por medio de piedra grapa (0.20 x 0.40 x 0.60 m promedio) insertada en el relleno del muro a intervalos de 0.50 m aproximadamente. Al romper la continuidad de la grieta el muro recobró su homogeneidad y su estabilidad.

Además de tratar las grietas en los muros del templo, se consolidaron las uniones entre piedras de todas las fachadas eliminando la tierra y restos de raíces de las uniones y llenándolas con mezcla hecha a base de cal y arena.

APRECIACIONES GENERALES

A pesar de lo dañado que se encontró el edificio, los trabajos de conservación allí efectuados han solucionado la mayor parte del problema de inestabilidad del relleno del núcleo y la mayoría de los muros expuestos. Sin embargo, existen aún algunos no solucionados del todo puesto que se requieren estudios de especialistas en estructuras, que conjuntamente con el arqueólogo y el restaurador determinarán el trato a dársele finalmente.

Es necesaria además la investigación arqueológica correspondiente al interior del edificio, para conocer las alteraciones físicas y poder inferir los cambios en los grupos sociales que habitaron la isla en las distintas épocas de ocupación.

Figura 1 Plano del sitio Topoxte

Figura 2 Isométrico del Templo C de Topoxte

Figura 3 Planta del Templo C de Topoxte

Figura 4 Perfil norte de saqueo en muro oeste del Templo C de Topoxte

Figura 5 Saqueo al centro de la escalinata de acceso al Templo C de Topoxte

Figura 6 Perfil del Entierro 21

Figura 7 Planta del Entierro 23

REFERENCIAS

Arnauld, Marie Charlotte

1993        Los Territorios Políticos de las Cuencas de Salamá, Rabinal y Cubulco en el Postclásico (Baja Verapaz, Guatemala). En Representaciones del Espacio Político en las Tierras Altas de Guatemala: 43-109. CEMCA, Guatemala.

Bullard, William R.

1960        Maya Settlement Pattern in Northeastern Peten. American Antiquity 25:154167.

1970        Topoxte a Postclassic Maya Site in Peten, Guatemala. En Monograph and Papers in Archaeology (editado por W.R. Bullard):277-305. Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Vol. 61. Harvard University, Cambridge.

Hermes C. Bernard

1993        La Secuencia Cerámica de Topoxte: Un Informe Preliminar. En Beitrage Zur Allgemeinen und Vergleichenden Archaologie 13:221-251. Verlag Philipp von Zabern, Mainz am Rhein.

Lundell, Cyrus L.

1934        Ruins of Polol and Other Archaeological Discoveries in the Department of Peten, Guatemala. Contributions to American Archaeology, Vol.2, No.8. Carnegie Institution of Washington, D.C.

Maler, Teobert

1908        Explorations in The Department of Peten, Guatemala and Adjacent Region: Topoxté, Yaxhá, Benque Viejo, Naranjo. Memoirs of the Peabody Museum of American Archaeology and Ethnology, Vol.IV, No.2. Harvard University, Cambridge.

Rice, Don S. y Prudence M. Rice

1984        La Epoca Postclásica en la Región de los Lagos de El Petén Central, Guatemala. Mesoamérica 8:341342.

Rice, Don S., Prudence M. Rice y Grant D. Jones

1993        Geografía Política del Petén Central en el Siglo XVII: La Arqueología de las Capitales Mayas. Mesoamérica 26:281-318. CIRMA, Guatemala.

Rice, Prudence M.

1979        Ceramic and NonCeramic Artifacts of Lakes YaxhaSacnab, El Peten, Guatemala. Cerámica de Cultura Maya 11:185.

Vargas Pacheco, Ernesto

1978        Los Asentamientos Prehispánicos y la Arquitectura en la Isla Cancún, Quintana Roo. Estudios de Cultura Maya 9:95-112.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *