Asociación Tikal

31 Resultados de la tercera temporada de Arroyo de Piedra: La política Maya desde la perspectiva de un centro secundario – Héctor L. Escobedo, José S. Suasnávar, Heidy Quezada y Mónica Urquizú – Simposio 8, Año 1994

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Escobedo, Héctor L., José S. Suasnávar, Heidy Quezada y Mónica Urquizú

1995        Resultados de la tercera temporada de Arroyo de Piedra: La política Maya desde la perspectiva de un centro secundario. En VIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1994 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.397-414. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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RESULTADOS DE LA TERCERA TEMPORADA EN ARROYO DE PIEDRA: LA POLÍTICA MAYA DESDE LA PERSPECTIVA DE UN CENTRO SECUNDARIO

Héctor L. Escobedo

José S. Suasnávar

Heidy Quezada

Mónica Urquizú

Las investigaciones en las Tierras Bajas Mayas generalmente han enfatizado el análisis de las entidades políticas desde la perspectiva de los centros mayores. Escasos estudios han sido dirigidos hacia el entendimiento del papel y naturaleza de los centros secundarios y el impacto socioeconómico que la expansión o derrumbe de una entidad política rectora tuvo sobre una secundaria. Este problema se ha reflejado de manera directa en el desconocimiento en gran medida de las instituciones de integración y control social y económico que posibilitaban y mantenían el predominio de los centros rectores sobre los centros secundarios. Así se considera que para lograr un mejor entendimiento de la estructura y organización de las entidades políticas Mayas, es necesario incrementar los estudios arqueológicos y epigráficos, enfatizando las interrelaciones de los sitios secundarios y los centros rectores, abarcando aspectos de adaptación ecológica, social y económica, aplicando modelos explicativos para lograr un nivel más general de interpretación de la sociedad Maya.

El carácter de las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en Arroyo de Piedra entre 1990 y 1994, como parte de las actividades del Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun de la Universidad de Vanderbilt (véase Stuart 1990; Escobedo 1993), intenta penetrar en la organización social prehispánica de Arroyo de Piedra, como una primera etapa en el estudio de las entidades políticas secundarias de la región Petexbatun, englobadas en el actual municipio de Sayaxche, departamento de Petén.

Arroyo de Piedra presenta una oportunidad óptima para el estudio de la dinámica de las interrelaciones de los centros primarios con los secundarios, ya que el sitio se localiza aproximadamente a 4 km de distancia de los dos centros más poderosos de la región, Dos Pilas y Tamarindito (Figuras 1 y 2). De acuerdo a información epigráfica registrada en los monumentos del sitio, la posición geográfica de Arroyo de Piedra se refleja en su cambiante filiación política, primero como centro dependiente de Tamarindito y luego subordinado a Dos Pilas.

ASPECTOS HISTÓRICOS

Textos glíficos de Tamarindito y Arroyo de Piedra registrados en monumentos de los períodos Clásico Temprano y Clásico Tardío, indican la integración de este último dentro de la entidad política regida por el primero (Houston y Mathews 1985; Johnston 1985; Houston 1993). Esta evidencia se refleja en el uso de un sólo glifo Emblema y referencias a los mismos gobernantes (Mathews y Willey 1992). Aunque ha sido posible definir el reinado de menos de diez gobernantes de Tamarindito, la Escalinata Jeroglífica 3 de este sitio denomina al padre del Gobernante E (Wolok), como el vigésimo quinto sucesor del fundador del linaje, lo cual indica que los orígenes reales o imaginarios de la dinastía se remontan al periodo Preclásico Tardío (Houston 1993). En todo caso, las fechas asociadas con la dinastía de Tamarindito se hallan comprendidas entre el 472 y el 790 DC. Arroyo de Piedra fue fundado alrededor del 573 DC en tiempos del gobernante B, K’inich Chan Ahaw, primer personaje que erige monumentos en este centro. La entidad política de Tamarindito, por lo tanto, antecede la fundación de Dos Pilas por una rama de la dinastía de Tikal cerca del año 645 DC. A pesar de su proximidad con Dos Pilas, Tamarindito y Arroyo de Piedra no mencionan a su vecino hasta el 692 y el 711 DC, respectivamente. Tal omisión parece sugerir, que antes de esa época, Dos Pilas no era un poder regional (Houston 1993). Por lo tanto, es válido asumir que antes del inicio de la expansión territorial de la familia real de Dos Pilas en Petexbatun, Tamarindito era la entidad política dominante en la región.

Hasta el año pasado, la naturaleza de la integración de Tamarindito y Arroyo de Piedra dentro de la esfera de poder de la entidad política de Dos Pilas era obscura. La Estela 2 de Arroyo de Piedra (Figura 3a), erigida por el Gobernante G, Chakbi Ak, de Tamarindito, registra el matrimonio de sus padres, el Gobernante F, Moo Balam y una señora de Dos Pilas -quizá hija del Gobernante 1- y además reconoce la supremacía del Gobernante 2 de Dos Pilas (Houston 1984; Johnston 1985; Mathews y Willey 1992; Houston 1993). Tal referencia ha sido interpretada como evidencia de una alianza matrimonial impuesta por Dos Pilas a la dinastía de Tamarindito. Esta era una estrategia utilizada por los gobernantes de entidades políticas poderosas sobre otras más débiles, para asegurar su sumisión y fidelidad, así como también, para expandir su zona de dominio y colocar miembros de su linaje en la sucesión de las mismas.

El análisis de varios monumentos tanto de Arroyo de Piedra como de Tamarindito ha confirmado el predominio de Dos Pilas sobre los primeros y ha revelado de manera clara que el origen de esta supremacía tuvo un carácter violento. Los monumentos más tempranos de Tamarindito y Arroyo de Piedra, muestran evidencias de destrucción intencional producto de la conquista militar de estos centros por Dos Pilas.

Sin embargo, la evidencia más dramática de este conflicto se observa en el Panel 10 de Dos Pilas (Figura 3b). Stephen Houston ya había señalado que el Panel 10 había sido nuevamente grabado y reparado en la antigüedad y que databa de una fecha temprana, quizá del Clásico Temprano o del Hiatus. Además, en base a la calidad excepcionalmente densa y de grano fino de la piedra caliza del Panel 10, en comparación con la del resto de monumentos de Dos Pilas, Houston sugirió que la procedencia de este monumento no era local. Sin embargo, al interpretar estos rasgos atípicos del Panel 10, Houston se limitó a señalar que las razones asociadas con los mismos eran obscuras y que tal vez el motivo subyacente para la reutilización del monumento fue la apetecible alta calidad de su piedra.

Aunque en general las ideas de Houston parecen correctas, existe una explicación alternativa para la reutilización del Panel 10. En base a la presencia del topónimo de TamarinditoArroyo de Piedra en la parte inferior de la escultura, puede sugerirse que ésta era originalmente una estela cuya escena retrataba a un gobernante de la dinastía de Tamarindito. Tras la derrota e integración de la entidad política de Tamarindito dentro de la esfera de poder de Dos Pilas, este monumento parece haber sido transportado del sitio de Arroyo de Piedra o del mismo Tamarindito a Dos Pilas, en cuya Plaza Mayor fue re-erigida y re-esculpida como símbolo de conquista y humillación pública. Así, durante el segundo episodio de utilización del monumento, la escena primaria fue casi completamente borrada y suprimida por un nuevo retrato que parece corresponder al Gobernante 1 de Dos Pilas o bien, a un personaje local de su época.

Es probable que la espiga original de esta estela se localice aún en alguno de los dos sitios antes mencionados, ya que al colocarse el monumento frente al muro este de la Estructura L5-49, los constructores sustituyeron la desaparecida espiga del Panel 10 por la base de la escultura anterior. Gracias a esto, se conservaron los pies y sandalias de piel de jaguar del personaje original y el topónimo de TamarinditoArroyo de Piedra, lo que ha permitido la identificación de la procedencia del monumento.

Otra característica inusual del Panel 10 es la presencia de una piedra que completa la escena en su extremo inferior derecho, pero que no corresponde a la pieza original del monumento. La interpretación de dicho rasgo es que esta piedra fue utilizada para reparar la estela sobre la cual se esculpió el Panel 10, el cual quizá se quebró durante su traslado a Dos Pilas.

Es interesante que la exploración del lado opuesto de la estructura en donde se localiza el Panel 10, revelara la presencia de un gran altar circular sumamente fragmentado. Este altar puede corresponder al que se localizaba frente al Panel 10 cuando este funcionaba como estela. Así, el traslado y colocación de ambos monumentos en lo alto de la terraza media del edificio más grande de la Plaza Mayor de Dos Pilas, parece reflejar un interés por exhibirlos de manera pública como trofeos de guerra.

En todo caso, es evidente que los señores de Dos Pilas no destronaron a los de Tamarindito, ya que les permitieron continuar como gobernantes nominales de sus antiguos dominios. Esta situación persistiría hasta el 761 DC, cuando se rebela el Gobernante H, Chanal Balam, quien de acuerdo con el texto de la Escalinata Jeroglífica 2 de Tamarindito, derrota, captura y quizá sacrifica al Gobernante 4 de Dos Pilas (Houston 1984; Johnston 1985; Houston y Mathews 1985; Houston 1993). Luego de este suceso, Tamarindito y Arroyo de Piedra recuperan su independencia, pero sólo por un breve lapso antes del colapso y abandono de los centros de Petexbatun a fines del siglo VIII.

EXCAVACIONES EN LA PLAZA MAYOR

Junto con el análisis epigráfico de los monumentos de la dinastía de Tamarindito, se han venido realizando investigaciones arqueológicas en Arroyo de Piedra. Dada su relevancia dentro el sitio, la Plaza Mayor fue objeto de numerosos sondeos. Los resultados de los pozos de prueba han revelado la presencia de tres estadios constructivos en la Plaza Mayor, representados por sendos pisos estucados. Su secuencia constructiva ha sido determinada mediante el análisis comparativo de nivelaciones, rellenos, pisos y estratigrafía de pozos trazados en diferentes sectores de la plaza.

El estadio más antiguo presenta un 9% de tiestos de la fase Faisán del periodo Preclásico Tardío (200 AC-250 DC), mezclados con otros tantos de la fase Jordán del periodo Clásico Temprano (250-600 DC) y un 81% de la fase Nacimiento del Clásico Tardío (600-830 DC). El segundo estadio presenta un 23% de tiestos de la fase Jordán y un 74% de la fase Nacimiento. Esta característica corresponde de manera precisa con la datación de los monumentos más tempranos del sitio, los cuales se fechan para el 573 y el 613 DC. Tales fechas corresponden al lapso temporal que algunos investigadores denominan como “Clásico Medio,” es decir, una etapa de transición entre los periodos Clásico Temprano y Tardío, en la cual coexisten tipos cerámicos de las esferas Tzakol 3 y Tepeu 1. El estadio más reciente corresponde a la fase Nacimiento y se caracteriza por ser la época constructiva de mayor auge en el centro.

Localizada en el centro de la Plaza Mayor, la plataforma de la Estela 2 es una estructura interesante que presenta dos fases constructivas, siendo la primera contemporánea a la instalación del monumento. La edificación de la segunda corresponde a la última fase constructiva e incluyó la colocación de fragmentos de la parte superior de la Estela 6 dentro de su relleno. La mutilación de este monumento, el primero erigido por la dinastía de Tamarindito en el sitio, quizá representa un acto iconoclasta dirigido hacia la destrucción de los símbolos primigenios de la fundación de Arroyo de Piedra. Debido a que la Estela 2 refiere la subordinación del señor local Chakbi Ak con respecto a su tío, el Gobernante 2 de Dos Pilas (Houston y Mathews 1985), la devastación de la Estela 6 y su entierro dentro de la plataforma de la primera, parece simbolizar la supremacía de Dos Pilas en relación con el régimen anterior.

Frente a la Estructura 3, en el lado oeste de la Plaza Mayor se ubica la Estela 7. Sondeos en los alrededores de la espiga de este monumento revelaron nuevos fragmentos esculpidos. Uno de ellos representa el signo del mes Muan con el número 13 como coeficiente, lo cual confirma la fecha dedicatoria dl monumento sugerida por Houston (1993) para 9.14.0.0.0 6 Ahau 13 Muan (711 DC).

Sobre la parte norte de la Plaza Mayor destaca la Estructura 1, el edificio más masivo del sitio. Sondeos en su cima revelaron la presencia de un templo abovedado de buena mampostería y piso estucado, orientado hacia el sur (Figura 4). Es probable que este templo haya tenido más de una cámara ya que en el muro posterior de la cámara frontal, hacia el norte, se localizó otro pórtico de acceso. Otra posibilidad, es que el templo haya tenido una sola cámara con accesos tanto hacia el sur como hacia el norte. Un sondeo dentro del relleno del templo, reveló la presencia de varios bloques rectangulares de piedras bien labradas que deben haber formado parte de un edificio anterior que fue destruido al edificarse la última versión de la Estructura 1.

El hallazgo de dos depósitos especiales sobre el piso de este templo, proporcionó información valiosa sobre la utilización del edificio durante la última época de ocupación del centro. Los depósitos especiales contenían artefactos que en su mayoría denotan un carácter utilitario, tales como grandes piedras y manos de moler, tiestos de cántaros, navajas de obsidiana, etc. Se considera que estos artefactos fueron depositados por los últimos pobladores de Arroyo de Piedra, personas que aparentemente no estaban vinculadas con las autoridades civiles y religiosas que durante la época anterior al colapso debieron ser las únicas que podían ingresar a este recinto sagrado.

También se ha investigado la Estructura 6, edificio monumental Clásico Tardío bastante arruinado que se localiza en el sector este de la Plaza Mayor. Esta es la construcción más alta del sitio y corresponde a una pirámide orientada hacia el oeste, que fue edificada con mampostería de baja calidad y sin superestructura. Excavaciones en el eje normativo de la pirámide revelaron la presencia de una subestructura (Figura 5a). En el relleno entre el piso de este edificio y el piso de la última época, se descubrieron dos escondites de la fase Nacimiento. El primero, contenía siete pequeñas vasijas sin engobe y con forma de copa. El segundo, más profundo, presentaba numerosos desechos de piedra verde, dos fragmentos de núcleos poliédricos de obsidiana y una espina de raya (Figura 5b). Para depositar este escondite, los mayas rompieron el piso de una etapa constructiva anterior y colocaron los artefactos sobre el piso de la subestructura.

La Estela 3, monumento liso asociado a la Estructura 6, también fue objeto de investigación. Sondeos frente a la misma revelaron que su colocación corresponde al último estadio constructivo. Abajo del último piso de plaza, atrás de la Estela 3 y frente a la primera grada de la escalinata de la Estructura 6, se descubrieron dos esculturas de forma romboide que quizá representan los soportes de un trono que fue desechado.

Asentada sobre una amplia plataforma elevada hacia el oeste de la Plaza Mayor se localiza la Estructura 2, la residencia elitista de mayor relevancia en el centro. Exploraciones realizadas en este edificio detectaron cuatro diferentes etapas constructivas, todas ellas fechadas para el periodo Clásico Tardío, con la excepción de la primera que parece datar del Clásico Temprano (Figura 6).

El último estadio incluyó la mayor cantidad de labor y materiales constructivos, ya que lo que anteriormente era una plataforma de modestas dimensiones se transformaría en un alargado palacio abovedado de fina mampostería, que constituye una de las mejores muestras arquitectónicas de la región Petexbatun. Las cámaras del palacio se intercomunicaban gracias a cuatro amplios pórticos exteriores y pasadizos internos que fueron construidos en el muro central de la estructura. Durante la última etapa constructiva se sellaron los pasadizos por medio de una pared que dividió la cámara en dos partes. Cuando la élite abandonó el sitio, algunas personas permanecieron en el centro y ocuparon el palacio, dejando como testimonio de su presencia algunas piedras y manos de moler.

Hacia el sur de la Plaza Mayor se localizan algunas estructuras bajas ordenadas alrededor de una pequeña calzada. En el centro de la misma se localiza la Estructura 22, pequeño edificio piramidal orientado hacia el oeste, que presenta banqueta en su parte superior. Excavaciones en su interior demostraron que esta estructura fue construida, con mampostería de baja calidad, durante el periodo Clásico Tardío (Figuras 7a y b).

EXCAVACIONES EN LA PLAZA NORTE

La segunda plaza en importancia de Arroyo de Piedra la constituye la Plaza Norte, espacio cerrado con acceso hacia el sur, que incluye plataformas y edificios tipo palacio. Sondeos en esta plaza revelaron dos diferentes estadios representados por sendos pisos de ocupación construidos sobre un relleno de nivelación que presentaba escasos tiestos de la fase Faisán. El 14% de los tiestos del piso más antiguo correspondía a tipos de la fase Jordán, mezclados con un 85% de la fase Nacimiento. Los materiales cerámicos del último piso corresponden en su mayoría a la fase Nacimiento y en su superficie se detectaron basureros de esta época.

Algunos rasgos atípicos fueron revelados por las excavaciones en la Plaza Norte, ya que se detectaron dos plataformas rectangulares bajas no visibles. La primera se localizada en el centro de la plaza y estaba compuesta por alineamientos de piedras calizas labradas que seguían un eje norte-sur y que presentaban gran cantidad de cerámica, lítica y huesos de animales. La naturaleza de este material es un argumento para plantear el posible uso doméstico de la plataforma.

La esquina de otra de estas plataformas fue descubierta frente al lado este de la fachada de la Estructura 13. Plataformas similares a éstas ubicadas en la Plaza Mayor de Dos Pilas, han sido interpretadas como refugios temporales para la población en épocas de conflicto. Sin embargo, su función en Arroyo de Piedra es aún obscura.

Otro hallazgo interesante lo constituye el Entierro 3, el cual fue descubierto sobre el último piso de la Plaza Norte cerca de la esquina noroeste del dorso de la Estructura 1. Se trata de un entierro primario directo cuyos huesos extremadamente deteriorados correspondían a un individuo masculino, adulto joven, mayor de 18 años (Wright 1993). Este entierro no presentaba recinto funerario u ofrendas y los restos óseos descansaban directamente sobre el último piso de plaza. Por lo tanto, es posible que la muerte de este personaje ocurriese bajo circunstancias dramáticas, quizá relacionadas con las guerras que acaecieron a finales del periodo Clásico.

El único edificio investigado de la Plaza Norte fue la Estructura 13, pequeño palacio con tres cuartos y escalinata saliente hacia el este, situado hacia el noroeste de la plaza. La Estructura 13 muestra un sólo momento constructivo y se encuentra asentada sobre el piso de plaza más reciente (Figura 8). En la cámara norte, dentro del relleno de la estructura, se localizó el Entierro 4 colocado dentro de una cista de piedras planas en forma de lajas (Figura 9). Los restos óseos estaban en regular estado de preservación y correspondían a un individuo adulto de sexo indeterminado. Un canino y dos incisivos presentaban mutilaciones dentarias de los tipos A1 y A4. Las ofrendas funerarias eran un vaso del grupo Saxche-Palmar con glifos, un plato trípode con soportes cónicos, una vasija miniatura del grupo Tinaja, cuentas de diente de felino modificadas en forma de garras de jaguar y huesos de animal. El Entierro 4 parece ser intrusivo de la última parte del periodo Clásico, ya que sobre el mismo no se detectó el piso de la plataforma del palacio.

En los alrededores de la Estructura 13 y especialmente atrás de ella, se han localizado varios basureros con gran cantidad de materiales cerámicos, líticos y huesos de animales en buen estado de conservación. Uno de los basureros proporcionó más de 30,000 tiestos de los periodos Clásico Temprano y Clásico Tardío.

EXCAVACIONES EN LOS GRUPOS HABITACIONALES

En los grupos habitacionales más cercanos a la Plaza Mayor se excavaron pozos estratigráficos con el fin de conocer el desarrollo de las plazuelas y obtener material cerámico sujeto a ordenamiento cronológico. Además, sondeos en los alrededores de las plataformas de los grupos habitacionales persiguieron la detección de basureros domésticos útiles para conocer patrones de subsistencia.

Los sondeos revelaron que los habitantes del sitio aprovecharon muy bien la geografía del lugar, mediante la nivelación de la irregular superficie de la roca madre y la construcción de rellenos y pisos de piedrín sobre la misma. Debido a que la máxima profundidad alcanzada en estas excavaciones fue de 0.50 m y a que la altura mayor de las estructuras que conforman los diferentes grupos habitacionales no sobrepasó los 2 m, es claro que la edificación de estos conjuntos no requirió gran cantidad de material constructivo como tampoco considerable manejo de fuerza de trabajo.

Los únicos entierros excavados en los grupos habitacionales datan de la fase Nacimiento y fueron descubiertos en cistas ubicadas a lo largo del eje normativo de la Estructura 32 del Grupo B (Figura 10). El ajuar funerario asociado con estos entierros fue muy pobre. El Entierro 1 no contenía ninguna ofrenda y correspondió a un niño cuya edad de muerte aproximada fue de 9 años (Wright 1993). El Entierro 2 correspondió a un infante menor de 6 años que presentaba como ofrenda funeraria un plato trípode erosionado (Wright 1993). El Entierro 5 contenía los restos de un adulto de sexo indeterminado, acompañado por dos ofrendas funerarias: un plato del grupo Saxche-Palmar sobre el cual descansaba el cráneo del individuo y un cuenco del mismo tipo cerámico. Dos incisivos y un canino presentaban mutilación dentaria de los tipos B4 y A4. De manera desafortunada, todos los restos óseos estaban bastante fragmentados y deteriorados, característica que limita la determinación de su posición exacta y el alcance de su análisis.

Las excavaciones no apoyan la idea de la existencia de un sólo patrón de desecho tradicionalmente asociados con las viviendas Mayas. Como es frecuente en los diferentes sitios de la región del Pasión, los basureros aparecieron algunas veces cerca de las esquinas frontales y posteriores de las estructuras. Los materiales localizados dentro de los basureros eran mayoritariamente de tipo cerámico, seguidos por pedernales y obsidianas. La datación de los cuatro grupos habitacionales, de acuerdo con los tipos cerámicos descubiertos en los mismos, corresponde al periodo Clásico Tardío. La presencia de tipos grises finos indica que el sitio aún estaba ocupado durante la faceta tardía de la fase Nacimiento.

Las moderadas dimensiones de las estructuras y plazuelas que conforman los grupos habitacionales de Arroyo de Piedra, junto con la humildad de las ofrendas funerarias de los individuos enterrados en el Grupo B, ilustran el modesto status social de sus ocupantes. Dada su cercanía a la Plaza Mayor, es posible que quienes moraban en estos grupos constituían personal de servicio de la élite del centro.

TRANSECTO

Con el propósito de determinar la concentración habitacional del asentamiento y para conocer la organización interna de Arroyo de Piedra, se realizaron cuatro transectos orientados hacia cada punto cardinal del epicentro. Se consideró además, que esta actividad permitiría definir la extensión del centro y determinar un cálculo poblacional confiable. Cada transecto tuvo un ancho de 50 m y su longitud fue variable de acuerdo con la ausencia de grupos de montículos y los accidentes geográficos del terreno.

El transecto más extenso fue el norte, que divisó varias plataformas cerca del epicentro, esparcidas sin integrar un patrón de plaza definido. Al norte de estas estructuras se localizaba una gran depresión en el terreno, la cual, aunque imposibilitó el asentamiento, fue utilizada para la extracción de piedra, como lo denotó la presencia de canteras (Figura 11).

Al norte de un arroyo de invierno, el terreno asciende de manera considerable hasta llegar a una cima en donde la superficie es más plana. Allí se ubicaban dos grupos de estructuras bajas que pueden haber conformado una aldea dependiente de Arroyo de Piedra. En este sector también se localizaron cuatro cuevas y la única muralla defensiva del sitio, la cual corre de manera paralela con respecto a la línea de la escarpa que desciende al arroyo.

El transecto este fue el más corto ya que sólo se detectaron seis pequeñas estructuras ordenadas alrededor de dos plazas. Estas se encuentran cerca del epicentro y antes de llegar a un pequeño arroyo. Hacia el este de este último no se localizó ningún grupo.

El sector sur de Arroyo de Piedra es más extenso y presenta varios grupos habitacionales que fueron mapeados en temporadas anteriores. Más allá de estos grupos aparece un bajo que drena en la pequeña aguada del sitio. Aunque esta aguada tiene muy poca capacidad de contención, es la única fuente permanente de agua durante todo el año. El bajo asociado con la misma sirvió como límite natural del asentamiento hacia el sur.

El transecto oeste reveló la mayor cantidad de grupos, detectando un total de 19 estructuras en sólo 500 m en línea recta del recorrido, hasta llegar al paso de un arroyo, lugar en donde finalizó el transecto. En definitiva, este es el sector del sitio en donde hubo mayor población, lo cual quizá se debió a que la inclinación del terreno no es tan pronunciada allí.

APRECIACIONES GENERALES

Para finalizar, es válido afirmar que tanto los resultados de los estudios epigráficos como los derivados de las investigaciones arqueológicas y cartográficas coinciden en que Arroyo de Piedra fue un importante centro secundario Maya Clásico, que a lo largo de su historia sostuvo dinámicas y cambiantes interrelaciones con sus vecinos más poderosos y que fue abandonado por sus habitantes tras el colapso sociopolítico del siglo VIII.

Figura 1 Mapa de la región Petexbatun que muestra la ubicación de Arroyo de Piedra

Figura 2 Plano del centro arqueológico de Arroyo de Piedra (según Houston 1994)

Figura 3 a) Estela 2 de Arroyo de Piedra (dibujo de Houston 1994);  b) Panel 10 de Dos Pilas

(dibujo de Houston 1994)

Figura 4 Perfil este, Estructura 1

Figura 5 a) Perfil norte, Estructura 6; b) Planta del Escondite 2, Estructura 6

Figura 6 Perfil norte, Estructura 2

Figura 7 a) Perfil norte, Estructura 22; b) Elevación y planta de muro de contención, Estructura 22

Figura 8 Perfil norte, Estructura 13

Figura 9 Planta del Entierro 4, Estructura 13

Figura 10 Planta de Entierros 1 y 2, Estructura 32

Figura 11 Plano del Transecto Norte, Arroyo de Piedra

REFERENCIAS

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1993        Introducción a las Investigaciones en Arroyo de Piedra: 1993. En Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun: Informe Preliminar No.5 (editado por J.A. Valdés, A. Foias, T. Inomata, H. Escobedo y A.A. Demarest):117-121. Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun, Vanderbilt University, Nashville.

Houston, Stephen D.

1984        Investigaciones Epigráficas y Cartográfica en la Región de la Laguna Petexbatun, El Petén.  Informe entregado al Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

1993        Hieroglyphs and History at Dos Pilas: Dynastic Politics of the Classic Maya. University of Texas Press, Austin.

Houston, Stephen D. y Peter Mathews

1985        The Dynastic Sequence of Dos Pilas, Guatemala.  Pre-Columbian Art Research Institute, Monograph 1.  Pre-Columbian Art Research Institute, San Francisco.

Johnston, Kevin

1985        Maya Dynastic Territorial Expansion: Glyphic Evidence from Classic Centers of the Pasion River, Guatemala.  En Fifth Palenque Round Table, 1983, Vol. VII (editado por M.G. Robertson y V. Fields):49-56.  Precolumbian Art Research Institute, San Francisco.

Mathews, Peter y Gordon R. Willey

1991        Prehistoric Polities of the Pasion Region: Hieroglyphic Texts and their Archaeological Settings.  En Classic Maya Political History: Hieroglyphic and Archaeological Evidence (editado por T. Patrick Culbert):30-71.  School of American Research Advanced Seminar Series, Cambridge University Press, Cambridge.

Stuart, David S.

1990        Sondeos en Arroyo de Piedra.  En Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun: Informe Preliminar No.2 (editado por A.A. Demarest y S.D. Houston):353-368.  Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun, Vanderbilt University, Nashville.

Wright, Lori E.

1993        Estudios Osteológicos en la Región de Petexbatun: Reporte Interno IV.  En Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun: Informe Preliminar No.5 (editado por J.A. Valdés, A. Foias, T. Inomata, H. Escobedo y A.A. Demarest):151-160.  Proyecto Arqueológico Regional Petexbatun, Vanderbilt University, Nashville.

 

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