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50 Comentario general sobre la epigrafía en Oxkintok – José Miguel García Campillo – Simposio 7, Año 1993

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García Campillo, José Miguel

1994        Comentario general sobre la epigrafía en Oxkintok. En VII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1993 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.586-599. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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COMENTARIO GENERAL SOBRE LA EPIGRAFÍA EN OXKINTOK

José Miguel García Campillo

El yacimiento arqueológico de Oxkintok (Yucatán), situado en el extremo septentrional de la región Puuc, ha proporcionado hasta el momento un total de 47 textos epigráficos, repartidos sobre 9 estelas, 11 dinteles, 1 altar, 21 piezas o elementos misceláneos y 5 textos menores sobre objetos y cerámica. De estos 47 ejemplos se conocían ya 31 gracias a actuaciones y prospecciones anteriores (cf.  Pollock 1980:cap.3); el Proyecto Oxkintok de la Misión Arqueológica de España en México ha localizado 16 textos más durante los cinco años de excavaciones en el sitio, un 35% del total. Estas nuevas inscripciones se encuentran por lo general en buen estado de conservación al haber sido localizadas frecuentemente en contextos arqueológicos no expuestos a la erosión exterior.

Aún así, el testimonio epigráfico de Oxkintok comparte muchas de las características de las inscripciones de las Tierras Bajas del Norte: escasez de textos, fragmentación y alto deterioro de éstos y brevedad en los discursos expresados. La epigrafía de Oxkintok es, sin embargo, notable por varias otras razones que resumimos en este trabajo, centrándonos en aquellos testimonios que, estando mejor conservados, han podido ser interpretados satisfactoriamente. El material epigráfico de Oxkintok puede ser compartimentado en tres grandes fases, que corresponden aproximadamente al Clásico Temprano, Clásico Tardío y Clásico Terminal.

EL CLÁSICO TEMPRANO

Disponemos de un representativo grupo de manifestaciones escriturarias pertenecientes a una fase avanzada del Clásico Temprano, en la segunda mitad del siglo V y primera mitad del VI DC. Esta situación epigráfica es, por el momento, excepcional en las Tierras Bajas del Norte, ya que los textos anteriores al Clásico Tardío en esta región son sumamente escasos.

Exceptuando la Estela 4 (cf. Pollock 1980:fig.544c; Proskouriakoff 1950:fig.86e), el resto de las inscripciones de este periodo aparece sobre elementos arquitectónicos (seis dinteles, una escultura miscelánea y una escalera jeroglífica), así como sobre algunos objetos y fragmentos cerámicos.

Los ejemplos más interesantes son los representados por los seis dinteles, aparecidos todos en el grupo arquitectónico Ah Canul (Figura 1, donde aparecen los textos no calendáricos de estas piezas). Las referencias cronológicas las proporcionan los dinteles 1 y 2 (9.2.?.?.?, 475-495 DC; Figura 1a) y los dinteles 11 y 13 (9.2.11.16.17, 487 DC; Fig.1b). Los dinteles 15 (Figura 1c) y 14 (Figura 1d) no incorporan indicaciones calendáricas pero pueden ser situados por su estilo caligráfico en la misma época. La Escalera Jeroglífica 1 (Figura 1e; véase también Pollock 1980:figs.496-7) presenta un texto calendárico de difícil datación, el cual hemos estimado que representa la Rueda Calendárica 6 Cauac Completamiento de Yaxkin. Por su estilo caligráfico, la inscripción debe corresponder también a este periodo; quizá su posición en la Cuenta Larga pueda ser 9.5.3.2.19 (537 DC).

La información no calendárica de este grupo de inscripciones se centra en torno a la dedicación de edificios o lugares dentro de la ciudad. Son frases dedicatorias convencionales, del tipo que se generalizará durante el Clásico Tardío sobre textos cerámicos (PSS) e inscripciones en elementos arquitectónicos.

El texto del Dintel 2 (Figura 1a) describe la colocación de un elemento pétreo (u pab tunil) – posiblemente el dintel mismo – de la casa (y atat) de un personaje cuya cláusula nominal se encuentra deteriorada. El texto no calendárico del Dintel 13 (Figura 1b) recoge la dedicación (hoy) de un lugar denominado SAK-u-NAL, sakunal. El Dintel 15 (Fig.1c) parece combinar los discursos de los dos textos anteriores: “INTROD.”- hoy – bolon ts’akab ahaw (?) – u k’ul k’aba – y atat – hun (?) – k’uk’ (“se dedicó Bolon Ts’akab Ahaw (?), el sagrado nombre de la casa de Hun K’uk'(?)”). El Dintel 14 (Figura 1d) se halla sumamente fragmentado pero debía informar también acerca del “sagrado nombre” (u k’ul k’aba) de la casa (y atat) del hijo (u nikil) de un personaje cuyo nominal se expresa mediante el cefalomorfo de un cráneo con adorno frontal anudado.

El texto del Peldaño III de la Escalera Jeroglífica 1 (Figura 1e) se adapta también a este tipo de informaciones, en especial a la proporcionada por el Dintel 13 (Figura 1b); parece referirse a la dedicación (hoy) de un lugar o edificio llamado bolontal; el resto de los peldaños está sumamente maltratado por la erosión; baste decir aquí que el siguiente glifo – el cual podría ser el comienzo de la cláusula nominal de un presunto agente de la acción descrita – comienza por el numeral 7.

Es preciso mencionar también en este periodo – por las implicaciones que luego consideraremos – un breve texto sobre una placa de concha, la cual formaba parte de una fragmentada e incompleta máscara en concha y jade, hallada en una ofrenda de la Estructura MA-1sub del grupo arquitectónico May (Fernández 1992a y b). El glifo parece tratarse de un nominal, cuya lectura sería oxhom (Figura 5b).

EL CLÁSICO TARDÍO

Tras lo que parece ser un acentuado hiatus de más de 100 años de duración, contamos en Oxkintok con un grupo de inscripciones que pueden situarse a lo largo del siglo VIII DC, en pleno Clásico Tardío. Las referencias cronológicas son escasas y los textos – muy breves en su mayoría – informan tan sólo acerca de los nombres de diversos personajes de la ciudad en este periodo. La mayoría de los textos siguen presentándose esculpidos sobre soportes y elementos arquitectónicos aunque contamos además con varias estelas, si bien la información escrita de éstas es pocas veces aprovechable.

El gobernante más importante de esta época y acaso de toda la historia de Oxkintok fue un personaje denominado Walas (o bien Olas) ?-tok’. Fue el responsable de diversas actuaciones en al menos dos de los grupos arquitectónicos que configuran el sector central de la ciudad.

En el grupo arquitectónico Dzib dicho gobernante aparece como el personaje principal en la notable inscripción del Anillo Jeroglífico del Juego de Pelota (Figura 2). La notación calendárica es problemática (cf. Lacadena 1992) aunque sin lugar a dudas su Serie Inicial remite a un día entre los años 713-714 DC (9.14.2.?.2). En la cara segunda del Anillo, Walas (bloques pO-pP) está representado por una larga cláusula nominal, la cual incorpora importantes denominaciones como “27 sucesor como ahaw” (pQ-pR) y bakab (pT); incluso es posible que los bloques L-N de la primera cara también se refieran a él: bate, hun chan, yot. Se indica también que Walas es el pariente (y itah) (pV) de varios jóvenes dignatarios (ch’oktak) (pW), cuyos nombres quizá sean k’ul kol (pX) y k’uk’ kimi (pY); posiblemente el último de estos dos disfrutase también del título bakab (pZ)..3a), también en el grupo Dzib. Esta inscripción ha sido fechada tentativamente en 9.15.2.5.0 (733 DC).

Es preciso señalar que este gobernante aparece en dos vasos cerámicos del denominado estilo Chochola, característico del Norte de Yucatán (Figura 3b,c). Ello tiene importantes implicaciones a la hora de considerar la época y la zona de uso (y quizá producción) de este grupo de recipientes cerámicos, implicaciones que ya han sido desarrolladas en extenso en un trabajo anterior (García Campillo 1992a y b).

Walas está presente por último en otras dos inscripciones, esta vez localizadas en el grupo arquitectónico Ah Canul: la Estela 23 y la Estructura CA-7. De la Estela 23 tan sólo se conservan dos grandes bloques glíficos en los que figura el nombre del gobernante en cuestión (cf. García Campillo 1992a). La estructura palaciega CA-7 presenta una decoración interior a base de dinteles y paneles, en los que se representan las figuras de diversos personajes, acompañados algunos de ellos por sus cláusulas nominales (Figura 4). Walas parece formar parte de este grupo (Figura 4c) sin una especial preeminencia (a excepción del hecho de que es el único cuya cláusula nominal no va precedida de la expresión verbal introductoria u bah). Aparte del hecho de que dos de los personajes del CA-7 son mujeres y de la presencia de títulos bien conocidos como bakab, anab, k’inich y “Makuch”, desconocemos las relaciones que debió haber entre estas personas, así como la posible jerarquía u oficios políticos que se establecieron entre ellas. Carecemos también de indicaciones calendáricas y sólo podemos apuntar la cercanía en el tiempo a la época en que vivió Walas, si bien el edificio y los personajes pudieran ser inmediatamente anteriores, inmediatamente posteriores o contemporáneos a las fechas asociadas a Walas.

Otra interesante inscripción de este periodo apareció grabada como decoración de varios sillares estucados de la Estructura MA-11 del grupo arquitectónico May (Figura 5a). Aunque no aparecen indicaciones calendáricas, probablemente está muy cercana a la época en que vivió Walas, tal y como lo denuncian su estilo caligráfico y su cláusula titular. El texto, incompleto, nos informa de que un tal Oxhom es el fundador del linaje de un personaje cuyos títulos figuran al final de la inscripción conservada (bakab, “7-Cabeza” y “Makuch”), los cuales aparecen frecuentemente en las diferentes cláusulas nominales de Walas. Es notable, pues, que en el siglo VIII DC se reconociera como fundador del linaje de un bakab de Oxkintok a un individuo, Oxhom, cuyo nombre, recordemos, aparece sobre una máscara (Figura 5b) depositada durante el Clásico Temprano en el complejo arquitectónico MA-1 (al cual está adosada la pequeña Estructura MA-11).

Otro importante grupo de textos del Clásico Tardío se encuentra en el muy saqueado Palacio Stephens (Estructura 3C10 de Pollock). Aparecen sobre dinteles, jambas, columnas y capiteles (cf. Pollock 1980:figs.534-539) y si bien ignoramos el orden de lectura y la relación escrituraria entre las diferentes piezas, los pocos indicios proporcionados por las ilustraciones de Pollock y los fragmentos que aún sobreviven, apuntan a considerar la existencia de las cláusulas nominales de varios personajes – al igual que en la Estructura CA-7, aunque sólo se representan iconográficamente a dos -, así como de algunos glifos de carácter verbal que desgraciadamente no alcanzamos a identificar. No disponemos tampoco aquí de fechas.

La ausencia de otras indicaciones calendáricas aparte de las dos ya citadas (y a excepción de la muy dudosa Estela 20, quizá en 9.16.0.0.0, 751 DC), no nos permite conocer con exactitud la extensión de este periodo epigráfico, formalmente muy homogéneo y que, en nuestra opinión, debió transcurrir entre el 700 y el 800/830 DC, aproximadamente.

EL CLÁSICO TERMINAL

Ha sido ya puesto de relieve en publicaciones previas (García y Lacadena 1988; García Campillo 1991), la marcada diferencia estilística, formal y caligráfica que se aprecia entre el grupo de inscripciones e iconografía de Clásico Tardío y las manifestaciones artísticas y epigráficas del Clásico Terminal en Oxkintok. Este último periodo se caracteriza por la casi completa ausencia de textos e iconografía sobre elementos arquitectónicos y por la erección de numerosas estelas escénicas (Fig.6), plagadas de rasgos iconográficos que Proskouriakoff (1950:155-157) definió como “no clásicos” o “no Mayas”. Existen también una serie de textos asociados a estas escenas, de los cuales es imposible interpretar poco más que las notaciones calendáricas, debido al saqueo y al deteriorado estado en que se encuentran los registros epigráficos. Dichas notaciones son escasas aunque claras: 10.1.0.0.0, 849 DC (Estela 3) y 10.1.10.0.0, 859 DC (Estelas 9 y 21). La información no calendárica que de este periodo podemos extraer es prácticamente nula. Probablemente, los testimonios epigráficos e iconográficos de Clásico Terminal en Oxkintok se inicien no mucho antes de 849 DC, extendiéndose no más allá del 900/930 DC.

IMPLICACIONES DEL ANALISIS EPIGRAFICO

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE OXKINTOK

Los testimonios epigráficos hasta ahora recuperados hacen que – al menos para una cierta época del Clásico Tardío – sea evidente la existencia de una forma de gobierno de tipo unipersonal, encarnada en el sujeto conocido por Walas ?-tok’. Este gobernante apela a la legitimación dinástica al proclamarse el 27º sucesor o descendiente en una presunta cuenta de ahawob de la historia de la ciudad, al modo de las dinastías bien conocidas de Yaxchilan, Copan, Tikal, Naranjo o Quirigua.

En otros aspectos, el panorama político durante el siglo VIII DC recuerda a situaciones más propias del Norte de Yucatán. Walas no olvida declararse pariente (y itah) de al menos dos jóvenes dignatarios (ch’oktak), al modo de lo que hará – casi dos siglos más tarde – el gobernante Chan Chak de Uxmal en la inscripción del Altar 10 de esta ciudad. En Chichen Itza – paradigma de la forma colectiva de gobierno – será también el término y itah el más profusamente empleado – también 150 años más tarde – para describir las relaciones entre los responsables políticos. Por otro lado, hay que recordar la profusión de personajes importantes que aparecen en la Estructura CA-7 y en el Palacio Stephens. Es posible, pues, que existan indicios de un incremento y desarrollo de la importancia efectiva de la élite política secundaria a medida que avanzamos en el Clásico Tardío.

En cualquier caso, el tipo de propaganda política basada en la historia dinástica puede quizá estar confirmada por la existencia real de un personaje llamado Oxhom, que según todos los indicios realizó – o proporcionó – una ofrenda en algún momento del Clásico Temprano en el grupo arquitectónico May. Posteriormente, Oxhom es recordado durante el Clásico Tardío como fundador de un linaje o una línea política sucesoria.

Desconocemos si Walas pertenecía a tal linaje, así como tampoco sabemos si Oxhom fue el primero de la cuenta de los 27 gobernantes a la que pertenece Walas. Mientras que la primera hipótesis resulta probable, la segunda afirmación implicaría una muy lejana fecha para el “reinado” de Oxhom.

Aun cuando no es imposible que ambas suposiciones puedan conjugarse, hay que recordar que esta clase de situaciones es compleja en otras ciudades con datos mejor conocidos: parece ser que en Copan, el fundador del linaje gobernante durante el Clásico Tardío – el célebre Yax K’uk’ Moo – no fue el primer monarca de la ciudad (Schele 1992:142). Los datos, aún escasos, de Oxkintok no nos permiten esclarecer en mayor medida la situación.

Precisamente, las inscripciones del siglo V DC no nos ayudan a definir la existencia de un presunto linaje gobernante desde el Clásico Temprano. Aun cuando es todavía prematuro afirmarlo, nuestra impresión es la de que para entonces debía existir una articulación política sumamente segmentada: los textos de los dinteles señalan una concentración temporal (y probablemente espacial) de realizaciones arquitectónicas por parte de individuos diferentes, los cuales nunca incorporan denominaciones titulares jerárquicas, al modo de bakab, ahaw o “Makuch/Batab”. En este sentido, la información proporcionada por los Dinteles 11 y 13 acerca de la dedicación en 487 DC de un lugar o un edificio denominado sakunal (“lugar del hermano o hermanos mayores”), sin que figure ningún individuo como responsable de tal evento, cobra una especial importancia.

Es posible que, por todo ello, el largo hiatus epigráfico que media entre aproximadamente el 550 y el 700 DC sea el reflejo de una época de crisis o evolución entre unas presuntas estructuras políticas colectivas del Clásico Temprano y el claro y personalizado dominio dinástico que caracteriza la primera mitad del siglo VIII en Oxkintok.

LA CONJUNCIÓN CON LOS DATOS ARQUEOLÓGICOS

Desgraciadamente, en las excavaciones y prospecciones emprendidas en la ciudad no se ha recuperado un sólo fragmento cerámico que pueda pertenecer al grupo de vasos Chochola, varios de cuyos ejemplos en colecciones ponen en relación sus textos con Oxkintok de forma inequívoca.

Por lo que respecta a la definición cronológica de los estilos arquitectónicos de la región Puuc, la epigrafía sólo puede aportar argumentos muy fragmentarios. No se ha encontrado una sola inscripción con indicación calendárica precisa en contextos que puedan asociarse a la construcción de estructuras arquitectónicas. Los dinteles del Clásico Temprano – algunos con fechas claras – han sido todos hallados bien en superficie, bien reutilizados como tales o como material de relleno en edificios más modernos, los cuales pertenecen claramente a los estilos Proto-Puuc o Puuc Temprano. Todos los dinteles fueron localizados en el grupo Ah Canul y lo único que puede inferirse es que, al haber sido extraídos de sus edificios originales, las nuevas construcciones en las que han sido hallados datan de una fecha no anterior al 500/550 DC.

La mayor parte de las inscripciones que por su estilo caligráfico hemos situado en el siglo VIII DC se asocian claramente a edificios de tipo palacio de estilo Puuc Temprano (Estructuras MA-11, CA-7 y Palacio Stephens), si bien no podemos apuntar un solo dato calendárico. El Anillo del Juego de Pelota (713-714 DC) debió pertenecer a un estadio constructivo de la estructura previo a como la conocemos, aunque no se ha podido precisar su estilo arquitectónico con fiabilidad. Por su parte, el edificio del que forma parte la Escalera Jeroglífica 2 (733 DC) no ha sido excavado.

No disponemos de ninguna inscripción directa o indirectamente asociada a estructuras arquitectónicas de estilo Oxkintok Temprano o Puuc Junquillo-Mosaico.

Existen diversas denominaciones específicas en los textos de la ciudad que deben referirse a edificios o lugares dentro de la misma. La casa (y atat) del individuo llamado Hun K’uk’ (Dintel 15; fig.1c) llevaba probablemente el “sagrado nombre” de Bolon Ts’akab Ahaw; por desgracia, el dintel se encontró fuera de su contexto arquitectónico originario pero podemos suponer que – al igual que los otros dos edificios mencionados en las inscripciones de los dinteles de la figura 1 – se trataba de una construcción de estilo Oxkintok Temprano, situada en el sector norte del grupo Ah Canul.

Precisamente, la denominación sakunal (Figura 7a-c) es una expresión toponímica que designaba a dicho grupo arquitectónico, a juzgar por su aparición en el Dintel 13, en 487 DC, cuando es dedicado el lugar (Figura 1b), así como posteriormente en el Clásico Tardío por una de las cláusulas personales de la Estructura CA-7 (Figura 4a), también en el grupo Ah Canul. Sakunal aparece igualmente en varios vasos de estilo Chochola (Figura 7c, donde se recoge un ejemplo del vaso Kerr #4378).

Otra denominación jeroglífica que parece tener carácter toponímico es el glifo titular “7-Cabeza” (Fig.7d-f). Aparece frecuentemente en las cláusulas nominales de varios personajes del periodo Clásico Tardío pero no falta tampoco en periodos anteriores (Escalera Jeroglífica 1, Peldaño III; ¿537 DC?) y posteriores (Estela 9; 859 DC). Ya hemos expresado en anteriores publicaciones (García Campillo 1992a) nuestra opinión en el sentido de que el título “7-Cabeza” (y su variante VII-T511) funciona como una especie de Glifo Emblema de la ciudad, al modo del Glifo Emblema aberrante de Río Azul. Por desgracia, el significado de esta expresión no está nada claro y por el momento no podemos relacionarla con dato alguno de tipo arqueológico o topográfico de Oxkintok. Caben varias posibilidades de transcripción: ukmul o ukpet (N. Grube, comunicación personal), si atendemos a la variante VII-T511 y uknal (Schele et al 1990) si consideramos la variante VII-Cabeza.

Por último, cabe destacar una tercera denominación toponímica, en una de las columnas del Palacio Stephens, que desgraciadamente se halla rodeada de bloques glíficos perdidos, siendo imposible inferir algo acerca de su relación con sectores o elementos arquitectónicos de la ciudad. Precedida por la expresión ut-i (Figura 7g), el signo principal se halla deteriorado aunque posiblemente se tratase del signo T501, con lo que su lectura podría ser tibal, tihal o incluso tinabal; en este último caso, el topónimo podría incluso entrar en el grupo de expresiones que sirven para designar plazas o espacios abiertos (Schele y Grube 1990).

EL SISTEMA DE NOTACIÓN PSUC

Las indicaciones calendáricas presentes en las inscripciones de Oxkintok aportan valiosos datos en lo que respecta a la cuestión de los orígenes de la caída del coeficiente del Haab en la región Puuc.

Al contrario de lo que podría haber parecido hasta ahora, la peculiaridad de la Rueda Calendárica en la región tiene antecedentes antiguos si repasamos las fechas seguras proporcionadas por los textos de Oxkintok:

Dinteles 11 y 13         =9.2.11.16.17 11 Caban 15 Pax (487 DC) [-3]

Anillo Juego de Pelota        =9.14.2.?.2 8 Ik 13 ? (713-714 DC) [-2]

Escalera Jeroglífica 2        =(9.15.2.5.0) 5 Ahau 2 Muan (733 DC) [-1]

Estela 3                =(10.1.0.0.0) 5 Ahau 2 Kayab (849 DC) [-1]

Como puede verse, durante el Clásico Temprano (487 DC) la base de la Rueda Calendárica fue 4 Ahau 5 Cumku; en el Clásico Tardío (714 DC) la base ha cambiado a 4 Ahau 6 Cumku, y unos años más tarde (733 DC) lo hace a 4 Ahau 7 Cumku, conservándose así durante el Clásico Terminal (849 DC).

Las primeras notaciones calendáricas de la región Puuc que se conocen fuera de Oxkintok proceden de Etzna y Jaina (Estelas 21 y 1, respectivamente, con 9.11.0.0.0 12 Ahau 7 Ceh; 652 DC) y utilizan una base 4 Ahau 7 Cumku cuando Oxkintok aún emplea una base 4 Ahau 6 Cumku. Por ello, es posible que la base típica de la región Puuc, 4 Ahau 7 Cumku, fuese instaurada por los demás centros entre los siglos VI y VII DC, en un intento de mantener una posición intermedia entre el modelo entonces en uso en Oxkintok (4 Ahau 6 Cumku) y el resto del área Maya, que usaba desde el comienzo del periodo Clásico la base – llamémosla así – canónica de 4 Ahau 8 Cumku. Al parecer, Oxkintok se acomodó a los patrones de la región entre el 714 y el 733 DC.

El origen de la fuerte anomalía calendárica en Oxkintok puede residir en el mantenimiento de tradiciones calendáricas muy antiguas en Mesoamérica. Recordemos a este respecto que, aunque la inscripción de la estela de La Mojarra utiliza ya en el siglo II DC una base de 4 Ahau 8 Cumku, Justeson et al (1985:75, nota 31) señalan que la base empleada en la inscripción de la Estela C de Tres Zapotes (en el 31 AC) probablemente se situaba entre 4 Ahau 6 Cumku y 4 Ahau 7 Kayab.

CONSIDERACIONES LINGÜÍSTICAS

Finalmente, nos resta mencionar en qué medida los datos epigráficos de Oxkintok contribuyen al estudio de la situación lingüístico-dialectal que se oculta tras los testimonios escritos en época prehispánica.

Este tipo de análisis deben ser emprendidos desde una perspectiva cuando menos regional, requiriendo siempre, además, una profunda sistematización de todos los datos disponibles. Es por ello que debemos limitarnos aquí a apuntar brevemente unos pocos indicios – en principio sumamente contradictorios – que pueden constituir puntos de partida para estudios más profundos.

Ya hemos advertido (García Campillo y Lacadena 1990:164-5) de las implicaciones que podría tener un sufijo posicional -wan, de tipo exclusivamente cholano, en una inscripción del siglo V DC en Oxkintok. Señalaremos aquí otros dos casos concretos, esta vez procedentes de elementos léxicos.

La palabra que designa “casa” en el Clásico Temprano en Oxkintok es atat (cf. Fig.1 a, c, e). La forma se asemeja a la que postulan Justeson et al (1985:16) para el proto-Maya: * atyo:ty. La construcción silábica recogida en la Fig.1c indica inequívocamente que la segunda vocal es a. Nos encontramos ante la alternativa de considerar si dichos autores se equivocan en este punto. En cualquier caso, el atat de Oxkintok implica que el proto-idioma presente en las inscripciones – sea cual fuere éste – no ha emprendido aún a finales del siglo V DC el cambio que debía diferenciarlo respecto a la forma proto-Maya: quizá #aCa > #oCo. Lo verdaderamente importante es el advertir que en Tikal, en una época presumiblemente anterior, se registra la forma moderna otot, tal y como lo indica la inscripción de MT 140, donde “la casa de” se escribe yo-OTOT.

Por otro lado, el glifo que designa el objeto esculpido, en el bloque K del Anillo del Juego de Pelota (Figura 2) puede transcribirse fiablemente como u chiltun, “la orilla o boca de piedra”. Tal traducción sólo cobra sentido en lenguas yucatecanas (pero vid. Lacadena 1992:182-3), ya que en el grupo cholano deberíamos esperar u ti’tun. Entre otras cosas, este dato aporta cierta verosimilitud a la hipótesis de Justeson et al (ibid:15), según la cual el cambio *t > ch /#_i,e tuvo lugar en pre-Yucateco ya en tiempos Preclásicos.

REFERENCIAS

Fernández Marquínez, M. Yolanda

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1992b        Excavaciones en el Grupo May, Oxkintok, Yucatán, México. Tesis Doctoral, Universidad Complutense, Madrid.

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1991        Edificios y dignatarios: la historia escrita de Oxkintok. En Oxkintok una Ciudad Maya de Yucatán, pp.55-76. Misión Arqueológica de España en México, Madrid.

1992a        Informe epigráfico sobre Oxkintok y la cerámica Chochola. En Oxkintok 4:185-200. Misión Arqueológica de España en México, Madrid.

1992b        El modelo de gravedad en arqueología espacial: problemas y resultados de su aplicación al periodo Clásico Maya del norte de Yucatán. Manuscrito, Departamento de América, Universidad Complutense de Madrid.

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1988        Los Jeroglíficos de Oxkintok. En Oxkintok 1:91-107. Misión Arqueológica de España en México, Madrid.

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1992                El Anillo Jeroglífico del Juego de Pelota de Oxkintok. En Oxkintok 4:177-184. Misión Arqueológica de España en México, Madrid.

Pollock, Harry E.D.

1980                The Puuc: An Architectural Survey of the Hill Country of Yucatan and Northern Campeche, Mexico. Memoirs of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Vol.19. Harvard University, Cambridge.

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1950                A Study of Classic Maya Sculpture. Carnegie Institution of Washington, Pub.193. Washington, D.C.

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1990                The Glyph for Plaza or Court. Copan Note, No.86.

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1990                The Nal Suffix at Palenque and Elsewhere. Texas Notes on Precolumbian Art, Writing, and Culture, No.6.

Figura 1 Ejemplos de inscripciones del Clásico Temprano en Oxkintok: a = Dintel 2; b = Dintel 13;

c = Dintel 15; d = Dintel 14; e = Escalera Jeroglífica 1

Figura 2 Anillo Jeroglífico del Juego de Pelota: a = Primera Cara; b = Segunda Cara

Figura 3 El gobernante Walas en una inscripción de Oxkintok (a) y en vasos Chochola (b, c)

Figura 4 Cláusulas nominales de los personajes de la Estructura CA-7, grupo Ah Canul

Figura 5 a = Sillares jeroglíficos procedentes de la Estructura MA-11, grupo May; b = Placa de concha

procedente de una ofrenda de la Estructura MA-1sub, grupo May

Figura 6 Estela 3 de Oxkintok

Figura 7 Nombres de lugar en los textos de Oxkintok: a-c = sakunal; d-f = probable nombre de Oxkintok;

g = topónimo procedente del Palacio Stephens

 

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