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31 Mundo Perdido, Tikal: Los enunciados actuales – Juan Pedro Laporte y Vilma Fialko – Simposio 7, Año 1993

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Laporte, Juan Pedro y Vilma Fialko

1994                Mundo Perdido, Tikal: Los enunciados actuales. En VII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1993 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.335-348. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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MUNDO PERDIDO, TIKAL: LOS ENUNCIADOS ACTUALES

Juan Pedro Laporte

Vilma Fialko

Las exploraciones arqueológicas realizadas en Mundo Perdido concluyeron en 1984 (Figura 1). Luego de ello, durante el transcurso de los últimos años, sin patrocinio alguno hemos proseguido realizando una lenta pero segura labor de compilación y edición de datos, los cuales se han venido publicando en orden cronológico, es decir a partir de la ocupación más temprana detectada en el asentamiento. Entre la información que aún espera espacio editorial, está la relacionada con el Clásico Tardío de Mundo Perdido; el análisis de enterramientos y ofrendas ya está avanzado en un 85% y estamos procesando lo relacionado con el programa de investigación en contextos habitacionales ubicados al suroeste de Mundo Perdido, que si va corto en un 25%.

Esta vez se presenta una síntesis que pretende integrar aspectos relevantes de Mundo Perdido dentro del contexto general de Tikal, dando inicio con evidencia cultural relacionada con el período Pre-Mamom.

¿Cual fue la razón que motivó a los primeros colonos a asentarse en Tikal, un área obviamente desprovista de suficientes fuentes de agua, cuando en zonas cercanas existían lagunetas y otras corrientes fluviales? Una de las causas pudo ser que la mayor elevación del sitio les proveía de alguna protección defensiva y un mejor drenaje en un área de alta precipitación, lo cual pudo conducir eventualmente a la construcción de un sistema de aguadas (Coe 1965; 1990:814). Otra razón pudo serlo la abundancia local de pedernal, que empleado en la manufactura de artefactos, ciertamente fue un elemento importante en la economía de una comunidad en desarrollo.

No es posible decir la fecha específica en que dio inicio el asentamiento de tradición cerámica Pre-Mamom en Tikal, pero hacia 800 AC (fase Eb Temprano) debió existir un pequeño núcleo poblacional en el área, el que a través del tiempo llegaría a producir una de las ciudades más grandes e importantes del mundo Maya. Prácticamente todos los asentamientos tempranos en Tikal han sido encontrados en la cima de las elevaciones, de lo cual Mundo Perdido no fue la excepción.

Además de las muestras tempranas relacionadas a Acrópolis del Norte encontradas por la Universidad de Pennsylvania (Coe 1990), en Mundo Perdido fueron detectados dos importantes concentraciones de material de desecho localizadas dentro de sendas cavidades talladas en la roca caliza (Figura 2), en un sector que posteriormente llegaría a ser la Plaza de los Siete Templos. Aunque éstos no se encontraron asociados a rasgos constructivos, aparecieron sellados por un piso que garantizó su aislamiento de momentos culturales posteriores. Cada uno de estos depósitos produjo más de 10 mil tiestos entre los cuales predominaron los materiales utilitarios; además hubo algunas vasijas, figurillas y huesos de animal. La función pudo estar relacionada con algún rito original de terminación, rasgo cultural que continuó a través de un milenio como parte de la estructura ceremonial de Tikal.

Ya para la parte final del Preclásico Medio, durante el horizonte Mamom, se da una época de colonización generalizada para las Tierras Bajas Mayas, la que se encuentra manifiesta en comunidades que ocuparon diversos hábitat y mostraron un nivel político de señoríos menores, indicados en la rápida tendencia que se da hacia la organización urbana. Uno de los aspectos más importantes relacionados al horizonte Mamom es la construcción de las primeras estructuras ceremoniales.

En el caso de Tikal, la excavación de túneles dentro de la Gran Pirámide de Mundo Perdido facilitó conocer las características de la primera versión de la pirámide conocida como 5C541 (Figura 3). De esta primera versión quedan solo algunos restos, por haber sido mutilada al construir estadios posteriores. Pudo tener una planta radial con escalinatas demarcadas por alfardas y una orientación que aproxima los 6° noreste.

Excavaciones profundas realizadas bajo la denominada Plataforma Este también permitieron identificar restos de la estructura que funcionalmente complementó a la pirámide (Figura 3).

De esta manera, la Pirámide y la Plataforma Este integraron lo que viene a ser la unidad o complejo arquitectónico más antiguo de Tikal, el que refiere las características diagnósticas de los conjuntos indistintamente denominados como Complejos de tipo Grupo E (Ruppert 1940; Rathje et al. 1978; Chase 1985), Observatorios (Aveni 1975; Aveni y Hartung 1989), Complejos de Conmemoración Astronómica o bien Patrón de Plaza 9 (Fialko 1988) y Complejos de Ritual Público (Laporte y Morales 1993). En adelante, durante el transcurso de esta presentación, este patrón de plaza será referido como Conjuntos de tipo Grupo E.

Las características de los rituales públicos asociados a estos conjuntos arquitectónicos y que según se ve darían inicio desde el Preclásico Medio, no parecen haber variado notablemente, si se toma en cuenta que este patrón de plaza prosiguió dándose en Tikal y otros sitios durante todo el transcurso de la civilización Maya de las Tierras Bajas.

El ejemplo encontrado en Mundo Perdido indicó un total de siete estadios constructivos desde el Preclásico hasta el Clásico Temprano (Figura 3) y como se verá, todos ellos integraron a sus correspondientes versiones de Pirámide Radial y Plataforma Este.

La segunda versión del Conjunto de tipo Grupo E En Mundo Perdido, durante la fase Preclásica Tzec, ya refiere la primera manifestación funeraria para Mundo Perdido: bajo la plataforma superior de la pirámide fueron introducidos dos individuos adultos masculinos. Si bien no contaron con ofrenda asociada, aspectos relacionados con deformación craneana y decoración dentaria podrían conferirles un rango elitista. Estos personajes, al haber sido inhumados junto al eje conmemorativo o crucial, tendrían una categoría de enterramientos dedicatorios, de tal manera que ellos mismos serían la ofrenda propiciatoria, tradición que perduró durante el transcurso de funcionamiento del Conjunto de tipo Grupo E.

Las actividades rituales manifiestas en Mundo Perdido durante Tzec, también incluyeron la deposición de concentraciones de material y el primero de una notable serie de escondites que exhiben indicios de una tradición de ofrendas de dedicación en la que se incluyen ya restos humanos junto a vasijas.

Durante las fases Chuen y Cauac del Preclásico Tardío, dos principales grupos asociados al epicentro de Tikal, como lo fueron Acrópolis del Norte y Mundo Perdido, empezaron a manifestar integración y a la vez diferentes funciones rituales y políticas que llegarían a perdurar por más de un milenio. Estos conjuntos se unieron mediante un sacbe que, desde la Plaza Oeste, parte hacia Mundo Perdido.

Figura 1 Mapa general de Tikal, con la posición de Acrópolis del Norte y Mundo Perdido

(tomado de Carr y Hazard 1961)

Figura 2 Cavidades en la roca natural de la fase Eb temprano

Figura 3 Corte de las Estructuras 5C-54 y 5D-76

        El programa constructivo Preclásico Tardío en Acrópolis del Norte trajo consigo una disposición triádica de las estructuras, en la cual tres de ellas, una de mayor tamaño, comparten un mismo patio. Para entonces, en torno a Acrópolis del Norte emergen manifestaciones de actividad funeraria (Coe 1990), al parecer de nivel dinástico, las que aún no se indican en Mundo Perdido, puesto que aquí la estructuración de un Conjunto de tipo Grupo E más bien se relacionó con rituales públicos ligados al tiempo o sea al tránsito solar y a la conmemoración de ciclos calendáricos y agrícolas.

Para la fase Cauac, la configuración de la Plataforma Este denotó mayor elaboración estructural y funcional. Sobre el basamento fueron construidas las primeras versiones de los templos 5D84 (norte), 5D86 (central) y 5D88 (sur), prefijando el patrón simétrico que prevalecería hasta el Clásico Tardío.

El templo 5D86, situado en el sector central de la Plataforma Este, compartió el eje normativo este-oeste con la correspondiente versión piramidal de 5C-54. Es a partir de este periodo cuando aparece el primer entierro dedicatorio-propiciatorio en el eje conmemorativo correspondiente a la Plataforma Este.

En Mundo Perdido, la evidencia de materiales Protoclásicos, localmente identificados como componente Cimi fue escasa, usualmente apareciendo intermezclados con materiales de la fase Manik 1 del Clásico Temprano.

No obstante, uno de los hallazgos significativos asociado a este momento cultural fue el Entierro 21, encontrado cerca del eje de 5D-86 y consiguientemente del normativo del Conjunto de tipo Grupo E. Este correspondió a algún individuo que fue depositado dentro de una tumba de sección pentagonal (Figura 4). Gran parte de la importancia de este entierro estriba en que, además de ser el lugar de descanso de algún miembro de la élite, también indica la primera manifestación de una tumba abovedada y quizá dinástica en Mundo Perdido.

El contenido de la ofrenda asociada a este enterramiento fue removido durante una remodelación del edificio durante el siglo IV DC, según parece indicarlo la introducción para ese entonces de una ofrenda votiva bajo la tercera cámara del templo en mención, donde materiales de dicha tumba fueron aparentemente reofrendados. El contenido de la ofrenda incluyó a tres platos policromos con soportes mamiformes, en cuyos fondos se muestran diseños de posible connotación astronómica (Figura 5). El haber utilizado los materiales del entierro para ser redepositados en un escondite votivo asociado al eje normativo del Conjunto de tipo Grupo E, pudo estar en concordancia con la importancia y ubicación de la tumba del individuo a quien éstos correspondieron y con el significado de los diseños representados en las vasijas.

La aparición de cerámicas relacionadas al componente Cimi no afectó o disminuyó el impulso previamente observado por la construcción de estructuras masivas en Tikal. Por ejemplo, desde inicios del Clásico Temprano en Mundo Perdido, prosiguieron efectuándose remodelaciones en todas las estructuras existentes, así como también se construyeron unidades nuevas, donde un programa previo acometió trabajos masivos de nivelación a fin de cambiar la conformación del conjunto a través de un encuadramiento paulatino.

Solamente el sacbe de acceso siguió conservando la misma dimensión y orientación que le caracterizó desde el Preclásico. Elevado sobre un talud igualmente asociado a los límites de la Aguada del Templo, el sacbe tuvo una función hidráulica colateral, según lo indicó la inclinación de los pisos hacia los extremos, donde la existencia de un canal parcialmente recubierto finalmente captó y al parecer redistribuyó el producto de la escorrentía hacia la aguada.

Como resultado de un programa de extensas nivelaciones, la formación de la Plaza Oeste vino a ser la mayor adición efectuada a Mundo Perdido, como parte de un plan urbanístico donde se buscó habilitar un espacio que permitiese a la Gran Pirámide ocupar una posición central dentro del conjunto y ya no solamente el extremo oeste de la plaza asociada a los orígenes del Conjunto de tipo Grupo E (Figura 6).

Para entonces la Gran Pirámide, ya en su quinta versión, ofrece una fachada en la que sobresalen grandes tableros, con sus banquetas, marcos y panel remetido. Estos podrían llegar a ser versiones antecesoras del denominado taludtablero. Fuera de la construcción de algunos cuerpos superiores, en adelante a la pirámide ya solamente se le efectuaron algunos ajustes estructurales menores.

¿Qué fenómeno incidió en el hecho de que a la Gran Pirámide ya no se le practicaran reconstrucciones mayores? Una opción interesante es la de que el ritual asociado a los Conjuntos de tipo Grupo E cayó en desuso, debido al advenimiento de nuevas ceremonias relacionadas a la completación del katun (Coggins 1979). Más tarde retornaremos a ello al analizar la situación de Mundo Perdido durante el Clásico Tardío.

También como parte de las remodelaciones relacionadas con el quinto estadio, sobresale la construcción de una pequeña plataforma radial al frente de 5D-86, es decir refrendando el eje normativo. Bajo esta plataforma, contenido dentro de una amplia fosa tallada en la roca natural, se encontró un entierro múltiple compuesto por 17 individuos, probablemente víctimas sacrificadas durante un evento relacionado a la erección de un monumento u otro ritual dedicatorio.

Si la construcción de la plataforma estuvo relacionada a la erección de un monumento, ¿cuál de ellos pudo ser? La evidencia cerámica, arquitectónica y estratigráfica muestra de manera conclusiva que la plataforma no pudo ser construida después de 300 DC y el único monumento contemporáneo conocido en Tikal es la Estela 29. Ha sido sugerido que esta estela pudo ser erigida en Acrópolis del Norte, aunque apareció botada en un área próxima al Templo III (Jones y Satterthwaite 1982), con lo cual sigue siendo debatible la identidad del conjunto arquitectónico al cual el monumento originalmente se asoció. El reciente hallazgo del sacbe que conduce a Mundo Perdido y que pasa junto al Templo III, ahora permite considerar una nueva alternativa: el que la Estela 29 haya sido erigida en asociación al eje de la Plataforma Este de Mundo Perdido, frente a 5D-86 y que, por motivos desconocidos, luego llegó a ser recolocada, o bien desechada cerca del sacbe.

Existen otras líneas de evidencia que apoyan esta posibilidad. Generalmente, las estelas talladas tempranas en las Tierras Bajas Mayas Centrales aparecen asociadas con los Conjuntos de tipo Grupo E.

Resultó evidente que una serie de cambios importantes en la función de Mundo Perdido sucedió en la parte tardía del siglo IV DC, principalmente marcados por el proceso de construcción de seis tumbas de personajes de alto status dentro de los templos de la Plataforma Este.

Según se ha venido viendo, antes del Clásico Temprano, Mundo Perdido no llegó a ser utilizado como un grupo para colocar enterramientos dinásticos, debido a que la ausencia de una función funeraria colateral llegó a ser una de las características de este tipo de complejos. Al referir los Conjuntos de tipo Grupo E solamente entierros asociados al eje normativo este-oeste con una finalidad propiciatoria, simplemente se cumplió con un ritual de dedicación.

Por lo tanto, ¿quiénes fueron los personajes depositados en las tumbas del siglo IV DC? La representación de edades y sexos, así como la similitud de ornamentos y ofrendas, aunados a la composición de los distintos elementos iconográficos, parece indicar que todos ellos fueron miembros de una misma familia. Tanto la similitud estilística de las ofrendas entre las varias tumbas, como la ubicación y técnica constructiva de los seis recintos durante el proceso de construcción de las nuevas versiones de las estructuras, sugiere que los individuos fueron enterrados simultáneamente o cuando menos, durante un corto lapso de tiempo entre uno y otro. Al considerar la alta calidad técnica y estética de las ofrendas, así como la importante ubicación de sus tumbas, se concluye que los personajes pertenecieron a un grupo de alta posición dentro de la escala social de Tikal. Nuestra sugerencia es que fueron miembros del linaje dinástico gobernante, pero tal vez del segmento que perdió su cuota de poder y fue eliminado durante los cambios políticos sucedidos en la última parte de dicho siglo.

Un cuestionamiento más se desprende de la identificación arriba indicada: si los individuos encontrados en las tumbas fueron miembros de un segmento del linaje dinástico gobernante en Tikal, ¿por qué fueron entonces enterrados en Mundo Perdido en vez de Acrópolis del Norte? Podría argüirse que los personajes inhumados quizá tuvieron alguna relación especial con los eventos y rituales celebrados en los Conjuntos de tipo Grupo E. Posiblemente una nueva fuerza social que introdujo cambios en la esfera ceremonial que afectó aspectos del antiguo culto solar representado en Mundo Perdido, trajo consigo la caída de estos personajes. Si este cambio fue la causa de su sacrificio, entonces el segmento que llegó a preponderar en el gobierno pudo preferir la opción de enterrar a la familia depuesta en el complejo más relacionado con las viejas ideas, Mundo Perdido.

Figura 4 Corte del Entierro 21, Estructura 5D-86

Figura 5 Platos con diseños de carácter astronómico procedentes del Escondite 10,

Estructura 5D-76

Figura 6 Planta de Mundo Perdido durante la fase Manik 2

        Previamente indicamos que este grupo de personas estaba relacionado al gobernante Garra de Jaguar III (posteriormente denominado Garra de Jaguar II), quien estuvo en el poder en Tikal cuando sucedieron los eventos funerarios de Mundo Perdido. Aunque este punto de vista resulte debatible, ninguna otra alternativa ha sido propuesta para resolver el dilema de la identificación de estos personajes. Consecuentemente, este ejemplo se aúna a otros casos en los cuales se ha pretendido identificar a personajes mencionados en monumentos con los restos de individuos asociados a enterramientos de carácter dinástico (Houston 1989), lo cual ciertamente siempre dará motivo a controversias.

Pero, ¿por qué hicimos tal propuesta? La idea provino de la Estela 39, que se localizó redepositada en la tercera cámara del templo 5D86 y cuya fecha de erección también ha sido motivo de controversia en relación al katun que le corresponde, sea este el 17 o el 19. Habiendo sido los únicos que trabajamos con el monumento en su condición original, nos inclinamos por la primera opción.

¿Por qué es la Estela 39 tan importante para nuestra interpretación? En primer lugar, el monumento pudo originalmente haber sido erigido frente a la Plataforma Este de Mundo Perdido, en la base de 5D-86, templo en el que continuó siendo objeto de actividad ritual hasta el Clásico Terminal, según lo indicaron fragmentos de cerámica policroma e incensarios encontrados a su alrededor.

En segundo lugar, cabe considerar el hecho de que fue directamente colocada, aun quebrada e incompleta, sobre la más importante de las seis tumbas, la del personaje adulto masculino. Esta situación por lo tanto, sugeriría que el sujeto alojado en la tumba estuvo relacionado con la dinastía gobernante. Es más, la reverencia prestada al preciado fragmento pudo provenir del conocimiento previo de que el gobernante mostrado en ella yacía más abajo.

Estos hechos no disminuyeron la actividad constructiva en Mundo Perdido. Más bien motivaron el inicio de un programa de cambios en la apariencia del conjunto, como un primer paso hacia una transformación funcional. Estos cambios aparecen claramente indicados en el proceso de encuadramiento que desde entonces cobra más relevancia. Una forma de hacer más evidente dicha situación fue el uso extensivo de taludes-tableros en la mayoría de los edificios del contorno de Mundo Perdido, estilo que ya había sido implementado previamente desde el siglo III DC.

El cierre definitivo de Mundo Perdido durante el Clásico Tardío fue logrado en forma paulatina mediante la unión de estructuras preexistentes y la construcción de otras nuevas. El sacbe noreste, habilitado desde el Preclásico, finalmente fue recubierto, de tal manera que la cancelación de la tradicional y principal vía de ingreso a Mundo Perdido utilizada desde los grupos vecinos, restringió su capacidad de comunicación. Por ejemplo, las actividades ceremoniales, rituales y políticas que a través del sacbe integraron a Acrópolis del Norte y Mundo Perdido debieron ser reorganizadas.

Como una respuesta a la habilitación de nuevos sectores en el conjunto, sobre la Plaza Norte llegó a edificarse una amplia plataforma que, luego de pasar por múltiples estadios, en los siglos VII y VIII DC llegaron a conformar edificios de tipo palacio compuestos con múltiples cámaras abovedadas que conformaron una unidad de carácter residencial elitista (Figura 7). La relación integral, cerrada y continua que existió entre ellas se dio mediante un patio interior que confirió al conjunto una forma de «U» o herradura, en donde dos de los palacios exhibieron sus fachadas decoradas hacia las plazas exteriores.

Figura 7 Planta de Mundo Perdido durante la fase Imix

        Es importante notar que estos palacios fueron las únicas unidades de este tipo construidas en el perímetro de Mundo Perdido, cuya función no estuvo restringida a aspectos rituales durante los 1,500 años de su utilización. La construcción de esos edificios indica una reorientación funcional y un probable cambio de carácter social que llegó a ser aplicado en Mundo Perdido, acción que implicó una ocupación permanente del conjunto por parte de individuos elitistas al parecer involucrados con actividades administrativas, según lo atestiguan el tipo de construcción y las actividades relacionadas con la colocación de entierros, escondites, depósitos ceremoniales y otra serie de elementos culturales recuperados durante el proceso de excavaciones.

Sin duda el cambio más significativo operado en Mundo Perdido en el área del Conjunto de tipo Grupo E fue la configuración de un nuevo eje normativo. ¿En qué forma fue logrado este nuevo eje de referencia? En primer lugar, durante la fase Ik, se adicionó un palacio de cinco accesos en la parte posterior de 5D87, a fin de crear un nuevo alineamiento asociado con el conjunto de estructuras de la Plaza de los Siete Templos (Figura 7). Posteriormente el palacio fue clausurado para ser utilizado como base de un nuevo edificio erigido a inicios de la fase Imix, como parte de una acción deliberada que tendió a reafirmar el nuevo eje normativo del complejo, en substitución del antiguo que prevaleció desde la primera versión del Conjunto de tipo Grupo E con más de doce siglos de anterioridad.

La modificación de dicho eje tendría que haber estado en concordancia con la reorganización, si no con el abandono, de un ritual asociado al Conjunto de tipo Grupo E y ligado principalmente al antiguo culto solar. Lo anterior se desprende del hecho que ningún otro conjunto en Tikal refiere un arreglo arquitectónico que indique el haber suplido la función del Conjunto de tipo Grupo E relacionada con la conmemoración de solsticios y equinoccios, si bien algunos puedan inclinarse a considerar el caso de los Complejos de Pirámides Gemelas que desde el siglo VII DC tuvieron una función relacionada a la celebración calendárica (Coggins 1979).

Innovaciones relacionadas al culto solar ciertamente llegaron a indicar un cambio fundamental dentro de la estructura ritual de Tikal, aunque la forma en que éstas pudieron reflejarse en otras regiones de las Tierras Bajas Mayas Centrales, no resulta muy clara si se evalúa la evidencia arquitectónica de otros sitios. Cabe considerar que las variantes del Clásico Tardío de este tipo de complejo existente en muchos otros sitios Mayas de Petén, indicarían que el antiguo esquema ritual asociado al culto solar podría no haber sido afectado en otros centros.

Es por ello que las causas de la modificación o discontinuidad asociada al uso del Conjunto de tipo Grupo E de Tikal más bien pudo estar relacionada con cambios en la jerarquía religiosa local y consecuentemente en la forma de practicar aspectos del ritual calendárico. También pudo deberse al resultado de tensiones ocurridas dentro de las corrientes sociopolíticas y como tal, ser considerado en base a la importancia de las decisiones y acciones de un solo individuo, en este caso del Gobernante A, con quien el planeamiento urbano y desarrollo del epicentro de Tikal alcanzó nuevos derroteros. Fue el Señor A quien introdujo estilos, dimensiones y elementos arquitectónicos no implementados con anterioridad, a manera de demostrar su poder y control sobre la base económica y fuerza laboral necesarias para tal proceso.

Consecuentemente, la anulación del sacbe que integró a Mundo Perdido con Acrópolis del Norte, aunado a la formación de la Gran Plaza, llegaron a ser los actos mediante los cuales se expresó el fin de la vieja tradición dinástica y el principio de un nuevo esquema de poder.

De acuerdo a este planteamiento, ambas acciones realizadas en los conjuntos ceremoniales más antiguos de Tikal, podrían reflejar el deseo de reorganizar y promover un sistema de poder tal vez más centralizado para conseguir una forma de transformación política que conduciría hacia un estado de configuración más madura. Esto tendría que haber sucedido durante la conducción política de los gobernantes del siglo VIII DC.

A pesar del éxito momentáneo alcanzado en la reorganización de algunos de los antiguos conceptos ideológicos y la motivación popular el resultado final fue infructuoso. Según se ha apreciado que luego del período relacionado con el Gobernante B, los conflictos sociales, económicos y políticos alcanzaron una dimensión incontrolable.

El proceso de ocupación y de construcción no llega a suspenderse en Tikal luego de la fase Imix, ya que se determinaron áreas de actividad hasta buena parte del siglo IX DC. En Mundo Perdido las actividades Eznab aparecieron más relacionadas a la sección norte que con el resto del conjunto, distribución que parece estar en concordancia con el hecho de que en ese sector se encuentran las principales estructuras residenciales y administrativas de Mundo Perdido, que fueron construidas durante el Clásico Tardío. En esta área se llevaron a cabo actividades rituales, funerarias y en particular aquellas relacionadas con las funciones administrativas y políticas que todavía estaban asignadas al conjunto.

También durante la fase Eznab, en Mundo Perdido hubo un cambio dramático en el patrón funerario, observable en la inhumación de un creciente número de individuos cuyas ofrendas y ornamentos no indican que éstos hayan correspondido al estamento elitista. Los entierros fueron realizados dentro de elementos arquitectónicos ya existentes, tales como escalinatas y pisos, o bien simplemente llegaron a ser depositados bajo el derrumbe de edificios ya deteriorados para entonces.

Ahora bien, ¿quiénes fueron y de dónde provinieron estas gentes? Por sus restos materiales, no hay duda de que se trató de familias que habitaban en los grupos residenciales cercanos al perímetro ceremonial; en el caso de Mundo Perdido, pudieron pertenecer a la parte suroeste de Tikal, aunque aún es tentativo determinar las razones que los condujeron al abandono de sus conjuntos residenciales periféricos y consiguiente traslado hacia las secciones centrales de la ciudad.

Con estas actividades se cierra la ocupación determinada en Mundo Perdido. La síntesis aquí ofrecida de algunos de los resultados de nuestras investigaciones realizadas en Mundo Perdido, nos ha proporcionado la oportunidad de revisar parte del desarrollo cultural e histórico de Tikal visto desde una de las áreas ceremoniales del epicentro de la ciudad. Mundo Perdido fue sin duda uno de los conjuntos representativos de la naturaleza del asentamiento primigenio Maya en Tikal, mismo que llegó a convertirse en un centro clave para el desarrollo de ceremonias y rituales, según lo indica su función principal relacionada a la conmemoración del paso del tiempo y los ciclos agrícolas.

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