20. VIDA DIARIA Y RITUAL AL PRINCIPIO DE LA CIVILIZACIÓN MAYA: INVESTIGACIONES EN EL GRUPO KARINEL, CEIBAL

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Vida diaria y ritual al principio de la civilización Maya: investigaciones en el Grupo Karinel, Ceibal

En su libro Ritual and Domestic Life in Prehistoric Europe, Richard Bradley (2005) previene a los arqueólogos sobre una separación artificial entre el ritual y la vida diaria en nuestros estudios de sociedades antiguas. Bradley ve el ritual como “una forma especializada de conducta que enfatiza algunos asuntos de la vida diaria por medio de una categoría de actuación. El ritual no está en oposición a la domesticidad y frecuentemente el ritual se desarrolla de la domesticidad” (Bradley 2005:xiii, traducción por J. MacLellan). Por ejemplo, una práctica cotidiana, como el acto de sembrar maíz, podría haber sido también religiosa y realizado por reglas formales. Esta idea debe ser bien conocida por los mayistas, porque varios de nosotros hemos sostenido que los ritos públicos de los reyes mayas del periodo Clásico se originaron en prácticas más tempranas, más modestas y realizadas por la gente común en contextos domésticos (McAnany 1995; Lucero 2003; Robin 2012). Se cree que los rituales domésticos tuvieron un papel en el surgimiento de la desigualdad social y el desarrollo de los primeros reyes mayas durante el periodo Preclásico Tardío (c. 400 AC – 300 DC) (McAnany 1995; Hammond 1999; Lucero 2003). Según el trabajo de Patricia McAnany en K’axob, Belice, la manipulación de los huesos de los ancestros permitía a un grupo de parientes declarar sus derechos sobre un terreno y aumentar su estatus sociopolítico (1995). Lisa Lucero sugiere que las élites originales se apropiaron de los ritos de la gente común y así ganaron control de más recursos materiales a través del tiempo (2003). Sin embargo, excavaciones recientes en Ceibal, un sitio Maya en el oeste de Petén, sugieren que las relaciones entre rituales domésticos, ceremonias públicas, y jerarquías sociales no son tan sencillas (Inomata et al. 2013; Inomata et al. 2015)

 

Ceibal

 

Ceibal fue fundado alrededor del 950 AC cuando los mayas estaban empezando a adoptar un estilo de vida sedentario, agricultura intensiva de maíz y el uso de cerámica (Inomata et al. 2013; Lohse 2010). La cronología del sitio ha estado bien refinado con muchas fechas de radiocarbono y análisis cerámica por Takeshi Inomata (Inomata n.d.). El área más antigua del sitio es la Plaza Central, uno de los ejemplos más tempranos de un Complejo tipo Grupo E en Mesoamérica y tallado en la roca caliza natural. Desde la fundación del sitio, se depositaron escondites de hachas y otros objetos de piedra verde a lo largo del eje central de la plaza. A pesar de muchas excavaciones extensivas por el Harvard Seibal Project, dirigido por Gordon Willey y el Proyecto Arqueológico Ceibal-Petexbatún, dirigido por Inomata y Daniela Triadan, no se ha encontrado ninguna estructura residencial que se fecha tan temprano como el espacio público en la Plaza Central (Willey et al. 1975, Inomata et al. 2015;). Inomata sugiere que las poblaciones originales de Ceibal podrían haber tenido un estilo de vida más móvil durante el periodo Preclásico Medio Temprano (c. 950-700 AC) (Inomata et al. 2015). Esta conclusión apoya a otros estudios recientes que muestran que grupos móviles e igualitarios pueden realizar construcciones monumentales (Inomata et al. 2015, Marcus y Flannery 2004, Schmidt 2010, Saunders et al. 1997). De todos modos, es obvio que el centro ceremonial de Ceibal no se desarrolló desde una aldea pequeña y que unos especialistas en rituales ya existían 950 años antes de Cristo. El conocimiento del patrón del Grupo E y de los escondites de hachas podría haber venido desde afuera del área maya, pero la cerámica más antigua de Ceibal, de la fase Real-Xe, se parecen a la cerámica de otros sitios mayas, como los complejos cerámicos Eb y Cunil (Inomata n.d.). Eso indica que la mayoría de la población probablemente era originaria del área.

Teniendo en cuenta estos datos, qué papel tenían los rituales domésticos entre la sociedad preclásica de Ceibal? Parece que las ceremonias públicas no surgieron a partir de los rituales domésticos. Pero tampoco parece que los rituales domésticos eran emulaciones de los ritos públicos. En las investigaciones actuales se aborda la relación entre prácticas domésticas y ceremonias públicas y se ve cómo esta relación cambió conforme avanzaba el tiempo.

 

Grupo Karinel

 

Con este objetivo, se realizaron excavaciones extensivas en el Grupo Karinel, un área residencial temprana (MacLellan 2014; Burham y MacLellan 2014). La plataforma basal se ubica cerca del núcleo público-ceremonial del sitio (Figs.1-2). Gair Tourtellot, del proyecto de Harvard University, hizo un mapa del grupo y excavó un pozo de sondeo allí (Tourtellot 1988). Su trabajo forma la base de las investigaciones actuales. En el Grupo Karinel, las construcciones del periodo Preclásico Medio (c. 950-400 AC) se localizan cerca de la superficie. Por eso, es posible excavar áreas amplias. Debido a los hallazgos en algunos depósitos de basura, es posible que la ocupación del grupo empezara durante la fase Real-Xe 2, alrededor de 850 años antes de Cristo. Sin embargo, las construcciones más tempranas se fechan a la fase Real-Xe 3, alrededor de 800 a 700 años antes de Cristo. La mayoría de la construcción en el Grupo Karinel fue realizada durante el periodo Preclásico Medio Tardío, o la fase Escoba-Mamom, cerca de 600-400 años antes de Cristo.

 

Fase Real-Xe, o Preclásico Medio Temprano (c. 950-700 AC)

 

A través de la fase Real-Xe y la primera parte de la fase Escoba-Mamom, áreas amplias de la roca madre estuvieron expuestas, limpias y utilizadas en el Grupo Karinel. En un momento durante la fase Real-Xe, el suelo natural en la parte norte del grupo fue nivelado y cortado para crear una plataforma (Fig.3). Este evento se parece a la formación del Grupo E original en la Plaza Central. Se construyeron las estructuras más tempranas del Grupo Karinel encima de la superficie nivelada de la roca madre (Estructura Saqb’in-4 y Estructura Saqb’in-3). Son bajas plataformas de caliza y contenían hoyos de postes (Fig.4). Estas plataformas no contenían tiestos de cerámica, ni carbón para fechamiento, pero son muy similares a las plataformas residenciales de la fase Real-Xe 3 excavados por Triadan en el Corte Este de Ceibal (Triadan et al. n.d.).

Más tarde durante la fase Real-Xe 3, el área al norte de la plataforma nivelada fue rellenada con piedras grandes, tierra y basura para extender la plataforma. Muros y plataformas bajas rústicas fueron construidos de piedras en el piso nuevo. Estas plataformas se relacionan con basureros domésticos. También se construyó una plataforma circular y pequeña (Estructura Pemech-2), posiblemente un altar, con un diámetro de 2.8 m (Fig.5). Plataformas circulares del Preclásico Medio han sido encontradas adentro de grupos domésticos en otros sitios mayas (Aimers et al. 2000) o como el caso de una plataforma circular encontrada en la Plataforma A-24 de Ceibal, excavada por Victor Castillo (Castillo 2013). Estructuras redondas normalmente no sostienen super-estructuras. Es probable que funcionaran como escenarios para representaciones teatrales. James Aimers y sus colegas sugieren que las plataformas circulares también son santuarios de los ancestros (Aimers et al. 2000). Julia Hendon observa que las actuaciones encima de las estructuras redondas podrían haber servido para crear una identidad común entre los residentes de un grupo patio y para diferenciar cada grupo de sus vecinos (Hendon 1999, 2000).

Durante la parte posterior del Preclásico Medio Temprano, una piedra enorme, la que se identifica como Monumento 3 de Ceibal, fue colocada al lado de la plataforma circular (Fig.6). Este monumento liso se parece a otro, el Monumento 1, ubicado en la Plaza Central durante la fase Real-Xe y excavado por Flory Pinzón. A través del Preclásico Medio Tardío, el Monumento 3 quedó expuesto y fue incorporado en nuevas construcciones.

En la parte oeste del Grupo Karinel, lejos de las construcciones más tempranas, se encontró el Entierro 132, que se fecha a la fase Real-Xe 3 (MacLellan 2014; Burham y MacLellan 2014). Este entierro fue depositado dentro de una cavidad en la roca madre y contenía dos esqueletos adultos, siete vasijas completas y los huesos de un bebe dentro de un cántaro. Durante el Preclásico Medio Temprano, los residentes de Ceibal todavía no habían adoptado la costumbre de enterrar a sus familiares debajo de los pisos de sus casas y patios. De esta manera, Ceibal se distingue de sitios pequeños y contemporáneos en Belice, como Cuello, donde los muertos ya fueron enterrados debajo de las casas (Hammond 1999).

Se encontraron muchos fragmentos de figurillas cerámicas del Preclásico Medio en rellenos y basureros de las fases Real-Xe y Escoba-Mamom. Se cree que las figurillas mesoamericanas del Preclásico Medio podrían haber sido usadas en rituales domésticos (Ringle 1999; Marcus 1998). Sin embargo, los contextos de las figurillas en el Grupo Karinel dan muy poca información sobre sus usos.

 

Fase Escoba-Mamom, o Preclásico Medio Tardío (c. 700-400 AC)

 

Durante el periodo Preclásico Medio Tardío o la fase Escoba-Mamom, las plataformas Real-Xe fueron cubiertas por plataformas residenciales más altas, con muros más sustanciales (Estructura Pemech-1, Estructura Saqb’in-1 y Estructura Ayiin), y el Monumento 3 quedó visible. Las estructuras Escoba-Mamom también se relacionan con basureros domésticos. En la parte oeste del grupo, donde la plataforma basal fue extendida, se encontraron otros basureros que contenían caracoles de río y restos de producción de navajas prismáticas de obsidiana.

En medio del área de caliza nivelada, se construyó una nueva plataforma circular denominada Estructura Sutsu, posiblemente para reemplazar la estructura redonda Real-Xe (Fig.7). La Sutsu es mucho más grande, con un diámetro de 5 m. Eso podría indicar que la escala de las actividades que se realizaban encima de plataformas circulares aumentó. En el relleno de la Estructura Sutsu, se encontró un pectoral de pizarra con fragmentos mosaicos de pirita (Fig.8). Este pectoral contiene agujeros para colgarlo y se parece a unos espejos pectorales de la cultural olmeca (Carlson 1981; Marshack 1975). El objeto probablemente representa un intercambio con la región olmeca. El pectoral era un adorno personal y no propiedad comunal. Eso sugiere que algún residente del Grupo Karinel tenía un estatus alto en la comunidad en un tiempo tan temprano como la fase Escoba-Mamom 2 (c. 600-500 AC).

En la parte sur del grupo, se excavó dentro de la Estructura 47, la que Gair Tourtellot identificó como un templo enterrado. Esta estructura fue enterrada intencionalmente al principio del abandono de Ceibal durante el Clásico Temprano, como algunos otros templos en la periferia (Tourtellot 1988). La versión final de la Estructura 47 se fecha al periodo Protoclásico (c. AD 1-300). A diferencia del resto del Grupo Karinel, la Estructura 47 está hecha de muchos pisos de estuco. Esta gran inversión laboral indica la importancia de esa estructura. La primera versión, la Estructura 47-Sub-3, se fecha al periodo Escoba-Mamom esta es otra plataforma circular baja, pero muy diferente a la Estructura Sutsu. El muro de la 47-Sub-3 consiste en bloques grandes de estuco blanco, en lugar de piedras irregulares (Fig.9). La plataforma se relaciona con varios pisos sucesivos de estuco. A diferencia de la Estructura Sutsu y las otras estructuras redondas del periodo Preclásico Medio, la 47-Sub-3 no fue ubicada dentro de un grupo patio residencial. Por la estratigrafía y la cerámica encontrada, la Sutsu y la 47-Sub-3 podrían haber sido contemporáneas. Eventualmente, la 47-Sub-3 fue convertida a la 47-Sub-2, una plataforma baja con la forma de una L. Inicialmente, el círculo blanco de bloques fue dejado visible en el piso nuevo. La 47-Sub-2 también se relaciona con muchos pisos sucesivos, pero estos pisos son de arcilla y no estuco. Todos los pisos y el muro de la 47-Sub-2 están quemados, eso podría indicar rituales recurrentes o alternativamente, podría ser parte del proceso de endurecer los pisos. No se encontró ningún resto humano en asociación con la Estructura 47-Sub-3 ni con la 47-Sub-2. Estas estructuras tampoco fueron construidas arriba de una plataforma residencial más antigua. Por eso, no es probable que la Estructura 47 fuera un santuario dedicado a los ancestros. La Estructura Sutsu y la estructura circular Real-Xe tampoco se parecen a santuarios a los ancestros.

Durante la parte posterior del periodo Preclásico Medio Tardío, las plataformas residenciales y la Estructura Sutsu fueron cubiertas por una plataforma grande y abierta (Estructura A). Eso podría indicar que se empezaron ceremonias más grandes y más públicas en el grupo en lugar de las representaciones que se realizaban en las plataformas redondas. La superficie del Monumento 3 todavía estaba visible en este momento, marcando la ubicación de los rituales más antiguos. El Grupo Karinel siguió siendo residencial, pero las plataformas de las casas fueron relocalizadas.

Se excavaron seis entierros del periodo Preclásico Medio Tardío en el Grupo Karinel (Entierros 128, 149, 157, 160, 164 y 166) todos de adultos sin ofrendas. Interesantemente, ninguno fue encontrado debajo del piso de una casa, aunque esa práctica era común en otros sitios mayas preclásicos, como K’axob y Cuello. La mayoría se fecha al fin de la fase Escoba-Mamom y fueron ubicados alrededor de la plataforma abierta que cubrió la Estructura Sutsu. Tres de los entierros fueron disturbados y faltan los cráneos y algunos huesos largos (Entierros 128, 160 y 164). En los tres casos, la mandíbula o algunos dientes fueron dejados, indicando que no falta el cráneo por causa de una decapitación. La manipulación de huesos humanos es común en Mesoamérica y la preservación de algunas partes de familiares podría representar la veneración de ancestros. Sin embargo, no se encontraron otras señales de este tipo de veneración, como entierros secundarios, entierros depositados en casas o entierros con ofrendas (McAnany et al. 1999). Un omóplato humano y un ilion humano fueron depositados en diferentes áreas del Grupo Karinel durante la parte posterior del Preclásico Medio Tardío. Sería difícil remover huesos tan delgados y tan frágiles de un entierro y después preservarlos por mucho tiempo. Parece más probable que estos huesos fueron sacados de cuerpos todavía con carne. Es posible que los huesos vinieran de personas sacrificadas, en lugar de entierros de ancestros.

En el Grupo Karinel se encontró solo un escondite de una vasija cerámica (Escondite 175) que debería fecharse al fin del periodo Preclásico Medio según la estratigrafía (Fig.10). Sin embargo, la vasija se parece más el tipo Flor Crema, que es parte de la fase Cantutse-Chicanel del periodo Preclásico Tardío. La vasija fue depositada boca abajo en una intrusión entre el piso de un área abierta. En otros grupos domésticos investigados en la periferia de Ceibal, Melissa Burham tampoco ha encontrado escondites de vasijas que se fechan antes de la transición desde la fase Escoba-Mamom a la fase Cantutse-Chicanel o el inicio del periodo Preclásico Tardío (Burham y MacLellan 2014). Burham y yo vemos que los rituales domésticos empiezan a parecerse más a las prácticas en la Plaza Central, incluyendo los escondites de vasijas y los sacrificios humanos durante el Preclásico Tardío. Al mismo tiempo, casi desaparecen las figurillas preclásicas en las Tierras Bajas Mayas (Ringle 1999) y se termina la construcción de plataformas circulares; se empieza la construcción de espacios semi-públicos, incluyendo templos piramidales y plataformas abiertas, en relación con grupos patios residenciales. Este cambio coincide con un aumento en desigualdad social en la sociedad maya.

 

Conclusiones

 

Los datos del Grupo Karinel dan una nueva vista de la relación entre el ritual público y el ritual doméstico. La plaza pública original y los escondites de hachas no se desarrollaron desde prácticas domesticas (Inomata et al. 2015). En realidad esos probablemente eran los resultados de interacciones entre grupos semi-móviles y culturas afuera del área Maya. Antes de la transición al Preclásico Tardío, los rituales domésticos no tenían mucho en común con las ceremonias públicas (Burham y MacLellan 2014). Durante el Preclásico Medio, los residentes del Grupo Karinel participaban en ceremonias comunales en el Complejo Grupo E de la Plaza Central. Ellos también realizaban rituales más pequeños y más íntimos, utilizando plataformas circulares dentro de su propio grupo residencial. Como sugiere Hendon, estos rituales podrían haber creado un sentido de identidad para el grupo residencial. Los rituales domésticos también podrían haber involucrado figurillas cerámicas.

Un objetivo de las investigaciones actuales es determinar qué papel tenía la veneración de ancestros (McAnany 1995) en el desarrollo de la complejidad social en Ceibal. Según los resultados de excavaciones extensivas en el Grupo Karinel, la manipulación de los huesos de ancestros y la construcción de santuarios encima de las casas de ancestros no eran parte de la vida en Ceibal antes del fin del periodo Preclásico Medio Tardío, alrededor de 500 años antes de Cristo. Sin embargo, la ocupación continua del grupo patio muestra que una conexión entre el grupo residencial y su terreno ya existía antes. Esta conexión posiblemente fue reforzada por medio de rituales en plataformas circulares. El acceso que tenían los residentes del Grupo Karinel a objetos élites y adornos personales muestra que un grado de diferenciación social también existía antes que a mediados de la fase Escoba-Mamom (c. 600 AC).

Según estas observaciones, es probable que los procesos sociales que crearon y transformaron la comunidad preclásica de Ceibal eran muy diferentes que los procesos en otros sitios mayas tempranos en Belice. Las diferencias señalan que el estilo de vida de la población arcaica en el suroeste de Petén probablemente era muy diferente que la de la población arcaica en Belice. Las diferencias también pueden servir como un aviso que implica que no podemos simplemente aceptar un modelo del desarrollo de la civilización maya sin comprobarlo en diferentes sitios y diferentes regiones. Finalmente, la relación entre el ritual doméstico y el ritual público no es sencilla y cambió mucho a través del tiempo durante el periodo Preclásico.

 

Agradecimientos

 

Gracias al Instituto de Antropología e Historia por los permisos; a la National Science Foundation (Beca no. 1518794) y la Alphawood Foundation por el financiamiento; a la School of Anthropology y el Social and Behavioral Sciences Research Institute en la University of Arizona para apoyo adicional; a Darling Burgos y Emanuel Serech por sus trabajos en el Grupo Karinel; a Takeshi Inomata, Daniela Triadan, Flory Pinzón, Melissa Burham, Juan Manuel Palomo, Ashley Sharpe, Estela Pinto, Kazuo Aoyama y los otros miembros del Proyecto Arqueológico Ceibal-Petexbatún; a Gair Tourtellot y los otros investigadores del Harvard Seibal Project; y a la gente de Las Pozas, La Felicidad, El Paraiso y Sayaxché, Petén.

 

 

Referencias

 

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Fig. 1: Ubicación del Grupo Karinel en Ceibal (Mapa original por el Harvard Seibal Project, revisado por Jessica Munson).

Fig. 2: Mapa del Grupo Karinel, o Plataforma 47-Base (Mapa original por el Harvard Seibal Project, revisado por Jessica Munson).

Fig. 3: Corte en el suelo natural, en la parte norte del Grupo Karinel (Fotografía por Jessica MacLellan).

Fig. 4: Estructura Saqb’in-3, una plataforma baja de caliza colores rojo y blanco, con un hoyo de poste (Fotografía por Jessica MacLellan).

Fig. 5: Estructura Pemech-2, una plataforma baja circular que se fecha a la fase Real-Xe 3 (Fotografía de Jessica MacLellan).

Fig. 6: Monumento 3 (Fotografía de Jessica MacLellan).

Fig. 7: Estructura Sutsu después de la excavación de su relleno y varios rasgos (Fotografía de Takeshi Inomata).

Fig. 8: Pectoral de pizarra y pirita (Fotografía de Takeshi Inomata).

Fig. 9: Estructura 47-Sub-3 (Fotografía de Takeshi Inomata).

Fig. 10: Escondite 175, de una vasija tipo Flor Crema (Fotografía de Jessica MacLellan).