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101 Evidencia del signo “estrella” en Santa Rosa: implicaciones para el modelo regional de dispersión de Cotzumalguapa. Margarita Cossich Vielman, Federico Paredes Umaña, Byron Hernández, Carol Roldán y Emanuel Serech – Simposio 28, 2014

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101 Evidencia del signo “estrella” en Santa Rosa: implicaciones para el modelo regional de dispersión de Cotzumalguapa.

Margarita Cossich Vielman, Federico Paredes Umaña, Byron Hernández, Carol Roldán y Emanuel Serech

 

XXVIII Simposio de Investigaciones
Arqueológicas en Guatemala

Museo Nacional de Arqueología y Etnología
14 al 18 de julio de 2014

Editores
Bárbara Arroyo
Luis Méndez Salinas
Lorena Paiz

 

Referencia:

Cossich Vielman, Margarita; Federico Paredes Umaña, Byron Hernández, Carol Roldán y Emanuel Serech
2015 Evidencia del signo “estrella” en Santa Rosa: implicaciones para el modelo regional de dispersión de Cotzumalguapa. En XXVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2014 (editado por B. Arroyo, L. Méndez Salinas y L. Paiz), pp. 1221-1230. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

Evidencia del signo “estrella” en Santa Rosa: implicaciones para el modelo regional de dispersión de Cotzumalguapa
Margarita Cossich Vielman
Federico Paredes Umaña
Byron Hernández
Carol Roldán
Emanuel Serech
Palabras clave
Oriente de Guatemala, San Nicolás las Joyas, signos escriturarios, juego de pelota, Escuintla.

Abstract
The “star” sign is part of the glyph repertoire of Cotzumalguapa nuclear zone and has been previously reported in the department of Escuintla and in the department of Chimaltenango. This paper presents new evidence of the sign “star” on the site Las Joyas de San Nicolás in the department of Santa Rosa, and reinforces the thesis of the dispersion to the east of different settlements whose material culture is associated with the developments of the Late Classic, the same time of the rise of Cotzumalguapa culture. In this paper we present evidence of material culture of this settlement and discuss the implications of the findings for theoretical discussion in southeast Mesoamerica.

 

Antecedentes
Pese a varios esfuerzos de investigación de carácter regional llevados a cabo hacia finales del siglo XX, el oriente de Guatemala continúa siendo una zona poco conocida por antropólogos y arqueólogos.

En 1986 dan inicio las investigaciones del “Proyecto Oriente” dirigido por Rita Grignon y Alain Ichon de la Misión Científica Franco-Guatemalateca en los departamentos de Jalapa, Santa Rosa, Jutiapa y Chiquimula. Estos investigadores realizaron recorridos en la zona entre 1986-1990. El Proyecto Oriente fue el predecesor del “Proyecto Arqueológico Xinca” encabezado por Gignon en 1991, que buscaba integrar los recorridos arqueológicos para caracterizar y fechar asentamientos, con investigaciones etnohistóricas y lingüísticas de la zona sur del área xinca (Ichon y Grignon s.f.: 1-2).

Los recorridos realizados por estos dos proyectos se centraron en las tierras altas surorientales, tomando como límites al norte el valle del Motagua, al sur la Boca costa, y al occidente y oriente la zona xinca (los ríos María Linda y Michatoya al oeste y la frontera con El Salvador y Honduras al este) (Ichon y Grignon s.f.:2).

El Proyecto Santa Rosa, bajo la dirección de Francisco Estrada Belli inició en 1995 con el objetivo de conocer los patrones de asentamiento de la Costa sur de Guatemala, siguiendo los trabajos realizados por Bové en Escuintla. El Proyecto Santa Rosa tuvo como límite al norte la Boca costa del departamento de Santa Rosa, desde el río María Linda hasta el río La Paz, que incluyen parte de la Costa Pacífica de Escuintla y Jutiapa (Estrada et al 1998:449).

Existen otras tres fuentes muy importantes para el estudio de la arqueología de Santa Rosa: 1) Las fichas de campo de Edwin Shook (Barrientos 2010), 2) Los cuadernos de campo de Gustavo Espinoza (Espinoza 2012) y 3) Los registros del Instituto de Antropología e Historia que se basan, en gran medida, en las fichas de campo de E. Shook.

El registro del IDAEH presenta 83 sitios arqueológicos en los 13 municipios de este departamento. A estos registros se agregan datos de los proyectos arriba mencionados, para un total de 126 sitios en el departamento de Santa Rosa. En este artículo, agregamos el sitio de Las Joyas de San Nicolás para un total de 127.

Las Joyas de San Nicolás: un sitio del Clásico Tardío al norte del volcán Tecuamburro
El sitio arqueológico Joyas de San Nicolás, visitado en diciembre de 2013, se localiza hacia el norte del volcán Tecuamburro, en la aldea Joyas de San Nicolás, municipio de Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa. La aldea se ubica en los márgenes del río Quebrada Honda, la cual es tributaria del río San Nicolás. La altura promedio es de 1,040 mSNM, y sus coordenadas generales son lat. 14°13’26”, long. 90°27’07” (Gall 2009:441) (Fig.1).

El sitio arqueológico se ubica en la parte más alta y plana de la aldea, la cual ha crecido moderadamente, afectando la conservación del sitio. A pesar que la mayor parte de la zona está dedicada a trabajos agrícolas como la siembra de café, también hay casas modernas sobre el sitio. Los saqueos son frecuentes, y aparentemente se hacen mediante grupos coordinados para tal fin.

Visitamos el sitio una sola vez en diciembre de 2013, y pudimos observar 29 montículos, aunque los pobladores de la Aldea reportan más de 40, la mayoría de forma rectangular. El sitio presenta dos sectores. El sector este, posee al menos 7 montículos bajos, probablemente estructuras residenciales que forman grupos de patio, y el sector oeste, que presenta dos canchas de juego de pelota cerradas, una principal y otra secundaria. Hacia el oeste del juego de pelota secundario existen 4 plataformas bajas, una de ellas sirve de base para un montículo pequeño. Más hacia el oeste se localiza una estructura piramidal, de unos 4 metros de altura. Al oeste del patio de la cancha de juego de pelota principal, notamos una depresión que interpretamos como un reservorio, rodeado de varias estructuras menores (Fig.2).

Cerámica
Durante la visita de campo, pudimos observar cerámica en superficie, proveniente de los numerosos pozos de saqueo del sitio. La cerámica fue lavada en campo y fotografiada. Los materiales no fueron colectados, pero el equipo realizó un breve estudio de pastas y formas, que ofrecemos a continuación.

El análisis de los datos cerámicos nos posibilita para proponer nueve tipos utilitarios y uno fino, los cuales se pueden comparar con los inventarios cerámicos de la Costa Sur y el Altiplano de Guatemala hacia el Clásico Tardío.

Tipo 1:
Pasta: La pasta es de color café claro, de textura mediana y cocción completa. Tiene una abundante presencia de mica, pómez y material ferruginoso como desgrasante, apreciable en la superficie.

Acabado de superficie: Alisado y con marcas horizontales en la parte exterior que le impregnan un acabado burdo. Presenta abultamientos en la parte exterior. La parte exterior es burda.

Formas: Cántaro de cuello ligeramente divergente, borde divergente y labio de redondeado a cuadrado. El cuerpo pareciera ser globular, debido a la pared curvada hacia el interior.
Diámetro: 26 cm.

Tipo: 2
Pasta: La pasta es de color rosácea a naranja claro por la cocción. De textura mediana a fina, cocción dura. Posee mica, cristales de cuarzo, pómez y obsidiana y tiestos molidos como desgrasante. Estos son perceptibles en la superficie debido a la erosión de la pieza.

Tratamiento de la superficie: La superficie se encuentra erosionada sin embargo, se pueden apreciar rastros de engobe rojo en el exterior del tiesto. Posee dos pequeñas protuberancias de barro que pareciera ser efecto de la manufactura más que una decoración.

Forma: Cántaro con borde plano y ligeramente divergente, labio agudo. El cuerpo es recto aunque en esta pieza podría tratarse del cuello del cántaro, siendo este alargado y ligeramente divergente.

Comentario: La forma y los pequeños trozos de engobe rojizo en la pieza se parecen a la Vajilla Llanto de la fase Santa Clara y Aurora, aunque la pasta de esta es mucho más oscura siendo de color ladrillo (Popenoe 1997:161).

Tipo 3
Pasta: La pasta es de color naranja claro. Textura de mediana a gruesa, de cocción completa y clara. Posee pómez molida, mica, cristales de cuarzo y obsidiana como desgrasante.

Tratamiento de Superficie: Posee engobe rojo tanto en el interior como en el exterior de la pieza, este se encuentra alisado y pulido. Uno de los ejemplos poseía unas protuberancias de barro debajo del borde, posiblemente realizados durante la fabricación (errores).

Formas: Cuencos de borde evertido y divergente, labio redondeado con paredes curvo convergente.

Decoración: Engobe rojo alisado y pulido en ambos lados de la pieza. Diámetro: 18 cm.

Tipo 4
Pasta: De color naranja, de textura mediana, cocción dura y completa. Puede presentar una pequeña franja negra en la parte inferior por el uso de la vasija. Posee pómez, mica, cuarzo y material ferruginoso como desgrasantes.
Tratamiento de Superficie: Piezas alisadas sin engobe en la parte interior, el exterior es burdo y se encuentra quemado debido al uso. Las asas de este tipo poseen un agujero en el centro hecho con los dedos.

Forma: Comales de borde divergente y labio agudo. Poseen la pared recto-divergente y la base plana. Poseen el asa redondeada unida al borde y con una perforación grande (aproximadamente de 1.1 cm de diámetro).
Diámetro: de 20 a 26 cm

Comentario: Este tipo es muy parecido tanto en forma como en tratamiento de superficie a la vajilla Carolina, aunque la pasta de esta es un poco más clara, llegando a beige (Popenoe 1997: 163). Aunque también se parece a la vajilla Prisma, sin embargo la pasta de esta es de un naranja obscuro (Ibíd.: 153).

Tipo 5
Pasta: De color naranja a café claro, textura gruesa y compacta. Y cocción dura y completa. Posee mucha mica, cuarzo, pómez y obsidiana como desgrasantes.
Tratamiento de Superficie: Los dos ejemplos se encuentran erosionados, pero se puede notar que fueron alisadas, además el exterior estuvo más expuesta al fuego que el interior, teniendo una coloración café obscuro, mientras que el interior conserva el color de la pasta.

Forma: Cantaros de borde divergente y plano, labio redondeado con el cuello corto.
Diámetro: 20 cm.
Comentario: Según la gran cantidad de mica y las formas, este tipo tiene mucho parecido a la vajilla Samayoa de Kaminaljuyu, de la fase Arenal, aunque esta es un poco más delgada (Popenoe 1997: 138-139).

Tipo 6
Pasta: De color rosáceo claro a café claro, de textura fina, cocción dura. Posee una banda grisácea en medio debido al cocimiento. Posee partículas de pómez, cuarzo y material ferruginoso como desgrasantes.

Tratamiento de Superficie: Posee un engobe blanco espeso tanto en el interior como en el exterior, este se encuentra alisado y pulido. También posee incisiones en el cuerpo, estas son curvas.

Formas: Cuenco de borde recto, labio redondeado. De pared curvo convergente. Decoración: Engobe blanco alisado y pulido tanto en el interior como en el exterior e incisiones curvadas en el cuerpo hechas antes de la aplicación del engobe.
Comentario: Tipo muy parecido a dos vajillas de la fase Arenal de Kaminaljuyu: Marfil y Navarro. Aunque la vajilla Marfil posee la pasta de blanca a rosácea (Popenoe 1997: 147-148). Asemejándose más la pasta de este tipoi a la de Navarro (Ibíd.: 133).

Tipo 7
Pasta: De color blanco a beige, de cocción semicompleta y dura. De textura media a gruesa, posee en algunas partes una gran franja de color gris que abarca el grosor de la pasta. Posee mica, pómez, cuarzo y material ferruginoso como desgrasantes.
Tratamiento de Superficie: Se encuentra alisada tanto en el interior como en el exterior, los dos ejemplos se encuentran erosionados siendo difícil determinar si tienen engobe o no.

Forma: 1. Cuencos de borde divergente, labio redondeado, pared recto convergente.
2. Cantaros de borde evertido y labio redondeado, el cuello en la muestra es muy pequeño siendo difícil determinar si es largo o corto.
Diametro: De 18 a 22 cm

Comentario: Este tipo en muy similar a las vajillas de la fase Arenal: Izote y Navarro. Depende del tratamiento de superficie de estos, pues si no posee engobe es Izote (Popenoe 1997: 124-125). Y si lo tuviese sería Navarro (Ibíd.: 133-134).

Tipo 8
Pasta: De color naranja obscuro. Textura gruesa, cocción completa y compacta. Posee mica, pómez, cuarzo y material ferruginoso como desgrasantes.

Tratamiento de Superficie: Posee el interior y el exterior alisados. Pareciera no haber llevado engobe.
Forma: Cantaros de borde evertido y plano, labio redondeado, posee el cuello corto.
Diámetro: De 24 a 22 cm.

Comentario: Hay un ejemplo con el perfil limado, pareciera haber sido reutilizado. Se parece a la vajilla Sumpanguito de la fase Arenal de Kaminaljuyu, aunque en esta, la pasta es más obscura (Popenoe 1997: 134-135).

Tipo 9
Pasta: De color rosáceo a naranja claro. De textura media a fina, cocción dura, posee una franja gris en el centro por el cocimiento. Posee mica, pómez, cuarzo y tiestos reutilizados como desgrasantes.

Tratamiento de Superficie: Se encuentran alisados en el interior y exterior. Debido a la erosión no se sabe si llevaron o carecieron de engobe o pintura.
Formas: Cántaros de borde divergente, labio redondeado y cuadrado (en algunos casos), poseen el cuello corto.
Diámetro: De 16 a 24 cm

Tipo 10
Pasta: De color naranja claro. Textura gruesa, cocción incompleta y dura. Posee mica, cuarzo, pómez y obsidiana como desgrasantes. Con una franja gris en el centro.
Tratamiento de Superficie: Cerámica burda, se notan las marcas de la manufactura, posee solo el borde alisado. Tiene rastros de pigmento rojizo en el interior. El exterior está completamente quemado.
Forma: Cuenco de borde divergente y plano, labio agudo. De pared curvo convergente.
Diámetro: 24 cm
Comentario: Esta vasija pudo haber servido principalmente para la cocción ya sea de alimentos, sal o minerales (como los restos de pigmento rojo en el interior).

Patios para juego de pelota
Ambos patios reportados son del tipo Palangana, aunque el patio principal (B), posee un volumen de construcción mayor y tiene una estructura adosada hacia el suroeste. Está orientado de este a oeste y sus dimensiones interiores son 18.50 m x 3 m aproximadamente. El patio secundario (A), está orientado de norte a sur, y tiene unas dimensiones interiores 15.5 m X 5.30 m aproximadamente. Pudimos observar que estuvo revestido de piedra, pero ésta ha sido removida para trabajos agrícolas. Entre ambos patios hay una distancia de unos 16 m.

La estructura adosada a las paredes sur y oeste del patio B presenta saqueo mediante una trinchera central. Este corte nos permitió observar los sistemas constructivos del sitio, los cuales consisten de núcleo de tierra apisonada y revestimiento de piedra seleccionada. La piedra de construcción es en su mayoría irregular, aunque pudimos registrar al menos dos bloques de toba lítica de dimensiones cuadradas. Además, la trinchera de saqueo, de unos tres metros de profundidad, localizó un gran bloque lítico sin talla más o menos hacia la parte media de la estructura.

Marcador de Juego de Pelota
Pocos metros al oeste del patio A se encuentra una estructura baja revestida de piedra que ha sido impactada por pequeñas excavaciones para trabajos agrícolas. Dichos trabajos revelaron dos monumentos tallados en piedra metamórfica. Dicha piedra es de una dureza media, de fácil tallado y de calidad regular. Uno de los monumentos es un marcador de juego de pelota, con forma de cabeza de guacamaya en espiga horizontal (Fig.3). Este marcador está tallado en sus dos lados y mide 90 cm de largo por 40 de alto.

Patios de juego de pelota en el oriente de Guatemala y marcadores en forma de guacamaya
Los patios para el juego de pelota reportados en el oriente de Guatemala por Ichon (1991) se dividen en tres tipos: 1) abierto, 2) cerrado en “palangana” y 3) cerrado con zonas terminales en forma de “I”. Los 25 sitios que reportan patios de juego de pelota están fechados para el período Clásico. Para este autor los tres tipos de canchas de juego de pelota coexisten durante el Clásico siendo el más común el tipo de “palangana”.

De las 25 canchas reportadas, tres presentan marcadores con forma de guacamaya: 1) Papalhuapa, Jutiapa (ver Graham y Heizer 1969:117), 2) Xalapan, Jalapa y 3) Paso de Tobón, Jalapa. El primer sitio tiene una cancha de tipo abierta y las siguientes dos son de tipo cerrada con forma de “I”.

Los marcadores de juego de pelota en forma de cabeza de guacamaya han sido reportados para Copan y La Unión (Honduras); San Andrés (El Salvador); Pueblo Viejo Huehuetenango, Los Tarros, Pompeya, Kaminaljuyu, El Frutal, Azacualpilla, El Baúl, Asunción Mita, Santa Catarina Mita, Paso de Tobón, San Pedro Pinula y Xalapán (Guatemala) (Perrot 2006:223).

Bloque lítico con signo “estrella”
El otro monumento localizado por los trabajos agrícolas, cerca del marcador de guacamaya, es un bloque rectangular cuya cara principal lleva tallado en bajo relieve el signo “estrella”, característico de la escritura jeroglífica de Cotzumalguapa. La cara principal de este bloque rectangular mide 50 cm de alto por 40 cm de ancho (Fig.4).
Este bloque tallado es semejante a los monumentos 4 y 5 de Golón (Cossich y Chinchilla 2006:132), bloques que llevan el signo “estrella” al centro de su cara principal. Por los datos recogidos durante nuestra visita de campo, podemos decir que el bloque del signo “estrella”, aparentemente formaba parte de una estructura que colindaba con el juego de pelota A en el sitio de Las Joyas de San Nicolás.

El signo “estrella” en el repertorio de signos de Cotzumalguapa
Durante el período Clásico Tardío se desarrolló un singular estilo iconográfico y de escritura en la región de Cotzumalguapa. Este sistema presenta cambios con respecto a las tradiciones del periodo Preclásico, e introduce rasgos vistos en otras zonas de Mesoamérica, como el sistema de numeración por puntos que reemplaza casi totalmente el sistema de barra y punto del Preclásico.

El sistema de escritura desarrollado en Cotzumalguapa posee una originalidad destacada, los textos en los monumentos incluyen frecuentemente signos de día y coeficientes numéricos. Se conocen 32 signos de este sistema (Chinchilla 2011), entre los cuales figura el signo “Estrella”, que ha sido descrito como:
“un círculo rodeado arriba y abajo por franjas gruesas. Ambos extremos de la franja superior se curvan sobre sí mismos para formar volutas. Por encima de este conjunto se proyectan tres picos alargados, de tamaño y forma similar. El conjunto tiene el aspecto de un ojo, con la placa supraorbital terminada en volutas” (Cossich y Chinchilla 2006:133).

Se conocen ejemplos de este signo tanto en contextos escriturarios como iconográficos mediante artefactos tallados en piedra y figurillas de cerámica, la mayoría provenientes de la Zona Nuclear de Cotzumalguapa, aunque también son conocidos algunos ejemplos de artefactos portátiles que provienen de Quiché y de Chimaltenango (Cossich y Chincilla 2006).

El estilo cotzumalguapa fuera de la zona nuclear
Oswaldo Chinchilla (2012:40) define la Zona Nuclear de Cotzumalguapa como un asentamiento constituido por tres acrópolis conectadas por calzadas, esta zona concentra un corpus de escultura en bajo relieve y tallas en bulto de excepcional manufactura con motivos recurrentes y personajes bien definidos. Chinchilla es de la idea que la entidad política de Cotzumalguapa está claramente representada en las articulaciones de la zona nuclear, por ejemplo a través de la arquitectura y la escultura; así mismo, es cauteloso en cuanto a la definición de la zona de influencia de Cotzumalguapa fuera del Departamento de Escuintla.

En 2006 Sebastian Perrot (2006) presenta en su tesis de doctorado una compilación amplia de sitios arqueológicos que poseen rasgos de la cultura material asociados a Cotzumalguapa ya sea a partir de evidencia escultórica, arquitectónica, lítica, cerámica o de pintura rupestre. Es así como Perrot propone una zona de dispersión de la cultura Cotzumalhuapa a partir de elementos de dominación o propaganda política y religiosa (Perrot 2006:380) en los departamentos de: Escuintla, Suchitepequez, Santa Rosa, Jutiapa, Jalapa, Sacatepequez, Chimaltenango, Sololá, Guatemala, Izabal, Ahuachapán en El Salvador y Copán en Honduras.

Este autor plantea que lo conocido como estilo Cotzumalguapa no puede ser atribuido a sociedades de inmigrantes del centro de México, y que antes bien, habría que considerar la influencia que sobre este tuvieron los desarrollos de Kaminaljuyu, Tak’alik Abaj, Izapa, Balberta, y Tiquisate (Perrot 2006:381). Además, Perrot (2006:382) reconoce los problemas que emergen de los intentos de establecer correspondencias entre identidades étnicas y lingüísticas, y dado que estos campos no son perfectamente comparables, se abstiene de entrar en esa discusión.

Para Perrot, es difícil determinar las relaciones políticas de los sitios involucrados en esta zona tan amplia, por lo tanto, propone una aproximación geográfica a la presencia de rasgos y conjuntos de atributos que pertenecen a una esfera cultural de Cotzumalguapa. Las seis regiones son: 1) Santa Lucía Cotzumalguapa, 2) Oriente de Guatemala y Occidente de El Salvador, 3) Palo Gordo-San Vicente, 4) Patulul, 5) Chimaltenango y 6) Sacatepéquez-posiblemente el valle de Guatemala (Perrot 2006:380).

La Fig.5 presenta un mapa de la distribución de sitios, siguiendo la propuesta de la dispersión de asentamientos con cultura material asociada a Cotzumalguapa. También incluye el sitio de Las Joyas de San Nicolás, dado que los hallazgos reportados aquí coinciden en parte con la lista de atributos definida por Perrot (2006:365); así, para el oriente de Guatemala y el occidente de El Salvador, los rasgos son la presencia de acrópolis, canchas de juego de pelota, y cierto grupo de monumentos tallados en bulto, como las espigas de guacamaya para el juego de pelota.

El estilo Cotzumalguapa en el oriente de Guatemala
La presencia de evidencia arqueológica asociada con Cotzumalguapa en el departamento de Santa Rosa también está referida en los trabajos de Estrada Belli y sus colegas (1998: 453), quienes apuntan a la presencia de columnas del estilo Cotzumalguapa en La Nueva, sitio ubicado en la Costa de Jutiapa. Este sitio reporta al menos 23 monumentos, entre estos, 3 barrigones Preclásicos, y varios altares y espigas del estilo Cotzumalguapa que se encuentran en exhibición en el MUNAE, además de “una estela fragmentada de 3 m con un personaje de pie con un tocado muy elaborado con plumas de quetzal y, a su lado, una espada o macachuitl” (op.cit. 453)

Otras esculturas atribuidas al estilo Cotzumalguapa, han sido reportadas para el sitio La Máquina, conocido anteriormente como Santa Clara (Estrada-Belli 1999).
La tabla 1, resume los sitios arqueológicos de Santa Rosa con presencia de rasgos asociados a Cotzumalhuapa con datos de Perrot (2006).

Conclusiones:
implicaciones de la evidencia
Como hemos visto, las dos tesis más elaboradas sobre la naturaleza de la entidad política de Cotzumalguapa, están en cierta medida contrapuestas. Mientras Chinchilla (2012) se enfoca en una interacción política restringida a un espacio definido por los grupos conectados por calzadas de El Baúl, El Castillo y Bilbao y algunos centros satélites dispersos en el departamento de Escuintla, Perrot (2006) ofrece una visión más inclusiva y propone un escenario de dispersión en por lo menos seis zonas geográficas que comprenden tierras altas, la costa pacífica oriental de Guatemala y el occidente de El Salvador.

La evidencia presentada hasta aquí tiende a reforzar la tesis de la dispersión de la influencia de Cotzumalguapa. Por un lado tenemos la estela tallada de La Nueva, que representa un personaje ataviado usando un código estético semejante al desarrollado en la Zona Nuclear de Cotzumalguapa, y por el otro, tenemos los nuevos hallazgos del sitio Las Joyas de San Nicolás, los cuales son importantes no por la calidad de las tallas, sino por el contenido semántico de uno de ellos; nos referimos al signo “Estrella”.

El uso del signo “Estrella” en una zona alejada de las acrópolis de El Baúl, El Castillo y Bilbao, que pareciera menos sofisticada en términos de volumen de construcción y de difícil acceso debido a la topografía del lugar, nos hace pensar en el modelo de dispersión propuesto por Perrot (2006), atribuido a procesos de hegemonía política en la costa del pacífico y la bocacosta adyacentes durante el Clásico Tardío.

Referencias
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2010 Índice ilustrado de la colección de fichas de campo de Edwin Shook. Guatemala. CIRMA.

Chinchilla, Oswaldo
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2006 El signo “Estrella” en el arte y la escritura de Cotzumalguapa. En XIX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2005 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp. 131-142. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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2012 Fichas arqueológicas de tres departamentos del oriente de Guatemala. En Anales de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, Año LXXXVIII, Tomo LXXXVII de Enero a Diciembre, pp. 7-12. Guatemala.

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1998 El lugar de Santa Rosa en el mapa arqueológico de Guatemala: Desarrollo de sociedades complejas en la costa sureste de Guatemala. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp. 449-472. Museo Naciona de Arqueología y Etnología, Guatemala.
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Ichon, Alain y Rita Grignon
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Perrot-Minot; Sébastien
2006 Definition archeologique de léntite culturelle de Cotzumalguapa (Guatemala- El Salvador). Tesis doctoral, Universidad Paris 1 (Panthéon –Sorbonne).
Popenoe de Hatch, Marion
1997 Kaminaljuyu/San Jorge: evidencia arqueológica de la actividad económica en el valle de Guatemala, 300 a.C. a 300 d.C. Universidad del Valle de Guatemala, Guatemala.

Fig.1: Ubicación del sitio Joyas de San Nicolás (mapa y digitalización elaborado por F. Paredes).

Fig.2: Plano del sitio Joyas de San Nicolás (mapa y digitalización elaborado por F. Paredes).

Fig.3: Marcador de juego de pelota con forma de cabeza de guacamaya en espiga horizontal.
(Dibujo por F. Paredes).

Fig.4: Bloque lítico con signo estrella (Dibujo por F. Paredes).

Fig.5: Mapa de la distribución de sitios mencionados en el texto, incluye el sitio de Las Joyas de San Nicolás. (Mapa y digitalización por F. Paredes).