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047 Rescate arqueológico de una vivienda colonial situada en la 4a Calle Oriente No. 17, Antigua Guatemala: Implicaciones contextuales y hallazgos importantes. Gustavo Martínez Hidalgo y Tania Cabrera Morales – Simposio 28, 2014

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047 Rescate arqueológico de una vivienda colonial situada en la 4a Calle Oriente No. 17, Antigua Guatemala: Implicaciones contextuales y hallazgos importantes.

Gustavo Martínez Hidalgo y Tania Cabrera Morales

 

XXVIII Simposio de Investigaciones
Arqueológicas en Guatemala

Museo Nacional de Arqueología y Etnología
14 al 18 de julio de 2014

Editores
Bárbara Arroyo
Luis Méndez Salinas
Lorena Paiz

 

Referencia:

Martínez Hidalgo, Gustavo y Tania Cabrera Morales
2015 Rescate arqueológico de una vivienda colonial situada en la 4a Calle Oriente No. 17, Antigua Guatemala: Implicaciones contextuales y hallazgos importantes. En XXVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2014 (editado por B. Arroyo, L. Méndez Salinas y L. Paiz), pp. 573-581. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

Rescate arqueológico de una vivienda colonial situada en la 4a Calle Oriente No. 17, Antigua Guatemala: Implicaciones contextuales y hallazgos importantes
Gustavo Martínez Hidalgo
Tania Cabrera Morales
Palabras clave
Antigua Guatemala, registro de la vivienda colonial, patios pavimentados,
muros del Siglo XVI, pisos de Tabas, conservación.

Abstract
Excavation work in Antigua Guatemala have given priority to research religious buildings or civil, still little research on the old houses of the residents of the city of Santiago de los Caballeros. This is the case of the proposed archaeological rescue of 4th Street East, where a colonial housing register, with their rooms, waiting room, paved patios, walls sixteenth century, bath brick homes, fountains and pools, as well as a tundish finely crafted masonry, not to mention indigenous remnants of a “lift” built to domestic colonial remnants. This paper shows the most important findings and their contextual implications.

 

Introducción
El presente artículo describirá los hallazgos residenciales registrados durante los trabajos de rescate arqueológico realizados en una residencia colonial, la cual sobrevivió como contexto arqueológico a los continuos terremotos, remodelaciones y reconstrucciones durante el tiempo colonial, así como, a nuevos terremotos e inundaciones en la época independiente.

Sin embargo, el mayor impacto lo constituyeron los constantes cambios y “caprichos” de los distintos dueños en el tiempo, es decir, del propietario en tiempos coloniales hasta el actual dueño en el Siglo XXI.

Todo este movimiento de ripio, suelos, vestigios, mutilaciones, nuevas remodelaciones, rellenos de nivelación, continuas extracciones de suelo y materiales, ingresos de nuevas cañerías y drenajes, trabajos de impermeabilización en cimientos o por otra parte, los usos del terreno, como una huerta de frutas, un área de picnic familiar, un improvisado negocio de venta de artesanías y comida rápida, hasta la obra de infraestructura que propició el trabajo de Rescate.

Es así que, el terreno presenta rasgos arqueológicos de importancia a nivel colonial y posterior al terremoto de 1773 en la Antigua Guatemala. Los trabajos de excavación se realizaron durante los meses de junio y julio de 2012 y la fase de análisis de materiales arqueológicos durante el mes de agosto de 2012.

Es importante resaltar que previo al programa de rescate arqueológico, se había realizado un programa de Prospección Arqueológica, en donde se excavaron 30 pozos de sondeo y algunas ampliaciones en base a una metodología de pozos arbitrarios, que mostró que el terreno era una inmensa acumulación de ripio con pocos o ningún vestigio de importancia (Cáceres 2011).

Se observaron nivelaciones de cal a distintos niveles, muros de baldosa y piedra, muy bajos e indefinidos, zonas que contenían solamente piedra grande o solamente ripio, una pila cuadrada cubierta de basura y ripio moderno. Se detectó un enorme basurero moderno en la esquina sureste del terreno, así como, empedrados, niveles de piso con “huellas” de baldosa y un rasgo muy interesante, un piso de tabas muy cerca de la entrada moderna del terreno.

Sin embargo, todo estaba inconexo y el terreno aparecía como un gran espacio cuyos suelos fueron extraídos, en constante movimiento de suelos, de ripio, de basura y piedra, con algunos vestigios aislados y en todo caso mutilados o semidestruidos, por todas estas acciones que impactaron los contextos arqueológicos antes de la excavación.

A pesar de este perfil contextual, a solicitud del Consejo de la Protección de Antigua, se ejecutó un trabajo de Rescate Arqueológico que antecediera los trabajos de la ejecución del hotel y coordinara un trabajo extensivo en el terreno, una especie de barrido o vaciado de ripio, basura, piedra, dejando expuestos los hallazgos que estuvieran contenidos en los suelos contaminados del terreno.
Como meta principal, se buscaba salvar, registrar y documentar, en lo posible, toda la información arqueológica dentro de la zona de construcción de la obra moderna. Esto implicaba salvar lo netamente colonial o de tradición prehispánica, algunas de las modificaciones modernas y rasgos asociados a ambos contextos ocupacionales.

Los hallazgos y su descripción arqueológica
Metodología
Se planificó una excavación intensiva y extensiva de seguimiento horizontal, para delimitar el tamaño de los contextos, confirmando sus dimensiones y forma. A su vez, este diseño de excavación unió horizontalmente las excavaciones unas con otras en base a un rasgo específico. Como complemento a la excavación intensiva y extensiva, se desarrolló un seguimiento vertical, para delimitar la altura de los vestigios dentro del patrón estratigráfico, es decir, de los suelos que cubren al vestigio arqueológico. Básicamente, es el trabajo estratigráfico registrado por medio de lotes en cambios de matriz de suelo que en cada caso, era ripio, piedra, basura o tierra contaminada con estos factores de impacto a los vestigios.

Ahora, la excavación de seguimiento intensiva y extensiva, se realizó en base a tres sectores de investigación: el Sector A: en la parte norte del terreno, el Sector B: en la parte media del terreno y el Sector C: en la parte sur del terreno. Cada sector contenía sus unidades de excavación, que se excavaron simultáneamente y se unificaron de acuerdo a los hallazgos localizados en el terreno. Cada unidad de excavación tuvo sus objetivos y metas, su problemática estratigráfica, sus contextos arqueológicos diferentes y definidos que fueron registrados por medio de dibujos, fotos y notas de campo (ver plano general de excavaciones).

Todos los materiales recolectados, fueron embolsados, etiquetados, identificados, lavados, marcados y luego de su análisis, embalados en cajas plásticas que se entregaron en las bodegas del CNAPG.

La excavación y sus hallazgos
Los resultados de la prospección, presentaban vestigios, pero aislados, en mal estado de conservación. Sin embargo, se observaron espacios constructivos de una vivienda colonial con su configuración arquitectónica interna, como cuartos, pasillos, jardines, empedrados, un búcaro o fuente pequeña, una pila con dos piletas. Sin embargo, el tamaño de los pozos de la prospección arqueológica, proyectó una visión del terreno limitada, vertical, especialmente por la enorme cantidad de ripio y piedra que cubrieron los hallazgos. La contaminación era fuerte y este factor debe unirse a lo limitado de la prospección.

Es así, que la excavación de salvamento arqueológico, no solo detectó los niveles de ocupación, como improntas de baldosa, restos de baldosa in situ, empedrados, etcétera, sino que los relacionó con espacios constructivos específicos, cuartos, pasillos, jardines, patios, piletas, fuentes, y dentro de estos espacios otros rasgos importantes como drenajes, un baño de ladrillo o una artesa de mampostería.
En base a esta metodología intensiva y extensiva aplicada en la excavación se lograron detectar hallazgos residenciales ó domésticos, de una vivienda colonial situada en el centro de la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.
Inicialmente, el terreno presentaba vestigios modernos como un muro norte-sur, de piedra amarrado con cal y posiblemente cemento, muro colocado por el dueño para elevar el terreno y realizar un jardín con una palmera y una churrasquera. A su vez, debido a la filtración de agua que existía hacia la casa del vecino al oeste del terreno, se rellenó la parte oeste con piedra grande con ripio colonial traído de la parte sur de la Antigua Guatemala.

Bajo estos rasgos modernos, se detectó en el norte del terreno y en la parte media del mismo, los restos de la vivienda colonial, con su fachada principal viendo hacia la Cuarta Calle Poniente. Sin embargo, de la fachada, solo sobrevivieron los cimientos y la parte baja del muro pegada al piso de baldosa. A su vez, la excavación horizontal que siguió el cimiento de oeste a este, localizó la “antigua” entrada de la vivienda, la cual fue cubierta por el muro moderno con rasgos árabes (Fig.1).
La entrada hacia la vivienda no era directa a los espacios habitables, sino del exterior se llegaba a un espacio cuadrado que funcionaba como Recibidor de las visitas. Este Recibidor, estaba conectado por un pequeño pasillo abierto que se comunicaba con el Patio 1 o principal de la vivienda. Tanto el Recibidor, como el pasillo, presentaron pisos de tabas (huesos de las rodillas de las vacas) que se combinaron con zonas empedradas, como decoración de los espacios construidos para comunicar los espacios techados de la residencia colonial (Fig.1).

Finalmente, el Recibidor presenta en la parte oeste del espacio, una banca en forma de L, para que los visitantes se sentaran a esperar que se les recibiera. La banca es de mampostería y esta finamente decorada con diseños típicos del periodo colonial, así como, presenta un remetimiento para el descanso de los pies al sentarse.

Además, del proceso interesante de la fabricación de este tipo de pisos de huesos, que tiene sus raíces en España para el caso de la Antigua, los motivos decorativos presentan los típicos diseños geométricos que se observan en otros pisos de similar manufactura.

En el caso del Recibidor, se trata de un diseño con un marco cuadrado, con un centro principal, en donde convergen líneas rectas que salen de las esquinas interiores del cuadrado, así como, de las partes medias del mismo.

Se forman entonces dentro del marco cuadrado, cuatro pequeños cuadrados, los cuales presentan una línea recta que los divide formando dos triángulos equiláteros por cuadrado.
Llama la atención, que en las esquinas del norte y la esquina suroeste del marco, se presentan motivos de media luna o cuarto de círculo a manera de los tiros de esquina en los campos de futbol soccer.

Finalmente, en el centro del marco, girando alrededor del mismo, se elaboró el diseño de dos estrellas de ocho picos, una mayor y una más pequeña en tamaño, dentro del espacio de la primera.
Separando el Recibidor del Pasillo abierto que lleva al jardín principal o Patio 1, se tienen dos franjas de diseños cuadrados. El primer diseño, directamente a la par del Recibidor, está compuesto de cinco cuadrados sin diseño central. Este diseño debió seguir hacia el este del terreno pero en este lugar se construyó un parqueo moderno de cemento, que cubrió un espacio empedrado de la época colonial. Es así, que no se sabe si seguía este diseño de tabas hacia el este y por el momento se tienen registrados estos cinco pequeños cuadrados con relleno de piedra pequeña y marco de huesos.
El segundo diseño, es otra franja de cuadrados iguales de huesos, con diseños de X o líneas rectas que salen de las cuatro esquinas, pasan por el centro y llegan a las esquinas opuestas de donde salieron. Son cuatro cuadrados con marco y equis de tabas rellenados con piedra mediana.

Finalmente, se presenta la parte del pasillo que se conecta directamente con el Patio 1 o principal de la residencia. Es otro diseño rectangular (este-oeste) con la decoración de una flor de cuatro pétalos, que se une con el marco de tabas por medio de pequeñas líneas rectas que salen de las puntas de las hojas de la flor hacia el marco. Tanto la flor, las líneas rectas y el marco del diseño, se elaboró con tabas y las zonas internas de los pétalos y de la flor al marco está compuesta de un empedrado de piedras medianas.

Al oeste del Recibidor, se localizan los restos de un cuarto, la Unidad Habitacional “A” de muros de piedra, baldosa y adobe. Tiene solo un espacio constructivo, el Cuarto A que aún tiene los cimientos del muro norte, de la fachada principal de la residencia y el muro sur, que da al pasillo de baldosa que comunica el Cuarto A con el Recibidor y el Patio 1. El muro este del Cuarto A, pegado al Recibidor, es un muro de baldosa y piedra, de menor tamaño que los anteriores de las fachadas del cuarto. Este muro, debe ser posterior o una remodelación que se efectuó en la vivienda luego de unos años de uso de este espacio constructivo.

El Cuarto A presenta un ingreso al sur del mismo, que comunica con el Pasillo 1, un pasillo cubierto que da al Patio 1. Es interesante que el Cuarto A presente muy pocas baldosas aún en su piso y en general lo que se observa es la huella fósil que dejó la baldosa en la cama de argamasa de cal que se aplicó como lecho constructivo. Hacia el oeste, desaparece el piso de baldosa y solamente se observa el suelo natural que llega al lindero del terreno.

El Pasillo 1 o cubierto, presentaba también piso de baldosa del cual solamente se registró la huella fósil de la misma. Este Pasillo 1, presenta un muro bajo de piedra y baldosa que se conecta directamente con un caminamiento empedrado de la parte norte del Patio 1 o principal de la residencia. Este caminamiento delimita la vivienda de la zona jardinizada que conformaba el centro del Patio 1 en esta residencia colonial. En la conexión del Pasillo 1 y el pasillo del Recibidor, se presentaron dos gradas de piedra finamente talladas. Son cinco piezas de piedra que conformaron dos escalones que se usaron para subir del piso de tabas al piso de baldosa del Pasillo 1 o techado.
El patio principal o Patio 1 es un espacio cuadrado, delimitado al norte por la Unidad Habitacional A, al Este por el Unidad Habitacional B y el Pasillo 2, al sur por un muro de piedra y baldosa, que delimita el Patio 1 con las zonas de servicios. En este muro, está localizado en el centro del mismo el Búcaro 1. Al Oeste, igual que el Cuarto 1, se pierden los rasgos del patio, pues se había construido un muro moderno de piedra y cemento que tiró la arquitectura original. Este muro moderno, se usó para elevar el terreno que luego se jardinizó por parte de los dueños. Toda la parte oeste del terreno fue totalmente destruida por los distintos impactos que sufrió la arquitectura colonial que se localizó dentro del terreno.

La parte este del Patio 1, está conformado por dos caminamientos de piedra. Uno más grueso, con mezcla de piedra grande, mediana y pequeña, pegado al Pasillo 2 y otro más delgado, de piedra grande y mediana pegado a la zona jardinizada. Ambos segmentos, están separados entre sí por un canal de agua que viene del muro sur del Patio 1 corriendo hasta la entrada del drenaje principal del alcantarillado general de la ciudad que corre norte-sur y que aparece en la parte sur del pasillo del Recibidor. Este canal está formado en su cauce por lajas pequeñas que se colocaron paralelamente unas con otras dentro de un marco de piedra pequeña que hace de marco constructivo del canal y lo separa de los caminamientos empedrados ya descritos. La forma de canal recuerda el diseño conocido como “pata de gallo”, pues presenta tres pequeños canales que se unifican en un canal principal (Fig.1).

Como elemento principal del Patio 1, se localizó el Búcaro 1 que tiene una forma hexagonal, pero solamente se construyó la mitad del mismo, la parte norte la cual está pegada al muro de colindancia del Patio 1 con el Patio 4 y la zona de la Pila 1. Tiene un largo de 2.35 m (este-oeste) y un ancho de 1.50 m (norte-sur). Sus muros tienen un ancho de 0.35 m y estaban cubiertos de piedra finamente tallada como remate de los mismos. La altura actual del Búcaro 1 es de 0.80 m, sin tomar en cuenta la parte tallada, de la cual solamente quedan vestigios en la parte del Búcaro que está pegada al muro. Circundando el Búcaro 1, se tiene un empedrado con un ancho de 1.10 m y un largo de 6.50 m tomando en cuenta la parte empedrada que circunda la forma hexagonal de la fuente y que sigue este diseño.

Presenta un pequeño drenaje que conforma uno de los canales de la “pata de gallo” del Patio 1. Es posible que en el centro del jardín existiera una estatua, debido a que se localizó un soporte o basamento para un monumento esculpido.

El Pasillo 2 o Pasillo de Tabas, que está al este del Patio 1, como se ha descrito en este artículo, es un pasillo techado que comunica la Unidad Habitacional B con del Patio 1, como con el pasillo del Recibidor. Es posible que estos dos pasillos estuvieran unidos antes de la mutilación de la arquitectura original de la residencia.

Por lo menos, presentan un rasgo común en su decoración, ambos presentan diseños geométricos de tabas. El Pasillo 2, presenta un diseño de cuatro cuadrados en fila de sur a norte, con cuatro X (equis) que forman un centro constructivo del cual giran cuatro círculos, uno por cada cuadrado (Fig.1).
Tanto el marco de los cuadrados, como, los círculos y las equis (X), están elaborados por tabas y en las zonas entre los diseños y el marco, se rellenó de piedra mediana como en los diseños de tabas antes explicados.
En este artículo solamente se está describiendo los hallazgos y sus configuraciones, porque se está realizando un trabajo más profundo en donde se desarrollará entre otras cosas el simbolismo de estos diseños en hueso, así como su fabricación.
Siguiendo con la descripción de los hallazgos, la Unidad Habitacional B, está dividida en dos espacios constructivos, el Cuarto Norte y el Cuarto Sur. El Cuarto Norte es más amplio y no se sabe sus dimensiones porque al norte del mismo, se mutiló la arquitectura original y en la actualidad está construido un estacionamiento moderno.
Sin embargo, se tiene evidencia de sus muros oeste, este y sur. El muro este, se localizó la parte baja del muro hasta unos centímetros arriba del zócalo original del mismo. El zócalo está pintado de rojo y en apariencia la pared de blanco. El muro oeste, comunica directamente el cuarto con el Pasillo 2. Se tiene evidencia que el muro oeste es del mismo tamaño que los muros del Cuarto A al norte del terreno. Se pudo observar un vano de una ventana y la puerta de ingreso al cuarto.

Cerca del inicio de los muros del cuarto, se localizaron baldosas del piso aún en su lugar original. En las zonas donde no hay baldosa, se localizó la huella fósil de la misma sobre la argamasa de cal como se ha descrito para el Cuarto A (Fig.1).

Al sur del Cuarto Norte, se localiza el Cuarto Sur, más pequeño, pero también presenta su ingreso y en el muro sur el vano de una ventana, en donde aún se puede observar la huella de la sillería de piedra que conformó la base de la ventana. Este Cuarto Sur también presenta baldosas en su lugar original y la huella fósil de la misma descrita para el Cuarto Norte (Fig.1).

La parte media del terreno, donde se localiza el muro sur del Cuarto Sur y el muro de piedra que delimita al sur el Patio 1, empieza una zona de la residencia colonial en donde se van a desarrollar constructivamente patios empedrados, una zona hidráulica ligada a la Pila 1 la más importante de la residencia; así como, una parte de muros bajos que pueden estar relacionados con los cimientos originales del Siglo XVI que quedaron de anteriores terremotos.

Pila 1 tiene un largo de 4.60 m (este-oeste) y un ancho de 2.50 m (norte-sur). Es de muros gruesos de 0.50 cm de ancho, con dos contenedores que se comunican por medio de drenajes en sus muros. Los dos contenedores tienen el mismo tamaño 1.60 m norte-sur y 1.60 m este-oeste. Están en buenas condiciones de conservación, a pesar que su muro de soporte esta mutilado, pero aún se observan los rolios originales. La pila tiene su encalado original y se pueden ver restos de pintura roja original. Presenta también, un enorme drenaje o colector en el norte de la pila, que se pega al muro de colindancia con el Patio 1donde se localiza el pequeño Búcaro 1 (Fig.1).

La Pila 1 está asociada con un empedrado que corre de norte a sur hasta los muros de baldosa que contiene las Piletas Geométricas. Este empedrado está incompleto pero tiene un largo de 3.75 m (norte-sur) y un ancho aproximado de 2.00 m, se comunica directamente con el área jardinizada del patio 4. La Pila 1 está sobre una pila más temprana, quizás del Siglo XVII la cual le sirvió de base, es decir que se construyó la Pila 1 sobre los vestigios de una Pila anterior, eso explica porqué se localizaron drenajes que atraviesan subterráneamente la misma y porqué el colector está tan profundo en los suelos naturales. Es decir, la Pila 1 es la reutilización de un espacio colonial que fue destruido por los terremotos y recicló materiales y espacios hidráulicos, inclusive utilizó los drenajes coloniales conectando la red de la pila a los mismos.

Asociado a la Pila 1, se tiene el Patio 4, el cual está separado del Patio 1 por un muro de mampostería, el cual presenta tres drenajes que atraviesan el mismo y por otro muro de baldosa al norte explicado en el Patio 2. En este patio se localizaron dos muros gruesos, de construcción de piedra y baldosa sin orden aparente, de los vestigios más tempranos del terreno, los cuales corren de norte a sur, haciendo una escuadra hacia el este.

Otro patio importante, localizado al sur de la Unidad Habitacional B, es el Patio 2 que tiene un ancho de 6.00 m (norte-sur) y un largo de 6.50 m (este-oeste). El patio presenta superficie mixta, parte del mismo es un empedrado, especialmente hacia la pared de colindancia este del terreno y parte de baldosa, específicamente la parte pegada a la Pila 1 del Patio 4. La zona empedrada tiene un largo 6.00 m (norte-sur) y un ancho de 3.30 m (este-oeste) está en buenas condiciones de conservación, aunque la esquina suroeste se observa completamente destruida.

Tiene su ingreso formal (posiblemente un arco simple) con gradas de piedra y un drenaje que corre este oeste, hasta una especie de tragante de baldosa que penetra el muro oeste del patio y se comunica con el sistema de drenajes de la Pila 1. El ingreso tiene un ancho de 1.40 m y el drenaje empedrado tiene un ancho de 1.80 m (se incluyen las tres secciones en que está dividido, sus laterales y su drenaje central) con un largo de 3.50 m desde el empedrado hasta el muro oeste de colindancia con la zona de la Pila 1.

Este muro oeste del Patio 2, presenta también al pie del mismo, un drenaje de baldosa que corre norte-sur con su desfogue en el norte del patio donde se localiza el drenaje del ingreso del patio. Ambas corrientes de agua, van al drenaje general asociado a la Pila 1, que corre norte sur hasta la 4 calle Oriente donde se encuentra el colector municipal. La baldosa usada en este drenaje tiene 0.15 m de ancho por 0.30 m de largo.

Otro de los patios que se excavó en el terreno, es el Patio 3 se localiza al este del terreno, al sur del Patio 4. Es un Patio compuesto por un empedrado, construido sobre ripio, que se asocia al este con un muro bajo, rústico de piedra, pedazos de baldosa, pedazos de ladrillo, mezcla de cal. Este muro corre paralelo al muro de colindancia este, se separa del mismo 0.45 m, formando una jardinera larga, con un muro de 0.40 m de ancho por 15 m de largo. No presenta evidencias de alguna pileta y debió complementar, con un espacio libre, la zona central del terreno donde se localizan algunos de los mejores hallazgos del programa de rescate. Este empedrado debió correr hasta el muro de colindancia sur en donde se localiza otro segmento de empedrado a la misma altura y con el mismo sistema de construcción (Fig.1).

Se detectó un muro fechado constructivamente para el Siglo XVI, que corre norte-sur y compuesto de piedra y baldosa colocados indiscriminadamente, sin nivelación alguna. Un empedrado y una zona de grama, así como los dos muros ejes este y oeste, con sus piletas incluidas. Finalmente se siguió la excavación en una zona de ripio entre el muro de la parte media y el muro cimiento de las piletas, donde se localizó un drenaje de tubo cerámico que llevaba el agua a las piletas.

En el límite sur del terreno, se localizó un cimiento de talpetate del muro de colindancia sur del terreno. Finalmente, cerca de estos vestigios tempranos, se localizó un muro de piedra y baldosa, asociado a un cimiento de pómez. Este muro por su ordenamiento constructivo corresponde cronológicamente con el Siglo XVI de los primeros muros de la ciudad, posiblemente son ejes constructivos mayores.

Un hallazgo que está siendo investigado, es en apariencia, los vestigios de un temascal colonial con raíces prehispánicas. Se localizó en la franja intermedia del terreno, relacionado con una concentración de piedra grande, asociada a tres canales que corren de este a oeste. Al revelar el vestigio, se pudo ver que las piedras están colocadas de forma circular y en apariencia formaba un pequeño recinto que colapsó, cayendo el techo sobre los muros rellenando el mismo. Aunque está demasiado destruido, es una zona relacionada con servicios como baños o letrinas (Fig.1).

Es así que, dentro de los servicios de la vivienda, se presenta una letrina, de fina mampostería tiene forma rectangular con un largo de 2.75 m (norte-sur) y un ancho de 0.60 m (este-oeste). Tiene dos agujeros con un radio de 0.40 m, separados por tabiques que individualizan su construcción. Tiene una altura de 0.65 m y aún presenta su encalado original con restos de pintura roja como se ha reportado para otros de los hallazgos descritos. La letrina fue tapada con piedras que bloquearon sus agujeros, para que no se llenara el depósito que está en buenas condiciones.

El depósito de excretas, un depósito de piedra y argamasa de cal, tiene un largo 2.75 m (norte-sur) con un ancho de 1.80 m (este-oeste) con una profundidad de 3.30 m dentro del talpetate natural. La letrina está asociada a una zona empedrada que la delimita y define como un espacio constructivo importante. Este espacio tiene un largo de 9.10 m de largo (norte-sur) y un ancho de 3.50 m, con una zona de baldosa directamente al pie de la letrina de 4.00 m de largo (norte-sur) y un ancho de 1.10 m (este-oeste).

La zona de la letrina colinda al norte con un pequeño cuarto de baldosa muy destruido que tiene un largo de 3.50 m (este-oeste) y un ancho de 1.80 m, el cual está incluido en el área definida para la letrina. Sus muros son totalmente de baldosa de 0.15 x 0.30 y de 0.30 x 0.30 cm en las partes más gruesas de sus muros. Es un hallazgo espectacular que está en buenas condiciones de conservación.
Otro de los vestigios tempranos a nivel colonial, son unos cimientos que se fechan para el Silgo XVI. Se localizan en el Patio 4, luego de una franja libre sin hallazgos, siendo los muros más antiguos de la ocupación localizada en el terreno pues corresponden al Siglo 1600. Son unos arranques de muros de construcción rústica, conformados de piedra, baldosa, sin ningún orden específico, se colocaron siguiendo el ancho y el alto del muro, pero no tenían niveles intermedios que guiaran e hicieran más fuerte la construcción. Esto es típico de los muros más tempranos de la Antigua Guatemala, que se volvieron más sofisticados y finos con la utilización de la baldosa para definir niveles intermedios o etapas de construcción amarrando de una mejor manera los muros.

En relación con el patrón hidráulico, se excavaron unas Pilas Geométricas, localizadas en unos cimientos sólidos de baldosa. Se tiene un cuadrado compuesto por muros anchos de 1.00 m rodeados de baldosa con el centro constructivo de piedra mediana y grande. Este cuadrado tiene un largo de 9.30 m (este-oeste) y un ancho de 6.30 m (norte-sur). Tiene dos espacios constructivos y definidos por piletas. El espacio este, donde se localizan dos piletas geométricas. La pileta al sur, de perímetro hexagonal y la pileta norte formada por un rectángulo que se remata en sus extremos por semicírculos que le dan a la misma una forma elegante. La pileta hexagonal tiene un largo de 1.00 m (este-oeste) y un ancho de 1.00 m (norte-sur); la pileta rectangular con semicírculos o pileta elipsoidal tiene un largo de 2.00 m. Ambas tiene un profundidad de 0.30 m. El espacio oeste, donde se localizan dos piletas: Una pequeña, rectangular, al este, que tiene un largo 1.50 m (norte-sur) y un ancho de 1.00 m (este-oeste) con una profundidad de 0.30 m. La otra pileta, rectangular, al oeste, no es posible determinar sus dimensiones porque está cubierta por el empedrado del Patio 3, patio contemporáneo que cubrió estos hallazgos. Tiene la misma profundidad que la pileta pequeña. Este espacio constructivo se conectaba con otros rasgos hidráulicos y de jardín que se localizaban en el terreno al oeste del mismo, en donde aún se pueden ver unas jardineras, una cocina y uno de los dormitorios, los cuales fueron restaurados. Sin embargo, la zona está destruida y no es posible hacer un seguimiento constructivo con seguridad (Fig.1).

Asociada a esta zona de muros gruesos y piletas geométricas, se localizó un drenaje que corre en medio de una zona rectangular entre los muros tempranos de esta zona del terreno. Este drenaje es de tubo cerámico, con revestimiento en algunas zonas de baldosa, especialmente en los costados del mismo.

El hallazgo hidráulico más notable del rescate arqueológico, fue una Artesa, de fina mampostería, con su encalado original erosionado pero que aún permite ver pintura roja original sobre el mismo. La artesa tiene un largo de 2.40 m (este-oeste) y un ancho de 1.40 m (norte-sur), el interior tiene un contenedor de 1.89 m (este-oeste). Tiene en el este, una especie de grada o quizás se usó para sentarse o colocar la cabeza durante el baño. Estuvo completamente cubierta por ripio y nadie diría que en esa concentración de materiales mezclados y contaminados saldría un hallazgo así (Fig.1).

Tiene su drenaje en perfecto estado, un tubo cerámico de excelente manufactura, que conducía el agua al suelo natural directamente y la misma buscaba su nivel sola. No se le asocian muros formales, solamente los restos de un muro que presenta las filas de piedra que definían el ancho del muro. Este posible muro corre al este y tiene un ancho de 1.00 m. Se tiene evidencia de un muro muy destruido en la esquina sureste de la zona de piletas bajas, donde también aparecen dos escalones de piedra, que aparentemente son un ingreso a una pequeña zona jardinizada frente a la letrina. Se llegaba a este jardín y se bajaba por los escalones recorriendo un pasillo entre los muros de 1600 hasta llegar a la zona del temascal. Se tienen noticias de otras artesas que serán investigadas en el futuro para relacionarlas con este hallazgo que amerita su restauración y conservación.

La artesa se relaciona con un drenaje que alimentaba de agua a la misma. Este drenaje corre desde el empedrado de la Pila 1 hasta la artesa, pasando por el pequeño jardín o zona abierta entre la letrina de baldosa y la zona de las piletas geométricas. Tiene un largo de 8.30 m noroeste-sureste y 2.30 m norte-sur, con un ancho de 0.40 m (este-oeste). Está compuesto de muros laterales de baldosa que corren paralelamente, cubiertos por baldosas, que cubren directamente el canal que se forma por estos muros laterales. Este es uno de los vestigios más interesantes y de una construcción o albañilería muy fina, como la mayoría de los hallazgos dentro del Silgo XVII.

Finalmente, dentro de los objetivos de investigación propiamente dicho, se excavaron dos Basureros Coloniales, a pesar de la contaminación de los suelos del terreno. Los basureros se localizaron uno encima del otro sellados por una capa de talpetate apelmazado. El Basurero 1 es alargado y está colocado directamente abajo del cimiento de la pared de colindancia este del terreno. Se observan las distintas capas de la deposición de la basura, llenos de carbón, ceniza, semillas, material arqueológico variado.

El Basurero 2 está localizado directamente abajo del Basurero 1 y puede ser una etapa de deposición de la basura anterior, aunque por el momento no se sabe si coincide cronológicamente uno después de otro. Este basurero rompió los rellenos naturales localizados en esta zona del terreno, que son talpetate y luego un relleno de tierra negra mezclado con arena. Tiene la misma descripción del contenido del Basurero 1, es decir, carbón, semillas, ceniza, materiales arqueológicos variados, siendo una excelente muestra la obtenida con esta investigación.

Estos son los hallazgos detectados por medio de excavación intensa a nivel vertical y horizontal a corta y a larga distancia durante la temporada de rescate arqueológico ejecutado en los meses de junio y julio de 2012.
C
onsideraciones finales
La ocupación del terreno se inicia con la construcción inicial de la ciudad de Antigua Guatemala. Las evidencias más tempranas de la ocupación del terreno que corresponden al Siglo XVI, son muros de piedra y baldosa que se asocian a los ejes mayores trazados en toda la ciudad al inicio de la ocupación de la misma. Estos muros no se pueden fechar por cerámica u otro material arqueológico, pues la zona está muy contaminada con ripio, basura y desechos modernos, sin olvidar toda la destrucción que ocasionaron los dueños y el terremoto de 1976. Sin embargo, si se pueden fechar por su técnica constructiva. Son muros que mezclan la piedra y la baldosa indistintamente, sin tener en su construcción nivelaciones constructivas. Son dos muros gruesos de 0.90 m a 1.10 m que tienen una altura actual de 0.80 m, por su antigüedad están en mal estado de conservación. Sin embargo, no fue posible seguir con mayores detalles constructivos, lo destruido de los vestigios no permitió conocer su función o a que rasgo de arquitectura mayor pertenecen, habitacional, talleres, caballerizas, bodegas, etc.

La siguiente etapa ocupacional le corresponde a la construcción de las unidades habitacionales A y B, el Patio 1 y sus rasgos asociados. Además se incluye la red de drenajes que no fue objeto de investigación y que solamente se detectó someramente durante las excavaciones. Estos drenajes deben corresponder a la red que comunicaba todas las viviendas de esta parte de la Ciudad. También se puede situar para esta época el Basurero 2.

La Unidad Habitacional A está directamente enfrente de la 4a Calle Oriente cuyo empedrado está 0.30 cm debajo del nivel de los empedrados y pisos de tabas que forman parte de la misma. Tenía su entrada principal directamente a esta calle la cual fue tapiada en el Siglo XX. De la entrada se pasaba a Recibidor o espacio de espera antes del ingreso a los ambientes de la casa. Este espacio, estaba decorado con un piso de Tabas que presenta el diseño de una estrella de ocho picos (la estrella judía tiene solamente cinco picos) con un marco cuadrado con semicírculos en las esquinas. El Recibidor presenta una banca que corre en dos sentidos, norte-sur pegada a la pared del cuarto de la Unidad Habitacional y este-oeste en el sentido del pasillo de baldosa de entrada a la Unidad Habitacional A. El Recibidor al llegar frente al ingreso del pasillo de baldosa de la Unidad de Habitación, presenta otros diseños de tabas, son tres marcos rectangulares de huesos con diseños interiores distintos en su diseño. El primer marco, pegado al diseño de la estrella, es un marco rectangular con cuatro líneas curvas concéntricas. El segundo marco es rectangular y tiene los diseños de cuatro cruces de huesos, finalmente, el último marco frente a las gradas del pasillo de baldosa, es un diseño geométrico que forma una cruz de cuatro semicírculos a manera de pétalos de una flor o una cruz de pétalos.
La Unidad Habitacional B presenta dos cuartos con sus ingresos, un pasillo de Tabas con diseños circulares y cruces intercaladas y sobrepuestas. Presenta dos cuartos denominados cuarto norte y cuarto sur. El cuarto norte es el mayor y presenta piso de baldosa, con muy pocas baldosas originales en su lugar y con la impronta de la misma en el mezclón de base. Este cuarto presenta una ocupación anterior bajo el piso de baldosa. Por su técnica constructiva, se le puede fechar con el Siglo XVI por el uso de materiales de piedra y baldosa sin nivelaciones constructivas, es un muro que aparentemente forma un sótano o cuarto bajo cuadrado, del cual solo se excavó el muro sur. El muro tiene un grosor de 0.90 m de ancho y un alto de 2.00 m desde el piso de baldosa hasta el talpetate. Se desconoce su función por el momento y llama la atención que aparece en la parte media del cuarto y al norte esta rellenado con ripio flojo que se derrumba fácilmente. Al sur del muro, siempre dentro del cuarto norte aparecen los rellenos de cimentación de la Unidad Habitacional B de manera similar que los rellenos que se describen en los hallazgos por sector para la Unidad Habitacional A. El cuarto sur, presenta la impronta de baldosa y debería presentar la misma ocupación de los rellenos de cimentación antes ya mencionados. El cuarto norte presenta dos accesos, mientras que el sur solamente uno. Frente a ellos y antes del Patio 1 se tiene el Pasillo que presenta restos de una grada finamente tallada en piedra y sus diseños de tabas que recuerdan el diseño de los mándalas. La simbología de los diseños en huesos que se localizaron tanto en la Unidad Habitacional A y la B no serán tratados en el informe final sino, serán motivo de otra investigación posterior.

En síntesis, por estos rasgos, el tamaño de los muros de las Unidades Habitacionales, su antesala, sus Pasillos de Tabas, el Patio 1 y su Búcaro, se está observando una vivienda de una familia pudiente de la Antigua Guatemala antes del terremoto de 1773. El piso de tabas fecharía las Unidades Habitacionales durante los años que componen el Siglo XVII antes del traslado al Valle de la Asunción, estando la vivienda en Antigua Guatemala en pleno desarrollo del periodo colonial de la ciudad. Demuestra la magnificencia de la arquitectura habitacional de una de las ciudades más hermosas de la América colonial. Basta con observar la fina construcción de la letrina, el Patio 2, la Artesa y su canal de baldosa que la nutría de agua, así como la zona de muros de baldosas donde están localizadas las pilas geométricas. A nivel doméstico, se tienen los Basureros 1 y 2, en donde los materiales arqueológicos fueron de abundante frecuencia.

Estos son los hallazgos más importantes que se ha querido describir en este artículo, pues la interpretación de los hallazgos y sus fechamientos se están afinando en un trabajo más profundo, un trabajo de tesis que permitirá hacer comparaciones y documentar aún más los hallazgos tan finamente conservados en este terreno de mucho movimiento de suelos y contaminación.

Referencias
Cáceres, Jorge
2011 Informe Final de la Prospección Arqueológica realizada en 4ª Calle Oriente No. 17 La Antigua Guatemala. Informe presentado al Consejo Nacional de la Antigua Guatemala, La Antigua Guatemala, Octubre 2011. Guatemala.

 

Fig.1: Planta general de excavaciones.