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006 Investigaciones regionales en la Cuenca Mirador, 2013. Richard D. Hansen y Edgar Suyuc-Ley – Simposio 28, 2014

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006 Investigaciones regionales en la Cuenca Mirador, 2013.

Richard D. Hansen y Edgar Suyuc-Ley

 

XXVIII Simposio de Investigaciones
Arqueológicas en Guatemala

Museo Nacional de Arqueología y Etnología
14 al 18 de julio de 2014

Editores
Bárbara Arroyo
Luis Méndez Salinas
Lorena Paiz

 

Referencia:

Hansen, Richard D. y Edgar Suyuc-Ley
2015 Investigaciones regionales en la Cuenca Mirador, 2013. En XXVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2014 (editado por B. Arroyo, L. Méndez Salinas y L. Paiz), pp. 95-104. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

Investigaciones regionales en la Cuenca Mirador, 2013
Richard D. Hansen
Edgar Suyuc-Ley
Palabras clave
Cuenca Mirador, El Mirador, Preclásico, Nakbe y Tintal.

Abstract
During the field investigations in 2013, the Mirador Basin Archaeological Project conducted efforts in research and conservation in three of the most important Preclassic sites, found in the north central area of Petén. The sites of El Mirador, Tintal, and Nakbe are part of an integrated and systematic program that seeks the investigation and conservation on a regional scale. In this sense, the results of the 2013 field Season are of great importance, primarily because of the advances in conservation measures, that has permitted the better preservation of the archaeological discoveries of previous years. In addition, the most significant details of the multi-disciplinary investigations that have been conducted during the past year are discussed.

 

Introducción
El proyecto Arqueológico Cuenca Mirador está enfocado en la investigación, conservación, y desarrollo de la zona nor-central de Petén denominada por geólogos como Cuenca Mirador. Debido a los enfoques teóricos que el proyecto está firmemente comprometido a investigar, se necesita que las investigaciones sean de un carácter regional, que tenga amplio estudio multi-disciplinario de temas ambientales y culturales y de un amplio rango cronológico para poder analizar, entender y divulgar la historia cultural y natural que jamás se ha relatado en la historia de Guatemala. Debido a que el espacio arqueológico permite la investigación de los orígenes de la complejidad cultural, identificación de los factores que permitieron el mantenimiento de la sofisticación política, económica e ideológica, y una clara perspectiva de todos los factores involucrados en la caída demográfica o colapso de dicha región. El proyecto ha realizado exploraciones, mapeo, y excavaciones en 51 ciudades de una variedad de tamaños para poder tener una vista más precisa de la historia humana en este sector de las Tierras Bajas Mayas, y la evolución o sucesión ambiental que ocurrió en esta zona. El conocimiento que se relata aquí ha resultado en más de 221 artículos en publicaciones del proyecto y 801 informes técnicos por colegas de 62 universidades y unidades de investigación.

La Cuenca Mirador fue primeramente identificada como un fenómeno geológico y geográfico por un grupo de geólogos que detectaron las diferencias químicas en la composición de los suelos del sistema, notando que tales suelos parecían diferenciar del resto de Petén (Simmons et al. 1959). La composición geológica también había sido detectada por un grupo de petroleros que exploraron una parte de la zona y quienes notaron que la piedra caliza en la cuenca era más gruesa que el promedio departamental. Fotos satelitales de Infra-rojo de la NASA, publicados por National Geographic en 1992 confirmaron la rara existencia del sistema, notando las diferencias de vegetación en distintos colores, azul representaba la deforestación completa, rojo el bosque alto en aquél entonces, y el color verde-azul la vegetación de los bajos, o lugar por donde se estanca el agua por causa de la depresión deposicional que permitió la acumulación de agua en épocas de invierno. Lo curioso del caso son los mapas DEM utilizados por algunos colegas que indican una elevación en el centro de la cuenca, cuando, en realidad, es una “cuenca deposicional del Eoceno” como fue distinguida por los geólogos Eric Force y John Dohrenwend de la Universidad de Arizona (Force y Dohrenwend 2008). Las investigaciones de estos geólogos de la U.S. Geological Survey han indicado claramente la formación geológica y geográfica de la presencia de la Cuenca. Como fue mencionado arriba, el agua se estanca allí, formando una gran cantidad de bajos con otro tipo de vegetación. La Cuenca está completamente rodeada por una serranía kárstica visible desde cualquier parte dentro del sistema. Este marco natural es sumamente significante porque parece que las fronteras naturales fueron también fronteras culturales, por lo menos en el periodo Preclásico.

Tal vez la virtud más impresionante de la Cuenca es la cantidad de sitios arqueológicos con tamaños que varían entre pequeñas aldeas hasta sitios enormes en concentraciones extraordinarias. Para entender el desarrollo humano y su relación e impacto con el entorno natural, el proyecto se ha enfocado en realizar investigaciones específicas relacionadas a los procesos culturales y naturales en el contexto regional.
La conservación cultural y natural sigue siendo la prioridad del proyecto, que ha tomado un papel activo en la defensa y protección de la Cuenca Mirador, que se encuentra constantemente amenazada por proyectos de construcción de carreteras, invasores agrícolas, deforestación masiva, saqueo arqueológico, caza furtiva, y narcotráfico. Sin embargo, se entiende que la “conservación” y “protección” es todo un proceso, no un evento, que tomará intervención por parte de todos los guatemaltecos, además del esfuerzo de divulgar y entender las verdades que corresponden a la conservación y desarrollo responsable de la zona. Solo se les avisa que queda mucho tiempo antes que desaparezca el último bosque tropical de en América Central.

Durante la Temporada 2013 el enfoque científico de investigaciones orientadas hacia los orígenes, dinámicas, y colapso de sociedades complejas continuaba en los sitios de El Mirador, Tintal y Nakbe, donde se han llevado a cabo excavaciones, mapeo, y exploraciones por parte del proyecto desde 1987. Se registraron algunos descubrimientos importantes y se continuaron implementando medidas de conservación que aumentan la posibilidad de que en el futuro la Cuenca Mirador logre ser reconocida oficialmente como Patrimonio de la Humanidad. El trabajo incluyó excavaciones sistemáticas enfocadas en temas teórico científicos, intervenciones de emergencia, así como la implementación de nuevos sistemas de protección para la arte arquitectónica, medidas especificas de conservación, y el monitoreo sistemático de áreas investigadas con anterioridad. Para poder realizar estas investigaciones, se contó con un equipo compuesto por cerca de 30 personas entre profesionales y técnicos, y aproximadamente 200 operativos provenientes de las comunidades aledañas.

Uno de los hallazgos más sorprendentes a nivel regional en la cuenca fue en los laboratorios y consistió en el descubrimiento de una ocupación del periodo Arcaico. Estudios de polen e isótopos por Dr. David Wahl y sus colegas en tres lagos por la orilla oeste de la Cuenca han confirmado la presencia del polen de maíz alrededor de 2600 AC. En base a una serie de fechas de carbono por parte de la empresa Beta Analytic en Florida, se sabe que los pisos de barro compactado y los agujeros de postes en la roca madre debajo de las plataformas Preclásico Medio del Grupo Oriental de Nakbe datan precisamente a esta fecha (Beta 345809, Beta 345806, Beta 345805). Se sabe que esta ocupación es muy temprana, sin cerámica, y del periodo Arcaico, pero el problema es que para investigarla más, se tendrían que desmantelar edificios que se fechan para el Preclásico Medio. Excavaciones por parte de los habitantes subsecuentes para recuperar relleno y materiales de construcción han minado y destruido la evidencia de estas ocupaciones afuera de la arquitectura monumental temprana. Sin embargo, ya se sabe que la presencia humana indicada en las muestras de polen por fin tiene vínculos con datos arqueológicos.

Investigaciones en El Mirador
La Gran Acrópolis Central
Las investigaciones de campo de 2013 se enfocaron en varios puntos estratégicos del sitio El Mirador (Fig.1), incluyendo la Gran Acrópolis Central. Allí se continuaron las excavaciones intensivas en las Estructuras 313, 314 y 315 bajo la supervisión de la arqueóloga Beatriz Balcárcel. Este conjunto arquitectónico se encuentra ubicado en la esquina suroeste de la Gran Acrópolis y las investigaciones se han enfocado en la exposición horizontal y vertical de la Estructura 313 y las estructuras asociadas, Estructuras 314 y 315. La naturaleza contigua de la arquitectura, así como la similitud de su mampostería, su contemporaneidad, y sus elementos arquitectónicos, sugieren que los edificios funcionaban social y económicamente como una unidad integrada en la misma época. La importancia del conjunto arquitectónico está indicada por la alta calidad de mano de obra en el periodo Preclásico Tardío.

Descubrimientos de interés particular incluyen una pared vertical por la base oriental de la Estructura 313, que se desplomó en forma casi intacta, lo que proporciona información importante sobre arquitectura auxiliar del complejo y las posibles versiones de techos, por ejemplo como bóvedas de piedra y estuco y techos de vigas de madera. Vasijas de cerámica completas se recuperaron de su posición original directamente sobre los pisos del edificio, lo que indica que el abandono fue un evento rápido, completo y permanente, es decir, los habitantes posteriores no reingresaron a las estructuras o de otra manera hubieran alterado la posición de los artefactos. Estos materiales arqueológicos datan del Preclásico Tardío.

Las excavaciones en el Complejo 313, 314 y 315 indican las etapas constructivas de una larga ocupación en el Preclásico Tardío. Según la evidencia acumulada por Balcárcel, el Edificio 313 fue un edifico público, con escalinata ancha y con mascarones de deidades, en este caso, el K’inich Ajaw o Dios Solar sobre las fachadas. Sin embargo, debido a las presiones demográficas u otras razones, se convirtió el templo en una residencia élite, construyendo muros para que la escalinata se hiciera más angosta, tapando los mascarones con muros de mampostería, y construyendo bancas para dormir semejante a las residencias ya conocidas. Además, hubo presencia de cerámica utilitaria, ollas sin engobe, manos y metates. La presencia de incensarios, sin embargo, indica que hubo un enfoque también en ritos religiosos, elementos consistentes con posiciones de poder político, ideológico, y económico en la ciudad.

El Friso Popol Vuh
Las excavaciones continuaron en la zona del “friso Popol Vuh” en la Gran Acrópolis Central. Las excavaciones estuvieron a cargo del estudiante de Arqueología, Dr. Craig Argyle y Dr. Richard Hansen. Hasta la fecha, no hay evidencia de que el friso, que fue detectado en temporadas anteriores, estaba construido en las últimas versiones del reservorio, lo cual sugiere que las manifestaciones del arte debe de estar enterradas debajo de arquitectura puesta exclusivamente para captar agua, y sostiene la propuesta de Hansen de que los reservorios originalmente eran plazas hundidas y secas antes de que se convirtieran en reservorios. Hallazgos incluyeron algunos fragmentos de orejeras de cerámica, y placas de concha con un proto-texto o texto de identificación consistente con el concepto de “name tagging” en la arqueología Maya.
Las excavaciones en el oeste del friso no revelaron mayor evidencia de más esculturas de estuco. Sin embargo, el Dr. Richard Hansen descubrió que los paneles siguen por debajo del piso de las piscinas. La presencia de paneles en excelentes condiciones, con sus colores originales, demuestra la calidad artística y el enfoque cosmológico de los ocupantes de la Acrópolis. Las excavaciones de Hansen revelaron que gran parte de los paneles esculpidos fueron enterrados deliberadamente en la antigüedad. Sin embargo, es evidente que el arte en los paneles inferiores estaba replicado en forma idéntica en ambos lados de la piscina central, ocasionando expectativas de que tal vez representa la fachada de un edificio más antiguo. Muestras de carbono de varias fuentes en el relleno que cubrió el arte de los paneles inferiores fueron procesados por Beta Analytic en Florida, las cuales presentan fechas consistentes de 40 a 10 AC (Beta 351550), 70 a 220 DC (Beta 351551), y 60 a 180 DC (Beta 351553). Según la cerámica recuperada del relleno, y con las fechas de carbono, se puede sugerir que el piso para formar las piscinas de la captación de agua fue colocada entre 60 a 100 DC y el relleno que cubrió el friso está directamente vinculado con el Preclásico Terminal, alrededor de 150 a 200 DC, época en que el sitio fue abandonado casi en su totalidad.

Sin embargo, la fecha de los paneles es aun más temprana, debido a que continúa hacia niveles inferiores de las plazas hundidas, entre 4 a 6 m de profundidad. Una muestra de carbón del interior del edificio directamente al frente del friso dio una fecha de 160 a 130 AC (Beta 351549). La evidencia acumulada de cerámica, estilo de arte, y el contexto estratigráfico sugiere que el friso no puede ser más reciente que 160 AC. Excavaciones en 2014 recuperará muestras adicionales debajo del friso para poder refinar las fechas precisas de su construcción y utilización.

Las excavaciones en el lado oriental de la piscina central revelaron que el arte de estuco ricamente modelado también continúa por debajo de los pisos, sellados por los escombros. Se puede apreciar una imagen grabada, la cual parece representar a una serpiente con la boca abierta, con dos colmillos, y gotas de líquido saliendo de ellos, tal vez representando veneno. Si el perfil es una serpiente, se propone que tal vez representa una versión temprana del glifo Kan, o serpiente, que siglos más tarde formó el glifo Kaan del Reino Kan.

En el área del friso se instaló un techo protector, de base metálica y láminas de policarbonato, el cual se espera brinde una protección adecuada a las esculturas de estuco. La forma y diseño de estos edificios protectores fue inventado por Richard Hansen con cálculos matemáticos para determinar su resistencia, y a vientos fuertes como huracanes por John Cybulski, ingeniero de la empresa Boeing. Hay tres de estos techos ya construidos en El Mirador, pero el último fue terminado en noviembre de 2013 con el liderazgo de FARES-Guatemala (Fig.2). Ninguna de las dos cubiertas protectoras anteriores en El Mirador es comparable en términos de tamaño, complejidad o tecnología debido a que su expansión logró cubrir un área de 33 m por 22 m. Los techos protectores de El Mirador permiten el paso de la luz, pero no los rayos ultra-violeta. Las láminas de policarbonato de color cobre reducen el calor, y la colocación escalonada del enlaminado permite que el aire circule por debajo del techo para que la temperatura y la humedad relativa se mantengan constantes. Los diseños de las columnas y vigas verdes reducen su impertinencia y la visibilidad, lo que permite una integración con la vegetación. Los techos no compiten visualmente con el arte y la arquitectura. Los techos son un buen ejemplo de conservación y la preservación que puede ser empleada en la Cuenca Mirador y en otras zonas del mundo. Una visita a Turquía en mayo de 2013 por medio de una invitación al Dr. Hansen por National Geographic Society y el gobierno de Turquía resultó en la posibilidad de que techos semejantes puedan implementarse sobre sitios importantes en este país.

Estructura 304
Las excavaciones continuaron sobre la escalinata principal Preclásica de la Gran Acrópolis Central, ubicada en la fachada norte de la enorme plataforma que da a la plaza principal de El Mirador. Durante la Temporada de 2013, la excavación fue supervisada por el estudiante de arqueología Josué García. La mayor parte de la escalinata está mal conservada debido a la meteorización de la piedra y alteración prolongada por varias generaciones de vegetación.
La escalera es importante por dos razones. Primero, era el principal medio de acceso a la plaza principal. En segundo lugar, proporciona acceso directo a lo que parece haber sido un trono plataforma real. Este último fue construido de piedras megalíticas, la mayoría de las cuales parecen haber funcionado una vez como estelas y monumentos, y durante el Preclásico Tardío se agruparon juntas para hacer una plataforma. Este trono se encuentra en el extremo norte de la Acrópolis, en medio de un grupo triádico importante, donde se domina la plaza de la Acrópolis Central. La fachada de una fase de construcción más temprana mostró un motivo intrincado de petate (pop) modelado en estuco. La presencia del petate, que es considerado un símbolo de la autoridad real, apoya la hipótesis de que este elemento arquitectónico fue un trono real.

Grupo Cascabel
El Grupo Cascabel está ubicado en el sector de arquitectura monumental del centro cívico formando el borde norte de la Gran Plaza. El trabajo se concentró en tres edificios del grupo. En las bases de las Estructuras 200 y 204 con el fin de estabilizar, consolidar y exponer permanentemente las bases de las fachadas de estos edificios. Para lo cual se están empleando medidas de conservación en las escalinatas de los edificios, así como el mantenimiento de rutina.

En el complejo Cascabel se han localizado evidencias que fechan para el Preclásico Medio, por lo cual su investigación forma parte de un programa de varios años que permita consolidar y exponer estos edificios como parte del circuito que hacen los visitantes al sitio.

Estructura 200
Las excavaciones en la Estructura 200 revelaron toda la piedra y / o escombros de relleno de la fachada sur del edificio. Toda la tierra suelta se ha eliminado de la fachada de la construcción, revelando niveles de terrazas, vestigios de arte arquitectónico, bloques de escaleras, paredes y pisos. El trabajo fue supervisado por el arqueólogo Edgar Ortega.

Una excavación en la fachada oeste del edificio, dejó al descubierto la escalera de la esquina, precisamente en el mismo lugar que había sido descubierta en el lado este del edificio. El trabajo en la cima de la estructura reveló la presencia de al menos dos pisos de estuco gruesos, que se encontraban en buenas condiciones teniendo en cuenta la exposición prolongada a los elementos. También se encontró la misma evidencia que R. Hansen y L. Hansen habían encontrado antes, que el edificio había sido utilizado cerca del final del periodo Preclásico, pero que el edificio fue construido en el periodo Preclásico Medio entre 700 y 400 AC.

Estructura 204
Las excavaciones continuaron en la Estructura 204 del Grupo Cascabel. Los trabajos incluyeron la excavación horizontal de la fachada y la escalera, y la consolidación de la parte superior del edificio. La investigación fue supervisada por el arqueólogo Gustavo Martínez.

Estructura 207
Las excavaciones se iniciaron en la Estructura 207, un edificio ubicado en el extremo sur de la Plataforma Cascabel y con vista a la Gran Plaza León. El trabajo fue supervisado por la estudiante de arqueología Pilar Vázquez-Llorente. La investigación incluyó la exposición horizontal del lado norte del edificio, que parece haber sido la parte posterior de la estructura. Un pozo de prueba colocado junto a la base del edificio reveló una secuencia de al menos cinco plantas, con cerámica que data del periodo Preclásico Tardío que se encuentra en todos los pisos, excepto el más bajo. Por lo tanto, no toda la plataforma Cascabel fue construida durante el periodo Preclásico Medio; sino que la plataforma fue modificada y ampliada durante el periodo Preclásico Tardío (300 AC-150 DC).

Complejo Danta
Se llevaron a cabo excavaciones intensivas y procedimientos de consolidación de arquitectura en el Complejo Danta, la estructura piramidal masiva que domina el lado oriental de El Mirador. Las excavaciones fueron supervisadas por el Lic. Edgar Suyuc, la Licda. Sheryl Carcuz y con la asistencia de la estudiante Marissa López.
El trabajo en el Grupo Pava, situado en la primera plataforma de Danta, incluida la excavación de la escalinata principal del edificio. Se hicieron trabajos de conservación en la parte expuesta de la escalinata de acceso. Las excavaciones a lo largo de la fachada norte del edificio examinaron la forma de la pirámide la Pava. Exploraciones en el lado sur revelaron grandes bloques, colocados con el eje largo dentro del edificio, que son característicos del periodo Preclásico Tardío, fecha de construcción de la pirámide la Danta.

Las excavaciones en la base del tercer nivel de la pirámide de la Danta revelaron restos de un muro en la esquina noroeste de la plataforma. Esta plataforma, la más masiva de las plataformas en la Danta, será el tema central del trabajo futuro. Las excavaciones realizadas exploraron las paredes de la esquina suroeste del edificio, dejando al descubierto las esquinas rebajadas del edificio y los artefactos en la cima de las superficies de terrazas. Las piedras masivas colocadas con el eje largo en el edificio son una característica arquitectónica estándar del edificio. Los artefactos datan de la construcción de la estructura para el periodo Preclásico, mientras que una ocupación tardía sobre los escombros revela una reutilización del edificio cerca de 800 años más tarde.

Casas no visibles
La investigación continuó durante la temporada de 2013 sobre el problema de estructuras no visibles, que se han sido puestas de manifiesto en la Cuenca del Mirador y en otras áreas de las Tierras Bajas Mayas. Hace una década, el Dr. Kevin Johnston, entonces profesor en la Ohio State, identificó las casas ocultas en el sitio de Itzan, situado en la región de Petexbatún al sur de Petén. En El Mirador y Nakbe, el Dr. Hansen, Carlos Castellanos, Stephanie Schrodt y Beatriz Balcárcel han reportado evidencia de casas similares, por lo cual desde hace varios años el Dr. Johnston fue invitado a estudiar el fenómeno en la Cuenca Mirador. Al determinar el número de casas, incluidas las no visibles en El Mirador, permitirá a los arqueólogos reconstruir el tamaño y la densidad de la población del lugar. Una casa “oculta” era una residencia con un techo y paredes perecederos y un suelo de tierra apisonado, se asemeja a lo que la mayoría de personas ocupan en Petén hoy día. Después del abandono, estas estructuras se enterraron bajo unos pocos centímetros de los suelos de la selva, sin dejar indicios superficiales de su existencia.

Casa del Coral
Una de las excavaciones más interesantes de 2013 fue supervisada por el estudiante de arqueología Douglas Mauricio, quien en 2012 descubrió este edificio saqueado, con grandes cantidades de estuco pintado y modelado. Se realizaron excavaciones de salvamento en el edificio, ubicado al este de la pirámide de Danta y revelaron que la decoración de la pared externa del edificio había sido con estas esculturas y se había derrumbado con el pasar del tiempo. Un total de 13 cabezas, todas cabezas-deidad fueron recuperadas, algunas en estado casi completo (fragmentadas). La cantidad notable de arte en un edificio de tamaño modesto y discreto ha llevado a los arqueólogos a preguntarse por qué este edificio, que data del periodo Clásico Tardío, fue objeto de tan elaborada decoración (Fig.3). El trabajo futuro será exponer y examinar el edificio original y la búsqueda de áreas en las que su arte pueda estar intacta.

Intervenciones en Tintal
Tintal es uno de los sitios más grandes del mundo Maya, unido a El Mirador por una calzada. Además de dimensiones monumentales, tiene elementos arquitectónicos excepcionales como fosas, canales, canchas de pelota, y palacios, lo cual lo hace crucial para el conocimiento de la dinámica social del Preclásico y Clásico en la Cuenca Mirador. Por tal razón durante la temporada 2013 se realizaron excavaciones de sondeo en varias partes del sitio, principalmente en la fosa que rodea el epicentro, ya que es una característica que contaba con la urgencia de ser fechada. Así mismo, se inició con el mapeo con Estación Total, para tener un mapa más preciso (Fig.4). El mapeo se llevó a cabo por primera vez en el sitio con tecnología de Estación Total. La gran parte de la nomenclatura de la arquitectura del sitio fue asignada por el proyecto en 2004. El mapa nuevo emplea tecnología láser, que puede producir versiones 3D y localizar con precisión las excavaciones y estructuras.

Se llevaron a cabo extensas excavaciones, por primera vez desde 2004 en Tintal. El trabajo fue supervisado por el Dr. Thomas Schreiner y los estudiantes de arqueología Enrique Hernández y Francisco López, más el artista arqueológico Hiroshi Iwamoto, y la empresa de topografía DEPIC. El primer logro fue el establecimiento de un campamento arqueológico del proyecto, que se encuentra cerca del helipuerto y se separa del campamento turístico principal cerca de la aguada. Aunque el campamento esta a una distancia considerable de las instalaciones existentes cerca de la aguada, o embalse sitio, el proyecto tiene planificado implementar medidas de captación de agua que permitan una presencia cerca del helipuerto. Aquí el campamento científico evitará gran parte del tráfico a lo largo del camino por los turistas, xateros, chicleros y mulas. Fue el lugar elegido por su proximidad a los principales grupos de arquitectura, como el complejo Mano León y también al helipuerto, donde los suministros y personal de vez en cuando son dejados. El nuevo campamento ofrece un cierto grado de privacidad de los numerosos chicleros, xateros y los turistas que viajan por el sendero en dirección a El Mirador.
Los resultados preliminares de la investigación indican que hubo una ocupación Preclásico Tardío y del periodo Clásico, sin embargo análisis más detallados de los materiales pueden indicar fechamientos más tempranos.

Intervenciones en Nakbe
El trabajo arqueológico preliminar se inició en Nakbe, que se ubica a 12 km al sureste de la pirámide la Danta de El Mirador. Richard Hansen investigó extensamente el sitio desde 1987 hasta que el trabajo se detuvo en 1998. El trabajo de 2013 en el sitio fue motivado por el peligro que corre todo el arte y la arquitectura expuesta, por no estar protegida convenientemente. En respuesta al creciente interés público, el Proyecto de la Cuenca Mirador reanudará una amplia labor en el sitio con el objetivo de estabilizar, consolidar y conservar su arquitectura, mucha de la cual es muy antigua, que data del periodo Preclásico Medio (1000 AC – 400 AC). En diciembre de 2013, junto con un equipo de trabajadores, se estableció en Nakbe una nueva área para instalación de campamento y evaluar la condición de todos los edificios importantes conocidos, con el fin de planificar esfuerzos futuros de intervención prioritaria. El campamento original, se coloca directamente en la plataforma principal del Grupo Occidental en el sitio, es un lugar no apropiado para un campamento permanente. Esta ubicación proporciona un mejor acceso al helipuerto y la fuente de agua permanente en Zacatal, y está más lejos del centro turístico del sitio.

Como ya se dijo durante la Temporada 2014 se están intensificando los trabajos en este sitio. Durante este año se han iniciado ya intervenciones en la Estructura 1, Estructura 27, Estructura 51-52 y el Grupo Códice.

Laboratorio
Los miembros del equipo del proyecto, han trabajado en el laboratorio en la Ciudad de Guatemala procesando datos, consolidando artefactos, clasificando miles de tiesos y lascas recuperadas durante la temporada de campo, trabajo que incluye limpieza, consolidación, fotografía, clasificación, interpretación, selección de tiestos para colecciones tipológicas, preparativos técnicos previos a la entrega de artefactos para el Museo Nacional de Arqueología, etc. Todos los materiales arqueológicos están marcados, clasificados y separados de acuerdo al sitio y procedencia dentro de cada sitio.

El Proyecto considera que los artefactos recuperados durante las excavaciones cuidadosamente controladas tienen un importante valor intrínseco, ya que son “finitos”, lo que significa que nunca más se pueden recuperar de su contexto original de nuevo. Sin duda, la futura evolución de la tecnología permitirá a los científicos recuperar datos adicionales de artefactos cuyos contextos originales se han documentado con precisión. Por esta razón, el proyecto almacena todos los artefactos para que estén disponibles para nuevos estudios en cualquier momento. Con los avances tecnológicos vienen oportunidades para nuevas formas de estudio, oportunidades que no estarían disponibles si el proyecto fuese por desechar artefactos después de su análisis inicial.

Comentarios
El equipo de conservación altamente capacitado continuó consolidando y estabilizando la arquitectura monumental en El Mirador, el trabajo se centra en el uso de la piedra y el estuco. Este trabajo contribuye enormemente al objetivo de preservar y conservar los edificios a largo plazo por su valor científico y turístico.
Es importante el desarrollo social y económico de las comunidades de la cuenca de la que se extraen muchos trabajadores del proyecto y personal de apoyo. Un componente de este proceso es la educación de los trabajadores en el campo. La educación produce grandes avances personales y a la larga en la comunidad. Este es el inicio de comprender la importancia natural y cultural de la Cuenca del Mirador y su papel en la conservación.

Referencias
Force, Eric y John Dohrenwend
2008 Geologic and Geomorphologic Analysis of the Area of the Mirador Basin Archaeological Project. U.S. Geological Survey, University of Arizona. Informe en los archivos de Foundation for Anthropological Research & Environmental Studies (FARES), Idaho. En imprenta, FARES Guatemala, 2014.

Simmons, Charles S.; José Manuel Tarano y José Humberto Pinto
1959 Clasificación de Reconocimiento de los Suelos de la República de Guatemala. Editorial del Ministerio de Educación Pública, Guatemala.

Fig.1: Mapa del área central de El Mirador (cortesía de FARES).

Fig.2: Diseño de la cubierta protectora sobre el “Friso Popol Vuh” de la Gran Acrópolis Central”
(Adelzo Pozuelos).

Fig.3: Cabeza de estuco modelado localizado en la estructura “la Casa del Coral”
(dibujo por G. Valenzuela).

Fig.4: Mapa parcial 3D, del área central de Tintal (DEPIC – C. Morales-Aguilar).