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073 Sitio arqueológico Los Monos: el desarrollo de un asentamiento secundario en la Cuenca de los Lagos, Flores, Petén, Guatemala. Adriana Lucia Segura Rodas – Simposio 27, 2013

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073 Sitio arqueológico Los Monos: el desarrollo de un asentamiento secundario en la Cuenca de los Lagos, Flores, Petén, Guatemala.

Adriana Lucia Segura Rodas

 

XXVII Simposio de Investigaciones
Aqueológicas en Guatemala
Museo Nacional de Arqueología y Etnología
22 al 26 de julio de 2013
Editores
Bárbara Arroyo
Luis Méndez Salinas
Andrea Rojas

 

Referencia:
Segura Rodas, Adriana Lucía
2014 Sitio arqueológico Los Monos: el desarrollo de un asentamiento secundario en la Cuenca de los Lagos, Flores, Petén, Guatemala. En XXVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2013 (editado por B. Arroyo, L. Méndez Salinas y A. Rojas), pp. 891-902. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

Sitio arqueológico Los Monos: el desarrollo de un asentamiento secundario en la Cuenca de los Lagos, Flores, Petén, Guatemala
Adriana Lucía Segura Rodas
Palabras clave
Tierras Bajas Centrales, Sitio Arqueológico Los Monos, Patrón de Asentamiento,
Preclásico Tardío al Postclásico Temprano.

Abstract
Extensive archaeological surveys conducted over the last decades in the Maya Lowlands have shown activities and social, political, economic and ritual hierarchies, referred to a regional scale. The political landscape is complemented by analysis of artifacts, which allows us to approach to the society that has produced, used, discarded and abandoned. Despite the valuable efforts of a large number of researchers, projects and programs, there are areas pending of survey and study, it creating gaps. Considering that the settlement pattern allows us to know the organization, distribution and composition of society, becomes a useful tool for further research processes in rural pre-Hispanic areas, those essentials to understand the regional organization.

Introducción
Las labores de reconocimiento y análisis del patrón de asentamiento en el sitio arqueológico Los Monos, se llevaron a cabo como parte del Programa Atlas Arqueológico de Guatemala del Ministerio de Cultura y Deportes, que desde 1987 ha trabajado principalmente en áreas afectadas por el incremento de población, agricultura y ganadería, en el departamento de Petén. Los resultados se articulan para dar forma al presente estudio, con el fin de contribuir al entendimiento de la sociedad maya prehispánica de las Tierras Bajas Centrales. La necesidad de analizar la sociedad prehispánica desde una perspectiva regional, ha llevado a los arqueólogos a realizar estudios de patrón de asentamiento en áreas no acostumbrados, dando pie a estudios como el presente, desarrollado en tres Reservas Naturales Privadas: AA, Monte María y La Democracia, al este de la laguna Macanche, en el kilómetro 45 de la carretera que conduce a Melchor de Mencos.

Los amplios reconocimientos arqueológicos llevados a cabo en las últimas décadas en las Tierras Bajas Mayas han permitido observar las actividades y jerarquías sociales, políticas, económicas y rituales a nivel regional (Laporte y Morales 1994: 210). Sin embargo, aún existen áreas determinadas que no han sido objeto de estudio, generando vacíos de información a nivel localizado en diversos puntos del paisaje. Considerando que el patrón de asentamiento permite conocer de manera integral la organización, distribución y composición de la sociedad, el análisis profundo del que han sido objeto los grandes centros urbanos, se debe complementar a través de la investigación de las áreas rurales, intersitios o de sostén, lo que nos permite conocer de manera más profunda a la base de la sociedad.

El principal objetivo de esta investigación es contribuir a la construcción histórica de la región a través del análisis sistemático de la organización y distribución del sitio arqueológico Los Monos, de especial interés para la comprensión del desarrollo cultural de la cuenca de los lagos de Petén.

Objetivos de la investigación
General
• Interpretación del Patrón de Asentamiento en el sitio arqueológico Los Monos, para hacer un aporte al conocimiento de la historia antigua de la cuenca de los lagos de Petén.
Específicos
• Realización del levantamiento planimétrico del sitio arqueológico Los Monos, a través del reconocimiento y mapeo de las evidencias culturales registradas en el área de estudio.
• Determinar la secuencia de ocupación del sitio arqueológico Los Monos, por medio de excavaciones estratigráficas y el análisis del material cultural recuperado.
• Identificar las características geomorfológicas del territorio sobre el cual se encuentra distribuido el sitio arqueológico Los Monos.
• Analizar la disposición de los conjuntos arquitectónicos del sitio arqueológico Los Monos y su distribución sobre el paisaje.
• Inferir la relación del sitio arqueológico Los Monos con otros asentamientos del área, a través de la identificación de similitudes y diferencias evidenciadas en el patrón de asentamiento.

Metodología
Los trabajos de investigación científica que se llevaron a cabo en el sitio arqueológico Los Monos, aplicaron la metodología empleada por el Programa Atlas Arqueológico de Guatemala el cual consiste en el sistema de reconocimiento por cobertura total (Laporte 2006:4). Los amplios reconocimientos realizados en las últimas décadas en las Tierras Bajas Mayas han permitido conocer de forma más amplia la organización regional de la sociedad prehispánica. En este sentido, el Atlas Arqueológico de Guatemala ha demostrado que el estudio regional de patrón de asentamiento, es altamente efectivo cuando se ha identificado la posición de los conjuntos arqueológicos de una región, proporcionando nociones sobre la estructura social y económica del territorio (Laporte et al. 2005:4).

Para el levantamiento planimétrico de los rasgos arquitectónicos evidentes en superficie, se utilizó el sistema de brújula y cinta métrica desde una estación georeferenciada. La distancia fue levantada haciendo uso de una cinta métrica de 50 metros de largo, elaborada en fibra de vidrio para minimizar las variaciones debido a las condiciones atmosféricas. Cada estación se ubicó al centro de los conjuntos arquitectónicos y se localizó utilizando un GPS de navegación Garmin E Trex, Vista HCX con el fin de elaborar un plano final que pueda ser georeferenciado y así poder relacionarlo espacialmente sobre las hojas cartográficas 1.50,000 del Instituto Geográfico Nacional. Desde estas estaciones, haciendo uso de una brújula Brunton, con el fin de situar cada una de las estructuras se tomaron tres esquinas en cada montículo para determinar la conformación planimétrica. En el levantamiento también se incluyeron los registros de otros rasgos culturales como chultunes y recintos funerarios.

Con el fin de determinar la secuencia de ocupación del sitio arqueológico Los Monos, se analizaron los materiales cerámicos recuperados a través de excavaciones estratigráficas. Los pozos de sondeo de 1 m², fueron trazados en plazas y patios, siguiendo los ejes principales y presentaron diferentes profundidades de estratos culturales, hasta alcanzar la roca natural o suelo estéril. Los materiales recuperados en cada lote fueron etiquetados utilizando una nomenclatura de tres niveles Operación (se refiere al numero de identificación del sitio), Suboperación (se refiere al numero de sondeo) y Lote (se refiere al nivel o estrato). Una vez realizados los sondeos estratigráficos, se procedió a elaborar los registros fotográficos correspondientes, así como los dibujos de perfiles de excavación, donde se utilizó un sistema de nivelación y cinta métrica. El trabajo de campo concluyó con el proceso de relleno de excavaciones.

De manera consecuente con los trabajos del Atlas Arqueológico en la región, el análisis de jerarquía política se realizó a través del Modelo de Gravedad, incluyendo la aplicación de los Polígonos de Thiessen (Hodder y Orton 1990; García Campillo 1992). Así, el modelo considera la importancia de cada centro, expresado en el volumen de producción, número de habitantes, tamaño del centro y otras variables. De esta manera, los límites son colocados de acuerdo al peso relativo de los centros (Laporte y Mejía 2005).

En el área Maya ya se ha aplicado esta técnica en las Tierras Bajas del Norte (Kurjack y Garza 1981), en el sur de Belice, es decir de Pusilha, Nim Li Punit, Uxbenka y Lubaantun (Dunham, Jamison y Leventhal 1989) y a través de la cuantificación de bloques glíficos en el norte de Yucatán (García Campillo 1992). En un área más cercana, el modelo se utilizó para explicar la complejidad y organización política de la región del sureste de Petén (Laporte y Morales 1994).

La aplicación que ahora se presenta responde al desarrollo del programa de reconocimiento y registro del sitio Los Monos en la Cuenca de los lagos de Petén. En el Modelo de Gravedad puede emplearse distintas variables por lo que se ha formado una escala de valores que integra información sobre arquitectura, funcionalidad, monumentos, modificación del paisaje, grupos habitacionales, áreas útiles y otras variables. Algunos factores considerados para agrupar la información del asentamiento y para situar a los sitios en rangos jerárquicos, son el área ocupada por cada sitio, la cual puede relacionarse a la población, un estimado relativo del volumen de la arquitectura monumental en cada sitio y la presencia de una variedad de rasgos que se cree tengan importancia socio-política (Hammond 1972; Dunning y Kowalski 1994). Estas variables articulan la información sobre los sub-sistemas tecnológico, social e ideológico, a manera de contemplar la manipulación del espacio, la ubicación y disposición de los individuos, actividades y su disposición sobre el paisaje (Ashmore, Schortman y Urban 1987), por lo que incluye la distribución de los grupos centrales, orientación, mecanismos en el control del acceso, así como tipos de grupos monumentales y de las plazas públicas (Laporte y Mejía 2005).

Todo el material cultural recolectado del proceso de excavación fue analizado en el laboratorio del Proyecto Atlas Arqueológico. Para el análisis de este material se utilizó el sistema Tipo- Variedad, en una forma estandarizada y puntual, que pretendió observar el incremento y continuidad poblacional reflejada en el uso de determinados tipos y específicamente variedades, algunas de ellas que son consideradas de producción local (Laporte y Corzo 2002: 507).

Por otra parte, se realizó un análisis cartográfico del territorio en base a los mapas 1:50,000 del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el cual fue superpuesto con los levantamientos georeferenciados de los distintos vestigios arqueológicos de Los Monos, con el fin de determinar la relación circunstancial de los espacios utilizados por los antiguos habitantes para desarrollar sus edificaciones. Durante el proceso de estudio se contó con la asesoría científica del Proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala, así como con la colaboración técnica del Centro de Monitoreo y Evaluación del Consejo Nacional de Áreas Protegidas –CEMEC– .Mediante un proceso dirigido de investigación documental, se construyó una matriz teórica para proceder a la interpretación de los resultados obtenidos, tanto a nivel de campo como en labores de gabinete. Siguiendo la metodología utilizada por el Proyecto Atlas Arqueológico, se realizaron los análisis territoriales internos y contextuales del sitio arqueológico Los Monos, empleando de manera complementaria el Método Gravitacional y los Polígonos de Thyessen (Laporte et al. 2006).

Sitio arqueológico Los Monos
El reconocimiento del sitio arqueológico Los Monos cubrió un espacio de 15 km² aproximadamente. En una zona cercana a la laguna de Macanche, al norte del kilómetro 45 de la carretera que conduce a Melchor de Mencos, el estudio arqueológico se desarrolló en las Reservas Naturales Privadas AA, Monte María y La Democracia.

Los trabajos de reconocimiento fueron dirigidos a las áreas centrales del sitio, de acuerdo a la metodología de prospección arqueológica del proyecto. En el presente documento se detallará el trabajo de prospección arqueológica llevado a cabo durante las temporadas de campo de los meses de febrero, marzo, abril y mayo de 2010.
A través del reconocimiento general del área se obtuvo la localización del sitio arqueológico Los Monos, cuya zona central se encuentra en las coordenadas 16º56’52.6” Norte y 89º32’42.7” Oeste, aproximadamente 5 km al norte de la comunidad El Naranjo, en el municipio de Flores, Petén, por el camino de terracería que conduce a la aldea Aguadas Nuevas (Fig.1).
L
os Monos
El sitio arqueológico Los Monos se ubica en un área de colinas kársticas, que por su morfología se identifica como una formación Kegelkarst (Karst Cónico) de 30-120 m de altura y una densidad de 15-30 colinas/km². El karst cónico por su morfología se les conoce como exókarsticas, y es donde el relieve predominante está constituido por colinas residuales de paredes verticales (tumkarst) subverticales (kegelkarst), desarrolladas sobre rocas carbonatadas (calizas) masivas de gran espesor, sometidas a la influencia de un clima tropical (Lehmann 1936).

 

Área Central
Se sitúa en la cima de una elevación dominante visible desde larga distancia, característica del sistema turmkarst de acuerdo a la clasificación de Gutiérrez (2008). El área central está compuesta por cinco conjuntos (A, B, C, D, E). La plaza A (Fig.2) fue definida como un Conjunto de tipo Grupo E, con un amplio espacio útil de 1290 m². definiéndolo como rasgo de definición de centros para la zona en cuestión, es decir, el sureste y centro-oeste de Petén, se considera al Conjunto de tipo Grupo E como complejo arquitectónico predominante (Laporte y Mejía 2005:17).
El grupo A de Los Monos se levanta sobre un basamento de aproximadamente 2.00 m de altura. En la cima se distribuyen seis estructuras siendo la principal la Plataforma Este la cual tiene una planta convencional, y sólo presenta el templo mayor con proyección posterior. La Plataforma Este alcanza los 38.00 m de largo, 7.00 m de ancho y 4.00 m de altura. La escalinata de acceso es central y saliente, el templete central se encuentra completamente depredado, pero es posible que tenga escalinata posterior.

La Plaza tiene un patrón de patio cerrado con un área útil de 1290 m², la estructura del extremo Norte es rectangular y de bajo tamaño con 1.0 m de altura y 14.3 m de largo. Al Sur se localiza otra plataforma similar a la Estructura Norte con 0.30 m altura, 15.0 m de largo y 5.0 m de ancho. La Estructura Oeste se encuentra parcialmente destruida debido a que en la parte frontal sobre las gradas fue completamente depredada, tiene una altura aproximada de 3.00 m. Es de forma no convencional debido a que el lateral norte es de mayor proporciones que el lateral sur. Lo que en determinado momento hizo suponer que era un adosamiento que había sido superpuesto en una etapa constructiva posterior a la estructura principal. Cuenta con una escalinata saliente, no fue posible determinar banqueta superior debido al deterioro ocasionado por el saqueo realizado al centro de la estructura, en la parte frontal de la estructura se localizó un saqueo donde fue posible observar una especie de tablero cuadrangular en alto relieve.

Se registraron dos estructuras aisladas, una en el extremo Norte de la plaza A, teniendo 12.00 m de largo por 10.00 m de ancho y de aproximadamente 1.00 m de altura, la segunda estructura se observo en el extremo Noreste de la Plaza B, teniendo 5.00 m de largo por 5.00 m de ancho y de aproximadamente 1.00 m de altura.
El Grupo B se encuentra acomodado en el extremo norte del cerro está compuesto por tres estructuras de bajas dimensiones sobre una plataforma basal, que supera el 1.00 m de altura. El patrón de plaza es abierto al sur con un área útil de 195 m².
El Grupo C es un típico patio abierto al este con un área útil de 374 m². En el extremo noreste del grupo se localizaron dos chultunes los cuales son característicos del área habitacional, los grupos arquitectónicos poseen características residenciales, donde residen familias nucleadas o extensas.

Por su parte, el Grupo D se encuentra ubicado en el lado sur del Complejo, cuenta con un patio cerrado y está formado por estructuras de baja altura.
Como parte de las actividades de campo, en el área central se realizaron siete pozos de sondeo en el Conjunto Tipo Grupo E (M. Reyes y A. Segura, 2010), y calas de acercamiento para la definición arquitectónica (G. Valle, 2010), mientras que en el Grupo D, solamente se hicieron pozos de sondeo.

Área Habitacional
En el área habitacional se registraron 32 grupos formados por un total de 141 montículos. En este sector se excavaron siete pozos de sondeo distribuidos en los Grupos 2 y 5 se determinaron como Unidades Habitacionales Complejas caracterizadas por asentamientos prehispánicos ubicados sobre cerros alargados que conforman grandes serranías. Las Unidades Habitaciones Complejas son definidas como grupos que revelan preponderancia económica, social e independiente, como pequeñas comunidades manteniendo cierta autonomía del área central, que se distinguieron por sus características formales e implicaciones sociales, conformadas por personas que habitualmente se relacionan entre sí, con vínculos de parentesco, el cual jugaba un papel importante ya que la producción y el conjunto de relaciones económicas se realizaban en comunidad, por lo que es necesario analizar el conjunto de grupos como Unidades Habitacionales Complejas y no de forma dispersa (Samayoa 1993:29).

Mientras que el área central se encuentra en áreas de pastizales y ganadería, el área habitacional del sitio se distribuye en las Reservas Naturales Privadas (Fig.3).

Unidad Habitacional Compleja 33
La Unidad Habitacional Compleja 33 es el área con la mayor concentración de habitaciones del sitio. También se observaron varios montículos aislados y chultunes en diversos puntos de estos grupos. La Unidad Habitacional se encuentra dispuesta sobre un cerro alto y alargado de origen calizo. Conformada por seis grupos claramente diferenciados que contienen un total de 30 estructuras mapeadas con un índice de depredación mucho más bajo que en el Conjunto de Grupo Tipo E. En este sector se realizaron nueve pozos de sondeo distribuidos en los Grupos B y F.

Unidad Habitacional Compleja 34
Ubicada al norte de la Unidad Habitacional Compleja 33, esta Unidad Habitacional se encuentra conformada por cinco grupos claramente diferenciados que contienen un total de 21 estructuras con medidas aproximadas de 2.00 m de altura, 0.50 m de ancho y 1.25 m largo, se observaron chultunes y una estructura aislada en el extremo noreste del Grupo 34 E, se localiza al igual que ella sobre un cerro alargado de morfología cónica, teniendo la mayor concentración de montículos en el extremo noroeste del cerro. Lo componen seis grupos (Fig.4).

Unidad Habitacional Compleja 36
Se ubica al igual que las anteriores sobre un enorme cerro kárstico alargado, teniendo la mayor concentración de montículos en el extremo noroeste. La componen seis grupos con un total 20 estructuras. En este sector se realizaron cuatro pozos de sondeos distribuidos únicamente en el grupo A (Fig.5).

Unidad Habitacional Compleja 37
Se sitúa sobre un enorme cerro alargado con morfología cónica, lo componen siete grupos, siendo las coordenadas 16º58’43.3” y 89º32’45.3”. Con un total de 20 estructuras, cuatro chultunes, el registro fue realizado por la estudiante Sandra Ventura (2010) y una estructura aislada en el extremo noroeste del Grupo 37 E. Este conjunto arquitectónico debido a las características de su patrón de agrupamiento, permite ubicarlo junto con otros grupos (33, 34 36) como Unidad Habitacional Compleja (UHC), concepto que ya había sido empleado por Samayoa (1993:29) y Reyes (2004:55) (Fig.6).

Secuencia de ocupación prehispánica
Las excavaciones realizadas durante el 2010 en Los Monos permitieron recuperar una limitada colección de materiales arqueológicos que incluyen restos cerámicos, líticos y malacológicos. El análisis general de la muestra permiten identificar restos de vasijas cerámicas, artefactos de pedernal, lascas, pulidores, silbatos, navajas prismáticas, puntas de proyectil, caracoles de agua, manos de moler, huesos de animales. La metodología de excavación utilizada en este sitio incluye pozos estratigráficos, registro de saqueos, calas de acercamiento, registro de esquinas. El número de excavaciones es de 33 sondeos estratigráficos, divididos en: dos registros de saqueos, seis calas de acercamiento y una definición de planta, que se ubicaron frente a las Plataformas de estructuras, centro de Plazas Públicas y Centro de Patios de Unidades Habitacionales Complejas.

Con el fin de determinar la secuencia cronológica preliminar del sitio arqueológico se llevo a cabo el análisis de los materiales cerámicos recuperados durante las excavaciones. Los datos que se presentan a continuación son el resultado del trabajo de laboratorio realizado durante el año 2010-2011 con colaboración de la Licda. Mara Reyes, del Proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala, la muestra fue tomada de los siguientes grupos: Conjunto de Tipo Grupo E, UH (Grupo 2 y Grupo 5) y en las UHC 33 (Grupo B y F), UHC 36 (Grupo A), UHC 37 (Grupo B y E), en total la muestra recuperada es de 2264 tiestos.

La Esfera Chicanel correspondiente al Preclásico Tardío que abarca del 300 AC-100 DC, presenta un total de 331 tiestos (15 %), siendo la tercera más representativa de la muestra. Es evidente a nivel tipológico la fuerte presencia de la clase Paso Caballos Ceroso con 229 tiestos, constituyéndose como la más representativa de de este periodo. La clase Uaxactun Sin Engobe por su parte, posee 40 tiestos, mientras que la muestra de la clase Mars Naranja presenta únicamente dos fragmentos de platos. Esta primera ocupación para el Preclásico Tardío fue representativa extendiéndose a todo el sitio.

Como sucede en toda el área de Tierras Bajas la monocromía de engobe ceroso es representativa de éste complejo. Si bien prevalece el engobe rojo, la cerámica de color negro, café y crema está presente aunque de forma limitada. En cuanto a la cerámica sin engobe, sobresalen tipos como Paila Sin Engobe, Zapote Estriado indicando esto una función utilitaria.

La Esfera Tzakol y Chicanel Periférico corresponde al periodo Clásico Temprano que abarca del 300 al 500 DC. Este es el periodo menos representado de la muestra, alcanzando a penas el 1%, la única representavidad cerámica que se tiene fue localizada en contextos sellados en material de relleno dentro de las estructuras tal es el caso del Escondite E 100 y E 108, el primero de ellos compuesto por dos cuencos de paredes altas del tipo Águila Naranja localizado sobre piso interior de la Plataforma Este.

Y el segundo consiste en varios fragmentos de incensarios localizados dentro de un escondite en la subestructura suroeste de bajo del marco decorativo de la fachada frontal. Estos forman parte del Conjunto de tipo Grupo E (M. Reyes y G. Valle, 2011).
La cerámica correspondiente al Clásico Tardío/ Tepeu 2 que abarca del 600 al 800 DC. con una muestra de 929 tiestos 41% siendo la segunda más representativa de todo el material cerámico que se localizó en el Los Monos, ya que se tiene nuevamente actividad ocupacional, la población se dispersa en todo el sitio. Es evidente a nivel tipológico la fuerte presencia de la clase Petén Lustroso con un total de 658 tiestos, así como la clase Uaxactun sin engobe con 268 tiestos y la Clase Cenizo Engobe Rojo con 3 fragmentos, Camarón inciso Camarón, las vasijas utilitarias son las que dominan la muestra. Sin embargo en los sondeos ubicados en el área central del sitio: Grupos A, B, C, D solamente en los Pozos 1 y 4 situado el primero en la plataforma Este del conjunto tipo Grupo E y el pozo 4 ubicado al frente de la Estructura Norte del mismo grupo, presentan materiales Clásico Tardío incluso en capas superficiales.
La cerámica correspondiente al Clásico Terminal/ Tepeu 3 que abarca del 850 al 950 DC, con una muestra de 965 tiestos 43 %, en este periodo es cuando sucede la mayor ocupación del sitio con una mucha innovación y continuidad evidente no solo en el material cerámico analizado sino en las diferentes etapas constructivas que fueron observadas en la investigación de las estructuras. Como es usual a nivel general en la cerámica de Tierras Bajas la cerámica de color rojo es la dominante en la muestra descrita por el grupo Tinaja, el cual es el mayoritario de la clase Petén Lustroso con un total de 645 tiestos, así como la Clase Uaxactun con 317 tiestos, mientras que la clase Puuc Rojo registra solamente dos tiestos, por último se cuenta con representación de la clase Ceniza Engobe Rojo con un fragmento cerámico. También es bastante caracterizado el Grupo Sin Engobe representados por tipos como cambio sin engobe, cambio abundante cuarcita y algunos tipos de Miseria Aplicado.
Por último se presenta con una mínima representación de la cerámica correspondiente al Posclásico/ esfera no designada que abarca del 1000 al 1600 DC, con una muestra de seis tiestos, es la que presenta menor cantidad de ejemplos, con presencia de la clase Uaxactun sin Engobe y Vitzil Rojo Naranja.
A nivel regional se puede concluir que Los Monos muestra una clara integración en la secuencia cerámica de la zona de Tierras Bajas Centrales y se asemeja tradicionalmente con los sitios de Ucanal, Yaxha, San Clemente, Torre Corozal, Quemada Corozal y la Blanca.

Discusión de Resultados
Como resultado del reconocimiento para el sitio Los Monos, se han registrado un total de cinco grupos en la zona Central y 52 más en el área periférica divididos en Unidades Habitacionales (32) y Unidades Habitacionales Complejas (cuatro cada una divididas en sectores), analizados como parte del programa de investigación de tesis que han sido apoyado por el Atlas Arqueológico de Guatemala.
El contexto ambiental del sitio arqueológico Los Monos se puede identificar como un corredor biológico formado por una morfología kársticas, de acuerdo a la conformación de las colinas por sus características de Kegelkarst (Karst Cónico) de 30-120 m de altura y una densidad de 15-30 colinas/km², unas veces aisladas y otras agrupadas, en la cuenca central del sistema de los lagos Petén Itzá – Yaxhá que comprende las Lagunas Champoxte y Lancajá.

El análisis de estas características de un área determinada, puede ayudar a identificar los lugares más adecuados para el desarrollo de un asentamiento, tomando en cuenta variables como la elevación, pendientes, fuentes de agua, canteras, capacidad de soporte de los suelos, sistemas de drenaje natural y el potencial agrícola de la tierra.
Según Ford (1981) las condiciones ambientales naturales influyen en la distribución de la población, en base a las variables geográficas de vegetación, topografía y clima. Estudios paleo ecológicos realizados en la región indican que no existe evidencia que las condiciones ambientales prehispánicas fueran significativamente diferentes a las de épocas mas recientes (Deevey et.al.1979; Harrison 1977; Rice 1976). En algunos casos, las características medioambientales sugieren que la selección de un área determinada para la ubicación de un asentamiento podía incluir variables como defensa, autoridad, comercio explotación de recursos, entre otros.

Los trabajos de reconocimiento fueron dirigidos a las áreas centrales del sitio, de acuerdo a la metodología de prospección arqueológica del proyecto. El área central está compuesta por cinco conjuntos (A, B, C, D, E). La plaza A fue definida como un Conjunto de tipo Grupo E; este conjunto arquitectónico se levanta sobre un basamento de aproximadamente 2.0 m de altura. En la cima se distribuyen seis estructuras siendo la principal la Plataforma Este, la cual tiene una planta convencional, y sólo presenta el templo mayor con proyección posterior. La Plataforma alcanza los 38.00 m de largo, por 7.00 m de ancho y 4.00 m de altura. La escalinata de acceso es central y saliente, el templete central se encuentra completamente depredado, pero es posible que tenga escalinata posterior.
El área habitacional del sitio que se encuentra distribuida en las Reservas Naturales Privadas y en ella se registraron 32 grupos y 141 montículos, La mayoría de los grupos se encontraban localizados sobre elevaciones naturales; que de acuerdo a su volumen y organización fueron definidos como Unidades Habitacionales Complejas (33, 34, 36 y 37). El reconocimiento llevado a cabo por el Atlas Arqueológico de Guatemala y anteriormente Proyecto del Sureste de Petén, dio inicio en 1985 al visitar los sitios mejor conocidos de la región de Ixkun, Ixtut y Sacul (Graham 1980), siendo el primero que presenta Unidades Habitacionales Complejas. En estas actividades se empleó la metodología utilizada por el Proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala en distintas ocasiones en el estudio sistemático del sureste de Petén, predominando el sistema de reconocimiento por cobertura total (Laporte 2006:4). Los amplios reconocimientos llevados a cabo en las últimas décadas en las Tierras Bajas Mayas han permitido observar las actividades y jerarquías sociales, políticas, económicas y rituales a nivel regional (Laporte y Mejía 2005:13). El Proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala ha demostrado que el estudio regional de patrón de asentamiento es altamente efectivo cuando se han identificado la posición de los conjuntos arqueológicos de una región, proporcionando nociones sobre la estructura social y económica del territorio (Laporte et al. 2005:4). Los sitios arqueológicos de Dolores, como los del Centro de los Lagos están claramente jerarquerizados compuestos por áreas ceremoniales bien definidas y zonas habitacionales amplias y complejas. Así como hubo asentamientos influenciados por la presencia de bajos en el norte de Petén y Belice o en el Sur de Campeche, los sitios de esta región se adaptan a un sistema kárstico aislados como el observado en Los Monos ya que se construye sobre ellos los grupos arqueológicos en vez de utilizar las zonas de planicie (Thompson 1931; Shook y Smih 1950).

Otros de los sitios del Sureste del Petén donde se observan Unidades Complejas son: Ixkun, Ixtonton, Ixek, entre otros (Laporte 1993). Las Unidades Habitacionales Complejas por sus características de patrón de agrupamiento son asentamientos prehispánicos ubicados sobre cerros alargados que conforman grandes serranías. También se definen las Unidades Habitaciones Complejas, como grupos que revelan preponderancia económica, social e independiente como pequeñas comunidades manteniendo cierta autonomía del área central que se distinguieron por sus características formales e implicaciones sociales, que es conformado por personas que habitualmente se relacionan entre sí, con vínculos de parentesco, el cual jugaba un papel importante ya que la producción y el conjunto de relaciones económicas se realizaban en comunidad, por lo que es necesario analizar el conjunto de grupos como Unidades Habitacionales Complejas y no de forma dispersa (Samayoa 1993:29).
Debido a su ubicación y forma, a los grupos se les atribuye funciones de tipo doméstico, administrativo y/o religioso. Tal como se puede observar en el material cerámico localizado tanto en el Conjunto tipo Grupo E y en algunas Unidades Habitacionales Complejas.

Al igual que otras investigaciones realizadas en áreas habitacionales, se reporta la presencia de varios chultunes, que pudieron funcionar tanto para captar y retener agua, así como para almacenar diversos productos, o posiblemente como espacios de carácter ceremonial. Hacen falta mayores investigaciones para determinar de manera concreta cada una de las áreas de actividad y poder interpretar la dinámica cotidiana de los antiguos habitantes del sitio Los Monos.

Por los datos observados podría deducirse que el sitio Los Monos posiblemente no estuvo bajo dependencia de un Centro Mayor, lo cual no se sabe a ciencia cierta ya que no se realizó un análisis volumétrico de los sitios arqueológicos a su alrededor.
A su vez con la información recabada del centro prehispánico se evidencia la veracidad de la hipótesis planteada el efecto de la distribución arquitectónica del Sitio Arqueológico Los Monos a lo largo de su ocupación prehispánica, se ve condicionado por las características del paisaje medioambiental y por la distribución de otros asentamientos secundarios dispersos en el territorio. Observadas las características de cada uno de los sitios analizados como Torre Corozal, Quemada Corozal y San Clemente, se puede concluir que la similitud de los sitios es afín en cuanto a estás características: Conjunto Tipo Grupo E, Patios Abiertos, Acrópolis, Pirámides Gemelas, Juego de Pelota, Escalinatas, Plataformas, Estructuras Alargadas, Estructuras L, Chultunes.

La cronología el asentamiento Los Monos ha permitido identificar cuatro esferas cerámicas, que corresponden a una ocupación continua durante diez siglos aproximadamente (1 – 950 DC), la que encuentra su mayor apogeo hacia los períodos Clásico Tardío y Terminal. Existe evidencia de población durante el Clásico Terminal y posiblemente en el Posclásico en la zona periférica.

Luego de analizar la distribución de las evidencias materiales y la gestión contemporánea del paisaje, es necesario realizarnos algunos cuestionamientos. ¿Podría el avance de la frontera agrícola y ganadera afectar otros conjuntos habitacionales en el noroeste del sitio, conservándose únicamente la arquitectura monumental del Área Central del asentamiento? ¿Existen algunos otros asentamientos en el entorno del sitio arqueológico Los Monos pendientes de ser registrados? ¿Será posible garantizar la protección de tan extenso y disperso patrimonio arqueológico en la región?

Es indudable que la preservación de los vestigios arqueológicos en Petén este íntimamente ligada a la conservación de la naturaleza. En el caso del sitio arqueológico Los Monos se hizo evidente este vínculo, por lo que las iniciativas para reconocer Reservas Naturales Privadas generan un estímulo a la protección de estos bienes patrimoniales.

Como se ha indicado anteriormente, debido a distintas causas se pueden identificar espacios que no han sido sujeto de prospección arqueológica y generan vacíos de información regional. El presente caso demuestra que hacen falta considerables esfuerzos para cubrir dichos espacios y alcanzar uno de los objetivos patrimoniales: concluir el registro general de vestigios arqueológicos, antes que la frontera agrícola, ganadera o humana ocasionen daños irreversibles sobre este patrimonio.

Finalmente, la distribución espacial, la secuencia ocupacional y la disposición sobre el paisaje, no ha generado información excepcional, sin embargo ha demostrado una vez más la orientación prehispánica por aprovechar los espacios elevados para el desarrollo de sus asentamientos, donde la variable geográfica es determinante. Los Monos se distribuye en un extenso territorio pero de manera muy dispersa, respondiendo así a las características geomorfológicas de la zona. A pesar que se registró un considerable número de edificaciones, no se evidenciaron grandes esfuerzos en el manejo del paisaje.

Quedan pendientes investigaciones más profundas y posteriores interpretaciones para comprender la dinámica regional, así como la interacción de los habitantes de Los Monos con sus vecinos a lo largo de su ocupación.

Referencias
Ashmore, Wendy A.; Edward M. Schortman y Patricia A. Urban
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Fig.1: Mapa general sitio arqueológico Los Monos.

Fig.2: Área central del sitio arqueológico Los Monos.

Fig.3: Mapa del conjunto central
y área habitacional del sitio
arqueológico Los Monos.

Fig.4: Unidad Habitacional
Compleja 33 y 34.

Fig.5: Unidad Habitacional Compleja 36.

Fig.6: Unidad Habitacional Compleja 37.