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062 Viviendo entre las ruinas: El Área Central de El Mirador, Petén, Guatemala, durante el periodo Clásico Tardío. Carlos Morales Aguilar – Simposio 26, 2012

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062 Viviendo entre las ruinas: El Área Central de El Mirador, Petén, Guatemala, durante el periodo Clásico Tardío.

Carlos Morales Aguilar

 

XXVI Simposio de Investigaciones
Arqueológicas en Guatemala
Museo Nacional de Arqueología y Etnología
16 al 20 de julio de 2012
Editores
Bárbara Arroyo
Luis Méndez Salinas

 

Referencia:

Morales Aguilar, Carlos
2013 Viviendo entre las ruinas: el Área Central de El Mirador, Petén, Guatemala, durante el periodo Clásico Tardío. En XXVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2012 (editado por B. Arroyo y L. Méndez Salinas), pp. 773-786. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

Viviendo entre las ruinas: el Área Central de El Mirador, Petén, Guatem ala, durante el periodo Clásico Tardío
Carlos Morales Aguilar
Palabras clave
Petén, El Mirador, Organización social, Patrón de Asentamiento, Reino Kan,
Rituales, Cerámica, Clásico Tardío.

Abstract
During the Classic period, El Mirador had a resettlement in many of the main architectural compounds built in the Preclassic, forming new residential units with concentric patterns. During the Tepeu 2 phase, the political center of El Mirador was located in the Danta Complex, finding monumental architecture and other objects belonging to elite groups. At the same time, inside and around the ancient city, multiple structures were built reflecting a high range in hierarchy among that society. From the settlement patterns studies, the establishment forms, the territorial organization and the material life of the population will be discussed as also their cultural features that will allow us to get inside the history of the Classic times at this enigmatic city.

 

Introducción
Para muchos, el período Clásico Tardío ha sido considerado como el apogeo de la Civilización Maya, donde muchos de los centros más importantes como Tikal, Yaxhá, Caracol y Calakmul alcanzaron el tamaño de lo que se conoce actualmente. Los conflictos bélicos fueron provocados principalmente por el control territorial y de las rutas de comercio las cuales fueron fragmentándose en la región de El Mirador en la medida que avanzó el tiempo. Uno de los períodos poco conocidos arqueológicamente es la región Norcentral de Petén y Sureste de Campeche, dado que se ha dado mayor énfasis a comprender el desarrollo y los orígenes de la Civilizacion Maya (Fig.1). Durante los últimos años se han desarrollado varios proyectos que han dado como resultado la identificación de nuevos asentamientos, donde una buena parte fechan para el período Clásico Tardío (Hansen 1996; Mejía et al. 2007; Morales Aguilar 2010; Šprajc 2008).

Por tradición, cuando se piensa en El Mirador suele imaginarse las grandes pirámides adornadas con enormes mascarones, sus imponentes templos y palacios, largas calzadas cubiertas de estuco construidas durante el período Preclásico Tardío y siendo la mayor urbe de su época en las Tierras Bajas Mayas (Dahlin 1984; Hansen 1990; Matheny 1980, 1986). Sin embargo, el colapso que hubo en El Mirador hacia 150 DC hizo que muchos pobladores dejaran varios sectores de la ciudad quedando parcialmente abandonado. Posteriormente, durante la época Clásica (600-900 DC), El Mirador vuelve a poblarse y a crecer en la antigua ciudad, surgiendo unidades administrativas y residenciales durante este período. La estructura territorial del período Clásico en El Mirador difiere abundantemente que la de su predecesora. Aunque este fenómeno no sólo ocurrió en este sitio, también en Nakbe, El Tintal, Naachtun, Calakmul, Uxul, entre muchos otros. Las regiones del Norte de Petén y el Sur de Campeche, vieron como surgían nuevos sitios incluso algunos re-ocupando espacios preclásicos como en El Mirador constituyeron un estado regional controlado hacia los siglos VII y VIII por Calakmul (Marcus 1976).

Aunque si bien es cierto que los antiguos Mayas del periodo Clásico Tardío de El Mirador no alcanzaron el desarrollo que ostentaron en el Preclásico Tardío, sí lograron conformar una sociedad estratificada y muy desarrollada. De esta manera, para comprender el período Clásico Tardío en El Mirador, el Proyecto Cuenca Mirador emprendió un programa de excavaciones en varios grupos residenciales del Área Central en el año 2007. Este programa fue conducido por el autor como parte del proyecto de tesis realizando un total de once excavaciones, además de un reconocimiento y mapeo del Área Central y la inspección a más de 200 trincheras de saqueo distribuidas en 48 unidades.

El propósito de este estudio es establecer el modelo de asentamiento y la dinámica de ocupación de El Mirador durante un período poco conocido de la historia del sitio. El uso de tecnología en geomática fue fundamental para comprender la estructura territorial y definición de sus paisajes urbanos. Desde luego, este estudio requirió de un esquema de investigación comprendida por los patrones de asentamiento y los principios de la geografía para determinar los modelos territoriales de El Mirador y el papel que jugó en la política regional durante el período Clásico Tardío el cual se presentará a continuación.

Algunas reflexiones sobre el repoblamiento del área central de El Mirador
Hacia 150 DC la región de las Tierras Bajas Centrales experimentó un cambio drástico en los sistemas de organización social y político, rompiéndose las redes de intercambio tradicionales y sobre todo ocurre una disminución poblacional en varios sitios alrededor de El Mirador y el surgimiento de nuevos centros. Diversos sitios que ocuparon la región del Norte de Petén y Sureste de Campeche sufrieron el decaimiento de El Mirador y muchos tuvieron que emigrar hacia nuevos lugares.
El decaimiento de El Mirador no sólo puede percibirse a través de los registros palinológicos obtenidos mediante la extracción de sedimentos en varios cuerpos de agua cercanos al sitio, sino también pueden observarse indicios de momentos de crisis en los vestigios arqueológicos. Por ejemplo, existen varios factores que marcan esta etapa de conflictividad como lo es la construcción de una Muralla Defensiva a finales del Preclásico Tardío (Chambers y Hansen 1996; Matheny y Matheny 2011) cubriendo el Complejo Central-Oeste con alrededor de 3.2 km lineales y más de 300 m de albarradas cubriendo algunos de los grupos principales. Otro factor radica en la sobreexplotación de los recursos y la sobrepoblación a finales del Preclásico Tardío, llegando a construir plataformas habitacionales en el bajo, algunas plazas adyacentes a los conjuntos monumentales y en la escarpa natural. Cabe mencionar, que todos los monumentos esculpidos encontrados en El Mirador están mutilados y destruidos lo que sugiere una intencionalidad de suprimir toda evidencia de un poder anterior. También, existe evidencia de actividad ritual en contextos del Clásico Temprano que han sido interpretados como ritos de terminación, dado que muchos de los conjuntos monumentales preclásicos fueron parcialmente abandonados. Por consiguiente, varios de los pobladores de El Mirador tuvieron que migrar hacia otras regiones para lo cual se ha propuesto que dicha migración se dio hacia el norte y noreste.

Uno de los probables lugares de esta migración y el establecimiento de nuevos linajes fue el sitio de Naachtun, localizado a 20 km al noreste de El Mirador. Este sitio presenta una intensa ocupación en el Clásico Temprano hacia 300 DC, con la fundación de un Complejo Tipo E como corazón del sitio, el cual es un patrón común en los sitios preclásicos del área como Nakbe, Wakna, El Mirador, Yaxnohcah, en donde este tipo de conjuntos era el foco central de los asentamientos. Además, presenta técnicas similares de construcción para edificios y terrazas, así como afiliaciones en las técnicas y producción de alfarería. Las investigaciones llevadas a cabo en La Muerta reveló una escultura tallada en la roca natural que representa posiblemente a Chaak y que tiene una columna de glifos, uno de ellos identificado como el Glifo Cabeza de Serpiente en una versión temprana (Hansen y Guenter 2005; Suyuc Ley et al. 2005).

En esta región, durante el Clásico Temprano hubo un incremento poblacional con el surgimiento de nuevos centros localizados al noreste de El Mirador tales como Balakbal, Dzibanche y Altar de los Reyes. No obstante, la evidencia arqueológica indica que un grupo reducido de la población de El Mirador se quedó concentrada en zonas específicas dentro del Área Central tales como el Complejo Tigre, la Gran Acrópolis Central, los Grupos Cascabel, Tortugas, Tres Micos, Kolomte, Pea, Guacamaya, y los suburbios de La Muerta y Sacalero. Varios autores mencionan que El Mirador fue abandonado (Dahlin 1984; Forsyth 1989; Hansen 1990, 1998; Matheny 1980, 1986; Matheny y Matheny 2011). De acuerdo a Darras (2003), un lugar puede ser considerado como abandonado si perdió definitiva o temporalmente toda función. En términos generales, un espacio que sigue cumpliendo una función, sea cual sea, no puede ser considerado como abandonado y El Mirador presenta una continuidad de las actividades ceremoniales e incluso domesticas. A su vez, también indica que una interrupción funcional se traduce en una discontinuidad temporal y no forzosamente por el abandono del espacio.

El análisis de la cerámica ha brindado luces sobre la ocupación del período Clásico en El Mirador principalmente de las fases Tzakol 2 y Tepeu 1, en donde se tienen muy pocos materiales. Los siglos V y VI representan para el Área Maya el surgimiento de un nuevo orden político y social, en donde hubo una pugna por el control territorial en donde surgieron importantes centros como Tikal, Uaxactun, El Zotz, El Perú-Waka’, Río Azul, Naachtun, Dzibanché y Calakmul, quienes erigieron grandes construcciones piramidales y conjuntos palaciegos, así como registraron varios eventos en monumentos esculpidos en piedra. Debido a la falta de datos, no es posible especificar la naturaleza, ni la extensión de la ocupación durante el periodo Clásico Temprano en El Mirador. No obstante, los pocos datos cerámicos y arquitectónicos que se han logrado recuperar parecerían indicar que a pesar de la escala inferior de la ocupación, los pocos pobladores de la zona participaron en los mismos patrones culturales que los pueblos asentados fuera de ésta principalmente por sus afiliaciones cerámicas (Forsyth 2006:502).

De acuerdo a las investigaciones en el campo de la epigrafía, existe un glifo topónimo que hace referencia a un lugar mitológico en las inscripciones del Clásico y se refiere al conocido como Altar-Chi, un glifo que contiene dos signos representados por una mano pellizcando que forma la silaba chi y debajo de este, un signo representando objetos de piedra que pueden ser dos o tres. Este último signo no es el logograma para tun (piedra) o witz (cerro), es un signo aun no descifrado y que se los epigrafistas han llamado altar o trono (Hansen et al. 2008).

En varias inscripciones a lo largo del período Clásico hacen referencia a este lugar ancestral donde sucedieron varios acontecimientos y eventos relacionados con actividades políticas y también ceremoniales. Uno de los monumentos que hace referencia a este lugar es la Estela 31 de Tikal, en donde el Gobernante Jaguar Foliado realizó un evento en este sitio alrededor del 300 DC. Antes de esa fecha, en la Estela 22 de Tikal , el Gobernante Yax Ehb Xook es relacionado con este lugar. Existen otras inscripciones en Yaxchilán, Palenque, Pusilja, Copán y Calakmul que hacen referencia a Altar-Chi como un lugar ancestral probablemente del período Preclásico (Hansen et al. 2008). Esta propuesta planteada por el epigrafista Stanley Guenter, quien menciona que este sitio pudo haber sido El Mirador, en donde pudo haber estado el origen del Reino Kaan.

Si tomamos esta postulación como verosímil, es muy probable entonces que los antiguos Mayas hayan sido motivados a regresar a El Mirador para legitimar el espacio ancestral e instaurar una nueva sociedad junto con los que ya estaban en la ciudad. No escapa de lo absurdo pensar que El Mirador estuvo en la memoria colectiva de los antiguos Mayas durante el Clásico y era muy importante para muchos legitimar el origen ancestral de las dinastías a un lugar mitológico. La reocupación de los grandes centros preclásicos tanto en el sureste de Campeche como en el Norte de Petén fue una dinámica que pudo haber empezado a ocurrir hacia 550 DC, aunque la cantidad de material cerámico asociado a la fase Tepeu I es muy escaso se tiene evidencia en El Tintal, Nakbe y El Mirador. En estas regiones surgieron varios asentamientos en la época Clásica como Lechugal, Porvenir, Tamazul, Chicaanticanal, Cheyocolnah, Candzibaantun y Pared de los Reyes.

Descripción de El Mirador durante la época clásica
Complejo Este
El Complejo Este fue el centro religioso de El Mirador durante el Preclásico Tardío (Dahlin 1984; Hansen 1990, 1998; Howell 1989; Matheny 1986) y está localizado en lo alto de una colina modificada en los accesos. El Complejo Este está dividido en los complejos arquitectónicos Danta y Guacamaya y los grupos Puma, Gavilán y Sanjol. Durante el período Clásico este sector de El Mirador fue el centro político y administrativo, donde la Acrópolis Danta siguió siendo el símbolo del poder religioso (Fig.2). Los antiguos Mayas del período Clásico Tardío aprovecharon antiguas construcciones y plataformas del Complejo Este para establecer sus viviendas y desarrollar sus actividades cotidianas.

Las características geográficas del Complejo Este están representadas por la alta presencia de suelos kársticos expuestos con abundantes zonas de afloramientos de roca y antiguas canteras del Preclásico que fueron aprovechadas por los pobladores clásicos para las nuevas construcciones. La mayor concentración de Unidades Residenciales de la fase Tepeu se localizan próximos o dentro de los Complejos Danta y Guacamaya principalmente.

El Complejo Danta ocupa un área superior a los 140,000 m2 y es la más grande construcción de toda el Área Maya la cual fue edificada a lo largo del período Preclásico Tardío (Dahlin 1984; Hansen 1990; Hansen et al. 2008; Howell 1989; Matheny 1986; Suyuc et al. 2008). La mayor parte de la superficie del terreno presenta afloramientos de roca caliza principalmente en las secciones oeste y en menor medida, a los lados sur y norte. La parte central presenta relieves planos con pendientes hacia los lados norte y oeste terminando en un terreno de canteras y yacimientos de caliza (Morales Aguilar 2010).

El Complejo Danta está conectado con el Complejo Central-Oeste por medio de una calzada de 600 m de longitud. El recorrido empieza desde el interior de la Gran Acrópolis Central trasladándose hacia el Acceso Este en donde se cruza una zona de bosque bajo con dos pequeñas aguadas en ambos lados. El terreno empieza a elevarse y existen varias construcciones a los lados del sacbe (Grupos Gavilán y Sanjol) cruzando un extenso canal que alimenta la Aguada Copó. Una serie de terrazas conducen hacia una extensa plaza de 30,000 m2, llamada Gran Plaza, uno de los espacios más grandes del Área Maya y la primera en tamaño del sitio (Morales Aguilar y Hansen 2005; Morales Aguilar 2010).

Se denominó como Unidad Ceremonial La Danta al conjunto de unidades conformadas por los grupos Saraguate, Tolok, Barba Amarilla, Plaza Witzizil, Lagartija y la Acropolis Danta. Esta Unidad Ceremonial fue el centro religioso, político, administrativo y elitista de El Mirador a lo largo del Clásico Tardío.
La Acrópolis Danta situada en la cima de una colina natural es el edificio más importante y representativo de El Mirador y fue construido durante la época Preclásica (Howell 1989). La base piramidal del edificio mide 135 x 130 m con una altura de 25 m, la cual sostiene siete edificios superpuestos en torno a una estructura principal (Estructura 2A8-2) ubicada al este. La altura total de la Acrópolis Danta es de 51 m. Al parecer, durante el Preclásico el modelo arquitectónico del edificio era de forma triádica (Estructuras 3A8-1 y 2A8-3), y los otros edificios conforman un arreglo posterior (Morales Aguilar y Morales López 2005:21).

De acuerdo a las excavaciones realizadas por el Proyecto Cuenca Mirador se localizaron varias habitaciones pequeñas al pie y adosados a los primeros basamentos de las Estructuras 2A8- 2 y 3A8-1, similares a los encontrados en la última etapa de la Estructura II de Calakmul (Braswell et al. 2004:162-194; Hansen et al. 2008; Suyuc Ley et al. 2008). Igualmente, varios cuartos fueron construidos en toda la plaza y se conectan entre sí por medio de pequeñas jambas y pasajes estrechos. Para este período, en la fachada Norte de la Estructura 2A8-2, dentro del relleno del segundo basamento, fue localizado un posible temascal o baño de vapor. Los antiguos Mayas que habitaron en la Acrópolis Danta modificaron el edificio principal preclásico mutilando y removiendo las piedras de mampostería original. A su vez, los bloques fueron utilizados para construir bancas y muros de cuartos. La actividad doméstica en este sector fue intensa, ya que se recobraron varios fragmentos de huesos de animales, conchas y otros recursos de para subsistencia. Asimismo, se desarrollaron varias actividades rituales como la dedicación de ofrendas y entierros.

El Grupo Venado se encuentra localizado en el extremo Este del Complejo Danta, a 150 m de la Estructura 2A8-2. Éste grupo arquitectónico representa una de las ocupaciones más extensas del período Clásico Tardío de El Mirador y estaba conectado con la Acrópolis Danta por medio de una calzada de 170 m de largo aproximadamente y de 6 a 8 m de ancho. El Grupo Venado se compone de 51 estructuras dispuestas alrededor de una plaza principal y 14 patios, rodeado de palacios y estructuras abovedadas.

Se recuperaron varios tiestos policromos y vasijas completas del tipo Tinaja Rojo, Zacatal Crema Policromo y un cuenco Palmar Naranja Policromo. Se excavaron dos de los patios principales en donde se comprobó que el Grupo Venado fue construido durante la mitad del Clásico Tardío, en donde solamente se registró un piso de estuco muy delgado. Además, se colocaron dos pozos de sondeo sobre la calzada para poder determinar su fechamiento la cual coincide con las anteriores. Tanto en las excavaciones de los patios, como en la calzada se recuperó cerámica del Clásico Terminal lo que podría indicarnos una continuidad en la ocupación del grupo al final del Clásico.

El Grupo Saraguate se localiza sobre la Plataforma 2 del Complejo Danta al pie del gran templo en el lado sur y consta de 24 estructuras con nueve patios. Este grupo representa uno de los conjuntos más importantes de la Unidad Ceremonial La Danta, ya que presenta una gran cantidad de edificios asociados con grupos elitistas. Se encuentran edificios abovedados con paredes recubiertas con estuco, pintadas con varios colores o con diseños de grafiti. Además se halló un altar localizado en el Patio D, aunque podría tratarse de un monumento reutilizado, una práctica común para la época en otros sectores de El Mirador y en otros sitios de la región.

Por otro lado, en la Estructura 2A8-16, fue localizado un bloque de roca caliza que formó parte de un friso finamente decorado con un símbolo parecido al “Pop” que en la iconografía del período Clásico Maya fue un símbolo asociado con la nobleza. Lamentablemente, este grupo muy saqueado, encontrándose en el interior de los túneles una gran cantidad de sepulturas en donde una de ellas recuperamos varios fragmentos de un plato Estilo Códice.

El Complejo Guacamaya se encuentra localizado a 1.2 km al este de la Pirámide El Tigre y a 500 m de la muralla del Complejo Central-Oeste, y fue descubierto en 2003 por Abel Morales López y el autor. El Complejo Guacamaya es un conjunto arquitectónico compuesto por tres masivas plataformas superpuestas sobre las cuales, en cada una se encuentran varias construcciones. Es uno de los conjuntos arquitectónicos de más importantes de El Mirador y muestra uno de las mayores evidencias de transformación de paisaje como ninguna otra zona del sitio aprovechando de buena manera la topografía del terreno para construir calzadas, canales, terrazas, plataformas y otras construcciones (Morales Aguilar 2010).

La tercera plataforma del Complejo Guacamaya posee una base de 60 x 80 m con una altura de 5 m. En ella se localizan varias construcciones y amplios espacios modificados durante el Clásico Tardío. Las excavaciones en el Complejo Guacamaya expusieron una serie de pisos, los dos pisos superiores fueron construidos durante la fase Lac Na incluso se encontró sobre el último piso materiales del Clásico Terminal (Morales Aguilar 2010). El edificio principal del Complejo Guacamaya (Estructura 1A4-1) se localiza en lo alto de la tercera plataforma al este, y se trata de un edificio piramidal de 11 m de altura con una trinchera de saqueo en el lado este. Dentro del relleno de la trinchera se localizaron varios tiestos del Clásico Tardío y en menor medida, del Preclásico Tardío. En los extremos de las plazas superiores del Complejo, se encuentran varias estructuras rectangulares algunos, probablemente abovedados que fechan para el Clásico Tardío (Morales Aguilar y Morales López 2005). A su vez, varias estructuras pequeñas fueron localizadas cercanas a la Estructura 1A4-1, el edificio principal del Complejo Guacamaya, los cuales pertenecen al período Clásico Tardío. A este grupo denominado 1A4-A que consta de 2 patios con 8 estructuras, se recuperaron varios tiestos Códice, Zacatal Crema Policromo y Palmar Naranja Policromo.

Complejo Central-Oeste
Las exploraciones previas en El Mirador (Dahlin 1984; Graham 1967; Morales Aguilar et al. 2006), nos muestran como el Complejo Central-Oeste compuesto por los Complejos Tigre, Monos, los Grupos León, Cascabel, Cigarras y Tres Micos, así como la Gran Acrópolis Central, estuvieron relacionados con el poder administrativo e ideológico de los antiguos Mayas (Dahlin 1984; Demarest 1984; Hansen 1990, 1992, 1998, 2005; Matheny 1986).

El Complejo Central-Oeste forma el núcleo administrativo del sitio y se encuentra situado sobre una planicie elevada a la orilla del bajo La Jarrilla. El rasgo principal del Complejo Central-Oeste es una muralla concéntrica conformada por un sistema de muros en los lados sur, este y norte que alcanzan los 3 km de longitud confinando los grupos arquitectónicos mayores en un área de 1 km2. El Complejo Central-Oeste está definido por un eje cruciforme, teniendo hacia el extremo oeste al Complejo Tigre, al norte el Grupo Cascabel, en el extremo este el Grupo Cigarras, mientras que al sur se encuentra el Complejo Monos.

La evidencia de ocupación Clásico Tardío en el Complejo Central-Oeste ha sido encontrada principalmente en el extremo occidental, en la franja alta de la escarpa, al pie oriental de la Pirámide Monos, Tigre, la parte oeste del Grupo León y al este del Grupo Kolomte. La presencia de terrazas y plataformas escalonadas, afloramientos de roca caliza, y sobre todo, la proximidad de las aguadas Limón y Maculiz permitieron el establecimiento de unidades residenciales en dicho sector durante el complejo cerámico Lac Na del Clásico Tardío.

Por su parte, el Grupo Q’anjal se localiza sobre una plataforma a 20 m al este de la Pirámide Monos y a 330 m al sur de la Pirámide El Tigre y está compuesto por 23 estructuras dispuestas en cinco patios. La plataforma fue construida durante el período Preclásico y posteriormente, fue ocupada por pobladores del período Clásico Tardío. La Estructura 2D3-14, un edificio cuadrangular de 4 m de altura es la construcción principal del grupo. Posee una trinchera de saqueo en el lado norte, en cuyo interior se encontraron varios tiestos del período Clásico Tardío. Dentro de uno de los túneles se pudo recuperar un plato completo del tipo Palmar Naranja Policromo: Variedad Palmar y un cuenco Zacatal Crema Policromo, así como varios fragmentos de vasijas monocromas Tinaja Rojo y Chinja Impreso. Este grupo está asociado a una cueva localizada en uno de los extremos de la Pirámide Monos, en donde se identificaron varios tiestos sin engobe del Clásico Tardío. Cabe destacar que existen hasta el momento se han podido identificar cinco cuevas en El Mirador, cuatro de ellas presentan cerámica del Clásico Tardío.

El Grupo Lac Na se localiza a 600 m al este de la Pirámide León (Estructura 5D2-1) y a 40 m al este de la Pirámide Kolomte’ (Estructura 5A2-1). El grupo consta de 31 estructuras dispuestas en 8 patios en un área de 8,570 m2. El Grupo Lac Na se encuentra en lo alto de una elevación que se extiende de sur a norte. En las orillas se encontraron varias terrazas de cultivo al noreste del grupo, también este grupo se localiza a menos de 150 m al norte de la Aguada Copó y a 400 m al suroeste de la Aguada Tintalito. La proximidad con la masiva Acrópolis Kolomte y la Muralla del Complejo Central-Oeste influyó en el establecimiento y fundación de las construcciones del Grupo Lac Na en el período Clásico Tardío prolongándose hasta el Clásico Terminal. En algunas secciones de la Muralla Defensiva fueron mutiladas debido a la extracción de material destinado para construir edificios durante de la fase Tepeu. Incluso, gran parte de la esquina sureste de la Pirámide Kolomte se encuentra destruida.

Modelo y tipología de asentamiento
La tipología que se presenta a continuación responde a la evidencia arquitectónica y la disposición que se observaron durante los recorridos y el mapeo de cada grupo. Esto permitió generalizar la clasificación a tres unidades principales: 1) Unidades Ceremoniales, 2) Unidades Administrativas y 3) Unidad Residencial-Doméstica (ver Anexo 2, Tabla 2).

Unidades ceremoniales
Las Unidades Ceremoniales son un conglomerado de elementos arquitectónicos destinados al desarrollo de actividades religiosas y celebración de eventos importantes dentro del calendario. Las Unidades Ceremoniales en El Mirador llegan a un total de cuatro distribuidas en los Complejos Oeste y Este. Las Unidades Ceremoniales reúnen las Unidades Administrativas y las Residenciales en donde además de desarrollarse actividades ceremoniales, también hay indicios de actividades domésticas. Cada una de las Unidades Ceremoniales presenta una pirámide o construcción masiva preclásica que simboliza el templo principal.

Por consiguiente, las Unidades Ceremoniales de El Mirador para este período se dividen en Q’anjal situado en la Pirámide Monos, Lac Na localizado detrás del Grupo Kolomte, la tercera plataforma del Complejo Guacamaya y todo el Complejo Danta. Existen otras dos Unidades Ceremoniales localizadas fuera del Área Central, específicamente en el Grupo B’alam de Tzunun y el Grupo A de La Muerta que se encuentran a más de 3 km del Complejo Danta.

Unidades administrativas
Las Unidades Administrativas son aquellos espacios arquitectónicos que confieren atribuciones específicas a la gestión política, social y mercantilista de un poblado. Puede ser también un espacio en donde se ejercen funciones propias que lo distinguen de los demás en donde se centraliza el desarrollo de las actividades comerciales y de intercambio de bienes, productos y servicios. Las Unidades Administrativas están compuestas por: 1) Unidades Residenciales Complejas (URC) y 2) Unidades Residenciales Simples (URS). La primera con un total de 11, mientras la segunda mostró un total de 17 grupos.

Unidades residenciales
Las Unidades Residenciales representan edificios y espacios destinados para la residencia o habitación de personas, estas unidades están constituidas por: 1) la Unidad Residencial Formal (URF) y 2) la Unidad Residencial Informal.

La Unidad Residencial Formal con un total de 16 grupos posee un patio en donde es común encontrar piedras de moler y artefactos relacionados con actividades domésticas. La mayor concentración de estas unidades ocurre en las zonas adyacentes al Complejo Central-Oeste con un total de 7. Mientras, la Unidad Residencial Informal se refiere a la configuración de una o dos estructuras que están dispuestas sin un orden aparente, y que comúnmente tienden a tener orientaciones atípicas. En El Mirador se han identificado alrededor de 15 ejemplares pero ninguna pudo ser fechada por lo que no se incluyó en el presente estudio.

Dinámica de ocupación y patrones de distribución espacial
Dinámica de ocupación
El análisis de la dinámica de ocupación se refiere a las formas de establecimiento y adaptación del espacio geográfico, en donde los grupos humanos aprovechan los recursos que el medio ofrece para satisfacer sus necesidades (Morales Aguilar 2010). Los pobladores del Clásico Tardío ocuparon los antiguos espacios creados durante el Preclásico Tardío beneficiándose sobre todo de las construcciones monumentales. La Gran Acrópolis Central, el Grupo Kolomte, la Muralla Defensiva y el Complejo La Danta fueron las áreas con mayor actividad de extracción de material.

Los datos de la prospección arqueológica y las excavaciones en el Área Central de El Mirador, dieron como resultado la definición de la estructura territorial de un asentamiento que se divide en: 1) cumbres de meseta, 2) planicie, 3) ladera y 4) orillas de bajo. Para poder realizar estas categorías territoriales se tomaron en cuenta los aspectos geográficos y ambientales, observando diferencias notables entre cada una de ellas como la vegetación, análisis de la pendiente e hidrología.

Para el caso de las cumbres de meseta es particular, dado a que sobre éstas ya se encontraban las construcciones preclásicas, sin embargo, se debe destacar el gran esfuerzo de nivelación hecha durante dicha época. Para el período Clásico Tardío, la densidad de los edificios por espacio es de 55 estructuras por kilómetro cuadrado teniendo en cuenta que la superficie de referencia es de 7.5 km2, área total que cubre el Área Central de El Mirador, mientras para el Preclásico Tardío corresponde a 160 estr/km2. Esto también demuestra que el Clásico Tardío representó un período de densa ocupación en El Mirador, lo que tuvo un significativo impacto en la vegetación y el medio ambiente en general. El bajo La Jarrilla fue un elemento importante en el desarrollo de una población que ocupó una extensa zona aprovechando los recursos disponibles. El sistema hidráulico conformado por aguadas y reservorios suministraron un recurso importante a más de la mitad de los grupos analizados y que están localizados en todos los sectores del sitio, en donde se observó que los antiguos Mayas modificaron y transformaron el paisaje, nivelando las cumbres y aprovechando la Escarpa.

Grupos sobre edificios preclásicos
Un total de seis grupos de estructuras se encuentran sobre edificios del Preclásico Tardío siendo éstos la Acrópolis Danta, los Grupos 1A4-A en el Complejo Guacamaya, 3A11-A del Grupo Loro Real, el Grupo Q’anjal en la Piramide Monos y los Grupos B’alam y Mariposas Azules en Tzunun. Estos están compuestos en su mayoría por Unidades Ceremoniales y Administrativas que sirvieron de recinto de las elites durante el Clásico Tardío. En estos espacios, se realizó una modificación a las fachadas de los edificios preclásicos, desmantelándolos y aprovechando los materiales para la construcción de edificios rectangulares algunos con bóveda y otros solamente para construir muros que soportaban techos de materiales perecederos.
Grupos sobre plataformas y espacios preclásicos
La mayor cantidad de grupos registrados se encuentran sobre plataformas y espacios creados durante el Preclásico Tardío con 18 grupos. El mayor número se registró en el Complejo Este y los grupos adyacentes al Complejo Central-Oeste con un total de 7 unidades cada uno. Al igual que la clasificación anterior, los antiguos Mayas alteraron las fachadas de los edificios preclásicos, reutilizando materiales para construir edificios rectangulares con o sin bóveda.

Grupos en planicie
Los grupos en planicie corresponden a un total de 6 que equivale al 12.5% de los grupos. Éstos están asociados con el sistema hidráulico y plataformas agrícolas. Las planicies en El Mirador se encuentran principalmente en los lados este del Complejo Danta (Grupos Venado y 3A11-B), suroeste de la Pirámide Monos y en el centro de La Muerta. Estos grupos no poseen evidencia de construcciones visibles del período Preclásico (aunque no se puede descartar esta posibilidad hasta efectuar excavaciones). Estos grupos tienen la característica de estar conformado por varios patios restringidos delimitado por estructuras rectangulares, algunas abovedadas. La posición era estratégica dado que los suelos eran bien drenados y estaban situados cerca de los grandes conjuntos del Preclásico.

Grupos en ladera
En las laderas de la meseta del Área Central de El Mirador, se cuantificó un total de 14 grupos reflejando un 29.17% del total de la muestra. Los grupos están asociados con grandes yacimientos de roca caliza y se localizan varias canteras, así como canales y drenajes.

Grupos en orillas de bajo
Un total de seis grupos se encuentran en las orillas del bajo La Jarrilla que corresponde al 12.50% del total de la muestra. El sistema hidráulico está estrechamente relacionado con estos grupos con un total de 5 rasgos.

La Población del Clásico Tardío en el Área Central de El Mirador
En términos generales, los habitantes de El Mirador realizaron magnificas estructuras y manufacturaron objetos muy suntuosos a manos de artesanos de alta calidad. Se produjeron herramientas sofisticadas que les permitieron poder practicar la caza, la pesca y la agricultura. Las principales materias primas usadas para fabricar herramientas en Naachtun eran el pedernal y la obsidiana. Durante el mapeo se observaron varias terrazas de cultivo situadas a orillas de algunas Unidades Residenciales que sirvieron para la siembra del maíz, creándose varios utensilios de piedra usados en la vida diaria entre ellos los metates utilizados en la preparación de alimentos, encontrándose alrededor de 50 ejemplares en el Área Central. La obsidiana y el pedernal se empleaban para elaborar otra clase de herramientas tales como hachas, cuchillos, navajas, raspadores y puntas de proyectil, que han sido recuperados de las excavaciones.

Las actividades sociales en El Mirador fueron intensas y generaron una serie de contactos con otras regiones del Área Maya para intercambiar productos utilizados en la vida cortesana así como en contextos cotidianos comunes. La cerámica Estilo Códice es una representación de la exuberancia de la flora y fauna del entorno natural de El Mirador, además que representa una extraordinaria riqueza intelectual, la cual inspiró a los escribas a recrear este universo en vasijas pintadas destinadas a un grupo elitista. Los artesanos de El Mirador tenían una gran destreza en la manufacturación de artefactos de barro, principalmente figurillas, silbatos y otros ornamentos quienes además compartían los conocimientos de tecnología de la época. Mucho del material recolectado en las excavaciones puede ser comparado con otros sitios de la región y hasta el momento existe una relación estilística con base al estudio de las figurillas, con Calakmul, Uxul, Naachtun, La Muralla, Nakbe y El Tintal.

Al hablar de la vida cotidiana de El Mirador, no se puede dejar de lado la alfarería, ya que sus producciones eran utilizadas en diferentes actividades relacionadas con los sistemas de subsistencia y que eran manufacturadas a partir de fuentes locales de arcilla y algunas arcillas volcánicas provenientes del sur (Bishop 1984). Aunque mucha de las cerámica fuer producida para un uso doméstico, algunas fueron elaboradas para acompañar a los muertos usando cuencos y platos matados o con perforación al centro.

El patrón funerario del período Clásico Tardío se daba comúnmente en las Unidades Residenciales debajo de las habitaciones y las bancas, principalmente. El patrón constructivo era en cistas que consisten en cajones de piedra laja rectangulares marcadas por un arreglo de piedras en forma de “U” invertida, aunque hay algunos ejemplos que no tienen laja superior a manera de tapadera, también las hay de dos niveles, es decir, superpuestas. Los cuerpos eran depositados en decúbito dorsal extendido con el cráneo hacia el norte sobre una capa de sascab o un piso de estuco, y acompañado por platos y cuencos Tinaja Rojo e Infierno Negro como requerimiento mínimo de una ofrenda mortuoria. Las medidas de las cistas eran de 1.55 a 2.30 m de largo, 0.30 a 0.55 m de ancho y de 0.30 a 0.65 m de alto.

Las excavaciones y el mapeo llevados a cabo en El Mirador proveyeron varias figurillas e instrumentos musicales provenientes de contextos habitacionales, principalmente de basureros, o en rellenos de construcción de edificios. Esto quiere decir, que han sido descartadas por los mismos mayas, después de su uso y en muy pocos casos se encontraron como parte de alguna ofrenda en contextos funerarios de la Acrópolis Danta. Existe una alta diversidad de técnicas de fabricación de estos objetos, algunas son modeladas a mano, y la gran mayoría, moldeadas (generalmente con molde de barro) y la combinación de ambas (con elementos aplicados). Las figurillas de El Mirador son principalmente antropomorfas, ilustran la vestimenta, facciones, y ornamentos que los antiguos Mayas de la época Clásica utilizaron (Morales Aguilar 2006).

La cerámica estilo códice como indicador de la organización política del periodo Clásico
Se sabe que en varios vasos dinásticos del período Clásico mencionan una secuencia de gobernantes, pero al parecer, estos no parecen estar asociados con los gobernantes del Clásico Tardío en Calakmul (Martin 1997:862). Aunque los nombres de los gobernantes coinciden o son similares, las fechas calendáricas no concuerdan, y los gobernantes nombrados en ellas preceden a aquellos conocidos de los monumentos Clásicos pero algunos de los nombres fueron reutilizados en el periodo Clásico (Martin 1997). Algunos autores sugieren que dichas vasijas se refieren a gobernadores del pasado legendario o remoto, posiblemente asociado con los gobernantes de sitios poderosos del Preclásico, como El Mirador.

En El Mirador, se encuentra la conocida cerámica Estilo Códice (véase Coe 1973, 1978; López y Fahsen 1994; Robicsek y Hales 1981) fechada para la fase Tepeu 2 entre 640 y 760 DC. Existen varios grupos residenciales en donde se recuperaron varios tiestos tipo Códice, lo que podría indicar que existió una variabilidad con una producción amplia y con presencia de varios talleres de alfareros especializados (Morales Aguilar 2010). La cerámica Estilo Códice podría ayudar a comprender aspectos de orden socio-político e ideológico a nivel regional, especialmente entre El Mirador y Calakmul. Esta alfarería no sólo se ha encontrado en El Mirador, existen otros sitios de la región tales como Nakbe, La Muralla, Porvenir, Zacatal, El Tintal, La Muerta, Pedernal, Tzunun), La Florida, Uxul y Calakmul.

La cerámica Códice de El Mirador puede presentar en su mayoría engobe naranja en el lado opuesto al motivo principal, similar al Grupo Zacatal Crema Policromo, y muy raras veces, se encuentran tiestos estilo Códice que presenta un engobe amarillo como fondo (Morales Aguilar 2010).

Otro de los elementos notables de la cerámica Estilo Códice es la información epigráfica relacionada con la estructura política y social de la región Norcentral de Petén y Sur de Campeche. Muchos de los textos escritos en Secuencia Primaria Estándar (PSS) contienen algunos nombres de personas que normalmente identifican al propietario de una vasija determinada, los cuales culminan con uno o dos títulos nobiliarios. Estos títulos son K’uhul Sak Wayis y K’uhul Chatan Winik, ambos son considerados como parte de la élite gobernante de los sitios de la Cuenca Mirador durante el período Clásico (Guenter 2002). El título Chatan Winik ha sido encontrado en los sitios de Nakbe y El Tintal, aunque en El Mirador no se ha encontrado aún.

El Mirador en el contexto regional durante el Clásico Tardío
Durante la época Clásica, a El Mirador llegaba una gran variedad de materiales con una riqueza y diversidad de materias primas y objetos importados de otras regiones. En las excavaciones se hallaron varios objetos de obsidiana de las tierras altas de Guatemala, pedernal del norte de Belice y jadeíta de la cuenca del río Motagua. Varios objetos suntuosos como concha tallada, espinas de manta raya, objetos de pirita, y alabastro, son testigos de contactos con sectores del altiplano guatemalteco y el Mar Caribe comprobando así la complejidad de las redes de intercambio mantenidos por los habitantes de El Mirador durante el período Clásico Tardío.

Se considera que la organización política de los sitios localizados en la región norcentral de Petén y sur de Campeche durante la fase Tepeu, se enmarca dentro del modelo propuesto por Joyce Marcus (véase Marcus 1976:27). Este modelo comprende que un sitio de la dinastía del reino Kaan, Calakmul, fue el mayor estado regional del periodo Clásico. Los gobernantes de la dinastía Kaan han sido asociados con el glifo emblema de la cabeza de una serpiente como elemento principal y que aparece en varias estelas y altares del Área Maya y en la cerámica Estilo Códice. Por muchos años, se consideró a Calakmul como el lugar de la dinastía, y por consiguiente, su glifo emblema. No obstante, las últimas investigaciones demuestran que el glifo Cabeza de Serpiente no sólo estuvo asociado con Calakmul, sino más bien con otros sitios de la región como El Mirador, Tintal y Dzibanche, inclusive desde fechas más tempranas. El estudio epigráfico realizado por Simon Martin sugiere que el glifo emblema Kaan apareció por primera vez en Calakmul durante el mandato de Yuknoom Ch’een El Grande entre 636 y 696 DC, uno de los gobernantes más poderosos de la época Clásica (Martin y Grube 2000:108).

Mientras Calakmul era ya la capital de la dinastía Kaan, Uxul ostentaba un glifo topónimo sin llegar a ser un glifo emblema per se. Este glifo conocido como Cabeza de Murciélago aparece en varios monumentos de Uxul, incluso asociados con el título kaloomte’, un título exclusivo de la milicia. La ausencia del prefijo obligatorio k’uhul “divino/sagrado” en el glifo emblema completo, podría ser un indicio de que Uxul formaba parte de una jerarquía regional superior controlada por Calakmul, tal vez señalando la integración a un estado regional como lo propuso Joyce Marcus (véase Grube y Paap 2008:270; Marcus 1976:27; Morales Aguilar 2010:153).

Uxul se encontraba en estrecha dependencia de la dinastía Kaan, la cual se estableció en Calakmul en la segunda mitad del Siglo VII, como se observa en el lado derecho de las Estelas 12 y 13 del 662 DC, dedicadas a una visita que informa sobre la presencia real o virtual de Yuknoom Ch’een II de Calakmul en Uxul celebrando un fin de periodo. El Mirador junto con Nakbe, pudieron haber sido asentamientos destinados a proveer bienes y productos para el consumo de las elites en Calakmul con la producción de alfarería especializada así como el proveer mano de obra para diversas actividades.

La geografía política del Reino Kaan es un tema que todavía no está muy bien comprendido, principalmente en la región de la Cuenca Mirador. Esto pone en evidencia que la antigua ciudad de El Mirador y su área de influencia pudo haber estado sometido bajo un control territorial de un centro más importante como Uxul. La ausencia de registros en monumentos hace pensar que El Mirador estuvo adscrito a una entidad política mucho más grande (Morales Aguilar 2010:153). El modelo de Estado Regional propuesto por Joy Marcus (1976), donde se propone que a El Mirador dentro de la red controlada por Uxul es válida. La arquitectura y los materiales de ambos sitios son similares y es muy probable que hubiesen tenido una relación estrecha.

Solamente existen dos sitios Clásicos a menos de 20 km de El Mirador con tanta cantidad de monumentos con inscripciones como Uxul y Naachtun, este último al parecer estaba sometido bajo el dominio de Tikal. La organización social y territorial ocurrida en las Tierras Bajas del Petén para el período Clásico fue un sistema sumamente complejo, caracterizado por la segmentación del poder en varias entidades políticas durante los siglos VII y VIII. Con el fin de la dinastía Kaan ocurrida luego de la derrota de Calakmul a manos de Tikal representada en el Altar 9, empezó un obvio proceso de descentralización y fragmentación política en el Norte de Petén y Sureste de Campeche (Grube y Paap 2008), en donde varios centros como Naachtun (Nondédéo et al. 2012, Sion 2012) y Oxpemul (Grube 2005) toman un papel importante a finales del Clásico Tardío en dichas regiones.

Hacia 850 DC en El Mirador comenzó a disminuir el tamaño de la población y al mismo tiempo aparecieron elementos foráneos asociados a la cuenca del río Usumacinta y La Pasión, principalmente con la cerámica Pabellón Modelado-Cavado en contextos muy reducidos. La ocupación Clásico Terminal en El Mirador, se confinó en el Complejo Danta, específicamente al pie de la Estructura 2A8-2 de la Acropolis Danta, Grupo Barba Amarilla, Grupo Venado, así como en el Grupo Lac Na, Grupo Pitaya y el Complejo Guacamaya. El Mirador fue finalmente abandonado a finales del período Clásico hacia 900 DC, tras largos siglos de ocupación. A lo largo del Clasico Terminal, al parecer hubo una ocupación reducida en Paixbancito, Civalito Norte, Yaxche, El Tintal y Nakbe. Para el Clásico Terminal, el único sitio de la región que continuó con mayor actividad fue Naachtun (Nondédéo et al. 2012; Sion et al. 2012).

Conclusiones
Vivir entre las ruinas no significó el simple hecho de coexistir con un cúmulo de vestigios antiguos y acostumbrados a ver la fatalidad de un paisaje urbanístico destruido. La precariedad que se crea en el proceso de reocupación o reasentamiento, la actividad de desmantelar edificios, el reenterrar estelas y monumentos antiguos, no debe ser visto como una acción atroz. Por el contrario, vivir entre las ruinas significó para los habitantes de El Mirador la revitalización de los espacios antiguos mediante la reestructuración del territorio y el prestigio de haber habitado en un lugar ancestral. Quizás, la reocupación de El Mirador, haya sido protagonizada por sus propios descendientes que se fueron un día en condiciones adversas con la eterna promesa de regresar.

Este estudio, demostró que durante el período Clásico Tardío (ca. 600-850 DC), los antiguos Mayas que habitaron El Mirador, se asentaron cerca y entre los conjuntos arquitectónicos principalmente para utilizarlos como construidos durante el período Preclásico y cercanos a yacimientos de roca, aguadas y canales hidráulicos. Los espacios sociales del Complejo Este en el Clásico Tardío, fueron modificados por la construcción de edificios creando unidades residenciales con gran presencia de patios cerrados distribuidos en grupos concéntricos.

Durante el Clásico Tardío, los sitios ubicados al sur de El Mirador, como Tintal, Tamazul, La Tortuga, La Iglesia y Lechugal, fueron comunidades importantes que compartieron muchos rasgos en común, desde el estilo arquitectónico hasta los materiales culturales. Esto podría indicar que la región Norcentral de Petén, fue un sistema de sitios de rango menor subordinados a un centro mayor que bien pudo haber sido Uxul y Calakmul, entre 600 y 750 DC.
Por último, El Mirador fue un centro menor o secundario durante la esfera Tepeu 2 en donde pudo haber sido un lugar de residencias de escribas, comerciantes e incluso guerreros al servicio de una entidad política hegemónica. Las vasijas Estilo Códice muestran un vínculo estrecho con el reino Kaan, teniendo títulos nobiliarios muy importantes. Los habitantes de El Mirador pudieron tener un cierto prestigio con respecto al resto de otros sitios de la región por el simple hecho de habitar un lugar ancestral que se mantuvo viva en la memoria histórica y colectiva de los antiguos Mayas.

Agradecimientos
Agradezco el apoyo de la Fundación FARES (Foundation for Anthopological Research & Environmental Studies) y al Proyecto Cuenca Mirador, a sus directores Richard D. Hansen y Edgar Suyuc Ley por el apoyo brindado para la realización de esta investigación. A las siguientes instituciones: APANAC, PACUNAM y GHF (Global Heritage Fund), un especial agradecimiento por su valioso aporte económico para el desarrollo de la investigación arqueológica en El Mirador. A los miembros del proyecto, estudiantes, trabajadores y amigos que participaron en este estudio, gracias totales por su valiosa colaboración.

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Fig.1.

Fig.2.