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034 La vida en la vega del Rio Copán: investigaciones en areas residenciales de Rio Amarillo, Copán, Honduras. Edy Barrios, Cameron McNeil, Walter Burgos, Kristin Landau, Raquel Macario, Roberto Ramírez y Justin Bracken – Simposio 26, 2012

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034 La vida en la vega del Rio Copán: investigaciones en areas residenciales de Rio Amarillo, Copán, Honduras.

Edy Barrios, Cameron McNeil, Walter Burgos, Kristin Landau, Raquel Macario, Roberto Ramírez y Justin Bracken

 

XXVI Simposio de Investigaciones
Arqueológicas en Guatemala
Museo Nacional de Arqueología y Etnología
16 al 20 de julio de 2012
Editores
Bárbara Arroyo
Luis Méndez Salinas

 

Referencia:

Barrios, Edy; Cameron McNeil, Walter Burgos, Kristin Landau, Raquel Macario, Roberto Ramírez y Justin Bracken
2013 La vida en la vega del Río Copán: investigaciones en áreas residenciales de Río Amarillo, Copán, Honduras. En XXVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2012 (editado por B. Arroyo y L. Méndez Salinas), pp. 405-420. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

La vida en la vega del Río Copán: investigaciones en áreas residenciales de Río Amarillo, Copán, Honduras
Edy Barrios
Cameron McNeil
Walter Burgos
Kristin Landau
Raquel Macario
Roberto Ramírez
Justin Bracken
Palabras clave
Río Copán, Río Amarillo, Áreas residenciales, Clásico Tardío.

Abstract
Recent investigations at one of the residential areas from the Río Amarillo archaeological site have given us important information about different aspects related to commoner’s lives in this Pre-hispanic town. Previously, only some buildings pertaining to the ceremonial area were investigated. The analysis of architecture and artifacts lends a better understanding of the history of this site, and at the same time will allow us to make inferences about the social, economic, and political relationships the inhabitants of Río Amarillo had with their environment on a regional scale. This information renews interest on the interpretations of commoner lives and livelihoods who reside on the periphery of the great city of Copán.

El Sitio Arqueológico Rio Amarillo es un sitio prehispánico relativamente pequeño pero de mucha importancia en la región aledaña a la ciudad de Copán, en el extremo sureste del área Maya (Fig.1), el cual presenta una ocupación que va del Clásico Temprano hasta el Clásico Tardío (Saturno 2000). Se encuentra ubicado a una distancia de 18 kilómetros al Noroeste del Parque Arqueológico Copán, en jurisdicción de la Aldea La Castellona, en el Municipio de Santa Rita, Departamento de Copán (OIDH 2011). Está situado en la margen este del Valle del Río Amarillo, en el extremo oeste del bolsón que forma el río, sobre las laderas del cerro La Canteada.
El Parque Arqueológico Río Amarillo está en el punto de intersección del Río Amarillo (cuenca alta) con la Quebrada Borbollón y el Río Blanco (Canuto 1996, Saturno 2000), ambos forman parte del sistema fluvial que río abajo se denomina como Río Copán (en su cuenca media) y finalmente como Río Camotán (cuenca baja), un importante sistema hídrico cuyas aguas drenan hacia el Río Motagua para luego desembocar en el Mar Caribe (Fash 2001), convirtiéndose en una importante vía de comunicación entre las ciudades más importantes de la región suroriental de la cultura Maya.

Antecedentes de investigación
El sitio de Río Amarillo fue reportado por primera vez por Sylvanus Morley en 1917 (1920:381-384) quien documentó dos altares con inscripciones, al mismo tiempo que realizó el primer plano parcial del centro del asentamiento (Fig.2). Posteriormente, Gordon Willey y su equipo visitaron el yacimiento en la primera mitad de la década de 1970s, integrándolo a su planteamiento denominado Proyecto para el Desarrollo de Investigación y Preservación Arqueológica en Copán, nombrándolo en ese momento como “La Castellona” (Willey et al. 1976).

Posteriormente, en 1975 el arqueólogo Gary Pahl (1987) realizó un nuevo mapa y excavaciones en el área central, designado por él como “La Canteada”, lo cual formó parte de su estudio sobre la relación entre este sitio y Copán. El mismo autor suponía que existía una estrecha relación entre los dos centros, debido a la asociación de los artefactos y los estilos de cerámica, quien además descubrió evidencias de restos destruidos de escultura arquitectónica en los edificios, los cuales cuentan con claras conexiones con los programas escultóricos de Copán.

Por lo tanto, desde el primer reporte efectuado, al sitio se le han asignado tres nombres distintos pasando de Río Amarillo (Morley 1920) a La Castellona (Willey et al. 1976) y luego La Canteada (Pahl 1987), para luego volver a su nombre original (Saturno 2000).

Entre las décadas de 1980 y 1990 el Proyecto Arqueológico Copán Fase II (PAC II), a cargo de William Sanders y David Webster, ejecutó tareas de reconocimiento, mapeo y excavaciones en las áreas aledañas a Río Amarillo con el fin de conocer la vida de los mayas en un contexto rural (Gonlin 1993, Webster et al. 2000).

Años después, tanto Marcello Canuto (1996) como William Saturno (2000) mapearon diferentes secciones del sitio (Fig.3). El primero de ellos con un enfoque regional centrado en el bolsón oeste de Río Amarillo, también llamada como “zona cruce” localizando una importante cantidad de grupos y estructuras; en tanto que Saturno se enfocó en el área central del, refiriéndose a éste como “un pueblo” que vivió bajo el dominio directo de la élite de Copán.

Saturno (2000) excavó extensamente en Río Amarillo y descubrió un gran volumen de escultura, la mayoría de ella procedente de la Estructura 5, la cual se había caído en la Quebrada Borbollón debido a la lenta erosión producida por esta fuente de agua. El mismo investigador compartía los mismos objetivos básicos de Pahl, es decir, entender mejor la relación entre Copán y esta comunidad, por lo que excavó hasta los niveles más tempranos de ocupación del sitio, determinando que la historia de Río Amarillo se extendía hacia el Clásico Temprano y que era muy poco probable que fuera un producto de gente venida de Copán. Además, encontró impresionantes mascarones y figuras esculpidas, con elementos similares a aquellos encontrados en los Templos 16, 22 y 26 de la Acrópolis de Copán (Fig.4), lo que llevó a proponer que, el tamaño de Río Amarillo en comparación con la poca población de las áreas aledañas implicaba que el sitio no era totalmente independiente de Copán.
Otro dato importante proviene del sector este del área central del sitio, en donde el patrón de asentamiento es diferente al del sector oeste, lo que ha sugerido la presencia de una población no Maya dentro del núcleo del sitio (Canuto 1996, Saturno 2000), sin embargo, esta interesante temática continua carente de investigación profunda, por lo que durante las próximas temporadas de campo en el sitio, se espera poder esclarecer.

Otras investigaciones se han centrado en sus monumentos esculpidos (Morley 1920, Pahl 1977, Schele 1987, Saturno 2000), los cuales han llamado la atención por su estilo y datación en fechas bastante tardías (Fig.5), así como por ser unos de los ejemplos de monumentos con escrituras encontrados más hacia el oriente en la zona Maya, no obstante, debido al alto grado de erosión de las inscripciones, los resultados de estas interpretaciones aún no logran un consenso entre los expertos.

Recientemente se inició a la implementación de un plan integral para lograr el desarrollo turístico de este antiguo asentamiento, que está siendo impulsado en conjunto por el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) y el Instituto Hondureño de Turismo a través del Programa de Turismo Sostenible Mundo Maya (PTSMM), lo que ha generado la consolidación y restauración de algunas estructuras en las Plazas A, B y F del área central del sitio (OIDH 2010) además de realizar obras para mejorar la infraestructura de acceso e interpretación del sitio (OIDH 2011).

La primera temporada de campo del Proyecto Arqueológico Río Amarillo – Copán (Parac)
La importancia del sitio arqueológico Río Amarillo es evidente en la monumentalidad de sus edificios, la belleza de sus obras escultóricas representadas tanto en sus monumentos como en las fachadas de sus edificios más importantes, sin embargo, pocos trabajos de investigación se han enfocado en la comprensión de las áreas residenciales, temática que el PARAC pretende abarcar al explorar distintos sitios en el área próxima al centro del sitio. Por estas razones, en 2011 se decidió enfocar los esfuerzos en un área inmediata al centro del sitio, identificada por Canuto (1996) como Sitio 5, ubicado a corta distancia hacia el noroeste del área principal, el cual fue catalogado como un sitio Tipo III, siendo uno de los asentamientos más complejos y extensos ubicado en el área próxima al centro de Río Amarillo.

El Proyecto Arqueológico Río Amarillo-Copán (PARAC) es un proyecto científico que cuenta con el aval del Lehman College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY por sus siglas en inglés), contando con la aprobación del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), cumpliendo con los requisitos y recomendaciones legales de la Ley Para la protección del Patrimonio Cultural de la Nación (Congreso Nacional de la República de Honduras 1997).

Descripción del Sitio 5 de Río Amarillllo
Este se extiende desde la margen del río hasta la parte media del cerro La Canteada, ocupando una extensión Este – Oeste de 125 m y prolongándose por alrededor de 130 m en dirección Norte – Sur, ocupando un área de forma irregular sin un eje aparente pero siguiendo una distribución de noreste a suroeste determinada por las características topográficas, en donde distintos grupos de edificios fueron construidos de la siguiente manera (Fig.6):
Grupo 1: Ubicado en el extremo este del asentamiento, se trata de un conjunto de edificios, patios, plataformas y terrazas localizados en el sector habitable más elevado del cerro, rasgos que fueron distribuidos de la manera siguiente:
1. Terrazas: En el extremo norte y más elevado del asentamiento, tres terrazas consecutivas con un eje Este – Oeste se extienden con características similares. Estos rasgos no fueron reportados en el mapa original, notándose claramente durante las recientes exploraciones gracias a la baja altura de la maleza. La Terraza 1 ocupa el extremo este y más elevado de estos elementos, contando con una longitud de 24 m, por 9.50 m de ancho, ningún montículo fue visible en superficie. Por su parte, la Terraza 2 se encuentra en la parte media, inmediatamente al oeste de la anterior, extendiéndose por un largo de 20.63 m por 12 m de ancho. En su parte central sobresale la presencia de una rampa de acceso a la parte alta y plana, aunque a nivel superficial no pudo identificarse ningún montículo, una unidad de excavación localizada en el extremo norte de la parte alta sugieren la presencia de un edificio que fue identificado como Estructura 25. Finalmente la Terraza 3 abarca el espacio al norte de la Plataforma 3, extendiéndose directamente al norte de la Estructura 6, si bien sus formas y dimensiones parecen haber sido alteradas y removidas para la construcción de un vivero de café (utilizado actualmente para almacenar las plantas que estaban en proceso de siembra), es posible que la superficie superior haya sido aprovechada por los nuevos dueños sin alteraciones profundas debido a su amplitud y buena ubicación.

2. Plataforma 1: Se trata del conjunto con edificaciones más elevado del sitio, compuesto por una extensa plataforma que mide 32.15 m de largo, por 9.70 m de ancho, la cual dio sustento a las Estructuras 1, 2 y 3 (numeradas de sur a norte), tratándose de montículos muy bajos y de reducidas dimensiones, los cuales fueron construidos siguiendo un eje Norte – Sur, dejando pequeños espacios entre un edificio y otro. Hacia el sur da inicio una pronunciada depresión natural que se extiende a lo ancho del sitio, la que parece haber sido aprovechada y quizás modificada para evacuar adecuadamente la escorrentía pluvial que desciende desde la parte alta del cerro, evitando con ello la destrucción o desgaste de las construcciones.

3. Plataforma 2: Localizada inmediatamente al Oeste de la anterior es notablemente más baja y ligeramente más corta, contando con 24.30 m de largo, por 13.23 m de ancho, sobre la cual fueron construidas las Estructuras 4 (en el extremo sur) y 5 (en el extremo norte) dejando un patio de regular extensión entre los dos edificios.

4. Plataforma 3: Ubicada en una posición intermedia entre las Terrazas 2 y 3, es la menos voluminosa de las tres plataformas que conforman este grupo, contando con 21.60 m de largo por 13.50 m de ancho, en su parte superior albergó a la extensa Estructura 6 en su parte central y a la Estructura 26, muy próxima a la anterior y en una posición irregular, dejando un pequeño patio frente a las dos edificaciones.
Grupo 2: Localizado en la parte media del asentamiento, está compuesto por al menos tres plataformas altas y algunos montículos aislados organizados de la siguiente manera:
1. Plataforma 6: Se trata de una alta y larga plataforma que sirvió de base a las Estructuras 7 y 8. Mide 23 m de largo por 13.25 m de ancho, quedando un patio de medianas dimensiones entre los dos montículos. Ninguna unidad de excavación fue realizada en este sector por lo que se desconocen más detalles sobre su construcción y uso.
2. Plataforma 4: Localizada inmediatamente al oeste de la anterior pero al menos 7 m a un nivel más bajo, cuenta con dimensiones menores ya que tiene 21.80 m de largo por 15 m de ancho, en donde fueron construidos tres edificios formando un patio abierto hacia el oeste contando con las Estructuras 10, 11 y 21, siendo la primera de éstas explorada a través de excavaciones que se detallarán más adelante. En un punto intermedio entre esta plataforma y la Plataforma 6 se localiza la Estructura 9, ubicada en el extremo norte de la primera y al menos a 3.50 m sobre el nivel superficial del patio.
3. Plataforma 7: Ubicada directamente al sur de la anterior y separada de ella por un encaño natural que fue utilizado adecuadamente para drenar la escorrentía pluvial. Se trata de un amplio y extenso espacio aplanado, siendo difícil distinguir el punto en donde dio inicio la modificación humana en comparación con las formas naturales del terreno. Las inspecciones realizadas sugieren que cuenta con 22.40 m de largo por 14.50 m de ancho, soportando en la parte superior un solo edificio de pequeñas dimensiones ubicado en su parte media, que fue identificado como Estructura 24, contando sus usuarios con un amplio patio alrededor del mismo, aunque es posible que otros montículos no visibles en superficie hayan ocupado otros sectores del mismo.
4. Montículos aislados: Se trata de dos montículos de reducidas dimensiones que fueron localizados directamente al norte de la Plataforma 4, sin que pudieran identificarse basamentos o plataformas asociados a ellos, aunque cabe mencionar que cuentan con pequeños espacios ligeramente planos en sus proximidades pero que no pueden ser considerados como patios, a menos que excavaciones futuras permitan identificar a cabalidad sus características. Estos edificios han sido identificados como Estructuras 22 y 23.
Grupo 3: Ubicado inmediatamente al oeste de la Plataforma 4 del Grupo 2, este conjunto es el que presenta menores dimensiones y complejidad, no obstante, ha sido definido como un grupo independiente debido seguramente a su conformación mucho más compacta que los anteriores, mostrando un patrón bastante común en los grupos residenciales del área Maya, tratándose de un patio cuadrangular con un edificio en cada uno de sus lados.

En él se han identificado las Estructuras 12, 13, 14 y 20 cada una de las cuales ocupa uno de los lados del cuadrángulo, al centro del hay un patio de medianas dimensiones en donde diversas excavaciones han permitido identificar ciertos rasgos constructivos que se describen adelante.

Aunque de momento no se ha establecido la presencia de una plataforma construida para dar sustento a este conjunto, la posibilidad que esta exista es muy alta ya que el área que ocupa este grupo es bastante amplia, aunque es posible que el volumen de materiales removidos no haya sido muy alto, lo cierto es que el extremo oeste de la plataforma fue reportado desde 1996 como parcialmente destruido por las crecidas del río (Canuto 1996). Lo anterior se ha podido constatar durante la presente temporada, sufriendo las Estructuras 13 y 14 el mismo tipo de destrucciones ocasionadas por los movimientos del cauce del Río Amarillo o bien por las corrientes de agua que descienden desde la parte superior del cerro.

Grupo 4: Este grupo es el más próximo a la rivera del río y el que se encuentra a un nivel más bajo. Se localiza a pocos metros al norte del Grupo 3, del cual está separado por el encaño natural que fue utilizado para drenar las aguas provenientes desde la parte alta del cerro.

Además, se trata del conjunto que cuenta con una mayor concentración de edificios aglomerados representando una densidad constructiva más amplia. Tiene como base la Plataforma 5 que mide 26.30 m de largo por 26.15 m de ancho, sobre la cual fueron construidos 6 edificios, dos de ellos en el lado norte (Estructuras 27 y 31), dos en el lado este (Estructuras 15 y 30), una en el sur (Estructura 16) y finalmente la Estructura 29 en el lado oeste, creando un patio cerrado al centro de dichos edificios y una compleja serie de corredores o pasillos entre los mismos, por medio de los cuales se ingresaba hacia el patio, al mismo tiempo que se convertían en los únicos medios para evacuar la escorrentía pluvial que desciende desde las faldas del cerro hacia el Río Amarillo.

Inmediatamente al sur de este patio se sitúan otros dos edificios identificados como Estructuras 17 y 28, que fueron construidos en oposición a las Estructuras 16 y 29, dejando un espacio entre ellos, el cual fue aprovechado para agilizar la correcta y efectiva evacuación de las aguas de lluvia, para lo cual fue construido un canal entre dichos edificios cuyas características se detallarán más adelante.

El primer mapa del sitio presentaba dos edificios paralelos en el extremo suroeste del Grupo 4, que por su orientación y relación espacial parecían sugerir que se tratase de un juego de pelota, no obstante solo se ha podido verificar la presencia de uno de ellos, por lo que de momento se descarta la presencia de este importante rasgo.
Por lo tanto, al cotejar el mapa previo del asentamiento, pudo comprobarse lo apuntado por Canuto (1996:18) ya que el Sitio 5 de Río Amarillo ocupa un terreno con una pronunciada inclinación al encontrarse en las faldas del cerro La Canteada, lo que condicionó el uso de la tierra a la construcción de plataformas y terrazas para crear espacios habitables que permitieran aprovechar el terreno formando espacios amplios para llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, quedando en evidencia que las características topogeográficas del terreno fueron condicionantes de primera índole para el asentamiento de las áreas residenciales.

La inspección visual del terreno también permitió identificar nuevos elementos que no habían sido reportados con anterioridad, como varias terrazas y nuevos edificios. En cuanto a la organización espacial, es notable que en lugar de apreciarse una planificación urbana, los constructores y usuarios de este sector del sitio acomodaron el terreno a sus necesidades cotidianas, siendo uno de los factores más importantes la correcta evacuación de la escorrentía pluvial que al descender desde la cima del cerro, puede tomar bastante fuerza y contar con una capacidad destructiva fuerte ante edificios que estuvieran mal ubicados. Si bien se han descrito y definido cuatro conjuntos arquitectónicos, identificados desde el primer levantamiento del asentamiento, en algunos casos como entre los Grupos 2 y 3, es difícil definir los límites reales, a excepción de las diferencias de niveles del cerro, no obstante, se ha decidido continuar con esta nomenclatura para evitar confusiones.

La calidad de los suelos en esta área sugiere que los espacios libres entre los distintos grupos de edificios habrían sido dedicados a actividades agrícolas ya que se ha comprobado su alto rendimiento con diversos cultivos como maíz, frijol, tabaco y ahora café, entre muchos otros, posiblemente con accesos tanto hacia el área central como entre los distintos grupos arquitectónicos. En este sentido la parte baja de la ladera ubicada al sur del Grupo 4 parece ser el área de paso natural entre el sector central del sitio y el área residencial que en esta ocasión ha sido sometida a investigaciones, lamentablemente, la presencia de construcciones modernas no permite visualizar con fidelidad las características del terreno, el cual ha sufrido modificaciones severas para la construcción de viviendas modernas.

No hay que olvidar mencionar que desde la parte más alta del cerro, y en general desde todos las áreas que cuentan con construcciones, la vista que se tiene sobre el río y el valle es amplia, lo cual daría ventajas en materia defensiva, de comunicación y de control sobre el área alrededor del centro de Río Amarillo. Desde los edificios del Grupo 1 ubicados a mayor altura, es posible que la visibilidad alcance hasta el sitio de Piedras Negras, pero también sobre otros sitios menores ubicados en las partes bajas próximas a la margen opuesta del río, los cuales fueron identificados por Canuto y sus colaboradores (1996), lo que lleva a pensar que todos estos asentamientos, o la mayoría de ellos, fueron parte de un mismo poblado extenso pero con locaciones dispersas tanto en el valle como en las faldas de los cerros, teniendo como centro el área ceremonial del sitio Río Amarillo.

Finalmente, hay que indicar que desde la realización del primer mapa del área, este sector del sitio fue incluido dentro de la categoría de un sitio Tipo III (Canuto 1996), cuyas características son el contar con montículos de una altura de 4.75 m que definan una o más plazas, para cuya construcción serían utilizadas piedras labradas y recubiertas con algún repello (Webster et al. 2000:31), una categoría que en términos actuales podría compararse con el equivalente a un barrio de un pueblo, cuyo centro sería el área ceremonial de Río Amarillo.

Características de los edificios y su funcionalidad
Los resultados de las excavaciones han sido muy útiles para entender la naturaleza, formas y usos de los edificios investigados, lo que ha llevado a confirmar que se trata de un área residencial, con edificios y espacios destinados a diferentes usos de la vida cotidiana de una o diversas familias que ocuparon este privilegiado sector del sitio.
El primer dato que resalta a la vista es en relación al tipo de materiales utilizados en la construcción de los cimientos de los muros y basamentos de los edificios, para lo cual los constructores y usuarios utilizaron piedras de río o cantos rodados en la mayor parte, en tanto que muy pocos bloques de toba volcánica han sido localizados en los aparejos de los muros. Al parecer, el aglutinante utilizado para unir estas piedras habría sido barro de origen local, con lo cual la obtención de los materiales de construcción habría tenido lugar cercano.

Los ejemplos expuestos gracias a las excavaciones indican que solamente los cimientos, zócalos, emplantillados y basamentos de los edificios contaron con muros de piedras, mientras que los muros propiamente dichos habrían sido construidos con bajareque, madera y otros materiales perecederos, al igual que los techos, que debieron ser construidos con maderos y hojas de plantas, como guano o palmas.

Grupo 1
En el Grupo 1, las excavaciones en la Plataforma 1 revelaron dos edificios de muy reducidas dimensiones, en donde la Estructura 1, a pesar de sus reducidas dimensiones incluye la presencia de dos espacios internos que no podrían dar cabida a una habitación, sugiriéndose que podría haber sido destinada como bodega o almacén para guardar alimentos o herramientas.

Por su parte la Estructura 2 reveló un hallazgo muy particular e importante, tratándose de un edificio muy pequeño, con un corredor en su entrada principal y al fondo un horno dentro de un recinto construido con cimientos de cantos rodados y muros y techos de materiales perecederos. El horno de forma circular fue localizado al centro del edificio y tiene un repello de barro, ahora quemado, que tiene un grosor aproximado de 0.05 m con un diámetro promedio de 1.50 m, en cuyo interior se excavó a una profundidad máxima de 0.80 m (Fig.7).

Dentro del horno se identificó una capa de tierra negra de 0.30 m, debajo de la cual se reveló una capa de piedras de canto rodado que fueron colocadas en el nivel de su base, estas piedras estaban quemadas confirmando su función, el cual pudo ser destinado para la cocción y preparación de alimentos ya que se localizaron huesos carbonizados, seguramente de animales. Además se halló una capa de ceniza de 0.05 m, justo sobre la base interior del horno, en la que se recolectó un fragmento de leña carbonizada de 0.26 m de largo por 0.10 m. de ancho.

Además, directamente al norte de la Estructura 2 se localizaron dos muros que parecen formar el acceso a la Plataforma 1 desde la Plataforma 2, creando andenes o gradas para facilitar el movimiento entre los dos espacios arquitectónicos.
Por su parte, en la Plataforma 2 a pesar de realizarse una sola excavación en la Estructura 4, se expusieron restos arquitectónicos de dicho edificio que sugieren una similitud constructiva con los otros edificios, contando con un basamento y emplantillado de cantos rodados y pisos de tierra apisonada, principalmente en el patio frente a ésta. No obstante, no ha sido posible conocer su forma y función, por lo que se espera que futuras investigaciones puedan aclarar esta situación.
Las excavaciones en la Estructura 6, que fuera construida sobre la Plataforma 3, revelaron la presencia de un edificio bajo de planta cuadrangular, en cuya construcción fueron empleadas piedras de río. Entre el relleno del edificio se localizó cerámica del Clásico Tardío, Clásico Terminal y Postclásico. Un escondite en la base de la fachada sur cometía dos vasijas del Clásico Tardío, sugiriendo que el edificio fue construido durante dicho período. Bloques de piedras talladas fueron ubicados en su interior, posiblemente para servir como bancas o asientos, estos bloques podrían haber sido tomados del área central del sitio luego de su abandono. Además, un escondite conteniendo dos hachas de jade fue encontrado entre las gradas de acceso, asumiendo que podría tratarse de un ritual de cancelación del mismo.

La identificación de tres terrazas, inmediatamente al este de la Plataforma 3, motivó su investigación, lo que permitió conocer que el cerro La Canteada sufrió cortes del suelo original para formarlas, al menos esto fue evidenciado para la Terraza 2. Posteriormente, dichos elementos arquitectónicos se nivelaron a través de rellenos con el uso de material local, principalmente arena y piedrín del río y arcilla rojiza proveniente de la montaña. Sobre la Terraza 2 se localizaron dos sistemas de emplantillado que corresponden a antiguas ocupaciones, mientras que la Terraza 3, investigada con sólo una unidad de excavación, proporcionó una estratigrafía menos compleja que indica que también fue nivelada artificialmente.

Además, el acceso desde la Plataforma 3 hacia la Terraza 2 consiste en una rampa escalonada, descubierto sobre una longitud este/oeste de 8 m, el ancho de esta pendiente artificial se desconoce ya que sólo se excavó 1 m de longitud. Esta rampa combina espacios con emplantillado/empedrado junto a escalones de 0.10 a 0.20 m de alto y que van disminuyendo mientras avanza hacia la Terraza 2. La misma llega a conectarse a una hilera de piedras toba que se prolonga de norte a sur en el borde de la terraza. Aunque la hilada de toba tallada se prolonga sobre 6 m de longitud, es posible que continuara bordeando la terraza pero fue destruida ya que no se localizó su prolongamiento hacia el norte.

Grupo 2
Por su parte, en el Grupo 2 las excavaciones se centraron en la Estructura 10 y en una sección de la fachada oeste de la Plataforma 4, quedando pendientes los edificios ubicados en las Plataformas 6 y 7, así como en los montículos aislados que se asocian a este Grupo.

En el caso de la Plataforma 4, la trinchera formada por varias unidades de excavación y extendida desde su base hasta el inicio de la Estructura 10, proporcionó indicios de la presencia de cuerpos escalonados, identificándose los tres cuerpos superiores que formaron la fachada de la Plataforma, de los cuales, el cuerpo superior sirvió de base para la Estructura 10 y en su parte más elevada se encontraron restos de un emplantillado que puede asociarse con el más antiguo emplantillado documentado en la Estructura 10 (Fig.8).

Cada uno de los cuerpos escalonados contó con un pequeño desnivel a manera de talud hacia el oeste, lo que debió haberse repetido en los cuerpos inferiores. Cada uno de los cuerpos fue rellenado con barro local y delimitado en su extremo con piedras de canto rodado y separados a una distancia promedio de 1 m entre cada cuerpo. Este elemento arquitectónico guarda similitudes con la terraza escalonada de la Terraza 2 descrita con anterioridad, así como con el talud norte de la Estructura IV del sitio Los Naranjos en el Lago Yojoa, el que presenta cuatro cuerpos escalonados, con un relleno de barro delimitado por muros de piedras de canto rodado (Cruz y Valles, 2002:52). Tomando en consideración la altura superior a los 3.50 m que tuvo la plataforma, se propone que debió existir al menos otro cuerpo escalonado en la parte inferior a los descubiertos.

Otra excavación ubicada en el extremo suroeste de la base de la Plataforma 4, permitió comprender que el espacio entre ésta y la Plataforma 7 fue correctamente utilizado para evacuar el agua de lluvia que desciende de la parte superior del cerro La Canteada. Probablemente las condiciones topográficas fueron las mismas en la época prehispánica, por lo que este sector debió ser uno de los caminos naturales que fue modificado por sus usuarios para evacuar los excesos del agua de lluvia hacia el río, evitando así daños por inundación en varias residencias.

Por su parte, la Estructura 10 que cierra el patio hacia su lado sur, se halla próximo al inicio de los cuerpos escalonados ascendentes de la plataforma. Por sus características constructivas, se le puede considerar una de las más elaboradas en toda el área residencial. La estructura mostró una planta casi cuadrada contando con un basamento de dos cuerpos escalonados de cantos rodados y relleno de barro y con una escalinata en su fachada norte, accediéndose desde el patio hacia el interior de edificio por medio de 4 gradas en las que los constructores alternaron piedras de toba volcánica, como cantos rodados y lajas grandes.

Al nivel del cuarto escalón de la escalinata se encuentra el acceso hacia el interior del edificio, que contó con una antecámara, en donde podrían haber tenido lugar algunas actividades públicas. Inmediatamente al sur se localizó la cámara principal, en cuyo interior se identificó una banca que pudo servir como una cama del dormitorio, o bien como un lugar para sentarse y recibir visitantes. Al centro de dicha banca las excavaciones que se llevaron a una profundidad de 1.40 m, revelaron tres distintas etapas o momentos constructivos los cuales fueron identificados gracias a la presencia de la misma cantidad de pisos de piedras o emplantillados, pertenecientes a varias remodelaciones, el más profundo de los cuales corresponde en altura con el emplantillado superior de la Plataforma 4.

Inmediatamente al este del edificio apareció un pequeño cuarto de planta cuadrada, sin ningún acceso y que en conjunto con la antecámara y cámara más privada muestra similitudes con la Estructura 72 del Patio C del Conjunto 9N-8 de Copán, en donde el cuarto principal se une a otro pequeño que tiene su puerta al mismo lado del recinto principal. Este espacio fue rellenado o cubierto con una gran cantidad de piedras de canto rodado y tierra, lo que hace suponer que su función fue estructural y no de uso común. Concretamente se determina que forma parte del sistema constructivo denominado encajuelado (Muñoz y Vidal, 2004:471), usado para dar la solidez necesaria para la erección del edificio, nivelando previamente el terreno donde se asentaba. En su interior fue expuesta una etapa constructiva previa a la realización del cajón de piedras, la que consistió en dos pequeños escalones de 0.10 m de contrahuella que van en ascenso hacia el este.

En cuanto a la función del edificio, si bien se tienen ciertos datos que parecen indicar que podría tratarse de un espacio residencial (como el basurero al pie de la Plataforma 4), es notorio también que en el edificio se localizaron evidencias artefactuales que indican que ciertos rituales o ceremonias pudieron tener lugar tanto en el interior como al exterior del edificio, una situación habitual entre las residencias Mayas prehispánicas.

Grupo 3
Las investigaciones en este conjunto arquitectónico se destinaron a conocer la secuencia constructiva del único patio que lo conforma, así como segmentos de las Estructuras 12 y 20, obteniéndose resultados importantes. Las excavaciones en el patio se localizaron tanto al centro, como en su extremo oeste, en ambos casos se descubrieron muros construidos principalmente con piedras de canto rodado y muy pocas tobas volcánicas, contando con un promedio de 0.75 m de ancho y al parecer fueron conformados por una sola hilera de piedras. Si bien su función no ha podido esclarecerse con total certeza, es posible que se trate de muros de retención para contener el relleno del patio, y que al mismo tiempo habrían servido para encausar la escorrentía pluvial hacia sectores menos vulnerables o importantes de los edificios, evitando con ello deslaves indeseados, principalmente el muro encontrado en el extremo oeste de la plataforma, en donde se dejó un andén entre éste y la Estructura 12 (Fig.9).

Por su parte, las excavaciones en la Estructura 20 permitieron confirmar la presencia de este edificio que no había sido reportado en el mapa original, permitiendo documentar la esquina noroeste del edificio, evidenciándose que éste contó con un pequeño basamento, sobre el cual fueron construidos los cimientos de los muros sobre los cuales se cimentarían muros de materiales perecederos, contando con un piso de tierra o barro apisonado en el interior del edificio.

Finalmente, en la Estructura 12 las excavaciones se redujeron a un segmento de la escalinata asociada a la cual se encontraron dos tapaderas de incensarios las que pertenecen al tipo Sepultura sin engobe (Willey et al. 1994:84-91) del Clásico Tardío, temporalidad a la que también se relaciona el resto del material cerámico.

Asimismo se evidenció una piedra identificada como escultura lisa, hallazgo que genera dos tipos de interpretación, la primera concerniente a que podría tratarse del edificio más importante dentro del Grupo 3, presentando por ello algún tipo de decoración en la fachada. La otra posibilidad y la más factible es que sea una reutilización de material del área ceremonial localizada en las cercanías. Debido a la falta de tiempo en esta temporada no fue posible seguir con su excavación, por lo que no se puede profundizar sobre la forma y función del edificio, por lo que las futuras excavaciones podrán dar respuesta a estas y otras interrogantes.

Grupo 4
Uno de los datos más sobresalientes aportado por esta nueva etapa de investigación es la conformación de este conjunto arquitectónico por un número mayor de edificios al que originalmente se había reportado. Las excavaciones han permitido definir las formas de los edificios o de algunos sectores de estos, así como sus características arquitectónicas, dimensiones y cuando el análisis de los materiales recuperados esté concluido, es posible que puedan identificarse las funciones y tipos de uso que los habitantes de este conjunto arquitectónico dieron a cada uno de los edificios, así como su secuencia constructiva y la datación de su construcción.

Los edificios excavados comparten ciertas características formales con otros ejemplos reportados tanto en el área inmediata, como en las zonas residenciales de Copán (Freter 1988, Gonlin 1993, Webster et al. 2000), a la vez que comparte algunos rasgos con edificios investigados en las Tierras Bajas Mayas tanto en tiempos antiguos como actuales (Wauchope 1938) demostrando una identidad cultural compartida, sin descartar por supuesto, la bien marcada regionalización y distintos tipos de influencias visibles en cada sub área cultural. Dichos edificios habrían tenido basamentos y cimentaciones construidas con piedras, en su mayoría de río o cantos rodados, con la parte superior de los muros fabricados con madera o palos, probablemente recubiertos con lodo o bajareque y techos de materiales perecederos, contando en algunos casos con pisos emplantillados recubiertos de estuco, o bien de tierra apisonada.

De momento puede inferirse que el patio formado por las Estructuras 15, 16, 27, 29, 30 y 31 podría tratarse de un conjunto residencial con edificaciones de reducidas dimensiones, posiblemente cumpliendo cada una de ellas funciones específicas para satisfacer las necesidades de sus usuarios, que se presume debió ser una sola familia, con espacios destinados a la preparación de alimentos, habitaciones, bodegas, talleres para fabricación de herramientas o cualquier otro tipo de actividad económica, ritual, social o ideológica, etc. Siendo todas estas actividades integradas y realizadas alrededor del patio de carácter habitacional.

La alta concentración de edificios en este reducido espacio llevó a sus constructores a crear una serie compleja de pasillos o corredores para el paso de sus habitantes entre un edificio y otro, así como diversos canales con el fin de que, tanto los usuarios como la escorrentía pluvial fluyera por entre los edificios sin estancarse en los alrededores del conjunto arquitectónico, evitando daños a los edificios, pisos y superficies horizontales, así como la acumulación de agua y lodo en los sectores habitables.
Finalmente, hay que indicar que de momento en ningún edificio se han realizado excavaciones intrusivas para comprobar la existencia de etapas constructivas anteriores, las evidencias aportadas por las excavaciones en distintos sectores del patio parecen desmentir la presencia de una ocupación larga en este sector del sitio, la cual, aun a falta del análisis cerámico, parece corresponder en su mayoría a la Fase Coner del Clásico Tardío (Viel 1983), aunque es posible que se extienda tanto a períodos anteriores como posteriores a éste. El análisis de los materiales y la detección de varios basureros localizados por medio de excavaciones ayudarán a comprender este tópico.

Área central
Las excavaciones de rescate en la Plaza G del área central de Río Amarillo revelaron la presencia de emplantillados de buena calidad que fueron construidos en el extremo este del área central del sitio, reflejando una diferencia importante con el área residencial del Sitio 5, ya que a pesar de encontrarse en el extremo noroeste del grupo central, la calidad constructiva es de mayor calidad que la reportada en la zona habitacional.

Conclusiones
En suma, los resultados de esta primera etapa de investigación han proporcionado datos de mucha importancia para la comprensión del área circundante a Río Amarillo, así como la relación de sus habitantes con el medioambiente circundante, además de comprender el papel que jugó este importante centro prehispánico en la historia de esta región y su relación con Copán.

La población del sitio Río Amarillo asentada sobre el cerro La Canteada, ante la carencia de espacios más planos y amplios como los de su área central, se vio en la necesidad de modificar la topografía natural del terreno, con la finalidad de hacer factible su uso como área residencial. En este sentido las diferentes plataformas, permitieron nivelar el terreno, haciendo posible la construcción de distintos edificios.
Las estructuras excavadas presentaron en su mayoría una arquitectura simple, caracterizada por el uso de piedras de canto rodado principalmente ya sea en los basamentos y en los cimientos de los muros, contrastando con el acceso a la toba volcánica que tuvieron los habitantes o usuarios de las principales edificaciones hechas en el área central del sitio. Los pocos ejemplares de piedras tobas en la zona residencial, se restringieron a formar parte específicas de los edificios como en escalinatas o en las esquinas de algunos muros. Aparecieron también algunos ejemplares de escultura, estos al igual que las tobas podrían ser reutilizaciones de elementos arquitectónicos provenientes de otras estructuras importantes quizás ya abandonadas para el Clásico Tardío, tiempo en que aparentemente tuvo lugar el asentamiento de la población sobre el cerro.

Arquitectónicamente se observan algunas similitudes con Copán, especialmente en algunas estructuras de los Grupo 3 y 4, tanto en su distribución espacial, como la presencia de elementos arquitectónicos, como una banca y sistemas hidráulicos. Dentro de las distintas áreas investigadas, fue posible determinar una diversidad del uso de espacio de las estructuras, que incluían actividades importantes para la vida social, como el almacenaje, preparación de alimentos, dormitorios y actividades de tipo religioso entre otras.

Los remanentes dejados por la población prehispánica, consistentes en cerámica y lítica, permiten reconstruir algunas prácticas sociales principalmente para el período Clásico Tardío, y aunque el análisis cerámico aún está en proceso, se cuentan con indicios del Posclásico. Por ello, es posible pensar que el área residencia del sitio tuvo en algunos sectores una continuidad de ocupación más prolongada o bien un repoblamiento, Esta y otras interrogantes, se espera sean resueltas en la medida que las investigaciones avancen y lograr con ello una comprensión más completa del panorama local de Río Amarillo.

Referencias
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Fig.1: Mapa de la región de Copán y la ubicación de Río Amarillo (Dibujo de Timothy Pugh y Yuko Shiratori,
a partir de Turner et al. 1983:Fig.T-13, y Webster 2002:Fig.47).

Fig.2: Primer mapa de Río Amarillo elaborado por S. Morley en 1917 (Morley 1920).

Fig.3: Mapa del área central de Río Amarillo y el Sitio 5 redibujado de Saturno 2000.

Fig.4: Ejemplos de escultura arquitectónica de Río Amarillo.

Fig.5: Altar 1 (Saturno 2000:173) y Altar 2 (Schele 1987 y Morley 1920).

Fig.6: Mapa del Sitio 5 de Río Amarillo.

Fig.7: Planta de la Estructura 2.

Fig.8: Planta y reconstrucción hipotética de la Estructura 10.

Fig.9: Planta y reconstrucción del extremo oeste del Grupo 3 y la Estructura 12.

Fig.10: Foto de excavaciones en Grupo 4.