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30 ESCRIBAS, CÓDICES Y VASOS: ESTUDIOS DE UN VASO CÓDICE DE NAKBE, PETÉN Richard D. Hansen, Federico Fahsen y Ronald L. Bishop – Simposio 05, Año 1991

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Hansen, Richard D., Federico Fahsen y Ronald L. Bishop

1992     Escribas, códices y vasos: Estudio de un vaso códice de Nakbe, Petén. En V Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1991 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady), pp.297-303. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

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ESCRIBAS, CÓDICES Y VASOS:

ESTUDIO DE UN VASO CÓDICE DE NAKBE, PETÉN

Richard D. Hansen

Federico Fahsen

Ronald L. Bishop

 

 

Uno de los estilos artísticos de mayor preferencia en las colecciones privadas y públicas del arte Maya pertenece a la cerámica de estilo códice. El grupo cerámico denominado de “estilo códice” o “vasijas códice” consiste básicamente de vasos, platos u ollas Mayas del Clásico Tardío pintados con líneas de color negro. De hecho, esta cerámica se distingue por mostrar figuras pintadas con líneas y trazos muy finos en café oscuro o negro sobre una superficie crema o beige clara, con bandas superiores o inferiores negras o rojas. Algunas veces el texto y las figuras o escenas están pintados con trazos rojos finos.

 

El color oscuro de la línea es acentuado por medio del grosor del trazo y con una especie de claro-obscuro que resulta lo suficiente para diferenciar técnicas entre escribas y/o escuelas de pintura. Las vasijas tienen formas muy variadas y diferentes, pero las más comunes consisten en platos y vasos cilíndricos. La descripción más detallada está registrada en otro informe (Hansen, Bishop y Fahsen 1991).

 

La procedencia de estas piezas pictóricas ha permanecido en un misterio debido precisamente a la imposibilidad de encontrarlas en un contexto arqueológico, ya que las numerosas vasijas códice publicadas y estudiadas provienen de saqueo. En la actualidad, vasos del estilo códice son las piezas más preferidas de coleccionistas en el mundo. Esta triste verdad es responsable de la destrucción total de una gran cantidad de sitios Mayas en el departamento de Petén.

 

Sobre la base del análisis de elementos químicos, Reents y Bishop (1987) sugirieron recientemente que la cerámica códice proviene de la región de El Mirador‑Pacaya (Figura 1).

 

Algunos pocos tiestos de este tipo de cerámica fueron recuperados de una trinchera de saqueo en El Mirador en 1979 y analizados por medio de activación de neutrones en 1984, indicando un perfil aceptable y comparable con este tipo de vasijas. Sin embargo, a pesar de la similitud química, es casi seguro que El Mirador y sus sitios aledaños no son el origen principal de esta variedad por las mínimas evidencias de saqueo encontradas.

 

Algunos tiestos del estilo códice fueron recuperados en 1983 y 1987 en el sitio La Muerta al suroeste de El Mirador, el cual presenta una ocupación del Clásico Tardío, pero aun así el número de trincheras de saqueo no puede ser indicativo de la gran cantidad de cerámica códice que ya había aparecido en colecciones privadas previo a 1979.

 

Es posible que sobre la base de la composición química, los reportes de los chicleros y lo extensivo del saqueo, El Porvenir fuese una fuente de cerámica estilo códice, dejando para futuras investigaciones el poder aclarar esta posibilidad.

Figura 1

 

Investigaciones Recientes en Nakbe

 

Aunque por lo general es un sitio del Preclásico, en la periferia hay un gran número de grupos y plazas de tres o cuatro estructuras que son principalmente del Clásico Tardío. Algunos de estos grupos fueron totalmente saqueados, por lo que se encuentran tiestos de cerámica códice cerca de trincheras de saqueo.

 

El Vaso CÓDICE con escribas

 

El Vaso #1 de Nakbe es de forma cilíndrica y está en estado fragmentario (Figura 2); mide 21.8 cm de alto y 15.4 cm de ancho, con grosor de 0.5 cm. Tiene dos bandas rojas, una en el reborde y otra en la base. Debajo de la banda superior hay dos líneas paralelas seguidas de una tercera más clara que forma y define el marco superior de la secuencia de glifos. Estos miden 1.90 cm de altura y están separados de la escena pintada en el cuerpo principal del vaso por tres líneas negras paralelas similares a las superiores del texto. Los personajes están pintados sobre un engobe de color crema. La escena representa a dos escribas, sentados en la forma usual de los Mayas, con las piernas cruzadas. Ambos tienen códices envueltos en cuero de jaguar sobre la mano y brazo izquierdo, mientras que la mano derecha señala al códice. Tienen el glifo ahau y el signo akbal que indica que son seres sobrenaturales. Ambos escribas tienen siete dedos en el pie.

Figura 2

 

Texto jeroglífico

 

En este caso sobreviven siete glifos completos y un octavo parcialmente destruido de lo que era una banda completa (Figura 2). Los dos glifos encima y a la izquierda de la figura completa son parte de la secuencia primaria y los cinco restantes son títulos y nominales. El primer glifo visible (E) es el apodado segmento de serpiente y transcrito de acuerdo al catálogo de Thompson como T61:565a y que representa la palabra yu ta. El siguiente (F) es pescado, T738.?:130v, que quiere decir Kakaw. Ambos son entonces parte de la última sección de la Secuencia Primaria según Coe y Grube y describen el uso del vaso.

 

El siguiente grupo comienza (G) con T679 Its’at, equivalente a artesano o pintor asegurando así que el nominal de la persona responsable de la pintura seguirá; este nombre (H) comienza con la expresión T177.507v, o sea, el glifo apodado kan punteado en variante de cabeza equivalente a Pi Tzi o jugador de pelota, un título de mucha importancia dentro de la élite Maya. Esta importancia o alto status del pintor se ve en la expresión que sigue y que se traduce como T40:1016, K’ul, que se relaciona a sangre real y quiere decir sagrado o reverenciado. El nombre propiamente comienza en la posición siguiente que consta del glifo T59 como prefijo de la cabeza zoomorfa de una deidad. Tres elementos diagnósticos son importantes a destacar en esta cabeza: el ojo ganchudo, la lengua salida, y el pico y mandíbula superior de pájaro. Aun cuando no se puede identificar completamente el glifo, suponemos que podría ser una variante del glifo buitre en cuyo caso el prefijo es ti y posiblemente es un equivalente al título ahaw.

 

El último glifo completo (K) está muy erosionado pero por su tamaño sugiere un nominal compuesto por dos signos de cabezas zoomorfa ya que la primera es un jaguar viejo mientras que a la derecha aparece una oreja de la segunda cabeza. El último glifo está sumamente destruido y no se puede interpretar por el momento.

 

El texto, entonces, incluyó unos 4 o 5 glifos de la secuencia primaria al inicio, seguidos de los títulos y nombre del artista y/o del dueño del vaso.

 

Estudios químicos de la cerámica estilo códice

 

El método para confirmar si Nakbe fue un centro de producción de cerámica estilo códice y para el vaso motivo de este informe, es a través de la comparación de los elementos químicos constitutivos de la pasta cerámica con los de otras piezas supuestamente del sitio o con los de la arcilla de la región. La cerámica códice de procedencia arqueológicamente probada y con elementos químicos similares fue comparada con las arcillas de varias regiones para concluir con la mejor conjetura que ésta se fabricó en una región al norte y noroeste de Uaxactun pero al sur de El Mirador. Es contra estos análisis previos que la información sobre la composición química de la cerámica códice de Nakbe se comparó, buscando a la vez el restringir los sitios de manufactura de la cerámica y poder además interpretar la temática de las representaciones y escenas como representativas de un punto geográfico específico.

 

El método de análisis instrumental por activación de neutrones fue el utilizado para determinar los elementos químicos mayores y menores y hasta pequeños rastros de otros en la pasta cerámica. Sin entrar a la metodología completa, que ya ha sido explicada en otros trabajos, en este breve estudio solo indicamos que esta técnica registra con un alto grado de sensibilidad muchos elementos, algunos de los cuales solo ocurren en rangos de millonésimas partes o menos. Por ejemplo, los sitios de El Mirador y Nakbe son separados por un bajo grande de 14 km de ancho. Sin embargo, hay notable diferencia en la pasta obtenida de los tiestos de estilo códice de El Mirador y los de Nakbe. La gama de elementos encontrados puede determinar la diferencia entre piezas hechas con varias arcillas aun en áreas geográficas mínimas. Los métodos específicos del análisis y la combinación de la información procedente del Laboratorio Nacional de Brookhaven con el análisis de la cerámica de Nakbe procedente del Conservation Analytical Laboratory, se presentará en un trabajo más amplio sobre la elaboración de esta cerámica. En este informe solo se hace alusión a la composición química de la cerámica de Nakbe y del Vaso # 1 recuperado relativo a la de otra cerámica códice ya analizada.

 

Se trabajaron 154 piezas catalogadas en un sentido amplio como de estilo códice, incluyendo 23 de Nakbe. Una muestra de arcilla del sitio fue incluida también aun cuando provenía de un contexto sellado del Preclásico Medio. La información obtenida incluyó 11 concentraciones de elementos químicos (Sc, Cr, Fe, Hf, Th, La, Ce, Eu, Lu, Sm, Yb) para cada muestra (Figura 3). Los elementos alcalinos (Na, K, Rb, Cs, Ba) fueron omitidos debido a que es posible que estos hayan sufrido un enriquecimiento o decrecimiento dado el ambiente húmedo del suelo.

 

Figura 3

 

Se realizó un análisis factorial de las concentraciones químicas ya que este método permite ver la variación entre las muestras con una cierta medida de similitud proporcional compensando así por aquellos carbonatos agregados como desgrasantes. Los resultados se muestran en una matriz indicando los compuestos químicos factorizados según su concentración y con una simbología indicativa de las diferentes clases o tipos de cerámica.

 

La información previa existente hace resaltar el hecho que las muestras consideradas en el análisis representan variaciones de pasta bastante restringidas a un área del norte de Petén. Sin embargo, hay una variación grande dentro de ese material y esto puede ser resultado o de diferentes bancos de arcilla dentro de la región, o de cantidades diferentes de desgrasantes usadas o de diferentes fuentes de estos últimos o una combinación cualquiera de estos factores.

 

Se trazó una línea recta atravesando la matriz que sirve principalmente para diferenciar las muestras de cerámica estilo códice procedentes de Nakbe de todos aquellos otros previamente analizados. Aun dentro de las muestras del sitio hay cuando menos tres grupos representativos de elementos químicos específicos como se puede ver al recorrer la diagonal desde el vértice B hacia la derecha.

 

Los otros agrupamientos señalados con letras específicas son de Pacaya, El Mirador y un grupo grande de muestras de origen no conocido.

 

 

Es interesante hacer notar que el único ejemplo de arcilla de Nakbe en el análisis mostró un alto índice de calcio, lo que indica un contenido de carbono dentro del rango aceptado para cerámica con desgrasantes carboníferos. Con respecto a los ejes de factorización, la arcilla de Nakbe se ubicó cerca del ápice B, relativamente vecina a varias muestras procedentes del sitio y a dos o quizá cuatro de los vasos analizados previamente que tienen escenas o temáticas de escribas. Sin embargo, estos también aparecen en diversos puntos de la matriz sugiriendo que ningún taller específico elaboró dichos vasos.

 

Cercano al vértice C y bastante divergente de los otros vasos con escribas y de casi todos los otros ejemplos se encuentra el Vaso #1 de Nakbe.

 

La conclusión a la que se puede llegar sobre la variación existente entre esta cerámica es que existieron múltiples fuentes de arcilla en el norte de Petén que se explotaron para fabricar cerámica estilo códice. Asimismo, que la temática de escribas que ocurre en vasos de diversa composición química es indicativo de que no existió un grupo o taller restringido de producción. Sin embargo, esto no dice nada sobre quién pintó los vasos con escribas. Al comparar esta investigación con otras realizadas, la distribución en la matriz de la cerámica de Nakbe sugiere otros focos de producción adicionales, algunos de los cuales son muy similares a la cerámica procedente de Pacaya, así como que algunas nuestras son muy similares en composición a la arcilla analizada y pueden indicar que en Nakbe se produjo también cerámica de estilo códice. Vasos con temática de escribas son parecidos a la cerámica de Nakbe pero no el Vaso #1 presentado aquí.

 

La gran similitud entre la temática y las figuras del Vaso #1 de Nakbe y el Vaso #62 publicado por Robicsek y Hales (1981) es algo verdaderamente excepcional. Desafortunadamente, no se cuenta con un análisis de este segundo vaso y por lo tanto, queda truncada la comparación con el de Nakbe dando por resultado su aislamiento dentro de todo el análisis y por ello el de su composición química tan poco usual. Puede hacerse la pregunta si este vaso fue elaborado con materia prima de áreas a considerable distancia de Nakbe o si está elaborado de material cuya composición química está fuera de los límites de la sensibilidad de este análisis. O quizá represente un ejemplo de una variante particular asociada a una excelencia artística o que alguna de la cerámica de Nakbe sea importada de un sitio aun no estudiado. Estas preguntas no se pueden contestar todavía pero conforme se estudien otros sitios de la región por el proyecto PRIANPEG se espera tener una respuesta satisfactoria.

 

En resumen, las investigaciones realizadas en Nakbe han resultado en el descubrimiento de gran cantidad de cerámica estilo códice en pequeños montículos ubicados en el área periférica al sitio. Esta cerámica es la primera excavada en contexto arqueológico y los textos y la temática es similar a vasijas estilo códice de proveniencia desconocida. El análisis de activación de neutrones demuestra que la composición química de las muestras de Nakbe es diferente a la de otras provenientes de otros sitios cercanos sugiriendo que la producción de cerámica de estilo códice no fue en un lugar específico sino en una multiplicidad de lugares. El hecho de aparecer en montículos pequeños indica una mayor distribución de cerámica elitista y de alta calidad entre varios niveles socio‑políticos y económicos Mayas.

 

REFERENCIAS

 

 

Hansen, Richard D., Ronald L. Bishop y Federico Fahsen

1991   Notes on Maya Codex‑Style Ceramics from Nakbe, Peten, Guatemala. Ancient Mesoamerica 2:225‑243.

 

Reents, Dorie J. y Ronald L. Bishop

1987   The Late Classic Maya “Codex Style” Pottery. En Memorias del Primer Coloquio Internacional de Mayistas, pp. 775‑789. Universidad Nacional Autónoma de México, Mexico.

 

Robicsek, Francis y Donald M. Hales

1981   The Maya Book of the Dead: The Ceramic Codex. The Univeristy of Virginia Art Museum, Charlottesville.