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02 PLATAFORMAS PRECLÁSICAS Y RASGOS ASOCIADOS EN EL GRUPO A-IV-1 DE KAMINALJUYU José Samuel Suasnávar y Rosa María Flores – Simposio 05, Año 1991

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Suasnávar, José Samuel y Rosa María Flores

1992     Plataformas Preclásicas y rasgos asociados en el Grupo A-IV-1 de Kaminaljuyu. En V Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1991 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady), pp.9-18. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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PLATAFORMAS PRECLÁSICAS Y RASGOS ASOCIADOS

EN EL GRUPO A‑IV‑1 DE KAMINALJUYU

 

José Samuel Suasnávar

Rosa María Flores

 

 

A través de las excavaciones realizadas en el Grupo A‑IV‑1 de Kaminaljuyu, se han detectado modificaciones a la topografía original del terreno desde la fase Las Charcas, especialmente en el tallado de plataformas en estratos naturales, las cuales fueron recubiertas por pisos hechos con mezcla de arena, barro y talpetate.

 

PLATAFORMAS

 

Una plataforma se define como una superficie plana, elevada o no, que nivela un terreno determinado, cuya función es la de ofrecer una superficie de sustentación para la erección de una o varias estructuras. Existen plataformas simples o de un nivel de sustentación, y las hay de dos niveles o más (Orrego y Larios 1983:12).

 

Para Kaminaljuyu se cuenta con tres tipos de plataformas:

 

  1. Modificaciones al terreno natural
  2. Modificaciones más aditamentos o rellenos
  3. Las puramente constructivas

 

Para el caso del Grupo A‑IV‑1 se reportan ejemplos de los tres tipos de plataformas; se cuenta con talles hechos al talpetate desde tiempos del Preclásico Medio.

 

Se localizaron dos plataformas en la parte sur del terreno. Fue localizado entre ambas un agujero de poste de 0.50 m de profundidad y de 0.24 m de diámetro, así como un canal que drenó del oeste hacia el lago Miraflores (Figuras 1 y 2).

 

En las fases Providencia, Verbena y Arenal se elevaron plataformas del primero y segundo tipo, esta vez realizadas en barro y arena según sea la conformación original del terreno donde se están elaborando. La ocupación Arenal, que tuvo un gran crecimiento poblacional, presenta los tres tipos de plataformas.

 

Una trinchera de 40 m de largo, por 0.80 m de ancho al norte del Montículo A‑IV‑1 reportó evidencia de cinco plataformas talladas en barro. Excavaciones intensivas en una de estas plataformas revelaron que tiene 0.80 m de alto, 5.60 m norte‑sur y 4 m este‑oeste (Figura 3). Al oeste de estas plataformas también se presentan talles en barro, lo que sugiere que en esta parte del grupo se cuenta con más de 10 plataformas construidas con la misma técnica, y están recubiertas con pisos de mezcla de arena, pómez y barro.

 

Talles en arena que evidencia plataformas se localizaron en la parte oeste del grupo, las cuales también son recubiertas por mezclas de barro, pómez y arena.

 

Plataformas constructivas se detectaron en los sectores este y norte del grupo, fechadas para tiempos Arenal, para lo cual se emplearon grandes bloques de talpetate, barro con arena y pómez; las dimensiones de estas plataformas varían entre 6 m y 4.50 m.

 

Figura 1 Planta general de excavación del Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

RASGOS ASOCIADOS A LAS PLATAFORMAS

 

Ofrendas, entierros, depósitos, basureros y fogones asociados a las plataformas definen la función que éstas tuvieron, como una diferenciación social y actividades especializadas.

 

Desde el Preclásico Medio, los habitantes del Grupo A‑IV‑1 contaron con una organización social que permitía tener plataformas rituales; una ofrenda consistente en dos vasijas Pilar Rojo Pulido sobre Ante No Pulido se asocia a una plataforma en el sur del grupo, además un tiesto gris fino con restos óseos le dieron un carácter ritual a esta plataforma fechada para la fase Las Charcas (Figura 2)

Figura 2 Plano isométrico, plataforma tallada de fase Las Charcas, Sub-operación 628,

Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

Figura 3 Plano isométrico, plataformas talladas en el barro, fase Arenal, Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

 

 

Aumento de población se nota desde la fase Providencia marcado por la elaboración de nuevas plataformas, construidas sobre las de tiempos Las Charcas; nuevas áreas fueron ocupadas, ofrendas están asociadas a estas construcciones, las cuales se localizaron en el Montículo A‑IV‑2, al oeste y noreste del grupo. Estas plataformas tienen la particularidad de estar asociadas a prácticas funerarias que luego se prolongaron hasta tiempos Arenal y Aurora, en el Preclásico Tardío y Clásico Temprano.

 

La Sub-operación 1604, al este del Montículo A‑IV‑1, detectó una plataforma que inicia en la fase Providencia y está representada para la fase Verbena (300‑ 200 AC). Esta plataforma tallada en barro contuvo dos entierros en su parte superior, ambos colocados en eje norte‑sur, con el cráneo en el sur, en posición de decúbito ventral, su estado de preservación es malo. El individuo al sur, Entierro 9, es de sexo masculino, de edad avanzada. El del norte, Entierro 10, también masculino, fue encontrado en un estado deleznable por lo que no se determinó su edad. El Entierro 10 contó con ofrendas al lado del cráneo: una olla Café-Negro Inciso Fino y un cuenco Verbena Café-Negro Inciso Grueso.

 

En los Entierros 9 y 10 fueron colocadas un total de ocho piezas cerámicas que pertenecen a los siguientes tipos: Verbena Rojo‑Naranja, Providencia Púrpura sobre Rojo Fino, Usulután Engobe Crema, Verbena Café-Negro sin Inciso, Pilar Rojo Pulido sobre Ante no Pulido, Verbena Café-Negro Inciso Fino (Wetherington 1978).

 

En el Entierro 5 de esta misma fase, también colocado dentro del barro natural al este de los anteriores, pero en el nivel bajo de la plataforma, orientado norte-sur, con el cráneo al sur viendo al este, también en posición de decúbito ventral. Definido como femenino de mediana edad, presenta la característica que sus extremidades inferiores fueron mutiladas y saqueadas sus ofrendas, sus extremidades inferiores fueron colocadas sobre su espalda; parte del cráneo fue cubierto por un fragmento de piedra de moler. Solamente contó como adorno con un collar de 13 cuentas de barro (Figura 4)

 

Para la época Arenal corresponden los Entierros 11 y 12; están colocados al este del Entierro 5. Son entierros secundarios, en ambos casos consisten en huesos largos y maxilares. El Entierro 12 tuvo como ofrenda dos cuencos trípodes, del tipo Café-Negro Inciso Fino y dos orejeras de piedra verde. El Entierro 11, ubicado al sur, consiste en huesos largos y tres maxilares que entre los dientes sostuvieron orejeras del mismo tipo, además de dos cuencos trípodes mamiformes del tipo Usulután Engobe Crema; Cercano a éste se tiene un fragmento de escultura, parte de un hongo, el cual tiene esculpido un mono, así como una vasija fitomorfa del tipo Verbena Naranja, tipo Usulután.

 

La mutilación y el saqueo de las ofrendas del Entierro 5 fueron realizados en el Clásico Temprano, pues un pozo intrusivo circular, de 1.10 m de diámetro corta a este entierro. Esta intrusión tuvo como cometido colocar una ofrenda consistente en dos cántaros de los tipos Esperanza Flesh y Baúl-Pasta Café Rojizo, diagnósticos del Clásico Temprano, sobre piedras basálticas, gran cantidad de ceniza y arena fina.

 

Los individuos enterrados en la parte superior de la plataforma (Entierros 9 y 10) debieron ser importantes dentro del grupo, lo que hizo que en esta plataforma se continuara la práctica funeraria que empezara a finales de Providencia y llegara al Clásico Temprano. Además de los entierros mencionados se detectaron cuatro maxilares más dispersos, así como figurillas y aplicaciones de incensarios (Figura 4b).

 

La aparente con centralización de ofrendas óseas pudo estar indicando una especie de área funeraria cerrada que podría corresponder con áreas habitacionales extendidas que englobasen a personas pertenecientes a un mismo grupo de parentesco (Iglesias 1987).

 

PLATAFORMAS HABITACIONALES Y ESPECIALIZADAS

 

Para la fase Arenal nuevas modificaciones a la topografía original se produjeron, pues se denotan en la ocupación de nuevos sectores, con un aumento poblacional marcado por la ampliación de plataformas cubriendo las más tempranas y el asentamiento en áreas antes no ocupadas. Para estas nuevas áreas se sigue aprovechando la conformación original, arena en la parte oeste, y barro en la parte norte y este del grupo. Sin embargo, se siguió respetando los espacios rituales.

 

Figura 4a Plano isométrico, entierros de la fase Providencia, Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

Figura 4b Planta de entierros de la fase Providencia, Sub-operación 1604, Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

 

 

El grupo se caracterizó por tener una actividad artesanal especializada, específicamente alfarera y posiblemente productores de vasijas del tipo Monte Alto Rojo, dada la enorme concentración de este tipo, tanto en relleno, como en depósitos y escondites.

 

Hatch (1988) reporta este tipo cerámico para el área de San Jorge, como una copia del mismo tipo en el sitio de Monte Alto en Escuintla, a dicho tipo se le asigna el carácter funcional de la conservación y almacenaje del cacao, para lo cual tiene que estar cerca de fogones.

 

La Sub-operación 718 detecta una plataforma tallada en barro, con un largo norte-sur de 5.60 m y 4 m este-oeste, con un alto de 0.80 m (Suasnávar 1991). Esta plataforma tuvo asociados a cuatro fogones, caracterizados por barro, piedras quemadas y carbón sobre el barro natural. En tres de ellos se encontraron vasijas del tipo Monte Alto Rojo, aunque sin semillas de cacao (Figura 3).

 

DEPÓSITOS Y FORMACIONES TRONCOCÓNICAS

 

La realización en terrenos naturales de botellones tipo campana son características comunes de los grupos Preclásicos a través de Mesoamérica y están relacionados a las áreas habitacionales (Aufdermauer 1970; Borhegyi 1965a, b; Winter 1976; Demarest 1986).

 

Hall, Haswell y Oxley (1965) han probado con experimentos que si tales pozos eran sellados con arcilla, podrían preservar maíz por años. Los pozos campana fueron utilizados también para almacenar vasijas, piedras y otras herramientas. En la mayoría de los casos los pozos fueron reutilizados después como basureros o para entierros.

 

En el Grupo A‑IV‑1 se cuenta con tres ejemplos, cada cual con distintas dimensiones pero cada uno tuvo diferentes contextos y funciones.

 

Hacia el oeste del grupo se encuentra el mayor de éstos, localizado en la Sub-operación 377, que dista a 12 m al oeste de una plataforma en arena. Tuvo un diámetro de boca de 1 m, descendía tallado en arena por 1 m hasta llegar al talpetate, donde tiene dimensión de 4 m este‑oeste y 2 m norte‑sur (Figura 5). La función original de este botellón pudo ser la de almacenamiento de granos, basándonos en la gran cantidad de tiestos del tipo Monte Alto Rojo que fueron recuperados en su interior.

 

Ahora bien, su función pudo haber cambiado posteriormente, pues fueron recuperadas siete piezas cerámicas fragmentadas y 21 piezas completas, pertenecientes a los tipos Miraflores Negro Pulido, Verbena Rojo‑Naranja, Ozuna Burdo, Corinthian Daub y Navarro, diagnósticos de la fase Arenal tardío (Figura 3). Estas piezas se encontraron en distintas posiciones, en algunos casos unas sobre otras y en otros, una mayor contuvo a una más pequeña. Este botellón contuvo además 14 navajas prismáticas de obsidiana, las cuales no demuestran tener huellas de uso. No se recuperó ninguna otra clase de lítica y solo fragmentos de figurillas fueron reportados.

 

Un segundo botellón también tallado en arena fue localizado en la parte norte del grupo, en la Unidad 40, está asociado a una plataforma con rellenos artificiales de talpetate con arena y pómez, así como un basurero de gran magnitud.

 

La boca del botellón fue detectada a 1.70 m de profundidad de la superficie; contuvo dos grandes cuencos del ware Bálsamo Café (Shook y Hatch 1978), y gran cantidad de tiestos Monte Alto Rojo, así como se recuperaron 15 cuellos de vasijas de este tipo, no se contó con ningún otro componente. El botellón tuvo una profundidad de 1.40 m; se encontró sellado por grandes tiestos, carbón y tierra quemada y se fecha para tiempos Providencia, se presume que su función fue la de almacenar granos (Figura 6)

 

Figura 5 Corte de depósito, Sub-operación 377, Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

Figura 6 Planta de depósitos de cerámica, Unidad 4 (B-E), Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

 

 

Un tercer botellón fue descubierto en la unidad de 4G a 2 m al norte de la misma plataforma, fechado también para Providencia, tiene de la superficie a la boca una profundidad de 2 m y se encuentra tallado en el barro natural, fue sellado por un piso de arena y talpetate, el diámetro de la boca es de 60 m este-oeste y 1.10 m norte-sur.

 

Este botellón contuvo una osamenta consistente de tres individuos, uno de ellos flexionado y los otros dos desarticuladas sus extremidades, los huesos se mezclan entre sí; su estado de conservación es mejor que los anteriormente referidos. Los tres individuos son adultos masculinos, como única ofrenda tuvieron un fragmento de escultura antropomorfa que presenta a un personaje sedente con las piernas cruzadas, manos en el pecho, y descansa sobre una base pedestal (Figura 6)

 

BASUREROS

 

Como evidencia de áreas de actividad doméstica, grandes basureros fueron localizados en diversas secciones del grupo, se encuentran en los descensos de las plataformas y partes planas de éstas, los componentes principales de los basureros fueron fragmentos de vasijas, semillas, fragmentos de piedras y manos de moler, obsidiana en grandes cantidades, destacando solamente navajas, raspadores y en mínima cantidad núcleos (Figura 7)

 

El basurero detectado en la parte norte del grupo de las unidades 4C‑D y E es de los mejores ejemplares de este tipo de elementos, con un diámetro de 4 m y un alto de hasta 1.60 m; tuvo actividad desde tiempos Providencia hasta el Clásico Temprano en la fase Aurora. Ciertos basureros que llegaron a crecer tanto fueron luego utilizados para el relleno de plataformas y nivelaciones.

Figura 7 Planta del Entierro 14, Grupo A-IV-1, Kaminaljuyu

 

 

CONSIDERACIONES

 

Desde la fase Providencia el grupo se caracterizó por una organización social compleja que permitió crear áreas específicas rituales, las cuales se usaron hasta llegar al Clásico Temprano.

 

El aumento poblacional que se presenta en la fase Arenal hizo que casi todo el grupo fuera ocupado, sus áreas de cultivo fueron las que tendrían que buscarse fuera del grupo. Un área de cultivo fue localizada al suroeste del grupo por Proyecto Majadas 1 del IDAEH (Martínez y Velásquez, comunicación personal), sugiriéndose que esta área pudo ser utilizada por los integrantes del Grupo A‑IV‑1.

 

No se cuenta con evidencia de que para la fase Arenal en este grupo se estuviera elaborando instrumentos de obsidiana dada la falta de desechos y núcleos, por lo que es posible que la obsidiana estuviera llegando ya como instrumentos elaborados.

 

En cuanto a aspectos de comercio en el Grupo A-IV-1 se consideran dos posibilidades: una es que se intercambiaran las vasijas Monte Alto Rojo, con sitios de la boca costa (Monte Alto, El Bálsamo, etc); y la segunda, es que se almacenaran granos, específicamente cacao, para luego comercializarlo con otros grupos del valle. De cualquiera de las dos formas, los integrantes del Grupo A‑IV‑1 se agenciaron artículos que ellos no producían.

 

Al entender al Grupo A‑IV‑1 con actividades especializadas y actividades rituales, éstas tuvieron que tener una organización social que estuviera rigiendo las actividades de sus integrantes, aunque como parte de toda la sociedad de Kaminaljuyu.

 

 

REFERENCIAS

 

Aufdermauer, Jorge

1970   Excavaciones en dos sitios Preclásicos de Moyotzingo, Puebla. Comunicaciones, Fundación Alemana para la Investigación Científica 1:9‑24. Puebla, México.

 

Borhegyi, Stephan F. de

1965a Archaeological Synthesis of the Guatemala Highlands. En Handbook of Middle American Indians, Vol.2 (editado por Robert Wauchope y Gordon R. Willey), pp.3‑58. University of Texas Press, Austin.

 

1965b Settlement Patterns of the Guatemalan Highlands. En Handbook of Middle American Indians, Vol.2 (editado por Robert Wauchope y Gordon R. Willey), pp.59‑75. University of Texas Press, Austin.

 

Demarest, Arthur A.

1986    The Archaeology of Santa Leticia and the Rise of Maya Civilization. Middle American Research Institute, Pub.52. Tulane University, New Orleans.

 

Hall, David W., G. A. Haswell y Thomas A. Oxley

1956    Underground Storage of Grain. British Colonial Office, Department of Scientific and Industrial Research, London.

 

Hatch, Marion Popenoe de

1994    La autobiografía de un cántaro en Kaminaljuyu. En I Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1987 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.17-22. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

Iglesias, María Josefa

1987    Excavaciones en el Grupo Habitacional 6D‑V, Tikal, Guatemala. Tesis Doctoral, Universidad Complutense, Madrid, España.

 

Orrego, Miguel y Rudy Larios

1983    Reporte de las Investigaciones Arqueológicas en el Grupo 5E‑11, Tikal. Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

 

Shook, Edwin M. y Marion Popenoe de Hatch

1978    The Ruins of El Bálsamo. Journal of New World Archaeology 3 (1):1‑38.

 

Suasnávar, José

1991    Excavaciones en el Grupo A-IV-1 de Kaminaljuyu, Guatemala. En Proyecto de Rescate y Salvamento Arqueológico Kaminaljuyu, Grupo A IV-1, Guatemala: Informe Preliminar No.1 (editado por Juan Luis Velásquez). Reporte presentado al Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

 

Wetherington, Ronald K. (ed)

1978    The Ceramics of Kaminaljuyu, Guatemala. Pennsylvania State University Press, University Park.

 

Winter, Marcus C.

1976    The Archaeological Household Cluster in the Valley of Oaxaca. En The Early Mesoamerican Village (editado por Kent V. Flannery), pp.25‑31. Academic Press, New York.