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Benítez, José, Teresita Chinchilla y Eugenia J. Robinson
1993 La Estela 1 de Santa Rosa, departamento de Sacatepéquez. En III Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1989 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Villagrán), pp.206-213. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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LA ESTELA 1 DE SANTA ROSA,
DEPARTAMENTO DE SACATEPÉQUEZ

José Benítez
Teresita Chinchilla
Eugenia J. Robinson

Diferentes fincas que se encuentran localizadas en el valle de Panchoy, tienen numerosos testimonios de arte precolombino, más que todo en cabezas esculpidas con espigas del estilo conocido como Cotzumalguapa.

En la finca Santa Rosa se encuentra el sitio conocido como Ramos, en el municipio de Pastores del departamento de Sacatepéquez. Dentro de un contexto que aparentemente es un juego de pelota, se encontró la primera estela que se conoce en el área. Por su tamaño monumental y la rica iconografía que presenta, es de suponer que el arte de Cotzumalguapa impactó de una forma profunda las culturas indígenas asentadas en Sacatepéquez.

EL HALLAZGO

En Marzo de 1988, durante un reconocimiento en las ruinas de la iglesia de Santa Rosa en Antigua Guatemala, se observó que en una sección del jardín de la propiedad donde se encuentran las ruinas, había una estela prehispánica de tamaño monumental y en perfecto estado de conservación (Figura 1). Al comunicar el hallazgo, se le hizo un examen al monumento y por sus características pareció que tenía mucho parecido a las estelas de la cultura conocida como Cotzumalguapa, criterio que después fue confirmado.
La estela había sido encontrada en las faldas de una montaña que pertenece a la finca Santa Rosa, durante una introducción de tubería para conducir agua. Aparentemente, según testimonio de algunos trabajadores de la finca, la estela no se encontraba sola, ya que había dos monumentos más pequeños, los cuales desaparecieron. El monumento fue confiscado y mientras se aclaraba su situación legal permaneció dos años en el Museo de Armas de la ciudad de Antigua a la vista del público. Más tarde fue trasladada por los dueños de la finca donde fue encontrada, al jardín de la propiedad donde está en la actualidad.

CONTEXTO DONDE SE ENCONTRABA LA ESTELA 1

La finca Santa Rosa se localiza en el municipio de Pastores, en el departamento de Sacatepéquez. Colinda al norte con el municipio de Sumpango; al sur, muy cerca, pasa el río Guacalate; al este, la finca Tegucigalpa y al oeste, la cabecera municipal de Pastores. El nombre de Ramos para el sitio arqueológico proviene de los propietarios de la finca de ese entonces (Edwin Shook, comunicación personal). En su mayoría, la finca se encuentra conformada por tierras quebradas y barrancos profundos, cuya altura oscila entre 1500 y 2100 m sobre el nivel del mar. En esencia, es una propiedad con siembras cafetaleras, que aprovecha algunas inclinaciones suaves y otras partes semi planas. Es en una de estas partes, no muy inclinada, donde se encontró la estela.

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Figura 1 Estela 1, Santa Rosa, Sacatepéquez (dibujo de Stacy Symonds)

A unos 10 m en dirección sur y en base a la inclinación, Edwin Shook reconoció un juego de pelota de tipo palangana; sobre la misma franja de tierra hacia el norte, se localizan numerosos montículos bajos, algunos alrededor de pequeños patios, los cuales fueron reforzados con muros de contención, que se encuentran conformados de terrones de talpetate unidos con barro y arena fina, lo cual les dio solidez para su consolidación. Según los informantes que los vieron hace 50 años, éstos tenían hasta 2 m de altura y luego fueron destruidos con la habilitación de las tierras para sembrar maíz, frijol y más tarde cafetos. La cerámica que se recolectó en superficie, pertenece al tipo Amatle, del periodo Clásico Tardío.

En la parte más alta de la montaña, hay nacimientos de agua que actualmente son aprovechados para irrigar cafetos, a manera de traer el líquido por gravedad por medio de tubería hasta donde lo necesitan. Durante el reconocimiento del sitio, se observaron lajas de peculiar forma que llamó la atención. Al preguntarles a los informantes de dónde provenían éstas, dijeron que las habían hallado durante la remoción de tierra que hacían para las siembras, dándose cuenta ellos que las lajas se encontraban dispuestas para conformar un canal subterráneo. Al examinarlo, se comprobó que dicho canal seguía un curso en dirección norte, hacia donde se encuentran los nacimientos de agua. El extremo sur de dicho canal, pasa por donde se encuentra el juego de pelota. El actual propietario de la finca, el Sr. Roberto Alejos, informó haber visto el canal, lo que le pareció una ataujía o caño construida con lajas, que iba en dirección a los nacimientos de agua, a partir desde donde se encuentran los numerosos montículos bajos. Las dos versiones concuerdan con lo observado, lo que demostraría que este lugar tuvo una singular importancia en cuanto al asentamiento humano. De esta forma se puede afirmar que todo el emplazamiento gozó de una posición privilegiada y estratégica respecto a otras instalaciones que se encuentran en el valle de Panchoy y lugares aledaños.

EL ARTE MONUMENTAL DE COTZUMALGUAPA: SU DISTRIBUCIÓN

Como anteriormente se dijo, la Estela 1 de Santa Rosa posee características muy parecidas al estilo Cotzumalguapa (Figura 1). Por lo tanto, se ha considerado hacer una breve síntesis de la distribución de este estilo, sin profundizar en otros detalles.

Santa Lucia Cotzumalguapa, donde se encuentra asentada la cultura que lleva el mismo nombre, cubre un área aproximada de 432 km² y está situada a 370 m sobre el nivel del mar. Los sitios arqueológicos son conocidos por los nombres de las fincas: Bilbao, El Baúl, Los Tarros, El Castillo, Santa Rita y Pantaleón. Actualmente, como apunta Parsons (1967), hay poca duda en considerar que todo el conjunto de vestigios arqueológicos que se encuentran en estas fincas, constituye un solo sitio, ya que la mayor distancia que se da (entre El Baúl y Pantaleón) es de 5 km.

Investigadores como Bárbara Braun, Lee Parsons y Eric Thompson indican que el estilo Cotzumalguapa se encuentra a lo largo de la Costa del Pacífico, Altiplano y cuenca del río Motagua en Guatemala, así como el oriente de El Salvador. La mayoría de las esculturas de Cotzumalguapa se encuentran en la Costa del Pacífico de Guatemala y éstas constituyen lo más relevante de su arte.

La siguiente tabla, tomada de Parsons (1967) da una idea de la distribución espacial de los monumentos de piedra de este estilo:

Área de Cotzumalguapa Monumentos

Aguna 7
Xata 2
Bilbao 58
El Baúl 28
El Castillo 8
Pantaleón 14
Los Tarros 1
Palo Verde 6
San Andrés Osuna 3
Total 127

Otros sitios de la Costa Sur Monumentos

Palo Gordo, Suchitepéquez 6
El Bálsamo, Escuintla 1
El Salto, Escuintla 2
Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa 1
Guazacapán, Santa Rosa 1
Santa Clara, Santa Rosa 1
Pasaco, Jutiapa 3
La Nueva, Jutiapa 7
Costa Sur, sin procedencia 17
Área de Antigua 24
Gran Total 194

Nota: en una monografía sobre Santa Lucía Cotzumalguapa, escrita por el Dr. Carlos González Quezada, se reportan 12 nuevos monumentos para el área de Cotzu¬malguapa.

De acuerdo con esta distribución, se puede decir que la región arqueológica de Cotzumalguapa se extiende desde Palo Gordo, Suchitepéquez, en el oeste, hasta La Nueva, Jutiapa, en el este (Parsons 1969). Ambos sitios tienen esculturas de piedra de reconocible, pero a menudo modificado, estilo Cotzumalguapa. Los diferentes estudios arqueológicos que se han llevado a cabo en El Salvador indican que en el oriente de dicho país también se encuentran muestras de esculturas de piedra estilo Cotzumalguapa, por lo que se extiende aun más la influencia de dicha cultura.

Hay una importante extensión de la cultura Cotzumalguapa en Tierras Altas, localizado en el valle de Panchoy, Sacatepéquez. La ruta más lógica de acceso desde la región de Cotzumalguapa es entre los volcanes de Fuego y Agua. Al menos 24 monumentos de piedra han sido encontrados en esta área, con fuerte estilo Cotzumalguapa, un testimonio del grado de dominio o influencia que ejerció éste, en los periodos Clásico Medio y Tardío. Esta influencia también se apoya en las muestras de cerámica que han sido recolectadas en el valle de Panchoy, las que son muy parecidas a las encontradas en las excavaciones de Bilbao.

Thompson (1948), señala que las influencias del estilo de Cotzumalguapa, van más allá de lo que apunta Parsons en su estudio. Llama la atención hacia una cabeza de serpiente encontrada en Patzun, Chimaltenango, la Escultura E de Kaminaljuyu y lo más sorprendente, el Altar V en Quirigua, otra cabeza de serpiente, de cuyas fauces sale un personaje.

LA ESTELA 1 DE SANTA ROSA

La estela tiene 2.6 m de alto y 0.30 m de grosor; su parte más ancha es de 1.10 m y la menos de 1 m. La base está enterrada aproximadamente unos 0.20 m. Su parte frontal está esculpida en alto relieve sobre roca de granito, piedra que es común en el valle de Panchoy. Estilísticamente, de acuerdo con los criterios de Parsons (1969) y Hatch (1987), se podría colocar en segundo y tercer lugar de sus esquemas clasificatorios propuestos para las estelas de Cotzumalguapa. Se fecha al Clásico Tardío por la ausencia de estelas con marco para este periodo (Hatch 1987).

La estela presenta una escena narrativa constituida por dos personajes (Figura 1). El mayor de ellos a la derecha, sostiene un báculo, domina a uno más pequeño, quien viéndolo, dobla las piernas frente a él. Hay presencia de voluta del habla frente a la boca del personaje grande. Sobre la orilla superior, se encuentran siete cartuchos de estilo Cotzumalguapa, situándose en el centro de ellos uno con la figura de una calavera (Figura 2), de donde pende un conjunto de siete elementos redondos. En la esquina superior izquierda se observa una figura indefinida, además de faltarle un pedazo a la estela, lo cual no le merma belleza y significado.

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Figura 2 Calavera representada en la Estela 1, Santa Rosa y calavera del Monumento 21, Bilbao

APRECIACIONES GENERALES

A lo largo de un proceso comparativo de los elementos iconográficos del estilo Cotzumalguapa, se ha advertido las posibilidades de varias interpretaciones que pueden ser tomadas en cuenta en el análisis de la Estela 1 de Santa Rosa. Cada una de estas posibilidades, apoyada en diferentes autores y especialistas, así como los criterios propios, no se separan ningún momento de la asociación evidente de esta estela con el estilo Cotzumalguapa, que se expandió hasta el mismo valle de Panchoy.

Es importante apuntar que toda posible interpretación está sujeta a cambios, por cuanto es difícil su exacta ubicación contextual debido a la ausencia, tanto de los monumentos que la acompañaban, como de otros que presenten una iconografía tan rica dentro del valle; así también hace falta un reconocimiento aun más detallado del sitio que incluya el análisis de construcción y cerámica, para dar una visión global del contexto.

Dentro de estas posibilidades que se mencionan, se considera asociar los personajes de la estela con jugadores de pelota. En esta asociación, era factible observar una posición de subordinación por parte del personaje pequeño, no solo por ser de menor tamaño, sino por la actitud aparente de estar con los brazos cruzados sobre su pecho y con la pierna doblada, en postura de reverencia. Esta representación de personajes con brazos cruzados es muy común en el estilo Cotzumalguapa y ante la ausencia de un detalle más significativo en la estela de Santa Rosa, en donde no está claro el brazo derecho del personaje, da como resultado una visión de su mano izquierda sobre el hombro.

Por otra parte, la presencia de un báculo o cetro y las dimensiones del personaje mayor, inducen a considerar un ritual de cambio o entrega de poder. Esta posible interpretación deja claro que el personaje mayor pudo tener alguna vinculación con jugadores de pelota, por la presencia tan conocida del llamado callo en la rodilla.

Una segunda interpretación fue considerada por M. Hatch, quien vio una relación de la escena y sus elementos iconográficos, con la Estela 4 de El Baúl. Esta presenta un sacrificio humano, donde aparecen elementos parecidos a la de Santa Rosa. Por ejemplo: los cinco elementos lineales que representan el flujo de sangre y los elementos lanceolados y bifurcados que están acompañados de puntos, los cuales ella identifica también como sangre por la similitud de estilo con la estela de El Baúl. Sin embargo, el personaje mayor está en una actitud de diálogo, lo cual es evidente por la voluta del habla, más bien que en proceso de sacrificio.

Al parecer, los elementos lanceolados del personaje pequeño en la estela de Santa Rosa, dan lugar a confusión por ser un rasgo iconográfico muy repetido en los monumentos de Cotzumalguapa, incluye algunos encontrados en Antigua. Este atributo ha sido identificado como plumas u hojas que forman parte del atuendo. Sin embargo, en otras evidencias se ha encontrado que la representación de plumas dentro de este estilo varía mucho, por cuanto son realizados con más detalle. Un ejemplo de esto, son los Monumentos 16 y 17 de Bilbao. También se ha asociado esta característica a flamas, fuego o rayos, puesto que el diseño de éstos en el estilo Cotzumalguapa es similar. En la Estela 3 de Bilbao está claro el ejemplo de los rayos solares, mientras que en un monumento de Antigua de procedencia desconocida, está claramente representado el fuego. La representación de rayos solares está asociada, por lo general, a seres superiores que aparecen en lo alto y, al mismo tiempo, el fuego posee ciertos atributos diferenciales, como lo es el contexto de donde provienen las flamas. Un ejemplo lo constituyen los braceros y la forma redondeada de sus extremos inferiores, donde se origina la llama.

Un último detalle a considerar y probablemente el más sofisticado aspecto escultórico de la estela, lo constituye la calavera que aparece en la parte superior del personaje grande (Figura 2). Dentro del estilo Cotzumalguapa, es frecuente encontrar la representación de una calavera en diferentes contextos. En uno de ellos, la calavera parece estar asociada a la muerte como en los Monumentos 3 y 1 de Bilbao, y 4 de El Baúl. El otro parece asociar el símbolo de la calavera con el rango o poder del personaje al cual está vinculado. Este podría ser el caso de la Estela 1 de Santa Rosa, ya que la calavera parece estar en cercana asociación con el personaje mayor. Al mismo tiempo, la calavera tiene los elementos comunes que la relacionan con otras representaciones del mismo tipo, en el estilo Cotzumalguapa de Bilbao. Un ejemplo lo constituye el Monumento 1, cuyo personaje en la esquina superior izquierda, lleva una cara o máscara de calavera con los elementos lanceolados en el parietal izquierdo. Un segundo ejemplo está claramente representado en el Monumento 21 (Figura 3), en donde el personaje central lleva en su pecho la calavera con los elementos lanceolados en el parietal y además presenta un conjunto de elementos redondos, que bien pueden ser asociados con los elementos redondos que penden de la calavera en la Estela 1 de Santa Rosa. En la mayoría de los casos, las calaveras se representan con un tocado.

Esta clara asociación permite considerar en forma segura que el personaje mayor representado en la Estela 1 de Santa Rosa, se identifica con una persona de rango y posición, evidenciado no solo por su gran tamaño, sino por los elementos a él vinculados.

Es posible obtener esta conclusión por la conjunción de varios datos:

1. El monumento constituye la primera estela monumental del valle de Panchoy y aunque esto no significa que sea la única, si implica que fue mandada a erigir por un alto dirigente o gobernador con fines propios.

2. El sitio de Ramos constituye una instalación levantada con una previa planificación y una eficaz ejecución, ya que tanto su ubicación general como la distribución particular de sus construcciones, obedecen a una concepción del mejor aprovechamiento de los recursos naturales unida a la tecnología de su explotación. Un ejemplo claro lo constituye el canal de conducción de agua, que coloca al sitio dentro de los más avanzados tecnológicamente. Obras como ésta son el resultado de organizaciones sociales más especializadas, que permiten el desarrollo y crecimiento interno de las comunidades, lo que es un paso necesario para la comunicación y competencia con las vecindades.

3. Es necesario volver a recalcar sobre la importancia de este hallazgo, que confirma una vez más la presencia del estilo Cotzumalguapa en el valle de Panchoy, lo cual está evidenciado no solo por sus monumentos, sino por el intercambio o traslado de las ideas en la construcción y planeamiento de ciertas obras, como el caso del canal, pues se sabe que en la Costa Sur se encuentra a menudo cerámica en forma de tubos que posiblemente conducían agua.

El valle de Panchoy tiene aún mucho que aportar en cuanto al estilo Cotzumalguapa. Esta estela puede ser solo el inicio.

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Figura 3 Monumento 21, Bilbao (Parsons 1967)

REFERENCIAS

Hatch, Marion Popenoe de
1987 Un análisis de las esculturas de Santa Lucía Cotzumalguapa. Mesoamérica 14:467-509.

Parsons, Lee A.
1967 Bilbao, Guatemala: An Archaeological Study of the Pacific Coast Cotzumalguapa Region. Vol.1. Publications in Anthropology No.11. Milwaukee Public Museum, Milwaukee.

1969 Bilbao, Guatemala: An Archaeological Study of the Pacific Coast Cotzumalguapa Region. Vol 2. Publication in Anthropology No.12. Milwaukee Public Museum, Milwaukee.

Thompson, J. Eric S.
1948 An Archaeological Reconnaissance in the Cotzumalhuapa Region, Escuintla, Guatemala. Contributions to American Anthropology and History 9 (44):1-94. Carnegie Institution of Washington, Pub.574. Washington, D.C.