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Ponciano, Erick M.

1991  Recientes investigaciones arqueológicas en Itzan, La Libertad, Petén. En II Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1988 (editado por J.P. Laporte, S. Villagrán, H. Escobedo, D. de González y J. Valdés), pp.232-235. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala. 

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RECIENTES INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS EN ITZAN, LA LIBERTAD, PETÉN

Erick M. Ponciano

Recientemente se realizó un pequeño proyecto de Operación Rescate en el sitio arqueológico de Itzan, localizado en La Libertad, Petén. Dicho proyecto surgió de la necesidad urgente de rescatar información y artefactos de pequeños montículos que fueron parcialmente cortados por maquinaria pesada, debido a los trabajos de exploración petrolera que realizaban las empresas Sonpetrol y Basic Resources Ltd. en la zona de La Libertad y Sayaxche. Estas actividades naturalmente conllevan una gran infraestructura necesaria para el movimiento de personal, equipo, materiales, así como la instalación de la plataforma, campamento bodegas etc.

El arqueólogo Kevin Johnston de la Universidad de Yale, Connecticut, fue quien primeramente informó sobre lo que sucedía en el sitio cuando realizaba reconocimientos y mapeo en el sitio y sus alrededores. Así mismo, el inspector de la zona de Sayaxche, Juan J. Hernández y el agente de vigilancia, Carmen Castellanos, detuvieron la maquinaria pesada que estaba cortando y rompiendo parcialmente algunos montículos al sur del sitio, dando así origen al mencionado proyecto de rescate. Fue de esta manera como el Instituto de Antropología e Historia por medio de su departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales, me nombró como delegado ante la empresa, junto con Felipe Cruz para realizar dicha operación de rescate.

Dadas las características que originan la mayoría de este tipo de proyectos, se trazaron los siguientes objetivos los cuales estuvieron determinados básicamente por las circunstancias mencionadas:

  1. Recuperar tanto como fuera posible información y datos de las estructuras parcialmente destruidas.
  1. Recuperar todos los artefactos asociados a los rasgos arqueológicos.
  1. Hacer conciencia en el personal de la compañía petrolera de la importancia de la conservación de los valores culturales parcialmente destruidos, por medio de la exposición y explicación de los hallazgos y evitar en lo posible futuras alteraciones en las estructuras.
  1. Trazar directrices hacia la mejor conservación / protección inmediata del sitio, especialmente cierto para los monumentos que todavía se encuentran en este y que ahora con el movimiento de personas por el camino habilitado por la compañía muestra sumamente accesible los vestigios arqueológicos.
  1. Tratar de definir la posición cronológica del sitio.

El origen de la destrucción parcial de algunos montículos pequeños ocurrió primero con la construcción de la carretera que del río Pasión conduce hacia el norte a la pista área, al campamento de la Compañía, a la Cooperativa La Palma y al sitio Itzan. En la operación rescate de Itzan se hizo trabajo en tres frentes. El primero fue en una colina al sur del campamento de la Compañía, que estaba cortando para obtener material para balastre (cantera) para la pavimentación de la pista aérea, carretera y campamento. Aquí se destruyeron al menos 3 ó 4 montículos que conformaban dos conjuntos pequeños que se encontraban en la ladera. Se pudo observar en el terreno el afloramiento casi inmediato del suelo natural, e inmediatamente encima piedras y tierra que ya era parte del relleno de construcción, debido al raspado que había hecho la maquinaria. Exponiendo de esta manera cerámica fragmentada, pedernal, fragmentos de huesos humanos y una evidente alteración. El propósito principal entonces fue de entender su forma original, distribución y la asociación con los entierros que fueron parcialmente cortados.

Otro frente de trabajo se hizo en el camino que del río Pasión conduce al campamento. Básicamente fueron alterados pequeños montículos que se encontraban en la parte superior de colinas bajas que por la nivelación del camino fueron “cortados”, observándose en el perfil los rasgos arqueológicos en su forma y tamaño.

El tercer frente de trabajo fue propiamente en el sitio Itzan que está a 2.5 km al norte del campamento de la compañía siendo realizado rescate en cuatro montículos pequeños que se encuentran adyacentes al centro del sitio.

Debido a la emergencia se habilitaron tantas operaciones como fueran necesarias para recuperar la mayor información posible. Fueron aprovechados los cortes hechos por la maquinaria para empezar a conocer los rasgos arqueológicos más evidentes como son su arquitectura por medio de su distribución, arreglo, relleno, etc. para tener una idea de hacia dónde dirigir la excavación. La metodología incluye una nomenclatura que tiene como base una Operación, que a veces se vuelve macro-operación debido a las extensiones, es decir varias sub-operaciones que a su vez maneja una división específica de cada rasgo, detalle o colección particular por medio de lotes. Es así como se utilizaron diez operaciones, de las cuales nueve corresponden a excavación propiamente y una se refiere a recolecciones de superficie. Usualmente fueron utilizados niveles arbitrarios de 20 cm para la separación del material por lotes, pero estos tuvieron modificaciones conforme las circunstancias así lo ameritaban, es decir utilizando capas o estratos más gruesos de suelo. Este sistema en si permite la expansión de la excavación hacia los costados o a niveles inferiores. En excavación, una sub-operación es ya sea una porción del sitio o un segmento de éste, pero usualmente es un recurso para registrar todos en este todos los lotes de un pozo o estructura.

De las zonas de trabajo investigadas, en donde se recuperaron los hallazgos más sorprendentes fue en la zona al sur del sitio, o sea frente de trabajo uno. Aquí se habilitaron dos operaciones (Operaciones 2 y 3) que registraron numerosos entierros de singulares características, por ejemplo en Operación 2 fueron recuperados cuatro entierros en un pequeño montículo, que ya había sido “raspado” por maquinaria pesada, sin embargo todavía fue posible conocer algunos de sus rasgos. Los entierros todos fueron colocados directamente sobre la roca madre, la cual en algunos casos fueron leves depresiones especialmente hechos para los cuerpos, como en los Entierros 4 y 5, que están más completos y sin alteración, los otros como 2 y 3 presentaron una leve alteración, sin embargo fueron conocidos sus rasgos. Otra operación (No.3) también presentó dos entierros, los cuales estaban intactos, uno (Entierro 7) presentaba muy claramente las tapaderas de lo que parece ser como una cista, aunque labrada directamente en el suelo natural. El otro entierro (No.6) estaba también directamente sobre el suelo natural, no presentaba cubierta o depresión.

En todos los entierros, fue determinada su posición, usualmente fueron colocados con el cráneo orientado al norte, en posición flexionada, aunque también ocurren extendidos, igualmente con la orientación hacia el norte. Todos presentaban ofrendas, a excepción del Entierro 6, las cuales usualmente fueron piezas de cerámica, variando de 2 a 3 cada uno. Pertenecen al Grupo Saxche, Palmar Naranja, lo cual es característico en Ceibal y Altar de Sacrificios para el Clásico Tardío. En esta parte del sitio, se asume que se trata de una comunidad periférica al sitio mismo, que al parecer estuvo en contacto con el sitio mayor.

Otra zona de importancia fue detectada en el camino que del río Pasión conduce al campamento, en donde en tres casos similares fueron encontrados rasgos como bolsas de suelo café oscuro, tierra mezclada con tiestos, pedernal y carbón, los cuales estaban usualmente rodeados del suelo natural. Estas bolsas o depósitos culturales estaban localizados en la parte superior de colinas y al parecer pueden estar relacionadas a sectores habitacionales, debido a la costumbre entre la población Maya de Petén de buscar los lugares altos la ubicación de las estructuras para evitar problemas de inundación. Estos rasgos como bolsas, no tienen ninguna prominencia sobre el terreno y son prácticamente imperceptibles, por lo cual fueron rasgos interesantes de ser investigados por que de otra manera no serían vistos en el terreno. Y lo más importante de esto es que en un caso (Op.4) se encontró un entierro flexionado con una ofrenda de cerámica, localizado precisamente en esta bolsa de suelo oscuro. Parece que los aspectos como ubicación, estilo y relación verifican su posible función como áreas de habitación y que estas bolsas estuvieran en áreas muy cercanas.

El otro frente de trabajo estuvo propiamente en el sitio Itzan, en donde fueron cortados por el trazo de la carretera, al menos 4 pequeños montículos que estaban adyacentes al área central. Los hallazgos aquí sólo incluyen los restos de los montículos y descripciones de sus materiales de relleno, que presentaban solo el 35‑40% de su tamaño original. Fue encontrado un entierro (No.8) el cual presentó una diferente posición a los encontrados en la zona sur. Aquí la posición fue con los pies hacia el norte y el cráneo (aunque no fue encontrado) estaba hacia el sur. No presentó ninguna ofrenda de cerámica completa, sino solo tiestos, fragmentos de pedernal, navajas de obsidiana, un caracol y huesos de animal, que se cree pueden ser de un felino. El entierro era directo primario, estaba propiamente entre el relleno de construcción del montículo de Op.6, tenía algunas piedras grandes cerca, pero no parece que se trata de una cripta o algo similar, sino sólo entre el relleno.

En el sitio propiamente sólo fueron afectados ahora cinco montículos, de los cuales cuatro fueron registrados ahora y el restante que desapareció completamente por la acción de los tractoristas. Podría estimarse que el daño al sitio ahora es mínimo, tomando en cuenta la extensión de éste, pero a largo plazo sería impredecible si no se toman decisiones sobre su conservación.

El sitio como la mayoría de los otros sitios Mayas de Petén, se encuentra en la cima de una colina natural, rodeado de barrancas y áreas de bajo. Una aguada que está al oeste del sitio, parece que fue fuente permanente de agua, además de la laguna Itzan que está al este, en donde se origina el río que drena en el Pasión. El sitio es interesante en sí, porque a pesar de su tamaño pequeño presenta características importantes. En Febrero de 1968, fue descubierto por Dennis y Louisa Wheeler, voluntarios del Cuerpo de Paz cuando trabajaban en la cooperativa San Bernardino. Fue así como el Proyecto Ceibal, dirigido por Gordon Willey, decidió hacer una exploración a las ruinas de la Laguna Itzan. La exploración estuvo a cargo de Gair Tourtellot, asistido por Norman Hammond y Richard Rose (1978), haciendo un breve recorrido de unas horas en el sitio, pero confirmando y a la vez registrando parcialmente la presencia de numerosos monumentos grabados y algunas construcciones de dimensiones impresionantes. Algunos meses antes a la visita del proyecto, Wheeler guió a un explorador francés Jean Pierre Maubert, que también era arqueólogo y vio monumentos y tomó fotografías del sitio. También debe agregarse que en 1957, G.L. Vinson, un geólogo de Esso, encontró lo que describe como una larga calzada Maya en el lado este de la Laguna Itzan.

Posteriormente a ésto, en 1986, Stephen Houston y Kevin Johnston hicieron un reconocimiento y un mapa de la parte central del sitio, registrando los monumentos esculpidos y su asociación con las estructuras. Ellos observaron como en muchos otros sitios de Petén, como algunos monumentos esculpidos habían sido cortados para ser trasladados y algunos edificios habían sido cortados por medio de trincheras.

Como se puede observar, no existe un estudio sistemático de Itzan y la operación rescate, con el establecimiento de operaciones correlativas son las primeras muestras controladas de material provenientes del sitio. El sitio como está dicho antes es importante, porque a pesar de su tamaño pequeño presenta características de un sitio mayor. Sorprendentemente no está tan saqueado como otros sitios del Petén, tiene un arreglo formal y edificios grandes, algunos hasta de 7 m de altura. Arreglos que incluyen acrópolis, plazas grandes y tal vez lo más sorprendente, es la enorme cantidad de monumentos, entre estelas y altares, de los cuales algunos están labrados y otros lisos. Todos estan movidos de su lugar original por los depredadores para excavar abajo de éstos. Muchos de los monumentos están cortados como para ser trasladados. Este pequeño proyecto localizó cerca de 25 monumentos, los cuales están dispersos principalmente en plazas abiertas al frente de los edificios más grandes, así mismo en la plaza oeste, se encontraron restos de inscripciones en una escalinata, lo que Tourtellot (1978) considera que son como paneles, que están en la Escalera Norte y Escalera Sur. Uno de los aspectos más sorprendentes del sitio viéndolo como un todo, es el alineamiento de la mayoría de las estructuras en una dirección distintamente al oeste del norte magnético. La inusual orientación de Itzan a diferencia de otros sitios Mayas que están orientados cardinalmente norte‑sur o aun este de norte, parece deberse al rasgo local de Arroyo Itzan que tiene eje noroeste‑suroeste.

La segunda sorprendente característica de Itzan, es la localización de sus monumentos (estelas, altares, paneles e inscripciones en escalinatas). Todos los monumentos están confinados a las áreas de plaza (específicamente a la Plaza Norte) ninguno de éstos ocurren en los patios de la Acrópolis. Este patrón es también característico de otros sitios Mayas. Este patrón puede ser otro síntoma de diferencias funcionales entre los complejos plaza‑templo y los complejos patio‑palacio. Las normas que gobernaron la colocación de monumentos pueden ser explicables por el contraste de sus ubicaciones entre las funciones públicas versus privada, y religiosos versus civiles.

Todas estas características, indican que a pesar de su pequeño tamaño, Itzan fue un centro primario del lugar y según Johnston si se pretende entender mejor la organización socio‑política de los Mayas, es posible que entendiendo la naturaleza de sitios pequeños, pueda mostrar indicios de esto.

Ahora bien tomando en cuenta los objetivos de la investigación, podría decirse que el daño causado al sitio fue mínimo por lo menos a corto plazo, aunque a largo plazo sería impredecible si el IDAEH no toma cartas en el asunto. Sin embargo, los primeros pasos para su resguardo están siendo tomados por el Departamento de Monumentos Prehispánicos. Algunos fragmentos de estelas esculpidos que estaban cortados, fueron trasladados para su protección a la isla de Flores y seguidamente serán trasladados a la capital de la República. También se está en trámite la contratación de al menos dos guardianes para el sitio. En el futuro se tiene planificado hacer más investigaciones como completar el mapa, hacer más excavaciones extensivas, iconográficas etc. para entender mejor la naturaleza de Itzan.

REFERENCIAS

Tourtellot, Gair, Norman Hammond y R.M. Rose

1978   A Brief Reconnaissance of Itzan. En Seibal, Peten, Guatemala, No.3, Memoirs of the Peabody Museum, Vol.14, Harvard University, Cambridge.