Asociación Tikal

21 SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE UN GLIFO CLÁSICO TEMPRANO EN LAS INSCRIPCIONES MAYAS Oswaldo Chinchilla M. y Federico Fahsen – Simposio 02, Año 1988

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Chinchilla M., Oswaldo y Federico Fahsen
1991 Sobre la distribución de un glifo Clásico Temprano en las inscripciones Mayas. En II Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1988 (editado por J.P. Laporte, S. Villagrán, H. Escobedo, D. de González y J. Valdés), pp.146-156. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

21
SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE UN GLIFO
CLÁSICO TEMPRANO EN LAS INSCRIPCIONES MAYAS

Oswaldo Chinchilla M.
Federico Fahsen

Este artículo es producto de una serie de estudios realizados durante el primer semestre de 1988, enfocados en las inscripciones Mayas del Clásico Temprano. La parte medular de estos estudios fue un análisis de la estructura de las cláusulas nominales de los gobernantes de Tikal, principalmente para el periodo anterior a 9.0.10.0.0, la fecha dedicatoria de la Estela 31. Se buscó la identificación de glifos que se encontraran asociados a cláusulas nominales correspondientes a más de un personaje, para establecer sus patrones de distribución, inicialmente en las inscripciones de Tikal y a partir de ello en las de otros sitios. Se presentarán aquí los resultados obtenidos en cuanto a uno de tales glifos.

Algunos de los textos empleados en esta investigación, están inscritos sobre monumentos conocidos solamente a través de dibujos inéditos de Ian Graham y Eric Von Euw, que han sido consultados en los archivos del arquitecto Federico Fahsen. Este es el caso de las estelas de Bejucal, El Zapote, y Tres Islas.

Se ha señalado anteriormente (Laporte y Fialko 1990) la asociación que existe en el Marcador de Juego de Pelota de Tikal, entre el nombre del gobernante Rana Humeante y el glifo del Dios Viejo en las posiciones B3, D1, G3 y G5. El tercer ejemplo, sin embargo, puede distinguirse visualmente de los demás y como se demostrará en este trabajo, forma una expresión jeroglífica claramente definida en cuanto a su distribución y función.

El Dios Viejo que aparece en B3, D1 y G5 puede identificarse con la efigie cerámica del Entierro 10 (Laporte y Fialko 1990) y tiene como rasgos distintivos las facciones de anciano, el ojo trilobular, una antorcha o cigarro en la frente y en ocasiones el uso de barba y de un elemento circular con semejanza a un signo KIN en la cabeza. Los tres ejemplos de este glifo en el Marcador de Juego de Pelota, son los únicos que se conocen en asociación a nombres de gobernantes de Tikal y los tres probablemente corresponden a cláusulas nominales de Rana Humeante.
A diferencia de los ejemplos mencionados, el glifo que aparece en G3 tiene las siguientes características: rasgos de anciano, ojo bizco, un largo mechón de pelo que surge de la frente y cae por delante de la cara, con frecuencia, pero no siempre, hasta la barbilla; un rizo en la parte posterior de la cabeza, enrollado sobre sí mismo, que en ocasiones toma la apariencia de pelo y en otras parece ser parte de la orejera o del tocado, un elemento en forma de U en la frente, una lengüeta contorsionada que surge de la comisura de los labios y barba. Los tres últimos rasgos no son determinantes y faltan en muchos ejemplos del glifo.

No se conoce al presente evidencia iconográfica para caracterizar a la entidad representada por este glifo como un dios. No puede identificársele tampoco con ninguna de las cabezas de anciano listadas en el catálogo de Thompson. Por ello, se ha preferido identificarlo sobre la base de su característica más distintiva, con el nombre de “Mechudo”, que no acarrea ninguna implicación relacionada con elementos iconográficos o jeroglíficos conocidos. En ningún caso se encuentra asociado con afijos, por lo que puede suponerse que su naturaleza es logográfica.
Tras una revisión extensiva de los ejemplos de Mechudos que se lograron identificar en textos monumentales y cerámicos, se plantearon dos hipótesis respecto a su función:

1. El mechudo es o forma parte de expresiones verbales.
2. El mechudo es una fórmula introductoria para expresiones nominales.

La evidencia en favor de la primera hipótesis, proviene principalmente de una inscripción sobre cerámica. En el Texto Misceláneo 5 de Tikal, inscrito sobre la tapadera de una vasija del Entierro 10 (Coggins 1975, Figura 37c), el mechudo aparentemente substituye al Dios N como parte de un posible ejemplo de Secuencia Primaria Estándar, después del signo introductor (Figura 1). El glifo del Dios N ha sido interpretado como un verbo dedicatorio en esta secuencia y en las inscripciones de Palenque y Yaxchilan (Schele 1987:133). Este es el único ejemplo que muestra la substitución mencionada y es además un ejemplo muy abreviado, que solamente contendría tres elementos típicos: el signo introductor, el Dios N y el pez. Grube (1985, Apéndice A) transcribe esta Secuencia Primaria Estándar solamente como IS-GN (Signo Inicial – Dios N).

Figura 1

Hay cierto fundamento para identificar el glifo del Mechudo con el del Dios N. Un plato Clásico Temprano de procedencia desconocida (Berjonneau et al. 1985, Figura 352) presenta un glifo consistente en la cabeza de un viejo con barba y lengüeta en la comisura de los labios, con dos largos mechones de pelo surgiendo de su frente y el característico tocado con apariencia de red del Dios N (Figura 2). Sigue a un compuesto que puede ser una variante temprana del glifo “quinconce alado” de la Secuencia Primaria Estándar. Podría tomarse como un ejemplo transicional entre ambos glifos y suponerse que en inscripciones posteriores la red como atributo principal del Dios N desplazó a los demás atributos del Mechudo. Es de interés señalar que muchos glifos del Dios N en el Clásico Tardío, muestran la red formando un colgante frente a su cara (vid. Grube 1985, Abb. 17 J,N,O) en la misma posición que ocupa el mechón de pelo en el glifo que interesa. En algunos casos (e.g. Yaxchilan, dintel 25; caracol de la colección Pearlman), el Dios N presenta un corto mechón de pelo en la frente, aunque carece del rizo característico sobre la orejera, el ojo bizco y demás atributos del Mechudo.

Figura 2

Las inscripciones monumentales aportan la evidencia en favor de la segunda hipótesis. En ellas, la posición del Mechudo sigue un patrón muy consistente: es el primer elemento de una expresión nominal. Esto lo sitúa al mismo tiempo inmediatamente después del verbo en cláusulas de la forma Verbo-Sujeto. Tres ejemplos en esta posición pueden verse en la Estela 31 de Tikal. En F10 se sitúa entre el verbo de accesión y la cláusula nominal del gobernante Nariz Rizada (Figura 3). En J1 y N1 ocupa la posición intermedia entre T1:757 y el nombre del mismo gobernante y según Linda Schele (1982:164) tienen la función de complemento verbal para el verbo auxiliar (Figuras 4 y 5). Sin embargo, el estudio de otros ejemplos del glifo, revela que su asociación más clara es con los glifos que forman el sujeto de estas cláusulas. En la misma estela, en B19 (Figura 6), sigue a una expresión u-cab, que indica que el evento en cuestión se realiza “en la tierra de” o “bajo los auspicios de” un sujeto cuyo nombre se indica a continuación (Stuart 1985:178). El ejemplo del Marcador de Juego de Pelota (Figura 7) sigue igualmente a una expresión u-cab y precede una frase nominal del personaje Rana Humeante (o de acuerdo a Fialko 1987:65, al nominal del personaje Dos Coyote en H3).

 

 

En la Estela 1 de Tres Islas, en C9, el Mechudo se sitúa tras una posible expresión u-cab y le sigue un glifo consistente en un prefijo YAX y una rama de árbol, que es con seguridad el nombre de un gobernante, porque aparece en la Estela 2 del mismo sitio en E3 (sin el prefijo), vinculado a una expresión de “decimonoveno hel” y al glifo emblemas local. También en la Estela 2, en B8, el Mechudo sigue una expresión verbal de “tun en mano”, que es interpretada actualmente como la dedicación de un monumento (Stuart 1987:15). Los glifos que le siguen en A9- B10, deben conformar una expresión nominal por su posición como sujeto de la cláusula y por la presencia de un posible Ahau Decorado, indicador de la relación padre-hijo, en A11.

En la Estela 16 de Caracol hay otro posible ejemplo en A17, pobremente preservado (Figura 8). Sigue a una expresión de “tun en mano” y precede al nombre del Gobernante II del sitio (Houston 1987).

Figura 8

Otros monumentos presentan glifos del Mechudo en mal estado de conservación, pero discernibles sobre la base de la presencia del mechón y del rizo en la parte posterior de la cabeza. De ellos puede obtenerse información valiosa sobre la posición del Mechudo, con respecto a los demás componentes de las cláusulas. La Estela 2 de Bejucal presenta el siguiente orden gramatical (Figura 9):

Fecha Verbo Objeto Sujeto
(A1-B5) (A6a) (A6b) (B6)

Figura 9

El verbo es transitivo (Bricker 1986:126), se asocia con eventos dedicatorios y se ha interpretado fonéticamente como ts’apah, “colocación en el suelo”, la erección de la estela (Schele y Stuart 1986:4; Stuart 1987:42). El objeto del verbo es probablemente un apelativo para el monumento, que aparece en igual posición en la Estela 1 de El Zapote. Contiene una variante de T767 (te) y es modificado por el afijo T1 (u, pronombre posesivo de la tercera persona); ésto y su posición respecto al verbo dedicatorio ts’apah lo hacen similar al glifo te-TUN (ver por ejemplo, la Estela 12 de Tikal, D2-D3), para el que se ha propuesto el significado de “árbol de piedra” entonces es “estela” (Schele y Stuart 1985:3; las propuestas sobre la existencia de nombres propios para los monumentos Mayas, provienen principalmente del trabajo de estos investigadores, vid. Schele 1987:133-136), aunque el signo principal en este caso no es aparentemente T528:116 (TUN). La atribución de una función verbal al Mechudo, que aparece en B6a, alteraría el orden normal (Verbo-Objeto-Sujeto) de esta cláusula. Los glifos en B6b- B6d incluyen una cabeza de tigre, un compuesto con el superfijo ah-po y una caparazón de tortuga, que forman parte de nombres conocidos en otros sitios; su posición al final de la cláusula, reafirma su identificación como nominales.
La Estela 12 de Altar de Sacrificios, presenta una construcción similar, con el Mechudo (A11) como introducción para el nombre del sujeto después de una expresión dedicatoria y el mismo caso ocurre en la Estela 43 de Calakmul (B10). En ambos ejemplos, la única base para identificar como nominal los glifos que aparecen después del Mechudo es su localización en la posición del sujeto.
La interpretación del Mechudo que aparece en Bp8 de la Estela 1 de El Zapote es más compleja. Una expresión dedicatoria muy similar a la de Bejucal, aparece en Bp6-Ap7. En el bloque que le sigue hay una cabeza antropomórfica, que podría interpretarse como un nominal y que aparece dos veces más en la Estela: en Dp12 a continuación de una expresión dedicatoria similar y en Cp6 como parte de una cláusula en pobre estado de conservación. Si el nombre de este personaje continúa en los bloques que siguen a Bp8, el Mechudo ocuparía una posición intermedia en la cláusula nominal, en lugar de la acostumbrada al inicio de la misma. Alternativamente, el bloque parcialmente destruido en Ap8 podría contener un glifo de relación y el Mechudo introduciría el nombre de un segundo personaje en Bp8-Bp10. Como una tercera posibilidad, Bp7 podría ser parte del nombre del monumento (el objeto del verbo), con el sujeto de la cláusula en Ap9-Bp10, introducción por el glifo del Mechudo.

En la Estela 3 de Tikal (D2) y la Estela 4 de Uaxactun (D5) hay otros posibles ejemplos del glifo, en ambos casos dentro de cláusulas nominales, aunque no al inicio de las mismas.
La función del Mechudo en textos cerámicos es menos clara. Aparece en un cilindro trípode de procedencia desconocida (Berjonneau et al. 1985, Figura 329) en B3 (Figura 10). La expresión que aparece A4-B4 ha sido identificada por Stuart (1987:20, Figura 31) como el Glifo Emblema de Ucanal, lo que da base para identificar los glifos anteriores (A3-B3) como nominales. Contrariamente a su posición usual, el Mechudo está colocado al final del nombre. Los bloques A1-B2 incluyen el quinconce alado y el pez, que son parte de la Secuencia Primaria Estándar. Stuart (1986) ha propuesto que los glifos que aparecen después de esta secuencia, designan al propietario de la pieza, lo que refuerza la identificación de la expresión nominal (aunque ésta no es una Secuencia Primaria Estándar normal, incluye solamente los dos glifos mencionados y dos más que no son miembros comunes de la secuencia).

Figura 10

La presencia del Ahau Decorado arroja luz sobre la posición del Mechudo en otros dos textos sobre cerámica. En un cuenco con pedestal del entierro A31 de Uaxactun (Smith 1955, Figura 8g), el Mechudo ocupa la segunda posición dentro de un posible nombre personal (Figura 11), al que precede el Ahau Decorado, indicando que se trata del padre de otro individuo. El nombre de este último estaría omitido, ya que el Ahau Decorado sigue inmediatamente al quinconce alado, descifrado fonéticamente como “su vaso” por Stuart (1986). El segundo ejemplo es el de una vasija de procedencia desconocida publicada por Hellmuth (1987, Figura 149). En este texto, el Mechudo posiblemente introduce una cláusula nominal que va acompañada de una expresión de parentesco, indicada por la presencia del Ahau Decorado en el penúltimo bloque de la inscripción. Se requiere, sin embargo, de estudios específicos para confirmar la función del Ahau Decorado como indicador de relación padre-hijo en este contexto, ya que también aparece en otros textos cerámicos del Clásico Temprano sin que aparentemente esté completa la expresión de relación de paternidad, (e.g. Texto Misceláneo 3 de Tikal, Coggins 1975, Figura 37a).

Figura 11

Otros ejemplos del Mechudo en contextos de difícil interpretación, pueden verse en las pinturas de la cueva de Joloniel en Chiapas y en una pequeña pieza procedente del lago de Güija, en El Salvador. En el primer caso, ocupa probablemente la posición del sujeto después de una expresión de Fin de Periodo. En el segundo, el glifo B3 ha sido interpretado como el nombre del personaje representado en la pieza (Houston y Amaroli 1988:4). La expresión nominal podría dar inicio en A2, introducida por el glifo del Mechudo.

De las hipótesis planteadas al inicio de este trabajo, la segunda es la que tiene más fundamento sobre la base de la evidencia presentada. El glifo del Mechudo ocupa la posición inicial en expresiones nominales, con pocas excepciones en las que se sitúa en posiciones intermedias dentro de estas expresiones. Aunque no se conoce su verdadero significado, su función es con toda probabilidad la de una fórmula introductoria al nombre de un personaje. Es de interés la investigación acerca de la función gramatical que desempeñó en esta posición.

La primera hipótesis no puede descartarse aún, pero su confirmación debe esperar a que se cuente con estudios más extensos sobre la Secuencia Primaria Estándar durante el Clásico Temprano y con nuevos ejemplos del Mechudo en la posición del Dios N dentro de esta secuencia. También es de esperarse que nuevos trabajos iconográficos aporten información respecto a su relación con esta deidad. De confirmarse la función verbal del Mechudo, se tendría un importante ejemplo de polivalencia en un jeroglífico logográfico.

La distribución temporal del glifo del Mechudo, está claramente restringida al Clásico Temprano. De los ejemplos que provienen de esculturas monumentales, el más temprano es el de la Estela 2 de Bejucal, en 8.17.17.0.0, y el más tardío el de la Estela 16 de Caracol, en 9.5.0.0.0. Solamente dos ejemplos sobre cerámica tienen procedencia conocida, el Texto Misceláneo 5 de Tikal y la vasija del entierro A31 de Uaxactun, que corresponden a las fases Manik 3 y Tzakol 3 respectivamente. Los demás textos cerámicos pueden sin excepción, colocarse en el Clásico Temprano sobre la base de su estilo.

Se ha propuesto la fecha 8.17.1.4.12 como dedicatoria para el Marcador de Juego de Pelota de Tikal (Fialko 1987:65) sobre la base de la cerámica que se encontró asociada a él, lo que haría de este monumento el más temprano en presentar el glifo del Mechudo (Figuras 12 y 13). En terrenos puramente epigráficos, se propone la fecha de Rueda Calendárica 8.18.17.14.9 12 Muluc 12 Kankin, que aparece en F5- F6, como fecha dedicatoria. La importancia de esta fecha dentro de la inscripción es resaltada por la adición de una Serie Suplementaria. Su interpretación es difícil, por haberse eliminado después de ella el evento y sujeto correspondientes y colocado inmediatamente a continuación una Serie Secundaria que conduce a la fecha 10 Ahau (8.19.0.0.0). La posición de estas fechas en la Cuenta Larga ha sido cuestionada (Fialko 1987:67), por estar asociadas a una referencia del personaje Rana Humeante, cuyo nombre aparece en H4, quien supuestamente debiera haber fallecido para entonces y por haber mención del gobernante contemporáneo, Nariz Rizada. Sin embargo, la fecha 12 Muluc 12 Kankin está firmemente colocada en 8.18.17.14.9 mediante la indicación de G1 como Señor de la Noche (E6a). La biografía de Rana Humeante no se conoce aún con suficiente detalle, como para postular la existencia de un error en la inscripción sobre la base de ella y puede suponerse una referencia póstuma. La falta de mención del gobernante contemporáneo, es más bien evidencia de una modalidad particular en el contenido de la inscripción y posiblemente de una relativa descentralización en la organización de los grupos dominantes de Tikal para esta época.

A la fecha 12 Muluc 12 Kankin deben referirse los verbos que aparecen en E7d y E8. Al afirmar esto se acepta la propuesta de que el verbo “tun en mano” (E7d) se refiere a la dedicación de un monumento (Stuart 1987:15; Schele 1987b:2), más bien que a la finalización de un tun, como se ha interpretado tradicionalmente. Desde esta perspectiva, su significado es similar al del verbo dedicatorio ts’apah, que aparece en E8, y pueden considerarse expresiones asociadas a un mismo evento. Por tanto, ambas pueden situarse en la misma fecha.

Figura 12

Figura 13

Stephen Houston (comunicación personal, 1988) ha hecho la observación de que el signo que aparece en el Marcador bajo la expresión “ti 10 Ahau” en F7 es una variante de T679, el Indicador de Evento Posterior. La Serie Secundaria en E7-F7 puede entonces interpretarse como indicando el transcurso de 6 kin, 3 uinal y 2 tun desde la dedicación del monumento, indicada por el “tun en mano”, hasta la fecha 10 Ahau, 8.19.0.0.0. Ejemplos de construcciones similares aparecen en dos Series Secundarias de la Estela 31, en D17-D19 y H24-H27, donde se hace constar que el número de distancia transcurre desde la erección de un monumento hasta 11 Eb, y desde la completación de 9 baktun hasta 12 Etz’nab, respectivamente. Esta parte del Marcador de Juego de Pelota, por tanto, indicaría que se erigió el monumento en 12 Muluc 12 Kankin en anticipación al fin de Katun en 10 Ahau. La confirmación o rechazo de esta propuesta puede descansar en la identificación de la función gramatical que desempeña el sufijo T181 en el verbo “tun en mano” (E7d). Este sufijo, que indica el aspecto perfectivo del verbo (Bricker 1986:125), es extremadamente escaso como modificador para el verbo “tun en mano” (Schele 1982).

Una construcción exactamente igual a la de Marcador de Juego de Pelota existe en una caja de madera procedente posiblemente de Tortuguero (Coe 1974). En ella hay una fecha no redonda, 9.12.6.17.18 6 Etz’nab 11 Tzec seguida de un Número de Distancia de 2 kin, la expresión “tun en mano” con postfijo T181, y una fecha de fin de Tun, 9.12.7.0.0 8 Ahau 13 Tzec. Los verbos que siguen a esta fecha pueden corresponder a la fecha 8 Ahau, o bien, en forma similar al Marcador de Juego de Pelota, reiterar los eventos asociados al “tun en mano”, que debe situarse en 6 Etz’nab.
Existen otros ejemplos claros del verbo “tun en mano” asociado a fechas no redondas en las estelas de Machaquila. En la Estela 7 (D1) sigue a la fecha 10.0.0.13.0 (Graham 1967:69, 71, 79). En las Estelas 2 (A1-B3) y 6 (A1-A4a) se sigue el orden siguiente: fecha no redonda – “tun en mano” – fecha de Fin de Tun. El verbo debe corresponder, siguiendo el orden gramatical normal, a la fecha que le antecede, pero se hace constar, en forma similar a los ejemplos del Marcador de Tikal y la Caja de Tortuguero (pero omitiendo los Números de Distancia), que el evento “tun en mano” se lleva a cabo en relación con la fecha de Fin de Periodo, como justificando su realización, en contra de lo usual, en una fecha no redonda.

La expresión del marcador se completa por la reiteración en E8 del evento dedicatorio, utilizando esta vez el verbo “ts’apah”, lo que convierte en un ejemplo de coplas paralelas similar a las construcciones identificadas por Lounsbury (1980:107) en Palenque.

Es poco probable que en este caso pueda aplicarse la explicación propuesta por Stuart (Schele 1987b:2) para una dualidad semejante de expresiones dedicatorias asociadas a dos fechas separadas 9 días entre sí, en la Estela I y su altar en Copan – que el verbo “tun en mano” se refiere a la colocación del monumento, mientras que el verbo “ts’apah” indica su dedicación. En el Marcador de Juego de Pelota, ambos eventos estarían separados entre sí por un lapso de más de dos años.

Alternativamente, ambos verbos podrían referirse a la fecha 8.19.0.0.0, pero en ese caso queda sin explicación la presencia de la fecha 12 Muluc 12 Kankin en la inscripción, e igualmente quedan sin explicar las fechas no redondas de Machaquila y Tortuguero.

No se conoce ningún ejemplo del Clásico Tardío, ni existe aparentemente en ese periodo una expresión glífica que venga a substituirlo. La desaparición de esta fórmula introductoria, apunta hacia una diferencia real entre las formas de expresión escrita entre el Clásico Temprano y el Clásico Tardío.

El uso del Mechudo es, con todo, muy restringido aun dentro del Clásico Temprano. Su inclusión en expresiones nominales determinadas, obedece a razones desconocidas. Las cláusulas en las que se presenta pueden ser transitivas o intransitivas, pueden incluir o no la expresión u-cab y pueden con tener solamente el verbo auxiliar T1:757 (Schele 1982:163). Con frecuencia se introduce el nombre del sujeto de un evento dedicatorio. Forma parte del nombre de un gobernante al menos en los casos de Tikal, Caracol y Tres Islas, pero se requieren estudios específicos para identificar como gobernantes a los individuos asociados al glifo en otras inscripciones.

La confirmación de esta propuesta, requiere de investigaciones adicionales, pero al presente puede ser de utilidad para la identificación de frases nominales y a partir de ello, para poner en claro la estructura gramatical de los textos en los que se identifique.

A partir de la identificación del Mechudo como una entidad jeroglífica separada, puede concluirse que se requiere de una diferenciación más fina de los glifos de cabeza que la que usualmente se hace. La aplicación a estos glifos de apelativos generales (por ejemplo, “dioses viejos”), es válida solamente para su designación y no deben extraerse de ello conclusiones en cuanto a su función y significado. Es erróneo también aplicar indiscriminadamente nombres de entidades conocidas, tales como “Dios N”, sin haberse comprobado su identidad o substitución.

Los resultados obtenidos señalan, por último, la necesidad de un enfoque más detallado del Clásico Temprano en el área Maya, como una época rica en manifestaciones culturales propias, que son precursoras del desarrollo Clásico Tardío, pero que en muchos casos presentan diferencias notables respecto a este periodo y que ofrecen amplias perspectivas de investigación, tanto para la epigrafía como para otras áreas de la arqueología.

AGRADECIMIENTOS

A lo largo de la realización de este trabajo se sostuvieron discusiones constantes con Roberto López, de cuyas observaciones se ha enriquecido el resultado final. Han sido también de gran valor los comentarios de Stephen Houston, así como la ayuda proporcionada por Claudia Wolley en la traducción de textos del alemán.

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